"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




Matrioshkas

Publicado en relatos el 11 de Junio, 2010, 22:43 por Celina Russo

                                             

MUÑECAS RUSAS

                                                                                   

          La mente que se abre a una idea

          nueva, no volverá jamás a su

          tamaño original.

                      ALBERT EINSTEIN

                                                                                  

                                                                                   

              Siempre me fascinaron esas muñecas rusas que se encastran unas dentro de las otras. Las matrioshkas. En la casa de mi abuela había unas sobre un mueble, apenas traspasaba el umbral, me abalanzaba sobre ellas sin siquiera saludar y trataba de adivinar cuántas eran unas dentro de otras. Con los ojos cerrados las iba sacando, despacio, deleitándome; cuando sospechaba que era la última, los abría. Nunca acertaba. Imagino mis ojos grandes, de asombro y desconcierto, ante semejante descubrimiento. La de mi abuela tenía alrededor de diez; sé que pueden contener hasta setenta y cinco. En ese entonces, diez era un número infinito.  

              Desde que empecé a escribir no puedo dejar de recordarlas. Y de asociarlas al proceso de la escritura. Y de extender esa asociación refleja, hacia mí. Muchas en una, múltiples, ensambladas: un coro, un ballet, un caleidoscopio.

              Estar frente a la hoja en blanco me produce el mismo goce que sentía frente a las matrioshkas. Ese ir descubriendo cuánto, el no saber dónde ni cómo terminará. Aunque muchas veces no sepa qué quiero contar. A veces tan sólo una parte. Otras, absolutamente nada. ¿Qué hacer con ese papel que nos enfrenta…? Desentrañar eso es pelearnos con la opacidad del lenguaje. Sin las palabras, nuestros pensamientos serían sólo una nebulosa. La economía puesta a favor de la creatividad. Un escritor debe inventar su propia lengua. Había descubierto un recurso que me permitía desprenderme de mi cuerpo, viajar en el tiempo y en el espacio, compartir la mente con la de otras personas.

   Al escribir, es imposible no encontrarse consigo mismo. Somos testigos de nuestra transformación. Mutamos. Cómo no recordar a Proteo, ese dios marino encargado de apacentar los rebaños de Poseidón, que era capaz de transformarse en cualquier cosa que deseara. De Proteo el egipcio no te asombres, tú que eres uno y muchos hombres.

   Desde que asumí el deseo de escribir, suelo enfrentarme a un vacío. El vacío es el principio de todas las cosas. Pero por sobre todo, la necesidad, el impulso de escribir. Incluso sin tema dice Lispector. A veces son ideas sueltas, inconexas. Nada concreto. Por más que invoque a las musas ¡Canta, oh musa! un enorme hiato suele extenderse entre mi necesidad y la hoja. Por suerte, Homero me sigue sirviendo de consuelo. Dicen que Alejandro Magno siempre tenía a mano un ejemplar de la Ilíada porque quería impregnarse de  de esa areté o excelencia de los héroes griegos, que les permitía afrontar lo que les tocara vivir. Alejandro sirvió a su vez de inspiración a Julio César y después a Carlomagno y Napoleón. No perdía nada si lo intentaba.

   Relatos barthianos. El Aleph. Fogwill. Un yo enamorado. Matrisohkas. Ficción y realidad. Historias dentro de historias. Mentes que comparten las memorias.

  Una mente que había ido incorporando palabras y frases de otras personas y que se las había apropiado. Intertextualidad. Me angustia pensar que mi destino sea acabar convirtiéndome en un diccionario ambulante de citas. Una mente -un YO enamorado- que buscaba de todas las formas posibles alcanzar eso que sabía de antemano, irremediablemente perdido. El horror de tocar una palabra que desencadenaría millones de otras no deseadas. Historias dentro de otras historias. Matrioshkas. Nada sucedía; pero ahí estaba el arco de transformación como el de los héroes de la épica clásica. A veces, la vida es como el viento, desordena y arrasa. El uso de todos los recursos a mi alcance. La estrategia de contar una historia al revés. Si uno quiere que le crean, debe estar dispuesto a mentir. Ficción y realidad, maravillosamente intrincadas. Quizás la literatura sea eso: inventar otra vida que bien pudiera ser la nuestra, inventar un doble, dice Enrique Vila- Matas, o su personaje (¿acaso no son uno?)

   Como con las matrioshkas de mi abuela no dejo de maravillarme cuando tropiezo a cada rato con algo más. Detrás, el mismo hilo conductor, que como un imán, se va llevando todas las piezas puestas, reuniéndolas, sin un orden concreto ni aparente. El lenguaje que sirve de soporte al pensamiento. Por ahora sin final. ¿Hace falta?

  Decidí comprarme unas muñecas rusas, no tengo idea de qué pasó con las que había en casa de mi abuela. Las puse sobre mi mesa de luz. Cada mañana las observo un largo rato. Tarde o temprano, descubriré el secreto que esconden.

                                                                                                 CELINA

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Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-