"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




25 de Diciembre, 2010


SARA COHEN

Publicado en De Otros. el 25 de Diciembre, 2010, 22:22 por MScalona

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                                     EL POETA Y EL OMBLIGO DEL SUEÑO

 

 

 

Poemas. Objetos de la muerte.

Eterna inmortalidad de la muerte.

Algo así como un goteo nocturno y afiebrado.

Poesía. Orina. Sangre.

Muerte fluyente y olorosa. Gran oído de dios.

Poesía.

Silenciosa algarabía de corazón.

 

                                                                   Blanca Varela

 

 

El enigma que encierra el universo literario que cada poeta es capaz de generar siempre me inquietó.

¿Cuál es la lengua del escritor?

¿Qué es lo que lo posiciona para hacer del uso de la lengua algo que lo diferencia?

            Un relato de kafka, “Una cruza”, refleja en forma elocuente la condición extranjera de quien está solo en su singularidad en relación con el resto. Lo hace a través de un animalito “muy singular, mitad gatito y mitad cordero”. Por tratarse de una rareza, el protagonista nos cuenta las preguntas “que nadie podría responder” que le hacen los niños: “…que porque existe un solo animal como ése, por que lo tengo precisamente yo, que si ya ha existido otro animal igual y qué ocurrirá después de que él muera, que si se siente muy solo, que por qué no tiene cría, que cómo se llama, etcétera”.

            Un gran afecto une al animalito con su dueño, quien percibe la extrañeza en que vive el gatocordero por tratarse de un ejemplar único que no tiene “un solo consanguíneo” A su vez, el animalito casi humano también parece percibir los problemas que aquejan a su dueño.

           El gran acierto del cuento es que a ese ejemplar, para el cual la vida es una condena, una condena el protagonista debe conservarle la vida por haberlo heredado de su padre. Dice así el narrador: “No es mucho lo que he heredado de mi padre; pero esta herencia es digna de atención”.

          Esta manera de vincular la singularidad y la soledad con la filiación paterna e ilustrativa para pensar la condición extranjera del escritor. La escritura ya no  es el dialecto materno escrito en el cuerpo con los cuidados y primeros sonidos escuchados sino el pasaje de lo oral a lo escrito que nos remite por siempre a una condición extranjera.

               Semejante herencia no solo nos proporciona ningún amparo sino que exige inventarse un decir, inventarse una lengua que salga de los surcos ya transitados.

              Dice Gilles Deleuze:      Las obras maestras  de la literatura forman siempre una suerte de lengua extranjera en la lengua en la que fueron escritas, ¿Qué aire de locura, qué soplo sicótico, atraviesa de tal modo el lenguaje? Un gran escritor es siempre como un extranjero en la lengua en que se expresa, aun si es su lengua natal. En el límite, toma sus fuerzas de una muda minoría desconocida, que no le pertenece sino a él. Es un extranjero en su propia lengua: no mezcla otra lengua con su lengua, labra en su lengua una lengua extranjera no preexistente. Hace gritar, hace tartamudear, balbucear, susurrar la lengua en sí misma”.

 

 

 

 

 

SARA  COHEN

El Silencio de los poetas,

Ed Biblos, p. 13-14

MICHEL HOUELLEBECQ

Publicado en De Otros. el 25 de Diciembre, 2010, 11:55 por MScalona

Daniel24,10

 

 

 

