"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




Pavadas hechas texto,


IGNACIO BARALES, figura barthiana

Publicado en Pavadas hechas texto, el 10 de Junio, 2013, 16:39 por MScalona

FIGURA  AMOR  O  S.A.

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A la noche me quedé pensando en lo que es un fragmento. Más bien en la fragmentación amorfa de lo que es tratar de dar sentido a lo que impide anudar nuestros besos. En el amor que llegué a desvariar sin concluir nada interesante, claro. Que la elaboración no es más que la unión en cuerpos de amor tajados por la gran falla que atrae existencialmente la antípoda vida-muerte. Tal como ocurre en los momentos de odio; recordaba en la cantidad de veces que me han dicho que me amaban, deviniendo amor de sus vidas profundas para siempre, al igual que me detestaban al instante cuando les confesaba que empecemos por este día, en principio. Después vemos, les tengo que repetir. No racionalices más este tipo de cosas, por favor. Dame un poco de cursilería alguna vez, lo necesito desde lo más profundo de mi alma. ¿Cuántas veces tendré que escuchar semejantes cosas? Llegué incluso a plantear, de forma rigurosa, cómo evitar a esas preguntas que cuelgan de elevada mala fortuna. Aclaro nuevamente siempre lo mismo: Pero, si somos seres dopados de razón. Justamente es eso lo que nos distingue como superiores sobrevivientes. Tal es así que nos matamos dulcificando la supervivencia, pero de carácter racionalmente convencional. Dulcificamos la convivencia teniendo que amarnos, ¿para que uno le dé al otro lo que no se tiene a quien no es? Mis problemas acaecen porque soy. Entonces, todo terminaría como un cuento clásico. Acaso, por qué creés que somos animales bípedos, porque la evolución nos ha llevado a ser los únicos que estamos doblemente al pedo, pensando (o tratando de) en la vida y la muerte, por ejemplo. Qué tema cliché, para no decir un chicle pegado en mi zapato de los años. Vivir para trabajar o quejarse para no hacer, luego, no más que eso: nada. Uno frente a la angustia se aferra a lo que puede (¿o tiene?). Eros, Tánatos. ¡Tánatos! Mis ideas se vieron interrumpidas interceptando vibraciones en mi oído hasta el encéfalo: ¡Pedazo de hijo de re mil puta!, percibo un grito que retumba en las paredes del edificio. Interpreto que debe ser un reclamo (si es un reclamo, ya son dos, tres, cuatro) sin ningún tipo de pudor, los gestos de una precaria relación de fuerzas. Esquivo una copa voladora de vino blanco, pero en esta ocasión el vino no dibujó absolutamente nada sino que manchó aún más la situación. Evidentemente, sí… Estamos hablando de relaciones de poder (los gritos no impiden que me escabulla en la abstracción de mi silencio, al estilo de película sordomuda pero con color, vivida en carne propia y presente) entre dos o más inconscientes sin voluntad; sin embargo, con fatuos intentos de dominar al otro. ¿Debería pensarlo con A mayúscula haciéndome, meciéndome quizás en los lacranianos con aspiración a semblante de superioridad al estilo medio pelo argento afrancesado? Sí, esa me sale bien; me gusta imitar a los Psizarnik. Autre. Qué bien suena mi pronunciación. En el último examen aprobé por eso. Junto al gran Otro francés. O mejor: ¿me quedo en el molde y no respondo más que al estante de los semejantes? Creo que sigue diciéndome que nunca había sentido tanto odio por alguien, que yo era nadie. Ahora sí, continuaba su desesperación: sabés qué, desaparecé de una vez de mi vista. ¿Quién te comés que sos, soberbio mal cogido? Bueno, no hay dudas entonces que yo (este amor de su vida) vendría a ser en este eterno instante (ya van diez minutos de insultos sincrónicos, analógicos y en repetición simultánea) el chivo expiatorio de sus complejos proyectados por herencia. Deseo, eso sí ahora por instinto de conservación corpórea, desviar mi mirada, necesito simplemente distracción.

Me encuentro con que en la mesa hay un libro con muchos colores, lo había dejado yo pocas horas antes. Leo la portada: 2047. NUEVA POESÍA CONTEMPORÁNEA. TOMO 1. Suena incluso simpático y la fotografía no está mal, aunque guiarme por una imagen no asegura que no sea un tiempo perdido. Pienso si para cuando editen el tomo 2 estaré vivo. ¿Tengo que esperar hasta el 2047 para mirar poesía contemporánea? En ese momento de la historia ya no se leerá; los humanos nacerán sujetos a chips de alta virtualidad, con una máquina madre que sólo será esquematizada en pequeñas imágenes multiformes, y el conocimiento estará en una nueva ventana que abra hacia un enlace externo a otra ventana y así, así. La infinitud estará en esa glándula incrustada ex nihilo. El bautismo tecno lo hará cualquiera que tenga una rápida conexión a internet. El que quiera mutilarse la prótesis, temerá de por vida, como sus antepasados, por la infinitud del saber mortal. Será encerrado, como hoy día pasa con los internamente adaptados a la actual sociedad cooptada, por correr el riesgo de la autonomía metavirtual. La nueva poesía… Con recurrencia, lo que se me suele presentar es una escena de los muertos en la teatralización de la lectura: la puesta en acto, la pantomima de la letra muerta. El ausente se coloca frente a mí, y el muerto es más vivo que yo. Mientras leo, muero. Es terrorífico como para lograr describirlo. Algo así como la perfección que cuenta la presentificación de lo real siniestro en un cuento como El hombre de arena, de Hoffmann. Me la paso hablando (leyendo) con quienes no son mis contemporáneos; ahora entiendo el desajuste espacio tiempo, lo anacrónico de mis actos, el desvarío del sentido que permite una unión con los otros ausentes. En este caso, el de este libro que tomo con mis manos, esta poesía justamente vendida al estilo etiqueta de buscador web. (Es increíble cómo voy mejorando mi capacidad de abstracción- hace 15 minutos que estoy siendo sostenido por más de dos voces. Bueno, varias voces y un constante e insoportable grito-). Meto mis manos en el bolsillo y me encuentro con un apunte doblado, arrugado a más no poder. Era una recorte de Agamben, una conferencia donde habla sobre el poeta contemporáneo. Decido tomarlo y leo:

Quienes coinciden de una manera demasiado plena con la época, quienes concuerdan con ella, no son contemporáneos ya que, por esa razón, no consiguen verla, no pueden mantener su mirada fija en ella.

Claro. Ahora recuerdo, plantea la idea de dos tiempos y ve al presente del poeta como fractura. El tiempo histórico colectivo, quebrado, y el individual poético, que impide que la sangre suture la rotura.

El poeta (el contemporáneo) debe tener fija la mirada en su tiempo. Pero, ¿qué ve quien ve su tiempo, la sonrisa demente de su siglo? A mí me gustaría proponerles una segunda definición de la contemporaneidad: contemporáneo es aquel que mantiene la mirada fija en su tiempo, para percibir, no sus luces, sino su oscuridad. Todos los tiempos son, para quien experimenta su contemporaneidad, oscuros. Contemporáneo es aquel que sabe ver esa oscuridad, aquel que está en condiciones de escribir humedeciendo la pluma en la tiniebla del presente.

No está mal. Soy amigo de la sombra. “Percibir en esa oscuridad una luz que, dirigida hacia nosotros, se nos aleja infinitamente”.

Podría escribirlo. Sin embargo, me inclino por prevenir que devenga como resto, basura virtual; practicar el ceremonioso potlach sería en vano. Aparentar, posar un regalo, con qué fin además. Los pensamientos no tienen otro peso que los de juicio de valor y de realidad. Además, recapacito en las hojas de algún árbol que desperdiciaré. Pensaba, pensaba, pensaba… tendré que aclarar tanto eso porque se aleja tanto de una acción. Ni siquiera termina siendo una teoría, un modo de hacer di-visiones de algún tipo de esquema para analizar, pero no…ni siquiera es una forma de ver. Será mero aplazamiento, entonces. Quizás sea una simple forma de estar, y así estaría respondiendo cabalmente a la pregunta “¿Qué es la nada?”. Qué sé yo; agarrá alguno de los personajes que protagonizan las novelas de Sartre, esos pequeño-burgueses con olor a mueble o a Enciclopedia universalmente ilustrada, también con valor a mueble de uso, aquellos tipos que no se ensucian las manos y prefieren la masturbación pura de las ideas que, siendo elocuentes lectores de las teorías marxistas, sus revoluciones no van más allá de su ambiciosa e interesada libertad egoísta o egoísta libertad (nociones que colaboran ambiguamente hacia la posibilidad absoluta de una aislada libertad, pero negativa). Los caminos de la libertad que se ven impedidos por la temida puesta de sol en la edad de la razón, la edad de la discreción, las mujeres rotas, el aplazamiento, en fin: la muerte en el alma. Esos verdaderos social traidores, donde conciben a la patria como un gran Otro (con o grande) y no como un otro semejante. Semejante pero distinto. Sí, la patria es el otro. ¿Y eso? ¿quién te lo dijo? ¿La gran Potra, por no decir yegua?

