"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




cumpleaños!


naciò MANUELA (de Massei)

Publicado en cumpleaños! el 15 de Mayo, 2012, 13:04 por MScalona
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… en el mail anterior olvidé cambiar el asunto. éste es el que encabeza el mensaje: sol de otoño.

El 15 de mayo de 2012 10:00, natalia massei <nataliamassei@gmail.com> escribió:

queridos compañeros,
quería contarles que Manuela nació este sábado 12… un solcito de otoño.
estamos muy bien y muy felices.

abrazos a todos,

natalia

un año

Publicado en cumpleaños! el 7 de Enero, 2012, 15:49 por MScalona

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En el calendario Juliano (46 AC), de 304 días al año, llamado juliano en honor a Julio César,

antecedente del calendario actual (Gregoriano, 1582), el 7 de enero es NAVIDAD

incluso, durante mucho tiempo (hasta 1920) seguía siendo el calendario vigente en Rusia y Grecia.

De hecho, la revolución bolchevique, que en occidente fue en octubre del 17, en Rusia,

fue en noviembre.

Bueno, todo esto es lo más mítico-literario que puedo decir para justificar poner el blog el

cumpleaños de mi nieta MARTINA

Hoy MARTINA cumple un año y cuando María Paula Cerdán creó este blog dijo

que lo podíamos usar para toda clase de avisos… incluso textos literarios…   

                                                                        Marce

ANOCHE, ARTE x LA PAZ...

Publicado en cumpleaños! el 10 de Agosto, 2010, 19:12 por MScalona

 
 .
----- Original Message -----
Sent: Tuesday, August 10, 2010 2:37 PM
Subject: BERNARDO. AGRADECIMIENTO.

querido amigo Marcelo....
te escribo a vos, porque se, que le vas a enviar este mail a todos los invitados a . leer.
gracias por haber aceptado la invitación, por haber ido, y por haber estado, todos, muy bien.
realmente, son excelentes, cada uno, en sus distintas posiciones de escritura, y, literarias.
y, como siempre digo, y es muy bueno e importante, esa gran familia literaria que vos formaste
con tanta gente tan buena, humana y adorable.
gracias a todos por haber ido.......
y, lo mejor, para todos, en todo sentido.
 
un abrazo grandote, y, hasta el 18 en homo sapiens.
 
Bernardo
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DESPUÉS EMPIEZO A SUBIR A YOUTUBE ALGUNO DE LOS VIDEOS
con las lecturas y la peña Pink Martini...
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marce: feliz cumple!

Publicado en cumpleaños! el 21 de Diciembre, 2009, 17:33 por todos tus talleres


FiesBlog07 (90 por marceloscalona.

Recife (regalo pobrito para la increíble Galiano en su cumpleaños)

Publicado en cumpleaños! el 13 de Diciembre, 2009, 18:17 por Amandix

Celleste, no tengo a mano moldes de silicona ni naipes de la reina de corazones, así que va por hoy este pobrito, espero la mesa del té del sombrerero, me lo prometiste. Besotes y pumpa peli.

El letrero dice speedo en letras blancas pero si uno busca otra posición parecen plateadas, como los carteles de la ruta que dicen Chascomús y una flecha, o cualquier otra ciudad pero la misma flecha.

A la luz del día no será lo mismo, o sí, no tiene importancia en este lugar lejos de todo, lejos de Laura, las tazas de café y el patio de geranios. La última vez no había vuelto la espalda para saludarme, sólo iba y volvía, llenaba la regadera de plástico azul y la vaciaba sobre las especies mientras Luli, con un vestido con lunares lilas, la seguía, mirando el agua que corría sobre las hojas, preguntando cómo era que Tim se había escapado en un carrito detrás de un ficus.

La playa está sola, en la arena hay huellas que durarán unas horas, el mediodía llevará la bruma y vendrán los bañistas, los comensales del Leocadio, algunas chicas lindas que mañana no estarán.

Miro la línea fina del horizonte, camino hacia el linde variable de la arena y el agua.

