"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




PURA COINCIDENCIA

Publicado en Aguafuerte el 20 de Abril, 2015, 17:04 por MScalona
. PURA COINCIDENCIA . . --------------------- . En vez de llamarse "Los Ángeles al desnudo", mi novela se llamará "Maizal al desnudo" , y en vez de estar escrita por James Ellroy, la escribo yo y empieza cuando el gobernador (supongamos que se llama Chauncey Gardiner* y la provincia se llama Sojafé), designa como Secretario de Seguridad a un oficial de Registro Civil con apellido de gaviota (y la misma astucia), y como Jefe de Policía, al jefe del cartel de la droga, el cual, aún descubierto y preso con dos fallos (por fuerzas y justicial federal, eso sí), es defendido "desde el jardín" de un campito de Casilda, donde además de soja, se han conseguido grandes plantaciones de yuyos, bebés y cocinas (no ya las del FAE), sino de otros derivados vegetales, que han vuelto a poner a Maizal, y en especial a sus puertos y containers, otra vez, como aquel glorioso granero del mundo. . En Maizal, la novela, se produce el mayor tráfico de efedrina de la historia y hay dos detalles de realismo mágico (la aparición de un Rolls Royce y del gimnasio más grande del país, ubicado en una ciudad pequeña con el nombre de un santo, que no puede mantener el convento donde nació la patria, pero sin embargo, el dueño del gimnasio, puede pagar una multa de ciento cincuenta mil pesos, en el acto, con billetes de baja denominación, apelotonados, calentitos). En la novela, el realismo mágico peronista, estos últimos años, ha ido cediendo terreno al realismo sucialista, negro, descarnado, gonzo, y donde, como en las novelas de Ellroy, la mafia termina dominando a los tres poderes que ingenuamente imaginó Montesquieu en aquella novela romántica del siglo XVIII. . En la ficción, el gobierno de Maizal, habilita un boliche bailable al jefe financiero narco, en pleno centro de la ciudad, porque una vez firmado el contrato, hay que abrir la casa matriz, e ir "desde el jardín" al centro. Los vecinos de una calle llamada Pocho Lepratti, se quejan, algunos políticos (quedaban), los apoyan y acompañan la protesta, y consiguen revocar el boliche tan lujoso como si fuera la mismísima mezquita de Medina. Por esas carambolas de la ficción, esa cuestión especular que tanto le gustaba a Borges, el funcionario comunal que promovió la habilitación, y luego su revocación, muere en un accidente de moto que tuvo todas las características de un accidente de moto. . Ahí empieza la parte de la novela estilo Mario Puzzo (y el medio o desarrollo o segundo acto, en la estructura aristotélica): las bandas se empiezan a matar a mansalva y mueren hasta los fantasmas, aunque manejan cupés Mercedes Benz de un millón de pesos, compradas cuatro días antes, al contado, en sus propias agencias de autos, aunque nunca llegan a conocerse los papeles, los contratos, los pagos, las habilitaciones. No podemos saber quiénes son los Generales o los Coroneles, sólo tenemos el nombre de los soldaditos. Bastante quemados, por cierto. El juez de la causa, Dr. Salchicha, viaja a Las Vegas, pero no por el caso, sino a ver la pelea de Mayweather, y lo hace, curiosamente, en el mismo avión, el mismo asiento, el mismo hotel y el mismo pullman del estadio, que el padre del fantasma, que además, es el jefe de una de las dos bandas. . Mi gastroenterólogo me dijo una vez que si yo supiera con que están hechas las salchichas, jamás las comería. La salchicha se hace con desperdicios, procedimientos de apuro, irregulares. Es un alimento para matar el hambre, que se coge (verbo castizo) de parado y sin ningún lubricante. Un alimento que no se le daría ni a los monos. Pero bueno, los monos se comieron la salchicha, y ahora, se espera que la coman todos los habitantes de Sojafé. Hay una expresión muy ordinaria de un popular actor argentino que dice: "A comerla…" Y enfatiza la R, que como decía Fontanarrossa, siempre connota la otra R, la de la mierda. ¡ A comerla...! . Bueno, la novela sigue con funcionarios políticos (legisladores de la NO oposición también) que consiguen "escapadillarse" a otras oficinas y eternas candidaturas al voleo y al robeo. El Jefe de Registro Civil, el señor gaviota, fue a parar a la Lotería, y finalmente, los monos, de tanto comer salchichas, consiguen comprar la fábrica y se firma un contrato que los beatifica, les consagra lo real del poder, especialmente porque exigen (y pueden hacerlo) que se firme tres días antes de las elecciones, y en una cláusula, exigen que la ciudad se llame Dakar. Alguien les avisa que ya hay una ciudad con ese nombre, en África. Entonces, el mono mayor, o su súperabogado, de riguroso traje italiano y sonrisa de comic, con un Mercedes Benz igualito al de sus clientes, mientras festeja eufórico en el pasillo del primer piso de calle Moreno, grita: "ahora los presentamos a todos, y que la ciudad, se llame África". Y a festejar al Rockandfellas. . Quedan allí (en los tribunales) otros fantasmas, los pobres jueces y fiscales que no eran salchichas, y sin embargo, resultaron terribles mortadelas del sándwich, como le pasa a Gregory Peck en "Matar a un ruiseñor". En las novelas negras siempre ganan los malos. No hay Sherlocks, Agathas o Poirots que valgan. ¿Quién va a ganar en la pelea entre una gaviota y un mono? Gaviota que además, llegaba tarde a todos lados, salvo aquel día en que hubo que agarrar la computadora del jefe narco, fusilado en Ayolas y Circunvalación, un 29 de diciembre. Para entonces, la gaviota había aprendido a garcharse a una liebre a la carrera, en la curva. Pero de esa curva, hace ya varios años. Luego fue capaz de allanar un country sin orden judicial, agarrar la PC narco sin orden judicial y comprender (la gaviota es un ave muy poética) que la jueza (de turno), estuviera en Cariló (10 diez días), a 600 kilómetros de Maizal, en vez de atender el asesinato del jefe narco. . La novela termina con Chauncey Gardiner (cual Diocleciano), viendo crecer los yuyos en un campo de Casilda, mandando un tuiter de pésame a la familia del Fiscal Neymar o a la de Capriles, que él está persuadido es un político de la socialdemocracia sueca. . Pero bueno, ustedes ya saben, todo esto es ficticio y cualquier parecido de los personajes o las situaciones con la realidad, es pura coincidencia. . --------------------------------------Marcelo Scalona . ------- . 18-04-2015 ---------- * Chauncey Gardiner es el protagónico de la novela DESDE EL JARDÍN de Jerzy Kosinsky, personaje que a todos los interrogantes graves y serios que se le plantean sobre la vida, y en especial, sobre el gobierno contesta siempre alelado y descolgado de lo real, con metáforas de jardinería.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-