"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




16 de Septiembre, 2011


MARCELA GONZÁLEZ GARCÍA

Publicado en Cuentos el 16 de Septiembre, 2011, 16:26 por MScalona

MILAGROS

Argentina, 2011

La presidenta Cristina presentó en sociedad a la primera vaca transgénica clonada con dos genes humanos que será capaz de dar leche maternizada.

Declinando el honor de que la ternerita llevara su nombre, al son de un “¿Qué mujer se banca que le pongan su nombre a una vaca?”, y tras una rápida búsqueda en sus fueros más inconcientes, la presidenta tomo represalia contra alguna vieja compañera de  escuela, universidad o bancada y la bautizó “Rosita”

Mientras tanto Juan se ufana con sus compañeros de trabajo.

-Varón fue, machito. Y pesó casi cuatro kilos. ¿La gorda? Está destruida. Te imaginás. Sacar tremenda bestia por allá abajo. Y además tiene las tetas todas agrietadas, porque Juancito se prende, no todavía con dientes, porque no los tiene, pero con uñas y saña sí.

Pero, ¿qué querés? Es el destino de las mujeres. ¡Darnos hijos! Nosotros los hacemos, carajo, que ellas hagan su parte.

¡Cuando quieran! ¡Vengan a conocer al potro cuando quieran! Recién mañana le dan el alta, pero al Sanatorio o a casa, vengan cuando quieran. La gorda prepara una picadita y festejamos con un vermut-

Más allá de los errores conceptuales respecto a si se trata de la primera, segunda o tercera vaca clonada, transgénica o lo que fuese, lo cierto es que el nuevo milagro del INTA representa un gran avance en la posibilidad de  aportar nutrientes esenciales mediante lactancia no materna en el futuro y constituye un hito en la evolución tecnológica y biomolecular.

La leche que dará la vaca argentina Rosita, el primer bovino nacido en el mundo al que se le incorporaron dos genes humanos, se asemejará a la humana con propiedades antibacteriales y antivirales de gran impacto en el sistema inmunológico.

-Pero, gordo, ¿hoy van a venir a comer una picada? Hace tres días que no duermo. ¿Y cuantos son?-

-No te quejés, no seas flojita. No todos los días se tiene un hijo. Y además, ¿para qué te la traje a mi vieja a vivir unos días acá? ¡Para que te ayude, claro! ¡Dale, gorda, y aflojá! No sos la primera mujer que tiene un bebé. Deberías agradecer a la vida lo que tenemos, ¿no? En realidad a la vida y a mí.

-Ese chico no se prende bien. Tenés que estirar más el pezón-

-¡Es que me duele tanto, Rosa! ¿No está por ahí la pezonera que me regaló la neonatóloga?

-Dejate de joder con cosas modernas. En mi época nos arreglábamos naturalmente. Tu marido también era un animal comiendo y ¡qué pezonera ni pezonera! Sujetá bien a ese chico que se te va a caer. Yo voy a prepararle unos mates a “mi” Juancito-

-Pregúntele si no vio la pezonera, por favor-

-Qué va a saber él. Buscala en ese despelote de bolso que trajiste del sanatorio-

La flamante madre mira a su hijo y se le estruja el corazón. Nunca imaginó tanta felicidad y sufrimiento al mismo tiempo,  ambos generados por la misma persona. Todavía no ha podido disfrutar a su primer vástago. El agotamiento se lo impide. Pero una ternura desconocida  le invade el corazón y la reconforta.

Por un momento olvida el sueño, la tirantez de los puntos de episiotomía, las grietas, el sacro desplazado que le apuñala la cintura.

Todo vale la pena por su hijo. Se siente una semidiosa capaz de generar vida independiente de ella, de su marido, de todos.

Siente que nunca más estará sola, que nunca más pensará en ella y por ella misma, que ha cumplido con los mandatos sociales.

Mira nuevamente a su hijo y acaricia su cabeza. La manito se apoya en el pecho adolorido y succiona con avidez, satisfecho. Ni él ni ella conocen aún la dimensión de la entrega que apenas ha comenzado. La leche es sólo una de las tantas cosas que la madre le aportará.