Me sumerjo, estiro un brazo, el otro, el exceso de sal disipa esa cosa en el estómago.

Respiro, me agito, me canso, vuelvo a la orilla. Me tiendo en la arena tibia.

-Ud. empieza una nueva etapa –había dicho mi psicoanalista y yo pensaba en un alfajor, etapas suena a dos tapas de bizcocho amarillas, mi nueva vida seca como un bizcocho.

Un vendedor de jugos me ofrece en el idioma de mi nueva vida de dos tapas, una de antes y otra de después y rellenas de nada.

Cierro los ojos y vuelvo a ver el patio, una diosa griega que no conozco y los ojos de Luli tironeando del vestido de su madre y diciendo mamá, Diego se va.

Finalmente, FIESTA Twin Towers

Publicado en cumpleaños! el 1 de Septiembre, 2009, 2:03 por MScalona

FIESTA  Twin Towers  2009 

Lugar  INSIDE,  Mitre 565 Rosario VIERNES  11 de septiembre, 22 hs. Lecturas, Cena, Barra, Fiesta-Entrada  $ 15.- con una consumición.- Patio de Verano

D-JAY- Piter Capusto


los que van me van trayendo el dinero

de la entrada.-

Nació Emilio !!!

Publicado en cumpleaños! el 23 de Junio, 2009, 18:21 por MScalona

Barta and sons by you.

el nieto de   MAY  BARTA ... de vez en cuando la vida !!!!!!!!!!

Happy Birthday

Publicado en cumpleaños! el 22 de Mayo, 2009, 10:57 por Saty

Hoy es el cumple de nuestro querido Seldonito y para que me disculpe por haberme olvidado, lo hago público desde el blog.

¡¡¡Feliz cumple Gaby!!!

hoy cumple PABLO CASTRO

Publicado en cumpleaños! el 30 de Marzo, 2009, 19:14 por MScalona

Taller Juanjo (331)   te quereeeeeeeeeemosssssss  negrito

(con la defección de Cepeda y todo)

El miércoles tiramos el rancho por la ventana.

HOY EL SOMBRERERO ES SCALECTRIX

Publicado en cumpleaños! el 21 de Diciembre, 2008, 10:42 por tía Amanda

En su onomástico, Maistro, qué bueno sería fuéramos todos los del taller con usté a ver una de comboys al madre cabrini, usté repartiría pochoclo y nos explicaría por qué el tiro del final no va a salir, y nosotros le discutiríamos, como hacemos siempre, sólo por seguir tomando el té, porque para eso estamos y es fatal, dichoso y necesario.

Para nosotros es importante que siga estando.

Un abrazo de los de los viernes. Que tenga un feliz cumpleaños y venideros felices no cumpleaños y mucho, pero mucho té.

Tía Amanda.

hoy CUMPLE Amanda Poliéster

Publicado en cumpleaños! el 3 de Noviembre, 2008, 12:33 por MScalona

alias, Mack de Foglia...

alias...María Laura Martínez...

alias El Cronopio de Arroyito...

alias La Maga de Marcos Juárez...

alias La Musa de  Marcelo Cutró...

y siguen las firmas...

Lista de Regalos

Tienda Fayabella, Sección Acuáticos

Whisky!!

Publicado en cumpleaños! el 21 de Diciembre, 2007, 13:34 por Pauli y Gabi.G.

Se presume que Scalona habría salido de festejo.

Así lo vieron volviendo a su casa de la calle Laprida, tal vez de Luna a donde se habría dirigido acompañado de sus fieles amigos...

Cuentan los testigos que lo único que atinaba a decir era Nomalumbré, nomalumbré... con cara de yo no fui, soy escritor... 

...Sólo le queremos decir: 

Feliz Cumpleaños!!!!! 

Hoy cumple 63 años, salute Maestro!

Publicado en cumpleaños! el 26 de Noviembre, 2007, 13:15 por MScalona

y lo celebraremos en EL CAIRO, desde las 21 hs... pero

el mejor homenaje es recordarlo con un cuentito... mi preferido...

