"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




ALFREDO CHERARA: el Diario

Publicado en Nuestra Letra. el 23 de Septiembre, 2011, 23:15 por MScalona

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Martes  13 de setiembre – 22 horas

 

Iniciar un diario a los 51 años es comenzar una aventura doble: porque mí recorrido kantiano siempre me ha pesado y porque hoy me alivia hacerlo. Adicionalmente, escribir con tinta y pluma ya es una tarea de riesgo, encima si le sumo que luego no entiendo lo que escribí, el conflicto se agudiza.

A pesar de ello, comienzo estas notas con la alegría de pertenecer al taller de Marcelo y de los compañeros que aportaron ese soplo que impactó en el ser para despabilar el deseo adormecido por los libros, por los buenos libros, y en especial por su lectura; esa que había ido de a poco abandonando.

Medianoche en Jekyll & Hyde, profe, compañeros y nuevos allegados, conocidos, en fin… aquí también se construye eso que luego es la levadura para el pan literario.

 

Miércoles 14 de setiembre – 14 horas.

 

Trabajo pero ahora tengo un diario… y me aparecen recuerdos, retazos de análisis… de vivencias idas que retornan “causalmente” para apuntar en esta libretita comprada para ello. Como casi siempre una cosa encadena a otra, es un diario el causante de estos remozados pensamientos que retornan como aquellas oscuras golondrinas o es que vuelven porque hay un diario que llenar.

 

Miércoles 14 de setiembre – 20 horas.

Presentación de la revista Facundo en la Fávrika. Entre copas de whisky, discursos superpuestos, e imágenes paganas a los Ceratti esta era una puesta en escena, en vivo se diría hoy, de la experiencia de la ínter discursividad híper moderna.

En el estrado los disertantes (muchos y verborrágicos), en el bar(t) gente (poca y azorada) y en pantalla de los infaltables LCD la pelea muda de Santiago Bal y Carmen Barbieri (en off porque el momento así lo requería); igual no entiendo porque no se apagaban si lo ameritaba la circunstancia. En conclusión hoy por hoy las cosas son así, en retazos, en cortocircuitos, en superposiciones, como la imagen en tríptico con los dos personajes anteriores de otro actor, Tortonese con peluca rubia. Toda la situación con palabras y poemas de escritores y las imágenes confluían para el armado del collage híper moderno. Siempre le agradeceré a Marcelo la invitación y sus comentarios que no hay duda son un plus al trabajo eximio del taller.

Ya no hay más pureza clásica, ahora todo está superpuesto… autores de barrio en bar temático y céntrico… Imágenes y palabras discordantes.

 

Jueves 14 de setiembre – 22 horas

 

Y sí seguro no hay nada. Pero de algo sí que lo estoy, lo seguro digo. Cuando aquellas mujeres que vienen a casa a saciar sus ganas de placer y despiertan por las mañanas y les hago la pregunta fatídica: ¿cómo dormiste? Y contestan sistemáticamente que ese reloj de mierda (en realidad de campanadas) no la han dejado dormir en toda la noche; les aseguro que mi mañana comienza con un gran sonrisa. Ahora bien, cuando la respuesta es que no escucharon nada, que han dormido como una piedra; me apuro a despedirlas. Señal inequívoca de que ya la mañana comienza a complicarse.

 

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Ahora recuerdo. Hace unos años atrás tuve un accidente automovilístico (entre varios). En verdad luego pude reconocer que no fue eso, sino un incidente, y no solo la diferencia era fonemática. La distancia entre uno y otro significante es algo que va entre lo que está entre un yo dormido y ese otro que se atreve a despertar de ese largo sueño traumático. Los incidentes son aquellos despertares que se producen para que los accidentes no aparezcan dormidos como uno casi siempre está. Un accidente es seguramente otra manera de seguir dormido.

 

Viernes 16 de setiembre – 12 horas

 

Si es cierto, Marcelo tiene razón cuando nos advierte, el amor devoción, es uno al cual uno debe alejarse.

 

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Escucho a John Scofield Quartet, y el sonido de es guitarra hace mojar mi rostro, ¿cómo puede una cuerda hacer bailar a un cuerdo?

 

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Nací rosarino, pero hoy aseguro que en mis venas circulan esa sabia de generaciones; por eso, amo a la italiana, sufro a lo griego, hablo a lo español, sueño a lo francés, pienso a lo escandinavo y cojo como un árabe.

 

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Me siento vivo porque me sé corriendo hacia el final.

 

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Como dice Pao, no te acordás lo que me decís a la mañana, cada mañana, todas las mañanas. ¿No te olvides nada? ¿Te llevas todo? Acaso esto sea la continuación del dictamen al reloj de campanadas.

