"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




GUILLERMO RÍOS, el diario

Publicado en Nuestra Letra. el 10 de Junio, 2013, 16:34 por MScalona

DARIO A DIARIO

 

Mayo, jueves 30.

Me apuro a empezar a escribir, como si tuviese la necesidad de sacarme un gusto agrio de la boca. El taller siempre me deja en el resuello una o dos ideas que creo disparadoras, pero que nunca terminan de matar a nadie. De todas maneras siempre me vengo con algo más que mugre entre las uñas. Por eso hace tiempo que decidí: del taller se vuelve caminando, solo, y si hace frío mucho mejor.

Me propuse dejar de buscar, cada vez que escribo para el taller, la literatura de aplanadora. Intenté cambiar los proyectos megalómanos por las pequeñas consignas, aceptando la indignidad del amontonamiento numérico y la miserable chance, ¿o acaso este planeta palúdico no es más que un ordinario bolillero? 

No voy a cenar, no quiero irme a dormir satisfecho. Tal vez del ensueño ruede algo de yesca, y cuando el hambre me despierte a fumar le salte alguna chispa.

Nota amarilla: Estoy tomando duchas cada vez más cortas, antes pasaba mucho rato en la bañera, ahora estoy siempre apurado. No es buena señal.

Nota musical: Nina Simone y un poco de Phillip Glass.

 

Mayo, Viernes 31.

Que converjan el final del mes con el inicio de un nuevo fin de semana me resulta alentador. Todo lo renovable me ayuda a calmar esa ansiedad cancerígena con la que me estoy acostumbrando a vivir últimamente. Claro que hay demasiadas cosas que quisiera renovar y no puedo.

Hoy trabajé demasiado, maquinalmente, pero no quiero hablar de eso en este diario. Pocas cosas están tan documentadas como mi trabajo.

Quisiera no tener que salir hoy a la noche, pero creo que H va a insistir en ir a conocer el nuevo antro suburbano que tan pronto se puso de moda entre los bohemios citadinos, negadores declarados de la moda. Me rompe las pelotas la bohemia, pero también me rompen las pelotas los snobs y los pops. Me siento como uno de esos chicos que las madres llevan al cumpleaños de algún primo que nunca ven, y se queda en un rincón mirando incómodo porque no conoce a nadie, y no se anima a agarrar un sanguchito de la mesa porque piensa que no son para él, son para los otros, los que se pelean y se divierten. 

Supongo que es cierto eso que dicen, que si a los veinte años no sos un idealista sos un pelotudo, y si a los cuarenta años sos un idealista sos un pelotudo. La vida está minada de esos paroxismos ourobóricos aterciopelados.

Aforismo: Madurar es darse cuenta lo cerca que estuviste de haber sido un tipo copado, y la inmadurez es creer que porque te viste madurar vas a poder reformarte.

Nota azul: Trabajar se ha convertido, al igual que comer, en una necesidad biológica, un requisito para la supervivencia de la especie. Sin embargo hay que destacar que mientras se ha instalado la cultura del buen comer, aun no hay rastros de la cultura del buen trabajar. En cada cuadra hay una dietética, un nutricionista, un ingeniero en alimentos. Nadie nos está midiendo la cintura laboral.

Nota amarilla: Cuando volví a casa del trabajo Rosa me encontró en la puerta y me dijo que me veía flaco y algo pálido. Al rato se cruzó el palier con un plato de arroz con pollo. Rosa, tan maravillosa, yo tan gitano.   

Nota musical: Thelonious Monk con John Coltrane, terminando que algunas baladas de Zeppelin.

 

Junio, sábado 1.

Hoy me desperté alborotado y escribí un cuento de una sentada. Me llevó casi toda la tarde, y cuando lo terminé me prometió un montón de cosas. Tuve reproches de H por no haber ido con ella a almorzar al parque y me perdí el partido de Independiente, pero creo que valió la pena.

Trata de un empleado de hotel que se instala en una isla virgen y paradisíaca a regentear un proyecto turístico. En la isla conoce a un matrimonio extranjero que, al verlo idéntico al ex marido muerto de la mujer, le proponen suplantarlo por una noche para que ella mitigue su nostalgia. Él acepta dubitativo y viaja al hotel de los turistas (en otra isla) a cumplir con la misión encomendada. Las personalidades de él y del ex marido suplantado se superponen alternativamente dentro de la habitación provocando una orgía asexuada y disonante. A la mañana siguiente, cuando se separan, no puede asegurar si ella se está despidiendo de él o de su ex marido.

El cuento se llevó el día, y es evidente que no puedo escribir de otra cosa. Por hoy está todo dicho.   

Nota amarilla: Hace varios meses que quiero decirle a H que estoy algo cansado de sus conductas desaprensivas para conmigo, pero no lo hago porque tengo miedo de que eso de inicio a una conversación irrevocable que no quiero afrontar.

Nota musical: Hoy no escuché música, pero silbé Autum Leaves cada vez que salí a fumar al balcón.