   LA TARDE DEL VIEJO MACARONI

   “El mundo ahora es mucho más pequeño, solía decir el tío Eremián, sentado a la mesa de la cocina. “Las distancias se han acortado desde la invención de la bicicleta.” Y nosotros lo escuchábamos con respeto porque tío Eremián era algo así como el filósofo de la familia. Pero más que nada, lo admirábamos por otra cosa: nunca jamás había trabajado.

      El se paseaba, ufano, por el patio, con las manos en los bolsillos y una toalla sobre el cuello, durante horas, y nosotros lo contemplábamos con arrobamiento, consientes de que estábamos mirando a un hombre que no había trabajado nunca. Lo habíamos hecho, nos confió una vez, allá en Ereván, antes de venirse. Yo creo que eso enfurecía a abuela Smenta y, mucho más, a mi padre, que se deslomaba catorce horas al día, trabajando en la imprenta.

      A la abuela solíamos escucharla despotricar contra tío Eremián cuando nosotros rondábamos la cocina prontos a adueñarnos de algún dulce, pero no era mucho el caso que hacíamos a sus palabras. Ella era enferma del corazón, porque una debilidad que contrajera cuando niña, y nuestro principal pasatiempos era asustarla, para ver si se producía el desenlace tan temido. Éramos pequeños, yo tenía ocho años, mi hermano Meshed once y mis primos oscilaban en edades entre los dos y los sesenta y siete años.

      Abuela Smenta no debía ser tan enferma como afirmaba, ya no soportaba a pie firme nuestras bromas pesadas y, a lo sumo, solía corrernos con una cadena o nos arrojaba pesadas lajas que recogía del patio.

Lo cierto es que, la familia necesitase del trabajo del tío Eremián, a quien, de tanto en tanto, se pavoneaba de saber escribir a máquina y de usar el serrucho como pocos. Éramos treinta y dos en la casa y, a pesar del recuerdo feliz que conservo de aquellos años, no puedo olvidar que más de una noche nos íbamos a dormir sin nada en el estómago, o sólo con un caldo que mi madre obtenía de hervir agua con pedazos de caño de plomo adentro.

      Pero lo cierto es que el único que el único que solía intercambiar unas palabras con el viejo Macaroni era tío Eremián. Lógicamente, tío Eremián disponía de mucho tiempo durante el día y, cuando declinaba la tarde y sacaba su silla a la vereda, era cuando pasaba el viejo Macaroni. El viejo Macaroni era un viejo algo loco que vivía de la generosidad de sus vecinos y solía pasar recitando poemas en un idioma extraño. Nadie sabía dónde vivía o donde pasaba las noches, pero su figura barbuda y delgada era habitual en aquel barrio de trabajadores. Los perros le ladraban y los pequeños, entre los cuales yo me incluía, sabíamos recibirlo con pullas, pedradas y algún intento ingenuo de prenderle fuego. 

      A mi padre no le causaba ninguna gracia regresar del trabajo y encontrar a tío Eremián conversando con el viejo Macaroni en la puerta de nuestra casa. No decía nada, pero en su rostro se leía un enojo profundo. Cuando eso ocurría, durante la cena mi padre no quitaba la vista del fondo de su plato, sus pocas palabras eran ladridos y, tras la comida, ni siquiera se sentaba junto al fuego a escuchar, al igual que nosotros, como tía Gasaní nos leía uno a uno los días de un almanaque Minute Maid, del año anterior, que había ganado en una rifa de la congregación del padre Nasir. Por eso nos sorprendió cuando aquella tarde, vísperas de noche buena, nuestro padre no pareció enfadarse al hallar, una vez más, a tío Eremián y al viejo Macaroni departiendo cordialmente sobre la las soberbias propiedades curativas del emplasto de hoja de parra, en el frescor atardecer de la vereda. No sólo no se enfadó, sino que incluso murmuró algo parecido a un saludo. Primero pensamos que nuestro padre estaba muy contento con su nueva adquisición. El nos había prometido que no pasaríamos otra Nochebuena sin un pino de Navidad, como sucediera el año anterior en que habíamos tenido que adornar con borlas brillantes, estrellas de latón y velas de sebo al abuelo Ismail, desde hacía un lustro paralítico en su silla. Y cumplió con su promesa aquella tarde, llegando con un destartalado sombrerero, rescatado de vaya a saber qué tacho de basura de la vecindad. Sin embargo, luego comprendimos que no era tan sólo eso lo que había ablandado la actitud de mi padre hacia el viejo Macaroni. Comprendimos que él estaba realmente imbuido, aquel año, de un espíritu cristiano.

