"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




AILÈN GAGLIANO

Publicado en Nuestra Letra. el 29 de Mayo, 2012, 16:48 por MScalona

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20 de Octubre

 

Dulce,

 

Perdoname si interrumpo tu día. Perdoname si no era la ocasión para comunicarte esto. Pero desde que me siento así no queda minuto en el día que no disponga a pensar este momento. A pensar en las palabras, a pensar en tu boca pronunciando las palabras, en tu cabecita loca dándoles vueltas, en tus manos sosteniendo este papel maltratado de tanto releerlo, técnica que inventé para que no te ausentes en el desconsuelo de las noches inestables de octubre.

Necesito que sepas que tu sonrisa es mi cielo, y que si tus brazos me rodean por obra de una alineación divina de planetas siento que ya estoy dentro de ese, tu cielo. Tu cielo de ojos idos y mirada penetrante, el cielo de estrellas blancas que brillan para mí cada vez que tu boquita se abre en una sonrisa. ¡Ay! La boca, la boca provista de esos labios jugosos de los que no puedo quitar la vista cuando me hablas. Me tiene loco tu boca, mi amor.

Sé que no te importa lo que digo, y mucho más sé, que nada van a cambiar estas líneas. Porque vos, hermosa, sos tan lejana a mi realidad y día tras día, eternamente, caigo bajo las cadenas de ser tu amigo. Lugar que odio por completo, por permitirme tenerte cerca y obligarme a no poseerte ni por sólo unos segundos. Quisiera que seas mía y no tener ya que escucharte hablar de tantos otros. Claro que podría decirte que yo sería mejor para vos que todos ellos, pero dudo poder prometerte ser mejor que solo alguno porque vos, mariposa, haces de la dejadez de tus compañeros un cultivo de tu espíritu. Y yo no podría regalarte ese espacio porque, mi amor, quiero saber todo de vos, quiero respirar tu aire, caminar tus pasos, soñar tus sueños.

Quiero disculparme por no poder cumplir con el rol que me diste pero no puedo ser tu amigo si el olor de tu pelo me desarma y el roce de tu piel sacude mi mundo. Podrías pensar que exagero, pero si dedicaras un ratito de tu tiempo a mirarme darías cuenta de cómo tu presencia me cambió en todos los aspectos. Mis ojeras son más grandes, es que ya no gasto tiempo en dormir, lo aprovecho todo en pensarte, mi caminata es más torpe, y también mi pelo ha sufrido los estragos de tu amor.

Pensé mucho tiempo en enamorarte de a poquito, prestarte mi hombro para llorar y secarte los mares salados que derraman tus ojitos, invitarte a pasear o a ver una peli, comprarte una bolsa gigante de pororó y que de casualidad tu boca se encuentre con la mía, pero ¿sabes, linda, las noches de desesperación que eso significaba? No podía esperar, no puedo esperar un minuto más, necesito que sepas que yo te quiero.

 

Mateo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

18 de febrero

 

Bonito,

 

Te pido que disculpes la demora en la respuesta, es que durante estos meses me dedique a enojarme con vos y conmigo, por tu carta y por no haberlo notado y eso consumió gran parte de mi tiempo. Debo confesarte que tu carta me pareció asquerosa, una total falta de respeto, y es que no puedo concebir, que vos te sientas así por mí, vos que me escuchas reírme a carcajadas hasta el punto de quedarme sin aire, que me ves en pijama o con la cara de dormida mas horrorosa que pueda tener. Primero creí que te habías equivocado de persona, pero después ví cómo aceptaste sin vueltas mi frialdad y confirmé lo que había rogado que fuera una confusión.

Debo haber llorado más por perder a mi amigo que porque enseguida te enroscaste con otra por hacerte el fuerte o para no pensar, no sé. Pero ¡que recurso estúpido! Por suerte para ella, al poco tiempo la dejaste, y aunque la pobre me maldiga todo el tiempo, que favor que le hiciste. No la querías, lo sé. Se te notaba en los ojos, porque te brillan cuando sonreís y con ella no sonreías, también en las manos que te tiemblan cuando estas nervioso, pero cuando la acariciabas tu pulso era firme y hasta diría, autoritario.

Creo que empecé a escribirte una respuesta cuando me sorprendí celosa de que estés con ella. A las chicas les dije que era preocupación. Dudo que me hayan creído, pero tardaron mucho en volver a tocar el tema. Si no me equivoco fue después de esa noche de baile en el club, noche en la que dejaste por ahí a tu novia de turno y a escondidas me dijiste por primera vez al oído te quiero. Claro que después nada pasó, vos volviste a sus brazos y yo a bailar frenéticamente con las chicas para dejar atrás ese momento.

Perdoname si me tardé pero fue exactamente ayer a la tarde cuando se me aclararon las cosas. No sé si fue el aire pesado de febrero en el club, o el helado derretido que tomamos, tal vez la arena que trague mientras intentábamos rescatar un pedacito de amistad, no sé qué artilugio usaste pero desde ayer que no dejo de invocar la tarde que pasamos. Tu remera en mi piel, que me cediste para no mojarme cuando al cielo se le ocurrió de repente llover, tus ojitos que me miraban desde la hamaca, mis dedos jugando con tu pelo, el beso en la frente que escondiste diciendo que te pareció que tenía fiebre. Tu sonrisa.

Hoy volví a llorar. No quiero quererte. Vos sos mi amigo, te veo hacer pavadas, me río con vos, jugamos póquer, tutti fruti, T.E.G., Carrera de mentes, Movies, y lo que haya en el momento, me gusta golpearte, me gusta llorar con vos. Sos mi amigo, no quiero quererte. Y te quiero, desde ayer te quiero desgarradoramente. Te quiero en el cuerpo y te odio en la cabeza, te odio por hacerme quererte. No tenés el derecho, no lo tenías y te lo atribuiste de igual manera. Y ahora te quiero como si no pudiera hacer otra cosa. Te veo en todos lados y en ninguno estás. Agonizo por verte y a la vida y a tus viejos, se les ocurrió que ahora estés de vacaciones.

Te espero porque no me queda otra que esperarte.

 

Gianina

 

 

AILÈN

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-