"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




28 de Abril, 2010


C O R T Á Z A R

Publicado en De Otros. el 28 de Abril, 2010, 19:29 por MScalona

Empleados nacionales, hurrah!

 

 

 

Éste que vive de su sueldo,

Ése que suelda de su vive.

Barato el pan francés, la mortadela,

el Río de la Plata.

 

 

 

Se va, se va el vapor.

Sentarse a esperar el cuándo

entre cien mil doscientos cuándos.

El dónde, lo sabemos: no hay más que uno,

balneario sierra en su defecto el Paulista* o

San Isidro**

y en el dulce ínterin de once meses y días

una oficina con ventiladores silenciosos

y nada más que cinco jefes.

 

 

Cuándo, mi vida, cuándo.

 

 

 

 

 

                                    JULIO  F.  CORTÁZAR

 

 

 

*     café de Buenos Aires

**   hipódromo

 

Del libro  SALVO EL CREPÚSCULO

¿ Y Esta Foto ?

Publicado en Nuestra Letra. el 28 de Abril, 2010, 14:15 por Edu

¿Y esta foto?

 

 

 

-¿Y esta foto? No me digás que sos vos el que viene con la pelota...

-Ajá. Fijate el dominio sobre el balón, eliminadas las marcas, mano a mano con el arquero…

-Forro. No me digás que le hiciste un gol a este chico que estaba con muletas.

-Podés creer que el gordito me la descolgó del ángulo.

-¡No podés ser tan forro! Pobre chico, si no se podía mover.

-Mucho más de lo que te imaginás.

Laura frunció un poco el ceño mientras inclinaba la cabeza como en diagonal, hacia abajo y al costado, y me miró medio de reojo, como hacía cada vez que trataba de entender si le hablaba en broma o en serio. Parecía el negrito de “Blanco y Negro” preguntándole al hermano: ¿de qué estás hablando Willis?

-Bueno, tampoco te voy a decir que era el Gato Andrada, pero se la rebuscaba bastante.

-Si, me imagino…

-Bue… si no me tienen fe!

     Convencida de que se trataba de una broma, me tiró en el mismo tono:

-Y sí, puede ser, porque vos sos medio ojota, no servís para ningún deporte, así que a lo mejor el único modo de lucirte era con este chico en el arco.

-Ah, te salió la forrita de adentro, eh? Es al pedo, todas tienen una bruja que tarde o temprano…

-No empecés con eso de “todas” como si fueras “Don Experiencia”, y menos con ese arranque machista…

-Je je, no ves que sos como el Ford T, con media vuelta arrancás y empezás…

-Dale forro, ¿cómo fue esto de la foto?

-Fue genial. Un día maravilloso. Devolvéme el mate; me tomo uno y te cuento.

 

 

     La pausa vino bien para traer a la mente aquel día, y aparte los mates estaban buenísimos, había que aprovechar antes que se enfriaran.

-El Faby se había agarrado la polio el año anterior, poco después de las vacaciones. Nosotros nos conocíamos de ahí, de San Clemente, donde mi viejo tenía la casita de vacaciones. Todos los veranos nos encontrábamos una banda, pero había un grupito que compartíamos un poco más, porque nos quedábamos más tiempo, a veces hasta dos meses; la ventaja de no pagar hotel. Y teníamos esa amistad de vacaciones. El Faby era de Capital. De Rosario estaban Pepu y el Lolo. Juancho y Mario de Córdoba; y el Pato y el hermano de Acebal. Nosotros habíamos ido a pasar Fin de Año, así que nos enteramos de lo del Faby antes de que llegara con su familia, después de Reyes. La noticia fue un mazazo. La polio había hecho estragos, y la vacuna recién en esa época empezaba. La “Sabin oral”, que en algunos lugares te la daban con un terrón de azúcar, porque era horrible. Y este loco se la agarró…

-¿Y cómo mierda?, preguntó Laura visiblemente afligida.

-Casi literalmente. Porque en esa época se sabía poco, y se contagiaba por vía oral, aunque el foco primario venía por las heces. Y yo me preguntaba lo mismo que vos, ¿cómo mierda? Si nadie come mierda…

-Boludo.

-Bueno, yo no sabía, era chico…

-Yo no me pregunté eso.

-Ni media vuelta. Vos te dás manija sola y arrancás…

-Dale, forro, contame lo de Faby.

