"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




20 de Junio, 2010


L A M B O R G H I N I -Leónidas-

Publicado en De Otros. el 20 de Junio, 2010, 22:52 por MScalona
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Bs.As. 1927-2009

Bs.As. 1927-2009

              

                 

              

                 

Villas

                                                                            a Frantz Fanon

            

                       

            

                       

los chicos mueren como moscas
los chicos mueren como moscas

-Distrofia: primer grado segundo grado tercer grado
la leche no la ven la carne no la ven
sopa
sopita

Distrofia: malamente
desnutridos: primer grado segundo grado tercer grado
Nacido en 1925 en Fort-de France doctor en medicina se especializó
más tarde en psiquiatría

-Es cosa de agarrarse la cabeza pero
estas cosas hay que decirlas estoy
dispuesto a decirlas no
a gritarlas
Las proteínas que están metidas en la carne no están metidas en
la sopa sopita las proteínas necesarias no las ven
es cosa. Nacido en 1925 para no gritar sino decir
hay que decirlas
alimentados malamente

-El 65 por 1000 mueren como moscas sin proteínas:
la carne no la ven
la leche no la ven:
las proteínas de la leche son distintas pero tan necesarias
en Fort-de France 1925 en psiquiatría :

-Estos chicos tienen problemas de dislexia: afacia para la
lectura se sienten segregados rechazados: afacia

dis
lexia

dis
trofia

malamente:
no ven las proteínas que están metidas en la carne no la ven
las proteínas que están metidas en la leche no la ven
primer grado
segundo grado
tercer grado
tan necesarias

Los chicos mueren como moscas
los chicos mueren como moscas
mire señor aquí los chicos la laguna de aguas podridas
sopa
sopita
doctor en medicina
agarrarse la cabeza pero sin gritar estas cosas hay que decirlas
hace tiempo

especializado en no gritar hace mucho que dejé
el grito salió de mi vida el grito salió: nacido en 1925, en
Fort-de France más tarde en
decir distrofia
decir
estos chicos se sienten segregados se sienten afasia rechazados
afasia para la lectura tienen problemas
el grito salió dicho hace bastante tiempo que salió de mi vida
la laguna de aguas podridas con borde de basuras

-Un buzo tuvo que bajar a rescatar el cadáver del niño
los niños mueren como moscas
en la sopa no ven las proteínas en la laguna el 65 por 1000
allí juegan: las proteínas escondidas
la carne que no ven
las proteínas escondidas de la leche son distintas
tan necesarias
escondidas

dis
dis
trofia

dis
dis
lexia

dificultades afasia aquí
los niños juegan en el borde de basura de las aguas podridas
de la laguna sopa las proteínas escondidas escondidas
y mueren como moscas 65 mueren por mil
un buzo tuvo que bajar al fondo para rescatar allí escondidas

-Mire señor aquí
Doctor: en medicina. En el primer año no debe faltarles nada
primer grado segundo grado tercer grado

-En el primer año es como construir un edificio hay que ponerle los cimientos
sopa
sopita
los cimientos con sopa los cimientos en
los cimientos la leche no la ven los cimientos la carne no la ven
los cimientos: es como construir un edificio
malamente
se derrumba
los niños mueren como moscas en la laguna sopa aguas podridas 65
por mil se derrumban edificios construidos con proteínas
no las ven con dis-trofia dis-lexia malamente malamente
malamente malamente malamente malamente malamente mala mente
mala mente:
en el borde la basura las proteínas escondidas jugando a

-El buzo tuvo que descender hasta la afasia
dificultades para

dis
dis
para rescatar las proteínas escondidas en la laguna de aguas

el buzo se especializó en: doctor Fort-de France 1925
los niños segregados los cadáveres como moscas
más tarde en psiquiatría
los cadáveres de los chicos malamente

mala mente
mala mente

65 por 1000 no rescatados jugando a ver las proteínas
de la carne no la ven de la leche distintas no la ven
en la laguna de aguas
sopa sopita
en la laguna de aguas el buzo Fort-de France
los cimientos del buzo Fort-de France 1925 rescatando moscas sin
proteínas
estas cosas hay que decirlas
el grito salió de mi vida de la laguna sopa podridas el grito
salió hace bastante de mí
Nacido en 1925.