Tal como si un dictum bajase de mi cabeza: Escriban una figura barthiana. Lo que automáticamente se me presenta es una figura bartlebyana. Pero mejor sería insistir en qué consiste la temática. Me encuentro con la realidad, no con la cosa en sí Kantiana aunque, creo, parecido. Semejante a lo real, realista… de la percepción de los cuerpos entre seres y el mundo.

¿Ves que no me estás escuchando? ¿Te importa acaso algo de lo que te digo? ¡Te juro, soy una imbécil por haber creído en vos! Bueno, creo que la estrategia funciona: abstraerme, luego soy. Es como cuando coito, ergo sum. ¡¡Eu!! ¡Ya está! ¿Por qué no me decís lo de la otra? Pero preguntate a vos qué te pasa con la otra. Me tienen harto las preguntas constitutivas. No sumemos más fuerzas, por favor, a la tensión histérica. No, no, en serio te digo, no quiero hablar de Cristina ni de historia política. Así que no seas pelotudo, sabés de quien estoy hablando.

Barthes, con su cámara lúcida, toma el concepto de historia histérica. La historia  sólo se constituye si se la mira, y para mirarla es necesario estar excluido de ella. En algo se asemeja a lo de Agamben, porque dice algo así como: en tanto que alma viviente, él es propiamente lo contrario de la Historia; lo que la desmiente en provecho únicamente de su historia. Aunque esté descontextualizando tomando una porción de Barthes, creo que toma valor por la asociación... ya que este libro en particular se lo dedica a su madre fallecida. No sé. Somos sujetos histórico sociales. Hablo de historia, de creación, de madre, de histeria histórica. Vale la interpretación, pues, como dijo un prusiano, no hay hechos. Me mudo al silencio autómata, otra vez.

Trato de evualuar un poco la situación, entre los cristales que explotan, el perro del vecino que ladra, creyendo que estoy experimentando a uno de mis tantos zombis (bien al estilo Bety), del problema de que si te aparece uno, es que no viene solo, y viene con dos más y así, en escala sucesiva. Los zombis son la conjugación de personas con sus problemas más tus problemas. La dialéctica del amo y del esclavo. De ésta, la interpretación de los cuerpos amorosos sartreana, la ley del deseo que me leyeron de algún folleto que aspiraba hacer un libro por aprietos económicos. Hay un objeto a que (de por sí) se encuentra metonímicamente perdido por las fluctuaciones de encuentros y decesos en varios otros objetos b c d. Ojalá el amor fuera como el abecé. Lo aprenderíamos de una vez sin más ni reproches a porqués, ya que no existiría como respuesta a la arbitrariedad en su lectura. No, en la escuela no enseñan a amar. Por lo menos a las que yo asistí. ¿Hasta eso llegó a matarme esa década (in)fama? Ahora más que nunca: menemmató cualquier posibilidad del encuentro con otros que no sea por contrato entre las partes. Lo único que se permitía era la relación carnal o, mejor dicho, el preferente cotidiano y fastidiante dedo en el culo. Estar dentro de la fama era igual a estar con un dedo metido en el culo para los que trabajar ya era un verbo en pasado. No me digan que todos estos años perdidos se resumen en una simple función aritmética. En todo caso, la función será simple pero los resultados son harto conocidos como ultracomplejos en la mayor cantidad de veces. Si lo que menos tenemos es una pizca de naturaleza. Aunque a veces tristemente lo aparente al revés de nuestra conjugación con números naturales.

Cuántas cosas nos ahorraríamos (psíquica y económicamente) gran parte de la sociedad por un buen polvo salvaje animal, de vez en cuando, por un buen acabamiento pulsional temporal que se proyecta de manera infinitesimal hacia horizontes inalcanzables. Hace unos días, escuché: en algún momento hay que encontrar el clavo, y el clavo no está para otra cosa que para clavarlo en alguna pared. En esto soy ciegamente utilitarista. Y de no llegarse a encontrar pared ideal, si se es muy rebuscado en el asunto, clavárselo a uno mismo de vez en cuando ya no es moralmente reprimido. Aunque ideológicamente no me conforme, porque yo soy más del socialismo amor libertario, no dejo de recomendarlo para quienes creen en la propiedad privada de los sexos. No me armoniza… Al igual que la marihuana, salvo que ésta tiende a la organización esporádica de grupos  y es mucho más jipi fumarla. No me voy a sacar la idea de que es pro-capital. En Cuba, por ejemplo, me han dicho (inevitable no traer un dixit ya a esta altura del divague) que está altamente prohibida, so pena, la chala. Y qué más, si están todos chinos per se… no la necesitan cultivar ni comprar, vender ni despenalizar. Esta construcción del sujeto histórico cubano está más allá del individualista consumo dependiente.

Esto no es más que un monólogo, ¡pedazo de idiota! No paro de hablar, contradecirme y refutarme a mí sola. No sos el mismo de antes. Tu formalidad es ya intangible. Me das asco. Te aclaro una cosa: a mí también me gusta coger, pero así yo no voy a continuar. O cambiás, y volvés a ser ese que conocí azarosamente en la calle, o me voy al carajo. Pero, ¿cómo voy a volver a ser el de antes si ya me conocés? Por eso te enamoraste de mí, porque al desconocerme proyectaste el amor ideal en mí, que vos construiste mientras jugabas con tus muñecas importadas, en éste que no es otro más desconocido que aquel día. Lo que pasa, es que ahora soy un conocido con derecho a desconocerme yo también.

En el fondo se oía nítidamente el televisor del vecino, es un hombre de aproximadamente 80 años, sordo y casi ciego. No tengo mucho trato con él. Su nieta es buena piba y hemos compartido un que otro favorcito. Mi televisor estaba encendido, pero en mute, de por sí las imágenes tienen demasiadas palabras como para sumarle un parlante mono estéril; y empecé a rastrear con la mirada el canal que oía y retumbaba del otro lado. Es como el dígalo con mímica, pero más fácil: no hay que hacer un gran esfuerzo cognoscitivo. Sólo coincidir la palabra que penetra mi pared que alquilo a la mueca idiota que devuelve mi tv. Era una especie de reportaje, y un hombre gritaba: Bueno, hagamos una justicia más horizontal, no la que quieren hacer estos delincuentes. ¡Que nuestros voceros sean Lanata, Majúl y Leuco!, se expresaba desesperada una voz de mujer agrietada. Al lado de la señora de piel escamosa, se encontraba una rubia platino teñido, parece una mujer de bien, portadora de riqueza o no, con un cartel que decía: me voy a Narnia, prefiero que me gobierne un león a una yegua. Que vaya si quiere, medito. Ahí seguro hay mucha aventura en dólares. No faltan este tipo de carteles, nunca; es el clásico: Andá con Chávez. El machismo expreso en política volátil, de transgredir por transmisión mediática lograda a la perfección, porque no cae algo más interesante. Lo dejo, total hoy no van a dar Duros de dogma, porque juega Banfield contra Michael Douglas Haig. Me pongo a rememorar, ¿qué tienen con el número 8? La manifestación pasada fue el 8n, a las 8 de la noche. Ahora, 18 de abril, la hojas caen, el dólar sube, a las 8 de la noche. Al 8 si se lo desvía imaginariamente, tanto a la derecha como a la izquierda, es el infinito. Es la queja infinita y justamente es queja porque no propone crítica constructiva. Eso se lo escuché decir a Barone (si quiero ser como alguien, cuando sea grande, quiero ser como él). La justicia horizontal que piden, es igual a la queja infinita. Y ya que estamos metiéndole sin parar con que girar es un defecto, la queja no va más allá de ciertos círculos de clase. Al fin y al cabo, los números en algo nos determinan. Por una justicia independiente, como el periodismo o peronismo dependiente. Se oye un canto: ahí está, ahí está, son los  salvadores de la ocho escisión. ¡Hay que combatir el mal!, chilla una joven con un crucifijo más enorme que Lilita en sus pechos. Parece como que el 35 %  del Raiting, en un canal de novelas (que son comedia nada menos que por su farsa tragedia), vale más que 40 millones de argentinos. Si la revolución no pasa en la tv, que alguien me diga donde. Rivera, en qué lugar quedó que la revolución es un sueño eterno. ¿Sólo en el adormecimiento que otorga el zapping?  Esa es la papa del pueblo. En esta época ya no se habla del opio, Karlos. La papa alimenta a la criatura en pena. Menos mal que no te tocó escribir el tratado sobre la religión en la era de tele evidentes. Sí, tenemos algo que compartimos: papa y circo. Resulta que eso que debía ser aún más ignominioso, se lo alcanza a apaciguar con el tedio cotidiano de la paja mental tele enviciada cuyo fin último es el acabamiento en un desconcertante pero decoroso vómito.

