"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




22 de Noviembre, 2010


M.C,Rivarola: Arrimando a Lorrie Moore

Publicado en Nuestra Letra. el 22 de Noviembre, 2010, 21:55 por MScalona

Torta en sepia

 

 

La primera vez que mamá me abandonó era verano. Lo recuerdo porque fue unos días antes de mi cumpleaños. Había muerto mi abuelo, me enteré de casualidad. Tampoco nadie me explicó porqué me mandaban a visitar a mi tía Reme, ni hasta cuándo.

Mi tía era casi buena, viejita, lamentablemente tenía bigotes que raspaban cuando me saludaba. Vivía con su hijo menor, un solterón de unos cincuenta años que dormía toda la mañana y a la tarde intentaba reparar el motor de un auto, que tenía en el fondo del patio. Yo me sentaba a mirarlo mientras lo desarmaba, imaginaba como sería, ser auto en vez de nena y creo que así me sentía.

La casa era en Arroyito, mucho cemento para alguien acostumbrado al barro, no podía salir sola a la vereda y aunque saliera, no tenía amigas en la otra cuadra ni en muchas a la redonda. Se entraba por un portón verde y grande como la esperanza, era una casa antigua, con una galería a lo largo que comunicaba todo con el patio. Había puertas altas en cada habitación, pensé que hubiese sido mejor que también estuviera mi hermano, para que me corriera y yo pudiera entrar y salir por esas puertas gritando. Escapar y gritar, entrar y salir como si cada habitación fuera una vida nueva. Elegir una puerta al azar, palpar su aroma y poder optar por otra y otra y otra más.

Me aburría bastante, a veces me visitaba una prima que nunca entendí bien de quién era hija. Florencia era más grande que yo, algo divertida, jugábamos al carnaval cuando no prefería encerrarse en la habitación de mi tía a escuchar la radio.  Cantaba desafinando y aunque la puerta estuviera bien cerrada sus alaridos eran una tortura…necesito alguien que me emparche un poco y que limpie mi cabeza…que te necesitooooo… que te necesitoooo….

La Reme era su abuela, así que a ella la trataba distinto. A veces la retaba y no la dejaba tocar el dulce de leche. Después supe que era para mi torta, nunca pensé que mi estadía duraría tanto.

No pude entablar vínculo con mi tía, aunque ella hiciera todo lo posible. No era muy buena en la cocina y la torta le salió chiquita y muy fea. No tenía color, mamá le hubiera puesto grana, tampoco estaban mis ocho velitas. Detalles.

 

 

 

 

Crema depilatoria

 

 

Con el tiempo fui acostumbrándome a  las épocas de ausencia de madre. No me gustaba que en la escuela se enteraran, por eso me mudaba a la casa de mi nona que estaba cerca y además tenía un olor parecido al de mi mamá. Ahí los días transcurrían casi con normalidad, me gustaba escucharla cantar tango… desde mi triste soledad dejo caer las rosas muertas de mi ju ven tud…”. También me contaba historias, me hacía creer que se había enamorado de mi nono, decía que él era muy elegante. Años más tarde me enteré de que en realidad nunca se quisieron, al punto que ni se hablaban.

La primera vez que me depilé las piernas fue para ir a un asalto. Mi nona le había comprado una crema muy linda de Via Valrosa a la vecina de al lado. Me la apliqué con mucho cuidado empezando por la derecha y terminando, el pote de crema se vació literalmente cuando estaba por empezar la izquierda.

-         Andá así, no se nota.- decía ella.

-         No entendés nada… “muchacho lobo americano”… no entendés, me quiero morir!!!!

Lloré durante algunos minutos seguidos aumentando la intensidad del volumen del llanto cada vez que la nona se alejaba de la escena. Al final se decidió y fue a tocar el timbre de la vecina, por suerte para sus oídos tenía otra que me alcanzó justito para terminar. Otro detalle.

 

 

 

Trigonometría tres

 

 

La noche que probé las pastillas de mamá tenía catorce. Fue culpa de mi nona, estaba muy enferma y no quiso ir al hospital. Mamá estaba en una de sus fugas y papá no hizo mucho para convencerla, él creía que era una vieja jodida. Yo escuché cuando el doctor dijo que así no pasaría la noche.

