"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




19 de Abril, 2013


FABRICIO SIMEONI

Publicado en Poemitas. el 19 de Abril, 2013, 20:45 por MScalona

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DESALOJO

 

 

 

 

La tía Nora dice

que alguien muere

porque alguien es cremado

y las cenizas se arrojan

sobre el césped del jardín

del abuelo muerto

por el abuelo cremado.

Y los chicos corren descalzos

sobre las cenizas del muerto

en el jardín cremado

hasta decir que la tía Nora

los llama a morir

o a calzarse

por si la resurrección

del césped

los mata con crema.

 

El paño sobre el paño

detalla el estallido

del puño debajo del puño,

lo indivisible y un jardín

de partículas solubles.

Vuelve lo nuevo a destellar

lo viejo

así vamos festejando lo que pasa

del otro lado del silicio,

En esta abundancia faltan:

un remanso de córneas que sude,

una intuición que segregue

y las mismas comodidades de siempre.

 

Cuando los paños estén a la altura

de los puños,

habremos encontrado la armonía del impacto

y la tersura de Dios

en la turbulencia.

.

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                                                          Fabricio Simeoni

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poema del libro SIN CORSET

Ed Ciudad Gótica, 2012

VERÓNICA GARCÍA

Publicado en Nuestra Letra. el 19 de Abril, 2013, 14:29 por MScalona

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Hace tiempo que no las miro, a mis cicatrices; cuando me baño, deslizo mis manos jabonosas sobre mis piernas, las siento, son líneas profundas que atraviesan mi cadera y la dividen; como estoy yo, dividida. Son parte mía y de las manos que las tocan, de aquel que respira tan cerca mío cada mañana.

Es una marca dibujando el recorrido de mi vida, una marca cerrada abierta.

Se selló, se impregnó en mis carnes, sigo tocándolas y son como paralelas infinitas porque ahora las pierdo de vista. Camino casi olvidándome de su existencia, solo en el baño, en el agua que cae, dejo que se limpien las de afuera y las de adentro también.

 

 

 

 

No era una orina cualquiera, era la primera después de la operación.

Ese pís es oscuro, espeso, doliente, porque le cuesta salir y mi vejiga estaba lenta, dormida, perezosa y no era para menos.

El pichi no salía, la panza se me reventaba: estoy inflada, a punto de estallar, me retuerzo: salí ya! hijo de puta!, no aguanto más la chata fría en el culo. Se me pegó, me acomodé y grité ¡abran las canillas!

El chorrito empezó a salir casi milagrosamente, agüita amarilla, cloro, pis, el mayor  de los placeres. ¡Aaaaaaa! Sííí!

Me vacío por un instante para volver a llenarme.

 

 

 

Confusión

 

¿Qué va a llevar nene?

¡Nena, soy nena!

Esas palabras se repitieron en mi infancia, la letra A parecía que no la conocían.

¡Nena!, ¿no me ve?, uso pantalones que son de mi hermano y pelo corto, pero mire mis orejas, tengo argollas, ¿no las ve?, aros, abridores, póngase los lentes Mario o traiga la lupa así ve mejor. Eso pensaba cada vez que el carnicero me decía nene, nenito, varoncito, rabia me daba.

Acaso no veía la rayita que llevaba entre mis piernas, concha, la palabra prohibida de cuando éramos niños, no escuchaba mi voz suave, cuando le decía costeletas con lomo, por favor.

Era tarado, boludo, pajero, porque la mujer tenía pelo corto y no la confundía, ella sí que tenia voz de botellero, sin embargo para sus ojos era mujer, esposa, la vieja, la chuchi, la chocha, la chota.

¡Qué extraño!, toda la primaria con pelo corto porque mi mamá le tenía miedo a los piojos una vez me saco como cincuenta y para colmo tu pelo es tan grueso que el calor te va a dar erupción, y todo eso que piensan y dicen sin importarles si te dicen nene o nena.

Una vez, una vecina me llevó a la peluquería, había que hacer algo con ese pelo rebelde y me lo hicieron la permanente, y como era duro el pelo me la hicieron dos veces en una semana.

Ese año estaba en finales de tercer grado y para la fiesta de fin de año actué de bailarina de los Parchis, presentadora de Moria Casan, bailé la tarantela y el brasilero que se repetía todos los años no se inventaban coreografías nuevas, pero yo estaba feliz con mis rulos: me sentía la primera actriz de tercer grado de la escuela John Fitzgerald  Kennedy.

 

 

 

 

                                              VERÓNICA   GARCÍA

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-