"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




9 de Noviembre, 2011


SUSANA PAGANINI

Publicado en relatos el 9 de Noviembre, 2011, 14:54 por MScalona
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-Un diálogo, de dos páginas

-Y de qué tema?

-Cualquiera, libre

-….

-Relatar un incidente. Tengo que hablar de alguna cosa.

-No entiendo.

-Un modo de contar algo, pero en diálogo

-Te encanta hacerlo

-En otro momento, no todavía

-Capaz te ayude…por lo menos tenés eso. Como recurso, digo

-Es que para eso  prefiero leer.

-Vayamos poniendo  todo sobre la mesa, despacio

-A la noche, yo llegaba de bailar y vos todavía estabas leyendo . Yo también leía mucho

-Te alcanzo el celular?

-No, no tengo ganas de atender a nadie

-Si, si … te la paso…

-No escucho bien, me parece que se corta…

-Se puede romper…digo, si lo golpeás asi

-Te tirabas en el sillón del living  , después de comer, a la salida de la escuela

-Si, al solcito, en invierno

-Quien era?

-Un equivocado

-Me olvidé de decirte que llamó Silvita, te manda saludos, preguntó…le conté…

Parece que anda mal con el marido. Es lo que me contó Betty.

-Qué hacemos con esto?

-Yo no lo quiero.

-Que lo lleve Noelia, si quiere.

-Sí, ella no quedó bien después del aborto de la secretaria de Nico…

-Nico, con las mejores intenciones…  hijo de puta

-Quiere conservar las apariencias a toda costa.

-A ella le costó una menopausia a los cuarenta.

-El juego de tacitas de café…

-Las de cristal, -las verdes -las quiere Estefa

-Empecemos por las de agua y vino, separemos en dos.

-Y el mantel bordado, aunque el celeste también es bordado a mano

-Como mi vecina, …un matrimonio de libro, que terminó en una película de terror…

-Llora Simón…

-¿Dónde está esa chica? Te hago upa…pobrecito querés sólo teta

-Fue hasta la esquina a buscar cajas

-¡Si abren recién a las cinco!

-Tía, te hago unos mates…

-Vamos, vamos, fíjate quién toca timbre.- Ojalá fuera un vendedor de pañuelos descartables.

-Menos mal que nos vamos turnando

-Era Buby, pasó a saludar, dice que no nos hagamos problemas por la lluvia, que el techo está recién barrido

-No te conté: el vecino de la casa de mal gusto, vino y lavó la vereda con la hidrolavadora, hay que comprarle algo

-Vereda blanca, sólo a ella se le ocurren esas cosas

-Ya me voy a encargar …qué yerba usaste? Parece más amarga

-A mi la sal, toda la comida cuando le hecho sal, parece que se pone amarga…

-Empecemos con la ropa, falta poco, vamos!

-Ahora sí, andá a buscar las cajas.

-Elba pidió una plantita de aloe, y Genoud unas ramas de la corona de Cristo, parece que la operan a Nené de la pierna

-Se rompió la persiana de madera, encendamos la luz

-¿En qué pensás, por qué te quedás ahí parada…?

-Esta mañana, floreció el malvón rojo, y la rosa roja con tres pimpollos,

, y ahora lo primero que veo cuando abro el placard, es su vestido rojo 

insoportablemente vacío de Ella

Susana Paganini

27 de octubre de 2011.

EUGENIO PREVIGLIANO

Publicado en De Otros. el 9 de Noviembre, 2011, 10:22 por MScalona

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CONTRATAPA

Un atardecer

 Por Eugenio Previgliano

No me hubiera animado, no me hubiera atrevido, no se me hubiera ocurrido nunca, si no fuera porque la vi, y cuando le vi la mirada lenta, el peinado aún prolijo y elegante, y sus ojos grises que apenas se distinguían entre sus pestañas largas, supe que estaba agotada.

Yo ya sabía que una larga ristra de reuniones la había tenido más que entretenida, que había discutido con Alguien sobre los pasos a seguir. (Objetivos les llamamos; y les ponemos plazos). También eso se veía en su mirada tenue al atardecer. Llegada la oscuridad, habrían encontrado algún acuerdo, tal vez menos por sus puntos de contacto que por la urgencia de pasar la noche solos, alejados de la discusión, la charla y el intercambio. Eso pasa, las cosas se solucionan mejor y con más elegancia sobre la hora, y las coincidencias son más amigas de la sombra que del sol.