Escucha desde su habitación la voz estridente de su suegra que pregunta a Juan donde colocar los salamines. Y la respuesta inmediata:

-Dejá, vieja, después la gorda se ocupa-

-No crezcas, Juancito. No te me eches a perder-

Rosita ha perdido la notoriedad de los primeros días. Se dedica a crecer y a disfrutar de la vida. Le encanta escuchar el canto de los pájaros por la mañana y asomarse por el ventanal vidriado del tambo para ver cómo el viento mece las hojas de los árboles. En su ensoñación, bajo el cálido rayo de sol que atraviesa el vidrio, se imagina en el futuro cuidando a sus propios terneritos.

El clima de Balcarce es maravilloso. ¿No lo creen así?, pregunta a sus medias hermanas.

Ellas siguen rumiando, con indiferencia. Evidentemente soy distinta a las demás, piensa Rosita, desconocedora de sus genes humanos. Soy mucho más sensible.

Agotada la novel madre se recuesta junto a la cuna de su niño y trata de dormitar, ansiosa por recuperar el sueño perdido, olvidando que el intento presuroso por conciliarlo se constituye en su principal enemigo y retarda la llegada del sosiego. En una melange onírica de límites imprecisos, sueña con su hijo ya grande, en su primer día de escuela, jugando a la pelota, como sueña su padre, o siendo feliz con lo que haga, como desea ella, presentándole a su novia, construyendo su casa, mientras sus pechos, poco a poco, se achicharran como pasas de uva. Sus hasta entonces vírgenes tetas, turgentes, lozanas, que tanto placer dieron y recibieron, son ahora sólo dos caricaturas grotescas, surcadas por enormes ríos venosos azulados, con los pezones rodeados por gruesas cadenas sangrantes que su hijo y su marido tratan de triturar.

Despierta sudorosa y asustada al caer en la cuenta que el bebe se mueve inquieto. Ya han pasado dos horas y el milagroso suplicio de la lactancia recomienza.

¿Alguna vez mi vida volverá a ser normal?

Mientras tanto, a kilómetros de distancia, Rosita pregunta a sus compañeras de tambo si alguna de ellas siente también  ese cosquilleo extraño en alguno de sus estómagos cuando le conectan las copas de ordeñe.

Pero las otras no entienden su idioma.

-

                                                                                Marcela

NICOLE BROSSARD en Rosario

Publicado en Sugerencias. el 16 de Septiembre, 2011, 10:51 por MScalona

una de las poetas vivas más importante del mundo

estará en el Festival Internacional Poesía Rosario 2011

NO PERDERSE ESTO !!!!

Sábado 24 de set. 19,30 hs. en el

TEATRO PRÍNCIPE DE ASTURIAS

........

Contemporánea

 

Extracto de Instalaciones (con y sin pronombres)

Editorial Aldus, Mexico, 1997

 

Ahí donde duele en la vida

Por tactos sucesivos

No es la muerte

Sino la movilidad de la luz

El don que tenemos de agravar la belleza

 

 

Comparación

 

 

Prepararse con una mano para el vértigo

Con la otra comparar

Decir acercamiento

Ubicar la vida, ubicar el sueno

Siempre ubicar la mano en buen lugar

Sin desubicar el sueño

 

Redundancia

Ven debo decir ven

Si quiero que estar allí juntas par imaginar

La historia y el contorno alado de la lengua


Vire los sentidos

Ven no hay redundancia

En que pecho y senos niña o mujer

Labios y labiales se toquen

En que el verano sea caliente

No hay redundancia

En que vivir esté

A la altura de los ojos


    

                          
*

extracto de Vertigo del proscenio

Traduccion : Monica Mansour Extraits

Ediciones El Tucan de Virginia (Mexico), Écrits des Forges, 2000

 

 

la manía de leer mal debido a la inmensidad

el gusto de las sorpresas y del instante

como une bebida caliente

la immensidad hasta donde iríamos

 

*

 

no toquemos el silencio

es nuestra reserva de esperanza

la función renovada del futuro

un rasgo de espíritu fugaz gozoso espera

bajo nuestros párpados

perfecta distorsión de lo real

 

