"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




MÒNICA MERCEDES GONZÁLEZ

Publicado en relatos el 5 de Mayo, 2012, 12:14 por MScalona

Punción

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Esa tarde él me acompañó, yo quería que lo hiciera pero no me gustaba pedírselo, me lo propuso  con toda claridad: esta vez te puedo acompañar, yo dije que sí y me fue a buscar al trabajo. La otra vez él quería venir, a mi me molesta que se quiera meter en todo, se cree que soy estúpida, que no voy a saber preguntar qué es lo que tengo.

Cuando llegamos al lugar fui a autorizar lo que faltaba y él se quedó sentado, hablando por teléfono como siempre, no se para qué quiere venir si siempre está en otro lado. Todo bien, sí… todo bien, me llamaron de la oficina pero ya está todo arreglado. Ah qué bien dije mientras me sentaba a esperar que me llamaran. Tendrá miedo que no dice nada, siempre habla, me pregunta cosas, se enoja porque hablo mucho por teléfono, pero bueno, me llaman y tengo que contestar. Igual me gusta acompañarla, no sé porque le molesta tanto, siempre tan independiente.

Marta Argañarás dice el médico y nos paramos los dos. No, usted por favor permanezca aquí, lo siento mucho pero no puede ingresar. Cómo que no puedo ingresar. Sí, lo lamentamos, pero debe esperar aquí, quédese tranquilo. Se sentó sin decir nada y yo ingresé a un pasillo y luego a un consultorio donde había una doctora, un escritorio, un ecógrafo y una camilla y una silla de esas con rueditas para el médico. Póngase cómoda me dijo mientras yo miraba para todos lados sin saber donde dejar la cartera, la agenda y todo lo que llevaba en mano.

Me acosté en la camilla y le dije tengo mucho miedo. Quédese tranquila no le vamos a hacer daño. Estoy tranquila, solo que tengo miedo, qué fácil para ellos total la que pone el cuerpo soy yo.

Son las quince y treinta, me quedan dos pacientes y luego me voy al Instituto Gamma, me hubiera gustado comer algo, seguro que esta mujer ya comió con la hora qué es, ¿ya almorzó? No. ¿Porqué no, acaso le dieron esa indicación? Recién salgo de trabajar y no tuve tiempo, seguro que me pregunta estas pelotudeces para que se me vaya el miedo, claro, es tan fácil para ellos.

Vamos a hacer una ecografía para ver por dónde vamos a ingresar, ahora no va a sentir el pinchazo pero le va a arder mucho. Sí arde, pero no es para tanto igual me dan ganas de llorar, igual para qué lo quería acá adentro… No hable ni trague mientras clavo la aguja. Bien, bien, zangoloteamos un poco con la aguja para extraer células de diferentes lados del nódulo y así de esta manera, no pinchamos muchas veces. ¿Zangoloteamos? Sí, jaja en cualquier libro de medicina lo puede encontrar. Mire que interesante, así que zangolotear, con ese, sí, sí con ese, jaja. No sé cuánto sabrá de medicina pero en ortografía un cero.

Y ahora, ahora vamos a esperar que la patóloga verifique si las muestras sirven, sino debemos ingresar nuevamente en la glándula, igual así evitamos que usted tenga que volver otra vez.

Yo seguía acostada mientras él volvía a pasar el mouse o como se llame el aparatito del ecógrafo, una y otra vez haciendo tiempo. Qué lindo día, cuando salí un ratito vi el sol radiante, menos mal, porque acá adentro parece siempre igual, en realidad es siempre igual. Cómo sigue esto después, le pregunté para decir algo, tendré el cuello lastimado o no se notará. Se puso serio, parece que entendió otra cosa. Qué me pregunta, tiene que ir a su médico yo no estoy para hablar pero qué le digo. Bueno, usted consultó con un endocrinólogo; si, con una, es la que me mandó aquí, ah sí, disculpe, no lo leí en la indicación. Yo digo con esto, mientras señalaba mi cuello. Ah, sí… le ponemos un parche, luego a la noche se puede bañar y se lo saca.

La patóloga dice que está todo bien, así que ya se puede retirar, buenísimo, así que está bien la muestra, este… ¿la muestra? En realidad eso lo vamos a saber en unos días. Sí, claro, lo que quise decir es que… si  había suficientes células en la muestra, que no hay que volver a zangolotear, así era, ¿no? Sí. Sí, claro… sangolotear. No será profesora de Literatura usted ¿no? Porque yo digo sangolotear,  algo así como que los melones se van acomodando en el carro…

Mónica Mercedes

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-