"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




SILVIA MOYA

Publicado en Nuestra Letra. el 24 de Marzo, 2012, 14:54 por MScalona
  Vivimos todos lejanos y anónimos, y disfrazados, desconocidos sufrimos. Para algunos esta distancia entre un ser y ellos mismos, jamás se revela; para otros resulta de cuando en cuando iluminada, con horror o dolor, por un relámpago; para algunos ésta es la penosa constancia y cotidianeidad de la vida, que todo lo que sentimos o pensamos es una traducción , como algo que no nos atañe"

 

                                                                 Fernando Pessoa

 

 

 

A Marcos le gustaba viajar a Mendoza.  Al menos eso cree recordar.

Disfrutaba de esas reuniones multitudinarias en las que nunca terminaba de comprender los lazos de parentesco que lo ligaban a esos chicos con los que corría esquivando las mesas y el bosque de piernas de los adultos conversando, hasta quedar exhaustos, con los pelos alborotados y húmedos sobre la frente. A todos los englobaba en la categoría primos, excepto Julia. Sabía bien que Julia era su tía pese a tener 15 o 16 años. Solía estar siempre con la pollera a cuadros del uniforme de la escuela, era la encargada de organizar inagotables variantes del juego de la mancha,  rondas y  escondidas, a veces compartía esta tarea con alguna de sus amigas, compañeras de colegio o del grupo. Su padre se refería a ella como su hermanita, en realidad , en aquel entonces, ya que desde que vivían en México la tarea de recordar le era absolutamente propia, exclusiva y solitaria. El empecinamiento de Marcos por recordar era casi tan sistemático y equiparable al que su padre manifestaba en callar.

Cuando se mudaron Marcos tenía 5 años y hasta ese momento siempre habían vivido en Buenos Aires pero curiosamente de esa ciudad sólo recordaba las nauseas que le provocaba el subte y la sensación de encierro en el ascensor del departamento que, le habían dicho, quedaba en Belgrano... El resto era Mendoza.

Tenía imágenes precisas del viaje. Sentía el aire  fresco que entraba por las ventanillas del auto y le rosaba la cara, veía la luz rosada sobre la precordillera, olía la nafta y el café con leche de las estaciones de servicio de la ruta donde paraban a desayunar, veía la ciudad con las veredas lustradas, la casa, el jardín al frente, los pinos y la bisabuela sentada en la puerta en su mesedora.

Era divertido sentarse en la falda de de la bisa, ella le prestaba el bastón y él jugaba a conducir una nave imaginaria mientras se hamacaban juntos en el sillón. Recordaba con nitidez el volumen del abdomen y los senos aplastados en los que se le hundía la espalda.

- Dale un beso a la nonita- le había dicho su padre cuando se subían al auto para volver a Buenos Aires.

- No quiero- dijo Marcos decidido y terminante. No le gustaba dar besos y además lo ponía de muy mal humor que su padre le dijera lo que debía hacer, sin mediar más palabras ni explicaciones que la mera orden.

-Dejalo- dijo la abuela con una sonrisa pícara, casi cómplice.

Antes que el auto arrancara se besó la mano y sopló para impulsar el beso hasta él; pero Marcos estaba tan fastidiado con su padre que no tuvo ánimo de corresponder al gesto de ternura de la anciana.

El siguiente viaje fue el último y diferente a todos los anteriores. Su padre hablaba con la hermana mayor de la venta de la casa, de dinero, revisaban papeles...

No hubo reuniones, ni juegos de escondidas.

No pudo, no supo, o no quiso preguntar por Julia ni por los primos.

-¿Y la nonita?

La tía Irene se agachó hasta su estatura para responder:

- Se fue al cielo porque estaba viejita.

- Ah... sí- dijo Marcos, serio y convencido - YO la maté.

 

                                                                                                                   -

                                                                     Silvia Moya

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SILVIA también es modelo 2012, pero se nota mucho rodaje escrito.

Asombra la precisión formal y la fina elusión, tanteo, ambigüedad, con que

avanza lo fáctico.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-