-La distrofia puede ser de primer grado de segundo grado de tercer grado

de cuarto grado de quinto grado de sexto grado de séptimo grado

de octavo grado de noveno grado de décimo grado
malamente
dislexia

-La dislexia es una afasia (dificultades para la lectura)
estos niños se sienten segregados rechazados tienen problemas
de estas cosas hay que decirlas problemas de estas cosas:
problemas para la la

-El 65 por 1000
problemas sopa sopita el el
más tarde en psiquiatría
dificultades hace tiempo podridas hace bastante 1000 es cosa
de agarrarse con borde de basuras estos chicos tienen problemas
para la la
leche no la ven
carne no la ven
malamente

-Es un desorden de la nutrición sistematizado o localizado
en la laguna de aguas las proteínas son distintas con bordes
desnutridos es cosa de agarrarse
los chicos mueren como moscas
los chicos mueren como moscas
en el primer año es como construir un Fort-de France en el primer
año los cimientos para la lectura jugando a ver

-Mire señor esta mujer dio a luz aquí sola dificultades problemas
con el cordón umbilical para cortarlo no había nadie en desorden
el grito salió

sopa
sopita

dio a luz aquí
distrofia

el grito salió no había nadie para cortar el cordón malamente
no había.

Dificultades para la
las proteínas de la carne de la leche escondidas
para el
cordón umbilical escondido esta mujer mire señor problemas para
agarrarse la cabeza estas cosas el grito salió para no gritar
sino decir
no había nadie
esta mujer aquí dio a luz con borde de basuras
malamente mala mente
más tarde especializado en psiquiatría
sistematizado
el cordón umbilical el buzo con el cordón tuvo que descender
hasta el fondo de la laguna de aguas localizado jugando a ver los
cimientos
buzo Fort-de France
doctor Fort-de France
descender hasta el fondo de la la:
primer grado
segundo grado
tercer grado
cuarto grado
quinto grado
sexto grado
séptimo grado
octavo grado
noveno grado
décimo grado

mueren como moscas: 65 por 1000
dio a luz 1925 en Fort-de France las proteínas escondidas en el cordón
umbilical nadie umbilical para cortar
umbilical
los niños juegan con el cordón dificultades problemas de estas cosas:

-Hay una zona de no-ser ellos se sienten segregados una región
extraordinariamente estéril y árida: Fort-de France.
la carne no es
la leche no es
las proteínas no-ser
la sopa sopita extraordinariamente estéril y árida

-Mire señor aquí
la zona esta mujer para no gritar sino decir dio a luz afasia dio a luz dislexia dificultades dio a luz
dislexia dio a luz cordón dio a luz primer grado segundo grado
tercer grado cuarto grado quinto grado sexto grado séptimo grado
octavo grado noveno grado décimo grado
dio a luz dio a luz la leche no la ven la carne no la ven
dio malamente dio a la luz no-ser dio a luz
extraordinariamente

-Hay una zona del no-ser esencialmente calva a cuyo término. Doctor
1925
65 por 1000
las moscas mueren como chicos
las moscas mueren como chicos

-Esta mujer los dos últimos meses tuvo un embarazo brutal.
estas cosas hay que decirlas
a cuyo término.

 

foto-cine-yo

Publicado en Nuestra Letra. el 20 de Junio, 2010, 22:33 por Nati Massei

Plano velado

Por la rendija de la puerta entreabierta, se perciben sombras imprecisas. Afuera, la luz es más intensa y ejerce un efecto de ocultamiento sobre lo que sucede en el interior de la habitación apenas iluminada. El campo visual del observador se reduce a una línea vertical de quince centímetros de ancho. Ella y él aparecen de manera intermitente y parcial: un brazo, un perfil, medio cuerpo, una mano que aprieta un antebrazo. Los objetos son más difíciles de identificar. Algo que ha sido lanzado por el aire atraviesa el espacio visible. Podría ser un zapato, una cartera. Las voces son también discontinuas: gritos y susurros se alternan.     

[Relato fotográfico]

Irreversible

Ella se zambulle en el bolso, mete un sweater, un manojo de bombachas. Él le desvía el brazo con violencia. Varias prendas caen al piso.

- ¿Dónde carajo vas?

- Hablá más bajo, Lucas duerme.

Pide perdón, pero ella no lo escucha, recoge la ropa del suelo y la guarda en el bolso. Él se acerca y la abraza por la espalda, la rodea y apoya la cabeza sobre su hombro. Siente su perfume. Pide perdón otra vez. Ella no se detiene. Él la arroja sobre la cama. Pretende besarla en la boca, pero ella lo esquiva. Él le besa el cuello con ternura. Le acaricia las caderas. Ella no cede. Lo aleja con fuerza. Se tira al piso y se incorpora en un solo movimiento.

- Dejame ir.

- Hablemos, por favor.

Cierra el bolso y se dirige a la puerta. Él la detiene y le arranca el bolso de las manos.

-¿Adónde vas a ir con este bolso de mierda?

Ella retrocede y toma el velador encendido.