 

Pero, qué politizado, nene. Cuando escribís, tenés que hacerlo como algo más orgánico a tu cuerpo. A ver, mirá: intentá escribir con tu mano izquierda. ¿Ves? Te sale horrendo. ¿Esto lo escribiste con tus dedos de la mano o del pie? Te doy un pequeño consejo: no pienses tanto en lo humano y amá, buscá más, a tus animales, a la naturaleza. Al estilo del colombiano Vallejo, que odia a todos quienes no son sus hermanos de sangre. Como puede, los va arrojando al desbarranco cuesta abajo. Yo creo que es una cuestión de tiempo, ¿te conté alguna vez sobre Mario Vergas Llota. Te recomiendo algo, che pibe: dejá la ideología de lado. Otra cuestión importante, confundís las voces. El narrador se contradice, es un monólogo yoico, pero termina desvaneciéndose la idea que buscabas en múltiples voces. Algo que arranca y parece ser un soliloquio termina como dirigido a un público artificial e inexistente. Fijáte.

Agarró con todas sus fuerzas la nueva poesía contemporánea y se la arrojó a la cabeza. Su amada quedó desmayada en el piso, con ataques espasmódicos. A lo lejos, él vislumbró que el libro había quedado abierto, hojas de cara al piso. Fue a buscarlo, lo levantó sacudiendo parte de la violencia que aún tenía impregnada por el vuelo. Página 268 · “otra de tantas cosas que no pude ver                                         por el prejuicio”.

Más abajo, en letra fresca color rosado: “Te amo, mi amooooor!! Conmovido, fue a tomarla del piso, menos humanamente que al libro. Ella temblaba. Ya era por miedo. La sujetó fuerte, acarició su cabello suavemente, y le dijo acercándose al oído: Escuchame, te olvidaste de poner que yo también te amo.   

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                                                                                           NACHO

MARIO JRAPKO

Publicado en Pavadas hechas texto, el 29 de Mayo, 2012, 16:39 por MScalona

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Via Rosario

·                              Intimo

·                              candyhot24

donquijote Adorable Candyhot24: ¿Como esta Ud.?, debo decir que estoy realmente sorprendido pues su conversación fresca y desprejuiciada me recordó tiempos de juventud. Quisiera transmitirle la magnitud de mis pensamientos desde el chat de la otra  noche. Es imposible. No encuentro palabras para expresar tales sentimientos.

donquijote . Su imagen se me ha instalado de tal manera que ya no puedo diferenciar la vigilia del sueño. Como a tenido usted la gentileza de pasarme su Facebook, pude, gracias a la ayuda de mi nieto ingresar en su página. ¿Le gustan las carreras de autos?, pues aparece cerca de uno de la escudería Chevrolet, con un atuendo que le queda pintado.

donquijote . Esas ajustadísimas calzas negras y su campera medio abierta no hacen más que destacar un cuerpo que pide a gritos lujuria y ardor. Espero que no tome a mal tales expresiones, si así es le pido disculpas, pero debe reconocer que la voluptuosidad es amiga de la liberación de la concupiscencia mas que de su supresión.

donquijote Recurro a poder enunciar mis emociones con mayor extensión, el chat se me aparece como un medio de expresión rápida y limitada, además la otra noche tardaba usted mucho tiempo en contestarme. ¿Es posible que conversara al mismo tiempo con otros participantes?, ¿Chongo32 y Wachiturro21 le enviaban mensajes privados?

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Via Rosario

·                              Intimo

·                              candyhot24

donquijote Creo que me precipité, ni siquiera nos conocemos personalmente y ya deseo que no tenga ojos más que para mí, es que anhelo poder estrecharla en mis brazos y morderle ese lunar tan particular que tiene en su labio superior, ¿será efecto de la fotografía? pues es tan redondo  y brillante que parece de metal.

donquijote Estimado ángel de mis sueños, le pido que no juzgue nuestra diferencia de edad, le ruego, no; le imploro, la oportunidad de conocernos y quizás, si los dioses están de nuestro lado fundirnos en el maravilloso sabor de un  ósculo. Conmovidamente suyo, Don Quijote.

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Via Rosario

·                              Intimo

·                              donquijote

·                              solo

·                              javier

candyhot24 Quien sos?, jajaja me kgue de risa, con tu mnsaje, sos un viejito resimpatico, le mostré lo que me escribiste a mi amiga la colo  y no me cree, dice que sos o uno que me conoce o un viejo cafisho, igualmente me reencantó lo que me pusiste, pero la verdad entendí la mtad, por no decir una gma.

candyhot24 Te gstaron las fotos?, tnego mas si queres, ahsta te puedo dedicar algunas solo a vs, ojo que por ahí hay algunas dando vueltas xq el hjodpta de mi ex se quizo vengar xq le meti los cuernos con Juanchi, el que me consigue las promo.

candyhot24 Bueno, si qiueres mándame un mnsaje al face, si no  pedile ayuda a tu nieto, y si está bueno, capaz que hacemos una fstita los cuatro, capz que la colo se prende de trola que es. No somos baratas, pero de onda les hacemos descuento, jajaja.

candyhot24 bueno, te dejo, un beso donde mas te guste

candyhot24 

 

HANSEL GERMÁN MONZÓN

Publicado en Pavadas hechas texto, el 29 de Mayo, 2012, 16:32 por MScalona

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Hola Amor.

                 Espero la estés pasando re lindo con tu familia y que puedas leer este mail cuanto antes, se que donde estás no es fácil conectarte.

Desde que chateamos la última vez hace dos dìas no pasa un minuto que no piense en vos.

Bah, en realidad desde que te conocí pero últimamente no puedo (ni quiero) sacarme de la cabeza imágenes tuya, tus ojos, tu pelo, tu forma de reír, tu cola.

Me acuerdo cada instante de las veces que estuvimos juntos. Las cosas maravillosas que me dijiste, tal vez por el efecto del porro, je... Cada caricia, cada mirada...

Como recorríamos cada centímetro de nuestros cuerpos, como nos fagocitábamos mutuamente en esas ceremonias que duraban... que se yo cuantas horas, no me es fácil calcular.

Tengo la foto de tu rostro extasiado y tu pelo revuelto, tu jadeo y nuestras sagradas palabras obscenas.

Hoy cuando volvía del trabajo creí verte en el bar de la esquina. Sabía que era imposible pero no pude dejar de apurar el paso para corroborarlo, en realidad me pasa siempre, te veo a cada rato en cada mujer que cuando me acerco no tiene nada que ver con vos, ninguna es tan bella.

No veo la hora que llegue el fin de semana, cuando regreses por fin y preparate... porque te pienso devorar lentamente.

                                                                                 Muchos besos por todos lados.

 

                                                                                                                            Te ama Ger.

 

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 Ger:

          Que alegría poder conectarme y encontrarme con tu mail.

Acá todo es maravilloso, el clima, el mar, la gente.

Yo tampoco dejo de pensar en vos y cada lugar que conozco me apena no poder compartirlo. Te extraño muchísimo, esto de venir en familia pero sin vos no me convence.

El año que viene venimos los dos solos, acordate.

Yo también estuve acordándome de nuestros encuentros y te cuento que la noche del martes, el día que chateamos, soñé con vos.

A la mañana cuando desperté estaba empapada y me toqué pensándote...

No veo la hora de verte.

El Sábado preparate vos que yo también te voy a devorar.

                                                                                    Te amo, Besos, besos, besos


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PD. Me regaste las plantitas ?

 
 

EUGENIA LUNA

Publicado en Pavadas hechas texto, el 2 de Noviembre, 2011, 0:03 por MScalona

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-         ¿A Osde? ¿Otra vez? ¡Fuiste el jueves pasado, abuelo!