      Recuerdo que, en tanto mi hermano Narsés, junto con mis primos embellecían el sombrerero con toda suerte de farolillos chinos, campanas de papel glasé, cinturones viejos y tuercas oxidadas, yo con mi prima Razmara, nos dirigimos a la cocina para ayudar a tía Farah en el amasado de panecillos de gofio. Nada nos divertía más que eso, ya que, sin que tía Farah nos viera, gustábamos de mezclar  en la masa tornillos de bronce, pequeños cromos y hasta anzuelos que, según nuestro particular entender, configurarían verdaderas sorpresas para quien luego comiese aquellas confituras. También tía Farah se especializaba en hacer un pastel inmenso que rellenaba con todo tipo de carne picada, legumbres, cáscaras de fruta y una mixtura muy sabrosa que obtenía de vincular la pasta dentífrica Eastman  con crema de maní. Era esto último lo que estaba haciendo, cuando entró en la cocina mi padre, conduciendo gentilmente al viejo Macaroni. Ahora pienso que, tal vez, mi padre hubiese deseado desde hacía tiempo invitar al viejo Macaroni y aprovechó aquella ocasión en que no estaba en la cocina abuela Smenta.

      Desde el día anterior, abuela Smenta estaba recluida en la pequeña habitación de la terraza, reponiéndose del colapso que le había producido descubrir entre las sábanas de su cama, el gato degollado que mi primo Pakravan le había deslizado. Lo suyo no fue más allá de un vahído, unos ronquidos que parecieron anteceder a la muerte y luego desplomarse, golpeando malamente con el respaldar de la cama. Pero del infarto, nada.

      Lo cierto es que mi padre entró en la cocina llevando, tomado del codo, el andrajoso viejo Macaroni, que mantenía su raído sombrero entre las manos en una actitud de prevención y defensa, conmovedora. Papá nos lo presentó como si nosotros no lo conociéramos, nos dijo que había invitado al pobre viejo a tomar una copa en celebración de la Navidad, que todos debíamos abrir nuestros corazones en ocasiones como ésa, y luego llamó a mi madre para que se uniese al festejo.

      - No sé cómo agradecerles esto que ustedes hacen por mí- recuerdo que barbotó el viejo, emocionado en tanto se sentaba en una silla que le alcanzaba uno de mis primos. –No estoy acostumbrado a esto. Hace unos 25 años que paso mis Navidades solo.

      Allí fue que Tío Artabán enjugó una  lágrima, pero mi padre se lo reprochó exigiendo que no debía haber penas y que aquella, era una fecha de júbilo. Tío Eremián se había apresurado a traer una botella de buen vino y la cara del viejo resplandecía al olfatear el aroma que los panecillos nos hacían llegar desde el horno.

      - Sólo puedo ofrecerles decir alguna poesía –nos dijo el viejo. –En agradecimiento. Yo soy  poeta.

      - ¿Es usted poeta? – se interesó mi padre, sirviendo el vino. –Juro que no lo sabía.

      - Soy poeta. Y de los buenos. De más joven solía ganarme la vida recitando. Los recitaba mientras trabajaba en la cadena de montaje de las fábricas Backer & Spielvogel, donde tenía un buen sueldo.

      - No sabía que fuese usted poeta –dijo mi madre- Parece usted, más bien, un mendigo.