Yo creo que fue por eso y no por su presencia cotidiana, su humor ácido o su piel oscura que olerá a almizcle en la tórrida calidez de la playa, que me ofrecí a llevarla: por el cansancio, por el entusiasmo por terminar con los encuentros, contactos e intercambios no bien empezada la noche.

Profeso fidelidad a estas costumbres, me sirvo, de una botella verde que guardo en un aparador que heredé de Catalina, en una copa que nos regalaron en ocasión de mi segundo matrimonio -?y que por suerte y desdicha quedó en el aparador-?, una medida breve de un licor espeso que fabrican desde el siglo XIX en Escocia los descendientes de los siete hijos y dos hijas de Mr. Grant, y eso lo hago a la noche, al llegar a mi casa, vestido como esté y si es del caso sin aflojarme la corbata.

Pero esta vez le propuse llevarla. "La oscuridad se anticipa en invierno, hay cierta prisa en prender las luces; todo se parece demasiado a la agonía", parecía decir ella en su ensoñación invernal.

Sin embargo no dice nada; me veo en el compromiso de elogiarle los ojos que son propiedad del cansancio pero ella aún así calla, parece que fuera a decirme por ejemplo: "Me gusta el vestido de esa vidriera", pero no emite sonidos intelegibles por encima de la guitarra de Al Di Meola.

Antes, otros, nosotros, entonces jóvenes aún, solíamos improvisar sobre este tema junto con un saxofonista de Adrogué cuyo nombre no recuerdo, un bajista que ahora es arquitecto y el eximio guitarrista Germán López.

Durante horas tocábamos variaciones desde lo mismo y volvíamos por ahí al tema, que se llama creo, Río Ancho, sin dar cuenta del tiempo mientras la gente, a diferencia de ella ahí sentada en el asiento de la acompañante, hablaba de muchas e insospechadas cosas.

Como me late que algo la ha abandonado a esta hora sin que yo lo registre, es que termino sorprendido de preguntarle si ha adelgazado, si hay unos kilos menos en lo que conforma su cuerpo, si en los últimos días, semanas o meses; pero ella parece entender que preguntar esto es injusto, como si pensara "no me va a comer, no me va a comprar ropa, qué clase de información es ésa". Sentada ahí en ese asiento, mirando por la ventanilla las vidrieras iluminadas en la noche nueva, parece querer preguntar lo que ocurriría si no habláramos nada más hasta llegar a su casa. Pero los viajes en esta ciudad son siempre cortos, entonces ella promete un café pero para otro día y de pronto parece haber terminado de reflexionar sobre su faringe, el estómago, el intestino, delgado y grueso, cuando empieza a despedirse hasta el martes que viene, en una ceremonia grave que a mí se me hace demasiado larga incluso cuando, tal vez por darme esperanzas, hace algún comentario que parece tener que ver con el fin de semana. Me pongo tenso, deseo que se vaya ya, que termine la despedida, que no se acerque a darme un beso de compromiso, y con la mano mala le aprieto suavemente el brazo como un gesto de camaradería para convencerla de que no se acerque y apurar su retirada. Finalmente se despide hasta el martes que viene y yo miro y veo cómo abre primero la reja y después la puerta del edificio donde vive.

No la escucho, pero veo que cuando habla sola dice en voz alta algo sobre el cansancio que cree que la agobia, tal vez para asumir que el cansancio, el día, la noche, el tiempo, son cosas tangibles que hacen a la vida. Pero la vida se deja engañar por el tiempo, y yo la veo entrar en el ascensor y la imagino mirándose al espejo como todas las muchachas de su edad, quejándose del combate desigual contra sus fantasmas. Estoy por arrancar, pero me abstengo de iniciar la marcha porque una ambulancia con sus luces y su sirena arremete zigzagueante por la calzada buscando un mejor destino para el paciente que apenas puede respirar. Por eso el tiempo, que cuida del mundo todo, debe detenerse, recuerdo.

eugeniop@tower.com.ar

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-