-         Pero vas a ver que termino rápido, nena

-         La semana pasada dijiste lo mismo y ahora sólo me quedan 2 faltas libres.

 

Era tarde. Todos los jueves se nos hacía tarde.

 

-         Acordate que tenemos que buscar a Juliana- dije poniéndome el cinturón. Él puso en marcha el auto y sumó a su sordera un nuevo aliado: el ruido infernal del motor -. Ponéte los lentes, abu. – Nada. No escuchaba- ¡Abuelo! ¡Ponete los lentes!

-         ¿Cómo decís?

-         ¡Los lentes! ¡Que te pongas los lentes!

 

Llegar a la primera avenida -que sólo quedaba a diez cuadras-, nos llevó cuatro canciones de folclore mal sintonizado. Dobló a la izquierda.

-         ¡Tenemos que buscar a Juliana!

-         ¡Ah! ¡Me hubieras dicho antes, nena!-

 

   Juliana estaba esperando en la puerta y enseguida subió al auto.

-         ¡Gracias por venir a buscarme!

-         Está bien, Juli. Vamos a tener que pasar por OSDE antes, pero después mi abuelo nos lleva.

-         No hay problema, todavía es temprano…- Juliana nunca había viajado con mi abuelo- che, ¿vas a ir al baile el sábado?

-         ¿Es en la casa de Pau?

-         Sí.

-         No sé… viste que mucho no me gustan los bailes…

-         ¿Un asalto?- preguntó mi abuelo. Juliana miró por la ventana en busca del acontecimiento.

-         No, abuelo. Ya no les dicen “asaltos”.

-         ¿Y ahora qué son?

-          Bailes… acá que tenés que doblar acá.

-         ¿Cómo?- gritó acercando su oreja.

-         ¡Tenés que doblar a la derecha!

-         Sí, sí. Ya sé.

-         ¡Pero está en rojo, abuelo!

-         ¡No me grites, que no estoy sordo, carajo!- el hombre del auto gris que había tocado bocina separo al lado nuestro. Los insultos se escucharon aún sobre el ruido del motor y el de la música. Mi abuelo apagó la música y bajó la ventanilla.

 

 

                                                 EUGENIA  LUNA

 

 

DAMIÁN FORNASO

Publicado en Pavadas hechas texto, el 7 de Junio, 2011, 13:06 por MScalona

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No encuentra, el hipocondríaco, los beneficios al avance de la ciencia.

La vida está llena de sorpresas, pero gana la rutina

Es tan caro el amor, que la rica soledad no puede comprarlo.

El fútbol es la única droga que no me da alegrías

Llegué al norte y miré el horizonte, estabas tan lejos como allá.

La lágrima conmueve, el llanto molesta.

El mercado es libre, los presos están adentro.

En la última tormenta se le voló la venda a la justicia y el viento le inclinó la balanza.

JUAN MARSÈ... diario de viaje

Publicado en Pavadas hechas texto, el 4 de Abril, 2011, 14:39 por MScalona

recuperos de mudanzas...

Publicado en Pavadas hechas texto, el 13 de Diciembre, 2010, 22:33 por MScalona
sin palabras... estos son los tesoros escondidos que recuperás en las mudanzas...
el resto es literatura (Verlaine).-

GELMAN: escriVir Vien

Publicado en Pavadas hechas texto, el 29 de Octubre, 2010, 17:31 por Felicitas


Lo primero es conoser vien la hortografia.
Cuide
la concordancia, el cual son necesaria para que Ud. no caigan en aquellos errores.

Y nunca empiece por una conjunción.

Evite las repeticiones, evitando así repetir y repetir lo que ya ha repetido repetidamente.

Use; correctamente. Los signos: de, puntuación.
Trate de ser claro; no use hieráticos, herméticos o errabundos gongorismos que puedan jibarizar las mejores ideas.


Imaginando, creando, planificando, un escritor no debe aparecer equivocándose, abusando de los gerundios.
Correcto para ser en la construcción, caer evite en trasposiciones.


Tome el toro por las astas y no caiga en lugares comunes.  Si Ud. parla y escribe en castellano, O.K.
¡Voto al chápiro!... creo a pies juntillas que deben evitarse las antiguallas.

Si algún lugar es inadecuado en la frase para poner colgado un verbo, el final de un párrafo lo es.
¡Por amor del cielo!, no abuse de las exclamaciones.
Poné cuidado en las conjugaciones cuando escribáis.
No utilice nunca doble negación.


Es importante usar los apóstrofo's correctamente.
Procurar nunca los infinitivos separar demasiado.
Relea siempre lo escrito, y vea si palabras. Con respecto a frases fragmentadas.

 

                                                    JUAN  GELMAN

Hay cosas que no pueden perdonarse

Publicado en Pavadas hechas texto, el 5 de Diciembre, 2009, 14:50 por Saty

No sé si odio más tu infidelidad o tu negativa a apoyarme cuando más lo necesitaba.

No me importa, entendéme bien, el roce de tu cuerpo desnudo junto a otro cuerpo, una cuestión meramente animal que soporto.

Tampoco es pertinente ni me tortura, si era más joven que yo y más linda, porque ambas características son presa de una finitud a corto, mediano o largo plazo.

Nada más lejos de mí, decir que juzgo el hecho de que concretaras tus ratoneos más vulgares en una cama ajena, ni que de tu boca salieran palabras que solo me pertenecían.

Estoy segura de poder entender tu necesidad de sentir una piel distinta y escapar a una rutinaria manera de tener sexo, de eludir los problemas cotidianos en una cara nueva, de aspirar un perfume que no fuera el mío, de recorrer con los dedos un continente desconocido.

No me interesa en absoluto las veces que te la volteaste, ni imaginar si ella te besaba metiéndote la lengua en esa boca con la que después me besabas, ni si vos le decías “te amo”, porque creo que no habrás podido.

Tampoco importa cómo la mirabas - aunque descuento que con mucha lujuria - mientras yo estaba en casa  planchando con apresto tus camisas.

Te diría que  hasta me resultan intrascendentes las veces que te esperé con tu comida preferida en la mesa y no viniste y las muchas oportunidades en que simulaba creer tus excusas de lo cargado de trabajo que estabas en la oficina.

Todo eso - y quiero que te quede claro -  puedo llegar a aceptarlo.

No te voy a negar que duele, porque una traición es difícil de pasar sin dolor.

Pero lo aguanto.

Lo que no puedo - y esto también quiero que lo entiendas - lo que más me llenó de rencor y desilusión, fue que no hicieras el esfuerzo o intentaras defenderme cuando llegó la policía y encontró el cadáver desnudo tirado en el piso y en tu mirada se percibiera el horror al ver las ochenta puñaladas que tuve que clavarle a la muy yegua porque se resistía.

Eso sí no logro perdonarte.

 

RELATO LOCO

Publicado en Pavadas hechas texto, el 10 de Octubre, 2009, 17:16 por CELINA
                                          

                                TODO TIENE QUE VER CON TODO

     Hay días en que me siento rara como si unos espíritus se metieran dentro de mi cuerpo, variantes mías no ajenas como en El exorcista, o es el mismo  que se va transformando. La mutación es su característica predilecta, no sé si para despistarme, tampoco sé por qué habría de hacerlo porque todo el tiempo sigo siendo yo. Soy pero a la vez no soy. Algo así como Dios, Jesús y el Espíritu Santo que son tres en uno, perdón los susceptibles por la comparación, no es que me crea Dios ni siquiera Virgen, gracias al cielo, mucho menos Santa, en realidad a veces estoy más cerca del diablo. Pero eso es cuando me invade un espíritu travieso lo cual sucede con frecuencia y está bueno porque me divierto, otras me hacen sentir rara y entonces vuelvo al origen de este escrito. Que no es ni cuento ni relato menos poesía, sólo es. Como muchas cosas que no tienen explicación, mejor que así sea cuál es la manía de querer explicar todo de encontrarle a cada cosa un cómo y un por qué, ese es mi espíritu hincha pelotas que algunos lo conocen bien. Según el espíritu que se apodere de mí cambio hasta varias veces en el día, otras se instala días enteros incluso semanas y estoy melancólica, triste, eufórica, alegre, divertida, terriblemente aburrida, insoportable, ciclotímica y cualquier adjetivo que se les ocurra seguramente coincidirá con mi estado de ánimo en algún momento de mi vida pasada, presente o futura. Soy como una mujer con varias en su interior como esas muñecas rusas que vas sacando una tras otra y cada vez son más chiquitas y es increíble la cantidad que hay, así soy yo y cuando creo conocerlas a todas me sorprendo con una nueva, lo cual no es nada original porque a más de una le pasará aunque a veces pienso que la única rayada soy yo que se anda planteando semejantes pelotudeces pero eso según el día porque otras ni me doy cuenta o no me planteo absolutamente nada; decía muchas mujeres en el buen sentido yo no engaño a nadie o sólo a mí, mi yo confiable es engañado por uno perverso entonces una parte de mí está tranquila y otra anda saltando para todos lados lo cual es molesto prefiero  que el mando lo tome uno solo y que no se disputen mi cerebro que termina partido en mil pedazos y quién mierda los junta cada vez me cuesta más.
  