Cuando papá se durmió fui al comedor, abrí el cajón prohibido y agarré dos, más no me animé. No creo que lo haya hecho para llamar la atención, siempre me aseguraba de que no me vieran cuando lloraba o abría el ropero grande para tratar de inspirarla.

Nadie se enteró, al día siguiente fui a la escuela como de costumbre y noté que la profesora de matemática se triplicaba y también los isósceles que trazaba en las pizarras, así decía siempre ella, pizarra. Tranquila dormí un rato sobre el banco, supuse que se trataba de poderes electromagnéticos de los triángulos. Ahora me acuerdo de que esa profesora tenía siempre pintadas las uñas de rojo con media luna blanca, se sacaba la cera de la oreja con el meñique, después la hacía volar con el pulgar. Fondo rojo, luna blanca. Detalles. La vida es una bolsa de detalles.

 

 

 

                                                                                 *Cé  Rivarola*

more VIEL TEMPERLEY

Publicado en De Otros. el 22 de Noviembre, 2010, 12:48 por MScalona

RECUERDO

Recuerdo una piedra

que no sobresalía del río.

Recuerdo que nadaba

para sentarme sobre ella.

Porque era como sentarse

en el medio del río,

como sentarse sobre el río

con los brazos cruzados,

como detener un caballo

en el centro de un campo,

como adormecerse a caballo

en un campo inundado,

como poner la soledad

del corazón en lo más manso,

como pensar que todavía

va a llover más y más

y estar cansado.

Héctor Viel Temperley

Argentina  1933-1987

Poesía Completa

Ed del Dock  p. 79

ARIEL ZAPPA encima de Arlt.-

Publicado en Nuestra Letra. el 22 de Noviembre, 2010, 12:20 por MScalona

Luego de escuchar el relato de Erdosain, Elsa lo tomó de las manos y sintió la flojedad propia de quien se entrega. Vaciló un instante. En pocos segundos constató que la mano que envolvía era la de un hombre acabado, contra las cuerdas. Lo observó fríamente a los ojos y, antes de que él se largara a llorar, le soltó la mano y levantó la otra como quién hace un gesto para que el otro espere, se detenga.

Dio vuelta y, tras de sí, emergió la figura del intruso, con sus brazos colgando. En cada uno de ellos, sostenía una maleta. Ella llegó hasta él y se detuvo a escasos centímetros de su cara. Lo acarició. Inmediatamente, él sintió que, como una tormenta oscura, lo peor se avecinaba sobre su horizonte. Por ello, se le aflojaron las manos y un gesto turbio le pintó el semblante.

-¿Escuchaste lo que contó? –preguntó Elsa.

-Sí, escuché -balbuceó el intruso -pero vos me prometiste…

-Ya sé lo que te prometí –lo cortó en seco.

-¿Y entonces…?

Elsa le habló al oído y el rostro del intruso se estremeció. Tras ellos, Erdosain parecía salirse de sí, tratando de entender o escuchar los que pasaba.

-Andá, te digo –le ordenó Elsa. Después te alcanzo.

El intruso agachó la cabeza y, con ese gesto, enterró todo el mundo junto a él. Elsa lo besó y cerró presurosa la puerta. Erdosain se le abalanzó para abrazarla.

-¡No! Vamos para la pieza.

Él se fue arrastrando los pies, mirándola como lo hacen los cachorros cuando los destetan. Tras él, Elsa tomó el arma que Erdosain dejó en la mesa. Al empuñarla, se aseguró de que hubiera dos balas en el cargador de la Browning.

 

 

 

ARIEL  ZAPPA

 

 

Este trabajo respondió a la consigna de trabajar con la memoria de otro escritor y en este caso, se tomó el capítulo EL HUMILLADO de la novela Los Siete Locos (1929) de Roberto Arlt, capítulo que fue adaptado (Fragmento de un amor contrariado) al teatro y se representó por primera vez en 1932.-

más diario...

Publicado en Nuestra Letra. el 22 de Noviembre, 2010, 11:52 por MScalona

MARCELO SCALONA

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Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-