*

 

el futuro seria poema seria

ojos de silencio y de aeropuerto

ojos vigías de vastedad y rapidez

julio nos haría fértiles

con leyes olvidadas que nos rozan las mejillas

y multitud de temas

todas estas vidas útiles a la vida          

                           


*

 


una manera de escucharse sobre la cama para que el cuerpo
ejerza su alegría si con frecuencia he pensado que según los
climas la luz nos dibuja un alma sorprendente al fondo  de la
mirada, rosa abundantemente, y al mismo tiempo para
iluminarnos  mejor sobre el placer, durante mucho tiempo
creí que la luz al derribarnos de un soplo hacia nuestros pen-
samiento tan flexible que podíamos, saboreando el abrazo
y el clima, cambiar de cuerpo y de identidad

 

*

la obsesión del viviente

toquemos en la noche decías

capaz de fiebre y de inmensidad

toquemos en la noche

sin lastimarnos

 

Extracto de En el presente de la pulsación


trad. Sara Cohen y Alicia Genovese, Botella al Mar 2000

 

 

la obsesión del viviente

toquemos en la noche decías

capaz de fiebre y de inmensidad

toquemos en la noche

sin lastimarnos

 

*


en esta hora tardía cuando nombrar es aun función del sueño y de la esperanza, cuando la poesía separa el alba de los grandes rayos del día y donde tantas veces las mujeres se irán invisibles y carnales en los relatos, yo sé que todo no ha sido dicho porque, entre la conversación urbana y la tradición, hace tanto frío y vértigo; todo no ha sido dicho porque es en la materia volátil de las lagrimas donde se instala este extraño sudor de miedo y verdad que nos arrastra como si la vida pudiese de pronto alcanzar sus metáforas.

 

Extracto de Quaderno de rosas y civilización

trad. Monica Mansour. Publication en 2009.

el poema no puede perder su impulso

obligarte a voltear de repente  extraño

como si el mar

fuera a surgir detrás de ti

en páginas de espuma y de existencia  


                 *


como si el mar

con sus sílabas de agua pudiera

transponer la muerte ayudarte

a hacer virajes lentos en el tiempo


                 *


cuando mantenemos con gran esfuerzo soluciones 

por qué de pronto hay que

estirar una parte del ser hacia la ficción

alejarnos de las palabras como salimos del tiempo de las cicatrices


                      *


no olvides dar vuelta a la página

cada vez con un gesto libre  

para que la sombra no toque

el frente de la soledad


                     *


hoy no hay insectos

ni lluvia, sólo raíces

al filo de las pestañas

rumores de nieve y de alfabetos

 

                      *


¡pero la vida!  Hablaré un día

de la vida con un renuevo

de cerebro obsesionado

por los números y la eternidad

entraré en el presente

con los ojos fijos

en todas las advertencias


                     *


Un poco más.  Habla de los cajones

y del futuro.  Del suspenso de la guerra   

adherida a la ciencia

habla de la desnudez, de los huesos

de la poesía que suele

reunir en la voz

aguardientes y el silencio de las bahías

 

                        *
a partir de mañana estoy   

sumergida en lo impensable

del alba inmensa

ni una persona pero

hasta luego perhaps

el universo es de gran belleza

sombra o polvo de la noche


                       *


poema para comprender cómo

la gente se dobla

frente a una idea

con el cabello rozando el fondo del silencio

 

Soft Link 3

 