Siempre me intrigó saber si todo el mundo piensa parecido, a veces creo que hay gente que no piensa nada de nada que ni tiene cerebro sobre todo los políticos y algunos artistas o será que cuando llegan a ese lugar dejan de usarlo y se les gasta o se vuelve un objeto inútil o un requisito para llegar es no tenerlo. Me encantaría meterme dentro de algunos cerebros y saber qué piensan entonces me doy cuenta que quiero controlar todo aunque sé que es imposible, por otro lado desearía no saber nada de nada vivir en una isla acompañada por palmeras, el mar y el sol, si hay libros mejor y sino no importa o sí pero podría escribir y no tendría excusa porque estaría todo el día al pedo e inspiración con la naturaleza tendría de sobra al menos para la poesía, de paso practico porque no me sale muy bien aunque no tendría quién me corrija, además estaría nostálgica lo cual sucedería a los pocos días pero tendría un montón de material para la poesía romántica que me gusta como todo lo romántico pero ahí seguro que meto la pata porque me pongo cursi, debería haber nacido en otro siglo capaz que se equivocaron y me mandaron para éste pero ahora no puedo hacer nada más que vivir y pasarla bien. Si viviera en una isla tendría que prescindir del sexo y no sé si podría, un tiempo sí no mucho no hay que mentirse las mujeres dicen que pueden vivir sin sexo, algunas porque otras se jactan de que cogen todo el día yo no les creo a ninguna de las dos y mi caso dependerá del espíritu que se apodere de mí, el sexópata o el casto, ya les dije que tengo para tirar para arriba. También extrañaría a las personas que quiero a lo mejor una isla es demasiado lejos más vale algún lugar cerca así cuando extraño vuelvo y listo aunque la nostalgia me invade por cosas que son imposibles de regresar como el pasado o una persona que no está física o espiritualmente y ya que tocamos el tema del espíritu digo que todo esto dependería de cuál esté predominando porque hay días que me gustaría esto y otros que no me gustaría en lo más mínimo. 
 
 Todo lo que vislumbran es la pura verdad aunque no puedan comprenderlo si ni yo lo hago en todo caso pueden conocer alguno de mis espíritus o yoes (me parece más acertada la palabra yoes que sería el plural de yo y creo que no existe ya que la palabra espíritu queda demasiado sobrenatural y con esa onda no voy,  ahora me acuerdo de que no debo poner demasiado demasiadas veces ahí lo puse de nuevo, suelo hacerlo y desde que me lo recalcaron parece que la palabra demasiado vuelve como un boomerang eso debe ser porque cuando escribo demasiado en realidad lo hace mi yo contra que como se darán cuenta le gusta llevar la contra a todo el mundo). Creo que soy todos esos espíritus mezclados como en una ensalada super mixta de tomate lechuga huevo queso jamón choclo palmitos y lo que se les ocurra ponerle y después echarle por arriba salsa golf que es mi aderezo preferido después del ketchup pero en esa ensalada queda mejor la salsa golf. ¿Ven? ahí está otra vez, qué tendrá que ver el ketchup con los diferentes espíritus o yoes  con los estados de ánimo. Todo. Todo tiene que ver con todo decía Pancho Ibañez que para los que no lo conocen conducía un programa de televisión que se llamaba el Deporte y el Hombre y repetía esa frase que me quedó grabada “todo tiene que ver con todo”. Cuánta razón tenía Pancho aunque no tengo idea de si la frase es de él o de otro, no importa es de esas cosas que todos pensamos pero que otro más vivo expresa en voz alta y nos quedamos como pelotudos diciendo ¿cómo no se me ocurrió a mí? Suele sucederme seguido y no sé si significará que me la paso llegando tarde a todos lados o que no soy tan inteligente para hacer algo original, igualito a lo de este escrito que surgió a partir de otro que leí aunque el tema no tiene nada que ver, y el otro está mucho mejor, el mío empezó porque me sentía rara y estaba en mi jardín tomando un café al sol que está bárbaro para aprovecharlo aunque sea un ratito, siempre nos podemos hacer de tiempo par mirar nuestro interior y tratar de entender por qué una persona puede ser de tantas formas diferentes sin dejar de ser ella,  motivo por el cual me senté en la computadora y empecé a escribir este delirio que no sé adónde terminará pero poco importa porque por más que le de vueltas al asunto siempre termino en el mismo lugar que es otra cosa sobre la cual he escrito varias veces, todo gira y gira sin mucho sentido y uno -una- siente que no avanza, aunque según como lo miremos avanzamos un montón y depende adónde queramos llegar en mi caso yo sigo sin entenderme pero qué carajo hay que entender las cosas son así y listo. Eso lo entiendo perfectamente y si el espíritu del día es razonable y poco cuestionador ando feliz de la vida pensando que el mundo es maravilloso y color de rosa que es uno de mis  colores preferidos, en general  los colores claros- blanco celeste lilas- lo cual debe significar que soy alegre porque no me gustan los colores oscuros- negro marrón violeta- un touch sí pero no como esa gente con onda dark que anda todo el tiempo vestida de negro, pienso que lo de afuera refleja lo de adentro y si te vestís de negro cómo será tu alma si es que el alma tiene color, aunque yo no lo creo y me parece que acabo de escribir una boludez porque tengo amigas que se visten siempre de negro y son más buenas que el pan( y otras se visten de blanco y son el demonio), yo igual  les digo que se pongan colores claros que les queda mejor y ellas no me llevan el apunte por qué habrían de hacerlo, si a mí me dicen cómo tengo que vestirme los echo a patadas aunque depende del día porque en otras ocasiones no soy capaz de decidir ni lo más insignificante. Si me baso en eso, lo de adentro y afuera, que además es el título de una poesía que escribí, no estoy disconforme conmigo pero depende del yo de turno que hoy es optimista porque estoy contenta por escribir todo este mamarracho que más valdría tirar a la basura pero no pienso hacerlo nunca se sabe para qué puede servir en un futuro inmediato o mediato y en mi memoria ya no confío, antes me acordaba de todo ahora me cuesta se ve que estoy vieja, viejos son los trapos decía mi abuela y no me siento vieja ni ahí pero debo estarlo sino no me olvidaría de cosas antes impensadas, además es una cuestión puramente matemática. A esta altura del relato o lo que sea ya ni me acuerdo de qué quería decir( a eso me refería cuando decía que me olvidaba de las cosas) pero no importa porque igual me sentí bien intentando decir lo que no sé cómo ni tampoco exactamente qué y espero algún día pueda aunque a lo mejor el secreto es no poder y mientras tanto seguir escribiendo y llenar papeles con historias de gente verdadera e inventada haciendo una ensalada y si de vez en cuando la pegamos o a alguien le gusta creemos que vamos por el buen camino cuando sabemos que por este camino no vamos a llegar a ningún lado o adónde la vida nos lleve pero esta es una cuestión más filosófica en la cual no me voy a meter ahora. Lo cual me hace concluir que los espíritus que me han invadido deciden por mí y cualquier cosa yo les echo la culpa a ellos a mí no me vengan a joder porque esa es otra cosa que perdí, la paciencia aunque nunca la tuve y la voy terminando, podría seguir hasta el fin de los tiempos intentando decir lo que no sé,  una de mis características es justamente hablar mucho y en definitiva no decir nada. En cuanto a los espíritus que me invaden no está tan mal porque qué aburrida sería la vida si todo fuera una línea continua sin altos ni bajos.
  
Hay una cosa que sí sé y es que cuando abro los ojos a la mañana y veo mis paredes el techo mi cama mis cosas y mis hijos que son lo más lindo que te da la vida por cursi que suene  - en ese punto todos mis yoes o espíritus estamos de acuerdo-  (no en lo de cursi sino en lo de mis hijos) sé que no quiero estar en otro lado y que eso no depende de ningún espíritu de turno, eso es algo que las madres sabemos no es profesión ni trabajo y aunque a veces nos volvamos locas queremos estar hasta el día que ellos decidan partir- después seguiremos estando- que sabemos va a suceder aunque no en todos los casos porque conozco varios que nunca lo han hecho. Pero ese tema lo dejo para otra ocasión.