 

Junio, Domingo 2.

Con H llevamos a Catalina al parque. Es increíble cómo, con apenas seis años, la nena está tan consiente de las circunstancias. En medio de la tarde me llamó mi viejo, y cuando le conté que habíamos llevado a pasear a Cata pude verlo a través del auricular practicando su cara de abuelo. Creo que va a ser un gran abuelo, porque los años lo han ido despojando de aquella prudencia que tanto me cagó la vida.

H estaba contenta, como siempre que la veo cerca de algún chico. Si todo sale bien probablemente a la noche tengamos alguna revolcada informal. Eso siempre me tranquiliza, y me desconcentra. No creo que vuelva a escribir hoy, en un rato juega River.

Nota azul: Creemos que la vejez marca el comienzo del colapso físico y emocional. No es así. Si se midiese en rigor de su pureza la vida comienza a terminar mucho antes.

Nota amarilla: Hace tiempo que no pienso en M, y ya dejó de picarme ese lugar que tanto le gustaba.

Nota musical: domingo sordo.

 

Junio, lunes 3,

Trabajé mucho. Salió sentencia favorable en un juicio de alimentos que me llevó más de dos años de trámite. Cuando llamé a la clienta para contarle la buena noticia, me dijo que tenía intenciones de renunciar a la tenencia de su hijo, porque se había convertido en un calco de su ex marido.

Nota amarilla: Anoche soñé que este diario caía en manos equivocadas.

Nota azul: Mis enemigos son mi héroes, a ellos les debo el lugar que ocupo (no olvidar).

Nota musical: Wagner

 

Junio, martes 4,

Ayer por la noche me junté con J M y G a cenar y tomar unos vinos en el templo (es gratificante cuando un apodo se dice al pasar y de pronto su repetición mecánica conjura una aceptación tácita que lo instala con impronta bautismal).

Hablamos de nuestras mujeres, o mejor dicho de nuestra convivencia con las mujeres, y de la necesidad de configurar un rol masculino y narcisista para así poder ceder sin reparos las riendas de todo lo cotidiano y contingente. A J le cuesta demasiado seguir el hilo de estas conversaciones, sobre todo porque convive regular y clandestinamente con dos mujeres a la vez, y muy a nuestro pesar, aún no acepta que un caballo con dos riendas difícilmente pueda caminar parejo, y que en términos de holgura y sosiego, dos mujeres son mejor que una pero no son mejor que ninguna.

G está distinto, creo que la llegada de su segundo hijo le sacudió demasiado el cubilete. No quisiera que cambie demasiado. En los últimos años me he visto muy reflejado en él, y odiaría tener que buscar otra identidad que lo reemplace.

Nota amarilla: En el camino al templo presencié un accidente de tránsito. Después de chocar, ambos conductores se bajaron y se trenzaron a trompadas en medio de la calle, entre los peatones y demás autos que circulaban. El nivel de agresión está escalando vertiginosamente, y eso me resulta preocupante, aunque tampoco puedo evitar especular con un cercano quebrantamiento cívico y sentirme un poco excitado por ello. 

Nota musical: Mucho Jazz y un poco de Zaz, como siempre que vamos al templo.    

 

Junio, miércoles 5,

Entrada la noche de ayer falleció la abuela de H. Instintivamente sortee las distancias que últimamente nos acuciaban y me puse a disposición de ella. Sin mediar palabras afectivas nuestros brazos volvieron a estrecharse, forzados por una causa común tan incomprensible como rutinaria: la muerte.

La acompañé al entierro, y durante la procesión de dolientes por los pasillos amarmolados y puertas herrumbrosas sentí que caminaba agigantado sobre las calles de una ciudad sombría hecha a escala. Busqué nombres conocidos entre las miles de placas (algunas borroneadas, otras obsesivamente pulidas), e intenté preparar mi congénito apego por la subsistencia para cuando mi cuerpo, marchito o destrozado, ocupe alguno de los rincones que hoy presenciaron nuestro andar pesado desde la vetusta ajenidad.

Pero lo que más llamó mi atención durante el entierro fueron los sonidos; grampas y tornillos desperezándose sobre las tapas de la bóveda; el cajón golpeando arrinconadamente las paredes de su tumba; los escuetos comentarios de los sepultureros que, entre socarrones y gentiles, acomodaban al que había partido ante la mirada queda de los dolientes; llantos contenidos e incontenibles; culpas y lamentos que se ahogaban en los pañuelos; el canto de las monjas, tan profundo como aquel pasillo.

Durante el resto del día, recuperé fácilmente mi estado natural de inconsciencia, y no me costó nada volver a creer que una placa de piedra, con mi nombre borroso y flores marchitas, es un final eludible.

Nota musical: Ave María (la de Schubert) y El Concierto de Aranjuez.

Nota económica: No voy a llegar con el alquiler, y algunos impuestos. Otra vez va a haber morosos en la costa.

 

Junio, jueves 6.

Enviando.

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Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-