"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




20 de Mayo, 2010


Modelo de Relato Breve

Publicado en De Otros. el 20 de Mayo, 2010, 12:33 por MScalona

La levedad de un caballo de calesita

 

 

 

Está ese caballito perpetuamente encabritado en el tiovivo de la Plaza Rocha, en Mar del Plata. Está el tipo que pasa y le toma fotos. Un establo circulante, sin deposiciones ni olor de crines. Los niños en cambio, no están. En la playa están, jugando con un montoncito de arena. Sólo con un montoncito, porque tampoco hay mucha arena para jugar en ese anegamiento colorinche de sombrillas que es la playa céntrica. Cuesta dos pesos nomás dar una vuelta  a lomos de caballito. La sortija sólo le toca a los niños bonitos. El caballito quisiera sentir, tal vez, el taconeo de las bubblegummers que lo animan a avanzar, sin remedio, en el círculo vicioso de la molicie calesitera. Pero no siente nada el caballito. Lo taconean y no siente nada. Su tristeza es un espejo, quizás, de la nuestra. Su tristeza es un decir, un trasunto apenas. En nunca alcanzará al trineo que le queda a tan sólo dos palmos de distancia. Y se resigna. Será por semejanza, entonces, que su falsa  movilidad nos intima. Cuando cae la tarde, las manos pegoteadas de algodón de azúcar se le sujetan a las orejas. Cada vez menos manos pegoteadas: los niños, con suerte, prefieren ahora esos patines con amortiguación. Los más, le han hecho cargar a sus padres la consola de videojuegos en el maletero. Un día, el caballito será su esencia: calor de alguna salamandra. Pero por trozos. La pintura que el tiempo no deslió acabará en rescoldo. Quedará la memoria de sus amputaciones antes que el recuerdo de un circuito entre alambrados y árboles. De nosotros, en cambio, juntará los restos alguien que nos quiera. El caballito de madera no se dice “solo soy un caballito de madera”. Su ausencia de autoconmiseración nos repele: preferimos alegar nuestra humanidad a los cuatro vientos. En él, sin embargo, presentimos el futuro. Nuestro, que también será de fuego. 

 

 

                                         DIEGO    MANSO

F O G W I L L (voluntad de bruma)

Publicado en Ensayo el 20 de Mayo, 2010, 12:17 por MScalona

 Bs.As. 1941

Fogwill en su madriguera

El escritor argentino trabaja en tres novelas

a poco de publicar sus Cuentos completos

RAQUEL GARZÓN 

www.elpais.com

Lo primero es la luz, que entra a baldazos y se derrama sobre el lugar. Lo segundo, el desorden: viejos casetes conviven en el piso de este living con pelusas de meses de gestación, un par de zapatillas, cuatro helechos, partituras sobre un atril, un telescopio, un frasco de Nescafé ascendido a portalápices, un par de binoculares, cedés, libros, caramelos de colores asilados en una copa, una mesa de carpintero miniatura ("regalo de mi madre para mi hijo"), rollos de cable, un sillón de dos cuerpos color verde y, finalmente, un escritorio y una laptop ante los cuales Fogwill (nacido en Buenos Aires como Rodolfo Enrique Fogwill en 1941), junto con César Aira y Ricardo Piglia, uno de los nombres de la Santísima Trinidad de la literatura argentina que respira y escribe, completa el inventario: "Alfileres de gancho, horquillas de minas que se van dejando, galletitas, chicle mucho chicle...". Dice que tiene tres novelas entre manos. "A dos las estoy escribiendo, a la otra la tengo terminada pero no me satisface y siempre pienso que si pudiera corregirla y reescribirla como si fuera un idiota, a lo mejor me gano un Premio Herralde", provoca el autor de Cuentos completos (Alfaguara), una selección de 21 textos que reúne lo mejor de sus relatos. "Son los cuentos que yo quería escribir: dicen algo de mi relación con la lengua y con la literatura", afirma. "Cuando yo asumí a Borges como paradigma ya sabía que no iba a ser Borges. No fui un paso más allá. No descubrí nada. Pero exploté bien la oportunidad", sostiene. "Escribí el destape 10 años antes del destape. Fui el primer tipo de la historia de la literatura que puso un consolador eléctrico en un texto literario. Y además, el destape filosófico. Yo fui el primer escritor de la reaganomics, o sea, de la caída de cualquier anclaje real de las utopías comunistas. No hubo una literatura más militantemente posmoderna que la mía de 1978". El fotógrafo le pide que lo mire ("sácame sin papada"), y el autor de Los pichiciegos (Periférica), una novela sobre la guerra de Malvinas, "escrita con doce gramos de cocaína en dos días y medio", le ofrece agua mineral una, dos veces, como para subrayar el contraste. Contrastes (en su pasado se mezclan, por ejemplo, 17 años enganchado a la droga, una carrera exitosa en publicidad y una temporada en la cárcel por estafa) de los que también se alimenta su escritura. "Yo no podría escribir como vengo escribiendo desde hace veinte años si no tuviera cinco hijos, rencor por las cagadas que hice con mi vida y con las de los demás, enemistad con el orden social o un conocimiento ya hastiado de ciencias sociales. Tampoco si tuviera una esposa que te sigue con un trapo, te cocina rico especialmente, te trae regalitos...".

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-