                                                             CELINA 

Cuando los ratones bailan

Publicado en Pavadas hechas texto, el 16 de Marzo, 2009, 9:55 por Saty

Vos y yo vivimos realidades completamente diferentes. Eso lo digo hoy, cuando ha pasado tiempo desde nuestro encuentro. Sin embargo esa mañana, nuestros mundos se juntaron en la esquina de un bar del que no puedo recordar el nombre. Parece que hubiera querido olvidarlo como intento olvidar cada día mi vergüenza y decepción.

 

El día era espantoso. Llovía y las ráfagas de viento eran tan fuertes que convertían a las gotas en diminutos alfileres. Al bajar del taxi, no sé todavía bien por qué, si por distraída o por el apuro que llevaba, se me trabó el taco en la rejilla del desagüe. Desesperada, miré a uno y otro lado, para ver si alguien se había dado cuenta de mi torpeza y ahí estabas vos. Tus ojos negros, penetrantes, contemplando como quien no tiene otra cosa mejor que hacer, mi caída aparatosa en ese charco mugriento. Estabas solo, parado bajo la incesante lluvia y las gotas se deslizaban sin prisa por tu campera, mientras tus ojos…tus ojos no se apartaban de mis pies.

 

Intenté en vano sacar el zapato que se había quedado encarnado en la rejilla, pero estaba tan nerviosa que lo único que logré fue que se hundiera aún más.

De pronto, sentí que la presión se suavizaba  cuando dos manos rústicas y fuertes, agarraron mi pierna y con un mágico toque, lograron sacar mi pie sano y salvo, no así el taco, que se había roto.

No recuerdo bien, pero creo que te di las gracias y apuré el paso hacia el bar, buscando un baño. De lo que sí estoy segura es de haberte escuchado pronunciar mi nombre, pero igual no presté mucha atención. En ese momento, lo único que deseaba era  huir de ahí para poder recuperar mi apariencia.

 

Mientras me secaba como podía con el secador de manos, reparé en el hecho de que me habías llamado por mi nombre e intenté recordar de dónde podía conocerte. No eras de mi entorno y a juzgar por tu manera de vestir y tus pocos años, difícilmente frecuentaras los lugares a los que voy. Sin embargo había algo en tu mirada que me resultaba extrañamente familiar.

 

El bar estaba repleto a esa hora de la mañana, pero logré sentarme en la única mesa vacía, junto a la ventana y pedí un café.

El vidrio empañado no me permitía ver con total nitidez, sin embargo, cuando observé una figura oscura al costado de la calle, supe que eras vos. Seguías bajo la lluvia, sin importarte que las gotas te salpicaran y humedecieran tu rostro, al punto que me pregunté si existirías o si solo serías una visión producto de mi imaginación. Sin darme tiempo a reaccionar, escribiste en el vidrio un número e hiciste señas, incitándome a anotarlo. Contradiciendo lo que mi instinto me decía, agarré una servilletita y revolví en la cartera hasta encontrar una lapicera. Estaba excitada y sintiéndome descolocada por completo, pero eso me gustaba. A pesar de mi aspecto, te habías fijado en mí y te había atraído. Seguramente te llamaría y esta vez nuestro encuentro sería mucho más romántico, sin caídas ni viento que enredara mi pelo. Iríamos a cenar y entonces ahí sí, te preguntaría de dónde me conocías.

 

La lluvia paró, salí del bar buscándote cómplicemente, pero ya no estabas. Me sentí un poco desilusionada. “No importa”, pensé,  “total me dio su número de teléfono”.

Ni bien llegué al departamento, busqué la servilleta donde había anotado esos mágicos números que teníamos en común. Mi impaciencia estaba al límite, no podía esperar el momento de escuchar tu voz, la que imaginé sería grave y paradójicamente tierna. Un hombre con esos hombros anchos y ese cuerpo atlético, no podía tener otro tipo de voz.

Las manos me temblaban mientras discaba lentamente para no equivocarme y el corazón me latía fuertemente.

Fueron dos o tres rings, no recuerdo. De este lado yo, ardiente y expectante y del otro lado una voz, ni viril, ni sensual, solamente una voz que me decía: “Compostura de zapatos El Cholo, ¿en qué puedo servirla?”.

 

                                                                                                                                      

 

 

En boca cerrada no entran moscas

Publicado en Pavadas hechas texto, el 29 de Enero, 2009, 16:53 por Saty

Apenas me levanté, supe que me había equivocado.

Tal vez en la manera de decir las cosas. Soy de ese tipo de personas que podríamos llamar “sin vueltas” y eso me ha costado más de un sinsabor. Sin embargo lo que digo lo hago con total convencimiento, es decir, rara vez me arrepiento.

Pero esta mañana me di cuenta que no debería haber hablado.

 

Siempre digo las mismas frases. Frases como  “si Dios quiere”, “no hay mal que por bien no venga”, “al mal tiempo buena cara”…

Adela dice que tengo esa costumbre, que mi vida entera es un cliché. Adela se refiere al hecho de que soy un ser humano muy común, esperable, obvio. Y yo, lejos de amargarme por su comentario, me alegro. Como si el hecho de ser sencilla y transparente fuera una virtud. Adela dice también, que debería tratar de que mis sentimientos no estuvieran tan a la vista, porque eso es peligroso.

 

La taza del café todavía está sobre la mesa.

Vacía.

No la mesa, la taza.

La mesa está repleta de restos de comida. Ninguno quiso levantarlos cuando empezó la discusión.

 

Como siempre todo empezó por una pavada, un comentario sobre alguien ajeno a nosotros y terminó involucrándonos en una madeja interminable de reproches.

 

-Para qué hablás si no lo conocés- me dijo

 

-“Porque los hombres son todos iguales. Cortados por la misma tijera”.

 

Adela insiste con eso del “sincericidio”. Para ella es fácil.

Es divorciada y las divorciadas aprenden a esconder. En el largo proceso de la separación y la bendita división de bienes, descubren que es mejor no hablar y si se habla no decir siempre la verdad.

Gracias a eso, Adela consiguió quedarse con la casa y uno de los autos. Si hubiera sido sincera, ahora estaría en la calle.

 

Levanto la mesa con cierta sensación de asco. Nunca me ha gustado acostarme sin dejar todo en orden. Tengo miedo de morirme por la noche y que los que vengan a buscar mis restos piensen que soy una mugrienta. Aunque anoche estaba tan hecha mierda que no pude más que levantarme de la silla y casi correr. No quería que se diera cuenta que estaba llorando.

 

-¿A dónde vas?- me gritó Manuel- Vení para acá… no sirve de nada largarme todos tus reproches y después rajarte.

 

Pero no hice caso.

 

Esta mañana Manuel se fue sin saludarme. Él es así, si está enojado ni me habla.

En cambio a mí, no me importa si la noche anterior le dije que se fuera con la chirusa esa que tiene de secretaria.

Tengo la cualidad de olvidarme de todo lo que digo a los cinco minutos. Y el defecto de recordar por siempre lo que otros dicen.

Eso no es bueno porque implica una disociación de los hechos.

Es por eso que apenas Manuel comentó que el vecino se había escapado con la hija del mejor amigo, yo empecé a decirle ya ni me acuerdo qué cosas a Manuel y él ahora está enojado. Y yo solo recuerdo que me dijo que ya estaba harto y que se iba para siempre.

 

Y lo peor de todo es que ahora me encuentro en una situación difícil porque no sé si preparar la cena para dos. Manuel no volvió de trabajar.

 

Y bueno… “Dios dirá”.  Porque en definitiva, “del dicho al hecho, hay un largo trecho”

 

 

 

  

 

 

 

 

Y SIN EMBARGO NO

Publicado en Pavadas hechas texto, el 23 de Diciembre, 2008, 17:29 por Tía Amanda

 

              “Nada se mueve, nunca. Eso es lo que quieren hacerte creer.”

             Lauisaia.

 

6 741 072 120 x 2 (un par de patas)

millones de árboles de navidad

unísono de sordinas chillonas

hacinados en un nudo temporal

hacen girar la bola en la galaxia

tierra envasada y océano listerine

 

A ver si estamos de acuerdo:

es importante

no olvidar que somos fitoplancton

y fin de año

sólo un número rojo

en el calendario occidental.

