"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




GABRIELA GERVASONI

Publicado en relatos el 28 de Abril, 2012, 13:45 por MScalona

88 a 95

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Verónica entró al Banco apurada, sacó un número y se sentó en la cuarta fila de asientos. Abrió la agenda. PAGAR ESCUELA MARTÍN-AGUA-CRÉDITO-REGALO AURORA (¿La escuela de Ignacio la pagué? ¿Por qué número van?) 85. Primero vibró en el bolsillo y después se empezó a escuchar El bombón asesino. Éste fue Martín, pensó mientras miraba la pantalla del celular. “Alto tema, doña”, le dijo un muchacho que estaba al lado de ella. Paracolmousa polléracortita, resonaba en todo el banco. Verónica empezó a explicarle que el ringtone se lo había cambiado su hijo, que siempre lo hacía, pero se dio cuenta que al chico la canción le gustaba de verdad, al que no le gustaba era al policía que venía hacia ella. Señora, no se puede usar el celular. Sí, ya sé, por eso lo dejé sonar, pensé que si lo apago lo estoy usando y que eso es lo que no se puede hacer  (¿Es él? Puede ser, no sé). El tiempo pasa y destiñe un poco a las personas, pensó. Si, está bien, lo que está prohibido es hablar, siga así, no hable. No lo puedo creer, es Verónica. 88, me faltan 7. Élla-seá-gita-porlasnoches-muevelá-cinturíta. Verónica miró la pantalla del  teléfono y salió a la vereda para hablar y que no siguiera sonando. ¿Má? Dale, Nacho, ¿qué pasa? Se me rompieron las zapatillas, má. ¿Las Nike? Si. Puta. Ve… ¿Verónica?. Te dije que no eran para jugar a la pelota, Ignacio. ¿Qué hago?, tengo gimnasia. No vayas. ¿Verónica? Te dejo que me quedo sin crédito. Má, tengo prueba, no puedo faltar. Faltá Nacho, después papá te consigue un certificado (Ay, se dio cuenta que soy yo, está cada vez más lindo este tipo, y yo hecha un asco). ¿Te acordás de mi?, soy Gustavo. Sí, como no me voy acordar (qué tarada, me puse colorada. Tendría que haberle dicho si no más, o haber dudado, qué tarada, qué tarada)  Si, claro, dice él mirando para abajo (Qué boludo, ¿de qué ríe?) ¿Cómo estás, qué es de tu vida?, no sé, ¿qué haces? A través del vidrio Verónica controlaba el monitor (iban por el 92) y de reojo miraba la hora. 13.07. Te preguntaba si te casaste si tenés hijos. Ella respondió que sí a todo; si me casé y sí tengo hijos, dos nenes, bah, 14 y 15… no son ningunos nenes. ¿Vos? Yo ya me separé –contestó él. Yo todavía no –contestó ella. Ah. Es un chiste, Gustavo, como dijiste yo ya… Ahhh. (Nunca me entendió los chistes, a lo mejor por eso lo dejé, ¿o me dejó él?). Verónica intentaba recordar algo sobre Gustavo y descubrió que el tiempo también destiñe los recuerdos. ¿Y qué más? ¿Qué mas qué?, preguntó ella. Trabajás, te recibiste de algo, no sé, qué hacés. Ah, no, me casé no más. 94, qué suerte. Gustavo te dejo que tengo el 95. ¿Tenés Facebook, mail, algo? (sí que tengo pero ni loca te lo doy). Ah, qué lástima, dijo él, si no nos escribíamos (Si, y de paso me mirás las fotos, te enterás dónde vivo y ves los rollos que tengo cuando me pongo bikini). Verónica sintió el aviso de un mensaje de texto entrante VENIS PARA CASA? COMPRA PBT. Bueno, te dejo, Gustavo. Sí, si, andá; yo estoy siempre acá, de 10 a 15. Esas horas adicionales eran para pagar la cuota del auto, le venían bárbaro, por la plata y además, porque era un trabajo que le permitía conocer gente. Ah buenísimo, le dijo ella (qué suerte que me lo dijiste, así no vengo nunca más) Hola, te deposito este cheque, pago la boleta de agua e imprimime el saldo, si podés. ¿Doscientos pesos, quedan? La cajera sonríe y mueve los hombros como diciendo que no tiene la culpa y entonces Verónica se da cuenta que dijo una estupidez, también sonríe y mueve los hombros como diciendo que no tiene la culpa (de nada tengo la culpa nena, de nada). Tiene pegado un papelito en el monitor LO IMPOSIBLE SOLO TARDA UN POCO MÁS (debe ser una mina sufrida, la cajera) Gustavo la mira desde un costado, está atrás de una publicidad (MÁS QUE UN BANCO, UN SOCIO. BANCO DE LA MERCED, UN BANCO PARA TODOS). Está buena todavía –piensa- ¿Se habrá puesto colorada por que le gusto? Ella sale mirando la boleta de depósito y el saldo para no tener que saludarlo. El muchacho que estaba al lado de ella la deja pasar por la puerta giratoria y al mirarle los pies dice “alta llanta, doña”. (Hoy me borro del Facebook, le pregunto a Nacho como se hace y me borro, me llega a encontrar Gustavo y me muero). Y pensó en el chiste que había leído a la noche, en el muro de Martín: la chica dice “SIAMO COME ROMEO E GIULIETTA”, “¿MORTI?” pregunta el chico. Si, morti, morti, siamo tutti morti. Lo único vivo que nos queda es el ringtone del celular.

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Gabi Gervasoni

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-