-¿Qué vas a hacer con eso? No me hagás reír.

El mango de hierro del aparato le quema un poco la palma de la mano, lo aprieta más fuerte. Él se acerca. Ella lanza un golpe al aire como previniéndole que no siga. Él avanza. Un haz de luz dibuja una trayectoria efímera entre los dos cuerpos y de repente la habitación queda completamente a oscuras. Se oye un golpe contundente y luego otro: un cuerpo que se desploma sobre el piso. Silencio y tropiezos. Él sale de la habitación y cierra la puerta.

- Lucas… ¿qué hacés acá? Andá a cambiarte que se hace tarde para el cole.

[Relato cinematográfico]

Secuela

El día que murió mamá le reventé un ojo al chueco Pereyra. Aún no sabía que ella había muerto. Me lo dijeron a la tarde, cuando llegué de la escuela. Si le hubiera reventado los dos ojos quizás le habría hecho un favor. Hay cosas que mejor no verlas. Pero fue un arrebato, no pude calcular las consecuencias. Él me venía jorobando desde hacía varios días. Le clavé un lápiz en medio del iris. No sé de dónde saqué la fuerza. Gritaba como un condenado. Y sangraba muchísimo. Lo dejé medio ciego con un sin fin de cirugías, post-operatorios, tratamientos de por vida; el esfuerzo y la esperanza de mantener sano el ojo que todavía servía. Le cagué la vida. Pobre Pereyra.

También fue ese el día en que vi por última vez a mi padre. Esa mañana él y mamá habían peleado. Yo presencié parcialmente la discusión a través de la puerta entreabierta. Todo terminó con un apagón y un golpe sin eco que aún hoy retumba dentro de mí. Luego mi padre salió de la habitación con el rostro desfigurado y cerró la puerta de inmediato. Me preparó el desayuno y me llevó al colegio. Nos despedimos como siempre.     

[Relato autobiográfico]

Natalia Massei

tarea 3 estilos

Publicado en Nuestra Letra. el 20 de Junio, 2010, 20:14 por Tin

ULTRAVIOLETA

 

I.

Su cuerpo es una circunferencia, comparable con la de un contorsionista en acción. Se lo ve vivo, ágil como un jaguareté suspendido en el aire.  Su mano derecha está ceñida al pecho. El brazo, acurrucado sobre las costillas. El otro, indomable y hacia atrás, la mano izquierda apenas abierta. El torso flexible y sus piernas proyectadas como un trueno, ambas  apuntando en dirección contraria, repelidas una con la otra. El pelo revuelto, avivado por el viento. La frente en alto, la boca abierta y la nariz apuntando afilada hacia adelante, como queriendo cortar el espacio justo por la mitad. La musculatura de su rostro algo tensa. Los ojos indescifrables. Detrás los autos, la ciudad, la calle, el día y el cielo, pomposo, negruzco, ahogado por el agua. El tráfico, las luces, los autos a favor de la marea, temibles como fieras, todo en alto contraste. Más al fondo la sombra, lo que no se puede ver, lo que no se quiere ver o mostrar. Y más acá otra vez él, en primera plana, rodeado por la lluvia que todo lo desdibuja. Las gotas, talladas como cristales a punto de estallar sobre la superficie. Finalmente la luz, el flash que captura ese universo y el olor a humedad.

 

 

II.

 

Está apurado y no lo disimula. Mira el reloj prendido a su muñeca, respira hondo y toma vuelo. Al principio corre como puede, evita los charcos, las baldosas rotas, la lluvia que se atasca en la protuberancia de los techos y balcones, el agua que, en días como este, baña hasta el que sale con paraguas. Un rato después, acorta el paso, se lo ve agitado, algo tenso. No muy lejos, casi a una cuadra y media, ve una mancha, una sombra. Avanza por la vereda contraria y luego cruza. Él repite lo mismo como para no encontrársela. Asustado, la mira por el rabillo del ojo y con la boca abierta. Los labios partidos, el cuerpo endurecido por el frío o quizá por el miedo. Las nubes desahogan  todo el mar que llevan dentro y el cielo se torna más oscuro. El viento empuja a los cuerpos, como queriendo llevarlos para un mismo lado. Alerta a los perros, ahuyenta a los autos y esculpe la piedra. Todo indica que se van a encontrar, él y la sombra se van a chocar, están a punto de, pero no. Él aviva el paso y corre, esta vez en dirección contraria como desafiando al viento y a la lluvia que son una misma cosa y que golpean en la cara, persistentes. Su cuerpo abandona toda voluntad, él simplemente corre.

 

 

III.