 

Es verdad, Lauisaia.

Nada se mueve.

 

Lunes puto

Publicado en Pavadas hechas texto, el 17 de Noviembre, 2008, 19:26 por Saty

Escribo…pienso…vuelvo a escribir. Voy en la búsqueda de un cuento o la novela.

Escritos que parecen querer apurar un desenlace o desmadejar historias. Pensamientos que no llegan a suplir las ausencias ni los desesperados intentos de lograr encajar todas las piezas del rompecabezas.

Hoy es un día cualquiera en el calendario, de esos intrascendentes, ni fecha de cumpleaños, ni noticia que alegre, ni día de pago de impuestos, ni siquiera uno donde se filtre alguna salida especial.

Es lunes, tal vez el día más detestable.

 

Durante toda la mañana una búsqueda constante de cosas para enmascarar los conflictos. Limpiar los restos que dejaron los perros en el patio, la comida, el supermercado, el ordenar la ropa tirada.

El orden es indistinto, no altera el producto. El resultado final siempre es el mismo, el cuerpo cansado y sin embargo, la mente que no puede desacelerar. Intento por enésima vez una frenada que otorgue una baja en esa adrenalina que quiere explotar.

“Negativo”, diría un policía, “nada de nada…nada”, sería para un adolescente, “qué lástima” diría mi madre, “intentar la salida del problema por otro lado” aconsejaría un psicólogo. Todos “no” como producto final.

Algún intento de dormir la siesta, para acortar la desazón y después sumergirme en el libro de Guiamet hasta terminarlo, devorando las páginas para saber si el final era el que había imaginado. Y otra vez el encuentro con la tristeza, la muerte, la soledad.

 

Debería haber elegido un best seller, pero mi profesor recalca que es muy comercial. Aunque creo que hoy lunes, hubiera sido útil. Escapar por las peripecias de cierto héroe fantástico y con un final feliz.

Hay días detestables en que uno debe elegir ojear una revista boluda como las que miro en la peluquería una vez al mes. Y no es que mi peluquero sea un boludo, ni siquiera es puto, es re buen tipo, pero tiene la virtud de tener revistas así. De esas que hoy vendrían bien. De las que invitan a no pensar porque si no, no podés camuflarte con los personajes.

 

Mientras escribía se me ha ocurrido un buen método para sacarnos de encima lo detestable de un lunes. Se me ocurrió al  escribir la palabra puto en la computadora. Inmediatamente la palabra quedó remarcada en rojo, no pasaba lo mismo con la máquina de escribir. Entonces cuando fui a “Ortografía y gramática” para ver por qué la palabra puto estaba remarcada me encontré con seis sugerencias para reemplazarla: auto, luto, pato, peto, pito, pudo. Y como yo quería que el puto siga siendo puto porque no tiene nada que ver con auto, menos con luto o pato y ni idea de que es peto, tuve que hacer clic en “omitir una vez”. Por ahí puede ocurrir que pito o pudo puedan tener algo que ver con el puto, pero para entonces ya escribimos nuevamente la palabra y ahora ya son como cinco las veces que la tenemos en rojita. Y me pasa, que me molesta sobremanera ese color rojo y entonces vuelvo al menú para omitir, una, dos, tres , cuatro, cinco veces la palabra innombrable porque si vuelvo a escribirla deberé omitirla otra vez.

La ventaja de todo esto es que nos pasamos el tiempo yendo y viniendo al menú Herramientas y mientras lo hacemos, nos olvidamos de qué mierda era lo que nos molestaba tanto en este lunes detestable.

Velas chinas

Publicado en Pavadas hechas texto, el 15 de Noviembre, 2008, 19:23 por amanda poliester

y en medio de

calligaris contra nueve de julio

algo en la ventana viene de la calle

aire en movimiento

o el ruido de los autos

pienso en las botellas afuera

sigo sin aire acondicionado

y enojada con todo

me aburren los fallos de la corte

y compré velas chinas.

 

Nos perdimos el invierno

dijiste.

 

Entonces

el que escribe sos vos.

P i r o p o

Publicado en Pavadas hechas texto, el 5 de Agosto, 2008, 10:07 por Lauisaia

Moreno y el río.


Imposible atrapar el agua


que baja.


R  u  b  i  a


dice  -no grita-  el de azul


mientras pasa


a mi lado


cuando lo miro a los ojos.


Me gusta. Eso. No grita.


Las ganas de bajar con el río.


Como el río.


Vuelve ahora el de azul.


No miro no grita ni dice


R  u  b  i  a 


Me gusta eso.

Eppur Si Muove

Publicado en Pavadas hechas texto, el 21 de Julio, 2008, 12:20 por seldonito
Galileo Galilei declara que la Teoría Heliocéntrica es falsa. La Santa Inquisición sonríe de costado (cual Ignacio Copani) y alimenta, en un solo bocado, tres patas que constituirán su devenir: opulento ego, infinita ignorancia y caótica ambición. Ego, ignorancia y ambición: elementos vecinos que tienden a la atracción mutua y a parir discursos autoritarios.
Galileo Galilei pierde la batalla y gana la eternidad en el mismo evento. Eppur Si Muove desliza por lo bajo, dejando que la historia coseche el rastro sembrado para el futuro. Galileo Galilei, como siglos después Nietzsche, nacería póstumo.
Galileo aportó en el campo científico del mundo denotado, de las experiencias corporales, de las interpretaciones concebidas para entender porque los sentidos suceden.
Mucho antes semantizó el mundo Sócrates, fue el primero en preguntarse por el hombre. De alguna manera comienza a ver algo nuevo, pregunta y construye sentido orientado por sus inquietudes. La pregunta por el Hombre remite, ante todo, al Hombre mismo.
La Edad Media construyó las verdades divinas. Torquemada como testaferro y la diversidad como víctima. Leonardo Da Vinci (entre tantos) no tuvo necesidad (ni intención) de discutirle, en su actuar construyó interpretaciones que desplazaron el absolutismo.
Muerto dios (todavía sin enterrar) se inventa el sustituto: Rey Muerto, Rey Puesto. Ahora somos nosotros los referentes últimos del acceso a La Verdad.
Bienvenidos a la Era Moderna, donde todavía tenemos Grandes Verdades Absolutas. Ahora las dicen los Durkheim, Lotman, Saussure, Marx, Stalin, Hitler, Benito, Mao, Fidel. Muchas pretensiones juntas, tan opuestas como diversas.
Evidentemente La Verdad es otra cosa.
Posmodernidad es la nueva muerte de una vieja divinidad, el suicidio de nuestras pretensiones demiurgas y el nacimiento de la libertad del lector/espectador/interpretador.
Pararse en una episteme posmoderna implica que, ante todo, somos nosotros remitentes últimos de las "verdades" que observamos y/o experimentamos. Un nosotros que no refiere al Hombre como ser genérico, sino al observador particular que cada uno es. La verdad nos pertenece.
Declarar que La Verdad nos pertenece implica tanto hacernos responsables (habilidad de responder ante una situación) de su existencia, como reconocer que el Otro puede tener la suya.
Jean Paul Sartre planteó que un pensador es aquel que está lleno de creencias y no deja de atacarlas. Pudo percibir que, de alguna manera, lo relevante no es la respuesta, sino la pregunta.
Los hombre modernos se ofenden y enojan ante la pregunta que impugne su verdad, se anclan en un rol de víctimas ante la maldad del mundo (o clases opresoras). ¿Cuantos cuestionan si esa maldad existe fuera de su propia observación?
"Nadie peca voluntariamente" dijo Sócrates (con las orejas rojas), tal vez, no existan buenos y malos, oprimidos y opresores. Quizás sea el momento de cuestionar la mirada que, en su observar, interpreta el mundo y construye sentido (ese sentido) sobre él.
¿Qué responsabilidad tienen (tenemos) ante el mundo tal cual lo experimentamos? ¿Qué nueva pregunta podemos hacernos? ¿Qué respuesta podemos resemantizar (despojándola de su Verdad)?
¿Lucha de clases es algo más que dividir lo social en función de una sola mirada? ¿Porqué los luchadores populares no son legitimados (democráticamente) por el pueblo? ¿contra quien se lucha? ¿los propietarios de medios de producción son ajenos al pueblo? ¿los pensamos como tipo ideal o como tipo empírico? ¿el pueblo son todos? ¿incluimos cacerolas de teflón? ¿Cobos traidor? ¿Campo golpista? ¿Qué es el Estado? ¿Para qué existe?
Preguntemos que se acaba el mundo tal como lo tenemos junado.
Preguntemos que trasformar es encontrar nuevas respuestas.
Preguntemos.
Sigamos preguntando.
Y ante cada respuesta recordemos a Galileo rezando, bien por lo bajo, un Eppur Si Muove.


