"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




ALE RODENAS

Publicado en relatos el 24 de Agosto, 2012, 12:56 por MScalona

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MIENTRAS AGONIZA

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El primer síntoma fueron las cruces. Cruces sobre el mantel y  la tierra. En el tallo de la enredadera, como para quedarse. Helena no era una mujer de fe, apenas si prendía alguna vela al santo de su madre, a esa estampita borrosa que alguna vez ella le dio mientras la inundación se llevaba todo. Tal vez sea por eso que nunca creyó en nada. Si cuando venía el agua no existía oración posible. Sólo las bolsas de arena que traían los de la Comuna. Y tampoco alcanzaban.

Sin embargo las cruces estaban allí. Enhebradas entre las hojas, trazando un borde oscuro sobre la enamorada.

-Vos viste eso Helenita?

-No

-No viste las cruces?

-No

Helena, trabajo mal pago, comida barata, ropa de supermercado, chicos a la escuela, vacunas y dientes limpios. Lo demás, si es que había demás, llegaría sin depender de ella. Así se iba a dormir todas las noches. Y así se levantaba. Deshabitada.

-Dicen que en lo de la Helena apareció la Virgen.

- Y ella qué dice?

-Nada, qué va a decir.

Los vecinos de la cuadra le preguntaron a la dueña de la casa.

-Ah… yo no sé nada, yo le alquilo. Ella me paga todos los meses, es cumplidora…por qué me voy a meter? Vayan a preguntarle al cura de la Parroquia.

Dos tardes después, la gente empezó a arremolinarse en la vereda. Y fue la vecina lindera la que se animó: Helena, no lo tome a mal, pero dicen que en el patio de su casa se apareció la Virgen. Helena siguió caminando, empujó suavemente a la hija del carnicero, le pidió permiso a la señora de la tintorería para poder seguir y sin decir nada entró a su casa. Los chicos hacían la tarea y su madre miraba la TV desde la silla de ruedas. Cerró las persianas que daban a la calle.

-Sí, hay luz todavía Helenita. Mirá que después te quejás de la cuenta…

-Seguí mirando la novela mamá. Después me la contás. Yo tengo ropa para lavar.

El lavadero estaba en la terraza. Le gustaba el olor a jabón en polvo, el ruido del agua, la soledad de ese rato concentrada en manchas y fricciones. No le importaba que sus manos le ardieran, siempre había sido así.

-Vírgenes, no estoy para vírgenes, pensó.

Esa tardecita le sangraron los dedos. Bajó, se limpió con agua oxigenada y puso la olla para el puchero.

-Otra vez?

-Sí.

-Pero prometiste milanesas.

-El sábado. Después de comer, un poco de tele y a dormir.

-Quiero ser bailarina, mamá.

-Para qué?

-Para irme.

-Te vas a ir igual cuando sea la hora.

El baño estaba tapado. Meter mano, decía su tío –cuando vivía-. Meter mano y no pensar. Todo lo que los otros dejaban de sí, ella lo tenía que tocar. En el trabajo mal pago y en la casa.

-Llevate las sobras, Helena.

- Se agradece.

-Que te dieron hoy?

-Arroz con pollo.

-Con el pollo?

-No, con los huesos.

En el cuarto había mal olor. Abrió la ventana y todos seguían allí. Cerró la persiana y se cayó la cortina. Se vendó los dedos. Le acomodó a su madre la almohada bajo las piernas y se durmió pensando que al día siguiente le iba a pedir fiado unos guantes a la dueña del almacén.

No se despertó. Dicen que su madre la escuchó hablar en sueños y contar de luces, de reírse como nunca y de llorar sangre. Helena se murió de un derrame cerebral y sus venas nasales sangraron. Igual, la gente del Barrio armó un altar en la puerta de la casa. Llevan flores, velas, ofrendas y le piden a la Virgen de la enamorada que les cumpla los deseos. La dueña de la casa dice que no le conviene alquilarla. Que así como está es como lo quiso la Virgen.

Una vez por semana pasa a ver cuánto dinero juntó su hija, la que ordena la fila, llena los bidones con agua de la canilla del muro, riega la enamorada, y exhibe los restos de sangre  de la sábana de Helena. La de la muerte.

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                                                                    ALE  R. 

 

 

 

 

 

 

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-