Son los nombres de lugares de ciudades, de los climas los que obsesionan.  De los personajes.  De las mañanas claras, una lluvia fina que cae desde hace veinticuatro horas, de las imágenes raras que provienen de otras partes y de América, dos desastres naturales que obligan a andar a codazos en medio de los cadáveres, son gestos tranquilos o violetas, obuses, cubitos de hielo en los vasos a la hora del aperitivo, ruido de vajillas o un ligero tartamudeo que atormenta un instante, una cachetada, un beso, son nombres de ciudades como Venecia o Reading, Tongue y Pueblo, nombres de personajes Fabrice Laure o Emma.  Palabras afiladas a lo largo de los años y de las novelas, palabras que uno ha pronunciado respirando con dificultad riendo escupiendo chupando una aceituna, verbos que se agregan al placer de los labios, al éxito, a la muerte segura.  Son palabras como rodilla o mejilla y aun otras hasta el infinito que nos obligan a inclinarnos sobre el vacío, a estirarnos como los gatos por la mañana son palabras que nos mantienen en vela hasta el alba o nos hacen tomar un taxi por las tardes entre semana cuando la ciudad se duerme antes de medianoche y la soledad permanece atrapada entre los maxilares como abscesos.  Son palabras dichas de memoria, por envidia o por orgullo muy a menudo palabras pronunciadas con amor colocando las manos detrás de la nuca o llenando un vaso de oporto.  Son palabras cuya etimología hay que buscar, que después hay que proyectar sobre un muro de sonido de modo que gritos de dolor y suspiros de placer que rondan en los sueños y en los documentos tomen por asalto la misteriosa oscuridad del corazón.  Son palabras como bahía, colina, wadi, vía, street, strasse, dispersas en el diccionario entre flamboyanes y neones, cementerios lúgubres y bosques.  Son palabras brazos de mar, conjuntos de sentidos que hacen rasguños o soft en nuestros pechos, frío escalofríos  canalitos y miedo en la espalda sin esperar mientras tratamos de fisurar el tiempo liso del futuro con citas tajantes.  Son palabras que tragan fuego y vida, ya no se sabe si son latinas francesas italianas sánscritas mandarinas andaluzas árabes o inglesas, si ocultan un número un animal o viejas angustias apuradas por brotar frente a nuestros ojos como clones de sombras llenas de luz y de grandes mitos

 

Sugerencias con el corazón apretado


1.
la idea de balancearse en la punta de un yo 

Suspendido

en las alegrías febriles de julio

o salivando frente a lo oscuro

de un presente lleno de

porqués que fluyen en los pensamientos  

 

2.

entonces dame el gusto

de trazar palabras imposibles de horadar   

remonta el curso del tiempo

entre los diálogos no vaciles

 

3.

repite: la memoria

se mantiene firme.  La lengua 

quiere algo

de nosotros, de todo

acurrucarse en todas partes alimentarse 


del silencio

 

 

4.
una idea de absoluto

llevada en una palabra de golpe

por el viento

plantea tu pregunta

 

 

ES EXTRAÑO

 


Traduction de Monica Mansour

Esta idea de que podemos flotar

con un sentido a nuestro alrededor y que podamos hablar

con cerillos y pesares

no sé si podemos decir

los ojos de alguien son pavorosos

¿por qué lo diríamos?

qué extraño es

estos tenis súper cool que levantan el polvo

estos cascos Nike Adidas Mundial en la cabeza

de muchachos que matan con fusiles de blancos

que encienden Camel, Gitanes, Lucky Strike

y nada de ficción y nada de ficción

qué extraño es

todo este dinero

esas manos de niñas puestas allí así

realmente todos estos olores

los vientres pequeños, los grandes, los músculos

de los clientes

tantas dolencias a la altura del sexo

qué de todo este dinero, ¿cuánto? ¿Tanto?