Sueño con Calcetines

Publicado en Pavadas hechas texto, el 7 de Julio, 2008, 19:22 por MScalona

Cada vez que mando un par de medias al lavadero, hago una ceremonia con mis calcetines. Una ceremonia de despedida. Los saludo como en un andén porque sé que no los volveré a ver. Quiero decir... no volveré a verlos juntos. A una de las dos medias la veré, sí… pero al par, nunca más.  Y siempre me pregunto, ¿dónde?, ¿por qué?, ¿cómo es posible enviar dos medias al lavadero y que vuelva una sola ? O mejor dicho, ¿cómo es posible que todos los pares que vuelven sean mixtos...? Una media escocesa en connubio con una de hilo verde; una tenis blanco con una negra streech… ¿Acaso son promiscuas las medias?

Y al final del día cuando voy a cambiarlas para dormir... ¡oh sorpresa! Otra vez aparecen las primas. Pero más lejanas entonces. Diría, unas primas segundas: verde oliva con azul Francia, beige con ocre y magenta con púrpura. Anarquía textil o la proximidad de lo onírico: como si mi mesa de luz fuera el cajón de las pinturitas de Pollock. No importa –pienso-, debajo de las sábanas es como en el lecho del río y en el hipotético caso de que tuviera que hacer el amor, me las quitaría, porque con las medias puestas, es de pésimo gusto aunque sean del par. Aunque haga frío, aunque la mina sea ciega.

Después me duermo y no sé porqué entro al sueño pensando en un guardarropas fabuloso. Anaqueles infinitos de calcetines hermanos, iguales, gemelos. Todo pulcro, ordenado, completo, como un lugar donde moran "los guerreros de la luz".  Un lugar tan lindo, que si fuera menester y para quedarse, la Verónica de Coelho decidiría morir y yo, asesinar a su autor, ahorcarlo con una soga hecha de veinte calcetines iguales.

Mi sueño es uno solo, siempre el mismo: que voy a cualquier parte con dos medias iguales. Algo así como alrededor de la derrota pero con el par de origen,  idéntico, correspondiente. Hasta creo recordarme o soñar en brazos de mi abuela María tejiendo escarpines y ella decía: es menos cansado empezar el viaje con unos pies tan lindos…

                                                                                                         

                                                                                                         

                                                                                                         

               M  a  r  c  e

               M  a  r  c  e

               M  a  r  c  e

Tres errores

Publicado en Pavadas hechas texto, el 27 de Mayo, 2008, 18:27 por Saty

Cuando mi marido me preguntó ¿qué es la tanatopraxia?, no hice mucho caso de su interrogatorio y contesté desganadamente con un “no sé”, sin cuestionarme en ese momento qué mierda quería decir esa palabra. Me extrañó, eso sí, debo reconocer, su repentino interés por el significado de las palabras raras, ya que no es muy afecto a la lectura, pero lo dejé pasar.

“Ese” fue mi primer error.

Tiempo más tarde comprobé, que no debemos dejar pasar por alto ni uno solo de los comentarios que nuestro hombre nos haga. Todos y cada uno de ellos, esconden una doble intencionalidad, como por ejemplo, cuando dice como al pasar “cómo creció la nena de enfrente”, en realidad debemos entender que lo que quiere decir es “me voy a voltear a esa guacha”.

No hay peor cosa que no querer ver lo que sucede a nuestro alrededor y en eso somos expertas las mujeres. Cuando algo no nos gusta, hacemos como que no existe.

Una mañana me desperté sobresaltada, no había podido dormir bien, había estado toda la noche dando vueltas en la cama. Cuando iba para el baño, me pareció escuchar voces que venían de la planta baja. Más que voces era un murmullo, pero mi urgencia de orinar pudo más y no presté atención.

“Ese” fue mi segundo error.

Al bajar a desayunar encontré a mi maridito cómodamente sentado en la cocina, en medio de papeles desparramados y tazas con restos de café, charlando con su secretaria y en lugar de increparlo y decirle que la casa no era la oficina, saludé cortésmente  y me puse a levantar los platos sucios. Ellos siguieron charlando como si yo no existiera y la que hubiera entrado fuera la empleada doméstica. Pude escuchar que él le decía algo acerca de unos “químicos germicidas solubles” y me pregunté de qué estarían hablando si él era abogado. Posiblemente algún litigio en el campo, pensé.

“Ese fue mi tercer error”.

No puedo negar que tuve muchos indicios de lo que estaba pasando, aunque no me di cuenta de nada hasta el final.

Él se mostraba demasiado atento a mi manera de vestir, cosa que jamás había hecho. Me preguntaba permanentemente sobre cuál era mi talle y qué tipo de maquillaje usaba. Por supuesto, pensé que quería hacerme un regalo y de ahí la indagatoria.

Lo que más extraño resultaba, es que empezó a cocinar. Preparaba el almuerzo y la cena con especial dedicación. Eso sí, el pobre, no era muy buen cocinero ya que la comida tenía siempre un gusto raro y para colmo cada vez me caía peor. No podía tolerarla pero no le dije nada por temor a herir su susceptibilidad.

Cada día me sentía más débil, por eso no me sorprendió que él decidiera mudar su oficina a casa, con secretaria incluida. El amoroso lo hacía para poder cuidarme. Preparaba el sofá con una colcha polar para que yo mirara tele mientras él se pasaba horas encerrado trabajando con Sofía. Y cuando terminaban me preparaba un té calentito que más bien parecía pis de gato, pero seguí agradeciéndole, no fuera a ser que se ofendiera y no me sirviera más.

Yo ya no tenía fuerzas ni para levantarme. Me pasaba todo el día tirada en el sofá.

Una mañana, mientras leía el diario y aclaro que más que leer miraba porque ni ánimo tenía, vi algo que llamó mi atención. En negrita, el aviso decía “Tanatopraxia en Rosario”. Intrigada, me levanté como pude y casi arrastrándome llegué a la computadora. Hice clic en el google, tipeé la bendita palabra y esperé. La respuesta fue inmediata y mi sorpresa más aun.

Tanatopraxia existía, no era un invento de mi marido. Tanatopraxia:“Técnica para demorar la descomposición final de un cuerpo”.

Y ahí se cayó la pantalla y tuve un momento de lucidez que me permite hoy estar escribiendo. El hijo de puta me estaba matando y lo que es peor, pensaba “embalsamarme”.

 

 

 

Cumplir Años

Publicado en Pavadas hechas texto, el 21 de Mayo, 2008, 15:19 por seldonito
Cumplo años.
Momento nefasto para estar vivo.
Repudio completamente a una sociedad (de la cual me excluyo) que pretende enumerar los años de vida, como si realmente existiera un paso del tiempo y el calendario midiera algo más que su propia existencia.
Refuto el concepto de edad y me niergo a celebrar y/o conmemorar natalicios tan ajenos como impuestos.
Absurdos aquellos ingenuos que se alegran, infelices quienes celebran, retrógrados los que regalan y pelotudos (in extremis) los tiradores de orejas.
Nada hay que recordar, porque nada es recuerdo, y nada jamás ha sucedido.
El pasado no es ni ha sido. El mundo es consecuencia nuestra, y de ellos somos responsables, aunque padres, abuelos y dictadores se arroguen derechos de autor.
Maldita responsabilidad tan observable como predecible y fascista. Maldita sumisión. Detestable angustia existencial de saberse finito y, peor aun, cargar con las culpas de terminar, junto a nuestro latir, la singularidad de un universo que, bien sabemos, jamás ha sido.
Quizá nos imaginemos reales, quizá enunciemos, quizá seamos, quizá de los quizaces que quizá sean, con suerte, más que un quizá.
Malgastemos los segundos! Eructemos en las barbas de un profeta! Engengremos nuevos vicios! Señalemos a dios! Es hora de burlarse de él! porque estaremos limpiando, a carcajada limpia, todo rastro de toxicidad.
Quizá cumplamos años, puede ser.
Lo que nunca haremos, porque jamás será posible, será vivir nuestra propia vida.
Viviremos el univeroso entero. Seremos entre el Bang y el Crunch. La respuesta a la espiral y la pregunta al vacio.
Seremos eso y nada más.
Seremos todo.


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Autores
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