 

Si tuviera tiempo no llegaría tan tarde, pero el tiempo no me sobra. A veces lo malgasto, sí, lo estiro como un chicle, parece inagotable, mantecosamente dócil. Finalmente se corta y uno se queda en pelotas otra vez, atrasado hasta el infierno, inmerso en un caos lleno de culpa y sermones. La cuestión no mejora si llueve y si uno está apurado y va por la calle y los autos te pasan por al lado cuando querés cruzar. Los días de lluvia, como hoy, son un llamamiento a la pereza y a la contracción de los músculos del  cuerpo, pero por sobre todas las cosas, al dilatamiento del cerebro y del espacio. Uno corre, alimentado apenas por el impulso de moverse hacia adelante para llegar a tiempo, pero con la cabeza en otro lado y los recuerdos, que vuelven por un instante, alumbrados una milésima de segundo, y que otra vez olvido. ¡Pero qué manga de neandertales que somos! ¿Por qué es tan difícil acordárselos? ¿Por qué tienen que borrarse tan rápido? Las huellas en la arena, por ejemplo, duran los mismo que los recuerdos, duran lo que dura un castillo hasta que sube la marea. Si viviera en Júpiter, según Discovery Channel, todo sería más fácil, el día me rendiría cuatro veces lo que aquí me rinde, todos quedaríamos contentos y no tendría que correr, aún si lloviera igual que ahora, ni esquivar charcos o baldosas rotas. Eso antes que nada, no tendría que correr, ni evitar chocarme al que viene por la vereda contraria, cubierto bajo la sombra de un paraguas negro, como en este momento. Si tuviera tiempo y pudiera teletransportarme, sólo entonces correría más lento, pero eso aún es imposible. Tengo que correr, aunque parezca un loco fuera de sí, aunque me griten “¡Corre Forest, corre!”, tengo que correr, aunque el cuerpo se me desprenda y el corazón me explote, aunque la carne y el espíritu se transformen en dos cosas distintas, aunque me sienta tan lejos de este envoltorio que soy yo.

                                                                  Tin Roig – 15/06/10

Feliz Día...

Publicado en homenaje el 20 de Junio, 2010, 11:19 por MScalona

           

CARBÓN 
                

                         





Veo un río veloz brillar como un cuchillo, partir
mi Lebu en dos mitades de fragancia, lo escucho,
lo huelo, lo acaricio, lo recorro en un beso de niño como entonces,
cuando el viento y la lluvia me mecían, lo siento
como una arteria más entre mis sienes y mi almohada.
Es él. Está lloviendo.
Es él. Mi padre viene mojado. Es un olor
a caballo mojado. Es Juan Antonio
Rojas sobre un caballo atravesando un río.
No hay novedad. La noche torrencial se derrumba
como mina inundada, y un rayo la estremece.
Madre, ya va a llegar: abramos el portón,
dame esa luz, yo quiero recibirlo
antes que mis hermanos. Déjame que le lleve un buen vaso de vino
para que se reponga, y me estreche en un beso,
y me clave las púas de su barba.
Ahí viene el hombre, ahí viene
embarrado, enrabiado contra la desventura, furioso
contra la explotación, muerto de hambre, allí viene
debajo de su poncho de Castilla.
Ah, minero inmortal, ésta es tu casa
de roble, que tú mismo construiste. Adelante:
te he venido a esperar, yo soy el séptimo
de tus hijos. No importa
que hayan pasado tantas estrellas por el cielo de estos años,
que hayamos enterrado a tu mujer en un terrible agosto,
porque tú y ella estáis multiplicados. No
importa que la noche nos haya sido negra
por igual a los dos.
—Pasa, no estés ahí
mirándome, sin verme, debajo de la lluvia.


             

                       

Gonzalo Rojas 


                     

                   





Poeta chileno nacido en Lebú, Arauco,Chile, en 1917.
Estudió Derecho y Literatura en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. Fue profesor de Estética Literaria y Jefe del Departamento de Castellano en la Universidad de Concepción. Ejerció ladocencia en Utah, EE.UU., Alemania y Venezuela. Organizó a partir de 1958 los famosos Congresosde Escritores en Concepción, reuniendo lo más selecto de la literatura latinoamericana. Fue diplomático en China y Cuba. Perteneció al grupo surrealista reunido en torno a la Revista Mandrágora, 1938 - 1943.Ha recibido numerosos premios internacionales entre los que se cuentan: Premio Sociedadde Escritores de Chile por «Poesía Inédita» 1946, Premio Reina Sofía de poesía de España,Premio Octavio Paz de México y José Hernández de Argentina, además del Premio Nacional de Literatura de Chile en 1992 y del Premio Cervantes de Literatura 2003.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-