"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




MARCELO SCALONA, una novela que comienza

Publicado en Nuestra Letra. el 24 de Mayo, 2014, 17:53 por MScalona
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Locutores soñaron poemas

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Esteban salía de uno de sus habituales períodos de ensoñación, aunque éste había sido más largo, como dos años de una muerte dulce, el escape de gas de la estufa o el ovillo humano tiritando en el atrio de la iglesia. Dos años en la grieta de la metástasis, los aprestos para el barco de Caronte, un camarote de dos plazas, la próstata del padre, el útero de la madre, el lugar del hijo. Dos años esperando a Godot, y mientras tanto, una chica se tiró a su patio del piso 14 del edificio contiguo; su albañil favorito, hermano de su amigo, se colgó de un tirante; y el asedio llegó al colmo cuando murió Fabricio, el poeta de los poetas de Rosario, la musa, el último talismán burlador de la muerte. Ni que hablar de ella, no sabía cómo ni cuándo se había hechola ella sin sombra. Tengo que ser cortés, éste es el momento, si no leíste a Macedonio, no sigas leyendo esto.

 

 

El primer mail llegó a finales de febrero, a un mes exacto del último entierro y pensó en la agenda del personaje de Rilke, El Sepulturero. Hotel Almagro Ediciones le proponía un cronograma de presentaciones de libros, algunos alumnos suyos, otros no, pero todos escritores, y a cambio de lo cual, era probable que leyeran una novela suya mal editada, enrarecida, olvidada, y quizá después de las presentaciones, a modo de salario, la reeditaran, pero eso sí, entonces, él no podría presentarla y habría que buscar otro locutor. La persona que llamó de la editorial para confirmar la llegada del mail usó el término locutor. En ese instante Esteban pensó en el título de un cuento,Locutores soñaron poemas, que se hubiera podido escribir en el Hotel Almagro y esconderlo en un doblefondo de un placard o detrás de la luna del espejo, e incluso, en alguna grieta de mampostería que siempre hay en esos edificios viejos y húmedos de calle Rivadavia y Castro Barros.

El 27 de marzo (San Alejandro de Disipara, patriarca de Alejandría), debía presentar la novela "Llueve sobre los rieles" de Alejandro Hugolini. Le sonaba el autor de unas clases de Historia de la Cultura del Padre Barufaldi, el único cura en el mundo que comprendió a Nietszche, a Kierkegaard  y a John William Cook. O que los había leído. Recordaba eidéticamente que Hugolini en una clase de Sócrates había preguntado a Barufaldi si la expresión "solo sé que no sé nada" era un acto de humildad del filósofo y el cura dijo que no, que era de estricto realismo aristotélico. Pregunta y respuesta los hizo compañeros de bar nocturno en la primavera alfonsinista. Esteban recordaba que en esa época había un gran escritor argentino llamado César Aira. Clickeó responder y aceptó el cronograma de presentaciones de la editorial Hotel Almagro, sin sopesar que le llevaría todo el otoño hacer el locutor de tantos libros, aunque sí pensó que la peor parte la llevaban los árboles.

A vuelta de mail pidió los originales de Hugolini no sin antes atisbar feliz en las redes sociales, las fotos de las Virginias Gulfes que seguirían en la temporada de otoño, Carolina Musa, Natalia Massei, Laura Rossi y Silvia Tombolini. Son mujeres, le decía siempre Fabricio. Chelo, deciles que me quedan tres meses de vida. Leen, escriben, pero son mujeres, decí que sí… son mujeres Chelo. A ver, a ver… creyó reconocer a la última y dijo: – ¡Qué buena está la hermana de Jorge!

-¿Qué Jorge…?

- Jorgito, ya probaste el chiquito, ahora probá el grandote. Y esa risotada del Rengo.

Esteban lo tiene grabado en un mensaje en el fijo. Ese mensaje y otros cinco de su vieja preguntándole si irá a almorzar, si tiene que lavar camisas, si llegó de Buenos Aires y si de una vez por todas le irá a arreglar la video y el tele, porque su hermano Javier, el abogado, le desconcha todas las conexiones cuando se pone a ver la peli "La Fuga", de madrugada.

Esteban tiene un rito que aprendió de Monterroso, los domingos, a las siete de la tarde, mueve su sillón poltrona del living donde da sus talleres literarios, hasta el teléfono Panasonic donde están grabados los mensajes. Se sirve un Chivas Regal en un vaso de precipitados, al milímetro, de una botella que le regaló la autora de "Maraña" (Natalia Massei lo conducirá el 10 de mayo), para escanciarlo con el rigor de una frase de Di Benedetto, y aprieta el play por esos 5 mensajes. Y los repite. Y llora, claro, igual que Monterroso con el final de Karamazov.

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UNA NOVELA QUE RECIÉN COMIENZA...................... Marcelo Scalona

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-