qué extraño es

ese viejo faná fanamolah fanapapal

fanático que presume

de hablar todas las lenguas de la tierra

para que ni una muchacha salga

de las garras de dios sin la ayuda del viejo

faná fanamolah fanapapal

qué extraño es

este conejo verde, esta gente desnuda, esta perra

esta oveja, este huevo, esta rata

esta costumbre de lo vivo

que no quiere dejarnos

qué extraño es

el celular, los lentes del chavo de onda

el cráneo del investigador inclinado sobre nuestros genes,

todo este ejército que va y viene en zigzag

por el calendario

qué extraño es

este banco de hielo a la deriva

el color del agua, el precio del bebé

dame un cerillo

es extraño

el olor del puerco y del petróleo

el olor del verano en vapores

los árboles hermosos el follaje

el olor de los gatos de algalia, el olor de los pollos

qué extraño es mi pulgar con tinta negra

que pronto será una letra carbonizada

en mi pasaporte

y el iris que prueba que yo soy yo

y no tú y tal vez ya nadie

qué extraño es

esa cámara allá

ésta, no aquella, arriba

abajo de la escalera

atrás de ti, delante de mí

dame un cerillo

Sí, es extraño

los nanosegundos en nuestros pensamientos

las cifras, las direcciones, los nombres

el sentido de las palabras que cambian

atraviesan nuestras heridas

como un vértigo en lo horizontal

dílo qué extraño es la ternura

la ira que dobla las rosas a su paso

el bien el mal en la superficie

el olor de las lilas, las caricias

la noche que nos sorprende

como en un número de circo

con grandes silencios y maquillaje

es extraño

cómo en el mundo las mujeres lloran

sin sacar su fusil

no sé cómo

decirlo: el mundo ha sido incendiado

mil veces entre nuestras manos

y sin embargo dame dame

un cerillo más

porque es extraño el cariz que toma este pesar

más fuerte que la aurora en el smog

y nosotros

del otro lado del viento reteniendo el aliento

entre las heridas y las cicatrices

qué extraño es

el ruido de las explosiones en los cafés

la cantidad de mártires

de analfabetas

de bebedores de cerveza y de té

la cantidad de muertos mi amor es extraño

dos mujeres que se aman en el ángulo

del placer loco es extraño el placer

la cantidad de estaciones que disminuye

el futuro que se estrecha en el silencio

como si soñáramos con un ardor

sin nombre

para tocar a la puerta de la historia

en plena crisis de esperanza

es tan extraño

este tráfico de seres y animales

los rostros, los cuernos, las prohibiciones

los sexos

qué extraño es

cuando para evitar lo peor

el alma deja que se multipliquen las espinas

en los callejones, los bares

los museos y los jardines

es extraño cómo

dices querer volver a empezar

a plegar desde dentro

el planeta para que haya

aire en las traducciones,

que aumente la pasión

qué extraño es cuando

me dices sal de tu soledad

y yo no oigo nada

los ojos fijos en la noche

dame un cerillo

está oscuro en nuestra humanidad

 


Nicole Brossard nació en Montreal, Canadá, el 27 de noviembre de 1943. Poeta, novelista, ensayista, dramaturga, autora de piezas radiales y editora. Una de las más destacadas poetas y escritoras canadienses de lengua francesa en la actualidad. Obra poética: Aube à la saison (Alba en la estación), 1965; Mordre en sa chair (Morder en su carne), 1966 ; L'écho bouge beau (El eco antro hermoso), 1968; Suite Logique, (Suite lógica), 1970; Le Centre blanc (El centro blanco), 1970; Mécanique jongleuse (Mecánica malabarista), 1973; Mécanique jongleuse seguida de Masculin grammaticale (Masculino gramatical), 1974; La partie pour le tout (La parte para el todo), 1975; D'arc de cycle la dérive (De arco de ciclo la deriva), 1979; Amantes, 1980; Double impression (Doble impresión), 1984; L'aviva, 1985; Domaine d'écriture (Dominio de escritura), 1985; Mauve (Malva), con Daphne Marlatt, 1985; Character/Jeu de lettres (Carácter / Juego de letras), con Daphné Marlatt, 1986; Sous la langue/Under tongue (Bajo la lengua), edición bilingüe, 1987; Installations (Instalaciones), 1989; À tout regard (A toda mirada), 1989; Typhon dru (Tifón denso), 1990; La subjectivité des lionnes (La subjetividad de los leones), 1990; Langues obscures (Lenguas oscuras), 1992; La nuit verte du parc labyrinthe (La noche verde del parque laberinto), 1992; Baroque d'aube (Barroco del alba), 1995; Vertige de l'avant-scène (Vértigo de antes de la escena), 1997; Au présent des veins (El presente de las venas), 1999; Musée de l'os et de l'eau (Museo del hueso y del agua), 1999; Hier (Ayer), 2001; Cahier de roses & de civilisation (Cuaderno de rosas y de civilización), 2003. Convencida feminista, abanderada de la causa de la mujer y de la defensa de los derechos humanos. Actualmente es miembro de la Academia de Letras del Québec y de la Academia Mundial de la Poesía.

 

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-