      - Es que las grandes ciudades ya no parecen necesitar de poetas, señora –sonrió tristemente el viejo. –Y sin hesitar recitó, ante nuestro silencio y asombro, un corto poema bastante malo.

      Es muy bueno –aplaudió mi madre. - ¿Puede saberse quién lo ha escrito?

- Yo. Lo he escrito yo mismo.                                                 

- Nunca hubiese imaginado que usted fuese un escritor. Parece usted, más bien un pordiosero.

      Los mayores habían tomado varias copas de vino, y esto pareció animar al anciano.

      - Me resisto a recitar poemas ajenos, señores –exclamó. –Prefiero mis viejas poesías. Cosas que han salido de aquí… se señaló la calva cabeza- …y de aquí –se señaló el corazón.  –Mis primos habían acudido atraídos por el jolgorio y ya éramos como veinte en la amplitud de la cocina.

      - Les recitaré ahora –anunció el viejo- mi poema titulado Madre, dedicado a una mujer que perdí cuando era un niño, una mujer que tuvo mucho que ver con el hecho de que esté yo, ahora, aquí, frente a ustedes. A una mujer que… y no quiero prolongar vuestra curiosidad… fue quien me trajo al mundo.

      El viejo se puso de pie y, con las mejillas arreboladas por el alcohol, recitó durante tres cuartos de hora un insoportable y tedioso poema de su autoría. Apenas hubo terminado, empinó la copa que había vuelto a llenarle el tío Eremián, se trepó en la silla y anunció a voz de cuello:

      -¡Y ahora, mi estimado público, tendremos nueva oportunidad de conmovernos con las estrofas que nos pertenecen del poema titulado Patria, y para el cual pido toda vuestra atención, ya que es algo largo y…

      Recuerdo, entonces, que mi padre algo achispado por el alcohol, se puso de pie, lo tomó de un brazo y procuró convencerlo de que no recitase más.

      - ¡Es que me avergüenza no tener otra cosa con que pagarle, señor Makinistián! –protestó el viejo.

      - Nos damos por bien pagados con su presencia en nuestra casa –lo cortó mi padre, ya con cierta dureza en la voz.

      - Pues cantaré, entonces… insistió el viejo, procurando volver a treparse a la silla, cosa que mi padre impidió con energía- …puedo entonar unos villancicos que harán las delicias de los niños…

      - ¡No, señor Macaroni, ya ha pagado usted! Puede marcharse.

      - O  bien, bailaré… Solía bailar bastante bien… el viejo trató de saltar sobre la mesa, puso uno de sus embarrados zapatos sobre ella y aplastó parte del pastel de la tía Farah.

      - ¡Oh. Santo Dios, me ha arruinado el pastel…! Gimió tía Farah.

      - ¡Dile a ese sucio viejo que se marche de una vez! –Le gritó mi madre a papá.

      - ¡Dirán que no sé agradecer un vaso de vino! –argumentó el viejo.- ¡Déjeme al menos recitar Patria!

      Fue ahí cuando mi padre sacudió al viejo y lo tiró contra la pared de la cocina. Creo que fue eso lo que todos esperábamos. Nos lanzamos sobre él y juro que no recuerdo haberle propinado a alguien una paliza como aquella. Luego abrimos la puerta y lo arrojamos por las escaleras, a la calle. Cayó en el empedrado y a poco estuvo de pisarlo un tranvía. Hasta tío Eremián que, en definitiva, era quien había propiciado, con sus triviales charlas, el acercamiento con el viejo, se río como pocas veces lo hacía cuando vio aquello.            

                  - Viejo de mierda – dijo mi padre, antes de los villancicos cerrando el episodio. Y, al día siguiente cuando un cohete lanzado por mi primo Baku incendió la habitación de la abuela, abrasándola adentro, el suceso, nos produjo tal gozosa excitación que, por varios años, ni nos acordábamos de la tarde en que vino a la casa el viejo Macaroni.

 

 

              ROBERTO    FONTANARROSA  

Del  libro  UNO NUNCA SABE … Ed de la Flor

                                                                    

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-