 

Sábado 17 de setiembre – 06.30 horas

 

Intento despertarme… la compañía entre mis sábanas ha hecho lo posible para seguir durmiendo pero la luz del día no ayuda y se opone ferozmente. Son estos momentos lo que más inquietud despiertan/adormecen.

Mañana gris, fría, mañana como muchas otras y como otras muchas, única. Me pregunto o sueño, esto que acontece ¿es la vida? ¿Será que vivir es despertar? En todo caso, ¿despertar a qué? Intento pero no abro los ojos, escucho y huelo que ella está ahí… me alegro y me da miedo al mismo instante. Aún mis celosías están cerradas, pero percibo casi todo a mí alrededor. Mañana difícil me digo sin averiguarlo para qué. A pesar mío, ella sigue ahí cubriendo mi desnudez. Lo más difícil esa que la anatomía no nos da a ver, no la otra, la inconmensurable, la que nunca se puede abrigar con casi nada.

Estás muy bien, dice esa voz que nunca deja de hablarnos. Caigo en la cuenta que esa es mi dificultad, ¿mía?, me cuestiono. Y en esa interrogación sin pausa, están miles de años agolpados.

Tal vez, vuelvo a detenerme, lo más azaroso, eso lo más imprevisto, lo más humano, sea no poder soportar estar por fin bien, muy bien. No digo feliz, porque de eso todo el mundo padece. ¡No!, digo de estar bien, de aceptarse en esa plenitud. Acaso no somos esos peces que sólo están a gusto en su elemento líquido; aunque en ese mismo hecho le está agazapado su aniquilamiento.

Somos seres sufrientes y más nosotros, los argentos, esos que el tango nos describe melancólicos, o nos escribe. Y es verdad viejo, cuando sufrimos somos los mejores, estamos en nuestro líquido elemento. Ahora bien cuando se disipa, cuando comienza a evaporarse, se lo comienza a vivir o a sobrevivir con cierta por no decir con total angustia, esa que cuando aparece la esperamos.

Vivir tal vez sea eso ¿no, despertar soñando que el sufrimiento puede dejarse atrás, aunque siempre al acecho y añorándose, tenga más posibilidades que su contrario aparezca.

 

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Diderot decía: “Hay dos clases de entusiasmo: el entusiasmo del alma y el del oficio”. Frase que se conecta con el escribir. El taller nos enseña a prestar oídos al Oficio, con mayúsculas. Busco en el diccionario su significado. Porque casi siempre los que tenemos inconvenientes con las palabras creemos que buscar en algún lado nos ayudará a descifrarlas. No nos damos cuenta que ahí donde se lo debe encontrar es donde no se la busque.

De todas maneras, insisto. Entre todas las definiciones me quedo con esta que detuvo mi deriva: gestión para beneficiar o dañar a alguien. Y de inmediato se me agregó esta idea del escribir: no será que ese acto implica la conjunción de estos dos destinos: dañar y/o beneficiar.

 

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En un curso me recuerdan un hecho que no deja de hacerme sonreír. ¿Sabías que el término resucitar no puede utilizarse ya más para los cursos de reanimación cardiovascular? La pregunta que viene ¿por qué? Sí adivinaste porque el Vaticano se opone a que se utilice ese término. Copyright que le dicen. ¡Qué bueno!... Ahora las palabras tienen dueño.

 

Domingo 18 de setiembre – 17 horas

 

Tuve una mañana movida. Recién paro. He terminado de leer el libro de Guillermo Martínez que me recomendara Marcelo “Yo también tuve una novia bisexual”. La segunda parte habla justamente de un Diario, el de Jenny y donde he rescatado esta frase de Todorov que está dicha en su libro “Crítica de la crítica” y me pareció necesario que en este mi Diario tenga que reaparecer: “La posibilidad de oponernos al nihilismo sin dejar de ser ateos”.

 

Lunes 19 de setiembre – 20.30 horas

 

Aún en el trabajo. Menos mal que cuento con el Diario para descansar. Para mí es un paréntesis en este día de locos que tengo, comiendo de una semana complicada ya lo vislumbro. Pérdidas de todos los archivos de este año y hasta ahora imposibilidad de recuperarlos.

Por eso este espacio dentro de un día monolítico deja entrar en mis pulmones un poco de aire. Y también este espacio de hojas diarias lo hace a uno escribir, siempre algo y siempre puede variar. Se puede escribir siempre igual sí seguro, pero en cada significante unido a otro aparece muy sutilmente la diferencia… y acaso esa no sea el máximo placer de copular que solo esa articulación permite, como dice un amigo psicoanalista.

 

Martes 20 de setiembre – 11 horas

 

Gran bronca. Mejor, bronca continua. Las relaciones laborales son una gran forma de generar mucha calentura. Maldad: tu nombre no sabe a hierba. Los archivos no aparecen.

 

 

 

 

Alfredo Daniel Cherara

Rosario, Argentina, 20 de setiembre de 2011

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-