Ya hace unas cuantas semanas que Vincent 27 intenta establecer contacto. Mis relaciones con Vincent 26 sólo fueron ocasionales; no me informó de que se acercaba su fallecimiento, ni de su paso al estado intermedio. Entre neohumanos, las fases intemedias suelen ser breves. Cada cual puede cambiar como le venga en gana dirección numérica y volverse indetectable; por mi parte, he hecho tan pocos contactos que nunca lo he creído necesario. A veces paso semanas enteras sin conectarme, cosa que exaspera a Marie 22, mi más asidua interlocutora. Como ya admitía Smith, un haz convergente de fracasos en el transcurso de los procesos cognitivos desencadena la separación sujeto-objeto. Nagel observa que ocurre lo mismo con la separación entre sujetos (con la diferencia de que en este caso el fracaso no es empírico, sino afectivo). El sujeto se constituye en y mediante el fracaso, y la transición de los humanos a los neohumanos, con la consiguiente desaparición de cualquier contacto físico, no modificó en absoluto este hecho empírico esencial. Como los humanos, no hemos conseguido librarnos de la condición de individuo ni del sordo desamparo que lo acompaña; pero, al contrario que ellos, sabemos que esta condición sólo se debe a un fracaso perceptivo, el otro nombre de la nada, la ausencia de la Palabra. Imbuidos de muerte y modelados por ella, ya no tenemos fuerzas para adentrarnos en la Presencia. Puede que para algunos seres humanos la soledad tuviera el alegre sentido de evadirse del grupo; pero entonces esos solitarios abandonaban lo que originalmente les era propio para descubrir otras leyes, otro grupo. Ahora que ya no queda grupo alguno, que todas las tribus se han dispersado, nos sabemos aislados pero semejantes, y se nos han quitado las ganas de unirnos.

 

 Durante tres días consecutivos, Marie22 no me envío ningún mensaje; eso era poco corriente. Tras dudar un poco, le transmití una secuencia rodante que llevaba a la cámara de vigilancia de la unidad de Proyecciones XXI, 13; me constestó de inmediato, con el siguiente mensaje:

 

Bajo el sol del pájaro muerto

Se extiende sin límite la arena;

No hay una muerte serena:

Enséñame parte de tu cuerpo.            

 

4262164, 51026, 21113247, 6323235. En la dirección indicada no había nada, ni siquiera un mensaje de error; sólo una pantalla completamente en blanco. Así que ella quería pasar al modo no rodante. Dudé, mientras en la pantalla vacía se formaba el siguiente mensaje: “Como seguramente habrás adivinado, soy una intermedia”. Las letras se borraron, apareció un  nuevo mensaje: “Voy a morir mañana”.

 

Con un suspiro, conecté el dispositivo de vídeo e hice zoom sobre mi cuerpo desnudo. “Más abajo, por favor”, escribió ella. Yo le propuse que pasáramos a modo vocal. Al cabo de un momento, me contestó: “Soy una vieja intermedia que se acerca a su fin; no sé si mi voz será muy agradable. Pero bueno, si lo prefieres…”. Comprendí que ella no iba a enseñarme ninguna parte de su anatomía; en el estado intermedio, el deterioro suele ser muy brusco.

Pues sí, su voz era casi completamente sintética; aunque quedaban algunas entonaciones neohumanas, sobre todo en las vocales: extraños deslizamientos hacia la dulzura. Yo hice una lenta panorámica hasta mi vientre. “Más abajo todavía…”, dijo ella con una voz casi inaudible. “Enséñame tu sexo, por favor.” Obedecí; masturbé mi miembro viril siguiendo las reglas que nos había enseñado la Hermana Suprema; algunas intermedias, hacia el final de sus días, sienten nostalgia del miembro viril, y les gusta contemplarlo durante sus últimos minutos de vida real; parece que Marie22 se contaba entre ellas; en realidad no me sorprendía, teniendo en cuenta los mensajes que habíamos intercambiado en el pasado.

 

Durante tres minutos no ocurrió nada; luego recibí un último mensaje (ella había vuelto a pasar a modo vocal): “Gracias, Daniel. Ahora voy a desconectarme, a poner orden en las últimas páginas de mi comentario y a prepararme para el final. En unos cuántos días, Marie23 se instalará entres estas paredes. Yo les dejaré tu dirección IP, y una invitación para que siga en contacto. Han ocurrido cosas por medio de nuestras encarnaciones parciales, en el período consecutivo a la Segunda Reducción; ocurrirán más cosas por medio de nuestras encarnaciones futuras. Nuestra separación no es un adiós; lo presiento”.                   

 

 

 

                                 Michel Houellebecq

                               La Posibilidad de una Isla.-

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-