-La cosa es que se agarró la polio y casi se muere. Estuvo internado un mes y pico. Zafó, pero las gambas no, sobre todo la izquierda. Encima de la desgracia de la enfermedad, la ignorancia de la gente. Vos porque sos más pendeja y no viviste esa época; naciste con la enfermedad ya erradicada. Pero en aquella época había como una psicosis, porque era contagiosa. Decí vos que mi tío era médico, el hermano de mi vieja, y le había comentado que el período de contagio duraba alrededor de un mes, pero muchos estaban aterrados.

-No es micrófono, cebame uno que a mí también me gustan calentitos.

-Ese día habíamos encarado la canchita, y no habíamos armado el picado todavía porque éramos siete, y la cancha nos quedaba grande, así que estábamos peloteando, a los centros y los jueguitos: la parabas de pecho, rodilla, y según como venía, tirabas al arco o dabas un pase, generalmente a la olla, buscando el cabezazo. No nos dimos cuenta cuando por la otra punta llegó Faby con el papá. El Faby se adelantó unos metros, y el padre aprovechó y encuadró la foto. En eso Pepu gritó, “Faby”, y salimos corriendo hacia él. Yo llevaba la pelota, claro, por eso de que la pelota busca al crack…

-La pelota no se mancha, pero se ve que a veces se equivoca.

-Otra vez la brujita, es al pedo.

-Dale.

-Fue emocionante, porque teníamos ganas de verlo, pero no nos imaginábamos cómo encarar, para no andar tirándole lástima al pedo… como si no tuviera bastante con la propia. Para colmo nuestros viejos nos hacían la cabeza con que era contagioso, que había que tener cuidado. Fijate que en la foto el Lolo se agarra la cabeza, y el Pato se quedó en el arco, duro como la momia. Pero fue un instante, porque fuimos todos como un malón a saludarlo. Cuando estoy llegando, le digo casi sin pensar: ¡Hola Faby! ¡Qué bueno que viniste! Somos siete, y la cancha nos queda grande para un partidito, pero si achicamos la cancha y hacemos cuatro de un lado con arquero, en el arco grande, y tres del otro con arco baby, vos podrías atajar… hacemos el arco un poco más grande y listo… Entonces el papá dice: -Sí, le marcamos un área, y tienen que patear desde afuera. Y ahí nomás agarró una rama seca que había tirada, avanzó unos metros hacia el medio de la cancha, y marcó la línea del arco y un área, como de dos por dos. Partió la rama por la mitad y las clavó a una distancia de un metro y pico una de otra, y dijo: -Listo. Este es el arco, y tienen que patear desde afuera del área. Formen los equipos.

-Dale, -dijo Faby, dirigiéndose a mí-, elijamos tres cada uno. Yo empiezo y elijo dos de entrada.

-Me cagó, se eligió a Pepu y el Lolo, y armamos el picadito. El Faby en el arco baby y el Pato en el arco grande…

-Qué es el “arco baby”?

-Un arco chiquito, de un metro, o menos, que se usa cuando se juega sin arquero, dos contra dos, o tres contra tres.

-Ah… y Faby tapaba el arquito…

-A-ta-ja-ba, porque lo hicimos un poco más grande, y el se las rebuscaba bastante con las muletas y la gamba derecha. Encima nosotros éramos pendejos y maletas, así que no era fácil embocarla, y tampoco queríamos patearle muy fuerte…

-Y claro, animal. Lo único que faltaba era que lo voltearan de un pelotazo.

-Eso fue lo que pensé al principio. Si no lo llamaba la madre a tomar la leche, lo recontracagaba a pelotazos, gordo puto. No pude meter ni una, yo la tiraba a colocar, tratando de no pegarle fuerte, y las primeras veces que me la rechazó, lo disfruté y todo.

-Eras de madera, jaja… ¿no le podías hacer un gol? Jajaja…

-Ahora que lo pienso, me parece que el área era más grande, tres por tres, o más.

-Sí, claro… eras un perro, jaja… ojota…

-La cosa que cuando nos metieron dos goles, empecé a pegarle un poco más fuerte… y nada. La paraba con la muleta o le pegaba en la gamba. En eso me le voy al humo y le zumbo el pelotazo. Faby giró un poco el cuerpo y le pegó entre el culo y la cadera, casi lo tumbo. Hubiera sido una sensación horrible, pero el muy forro, sabiendo que yo era canalla, grita con emoción: ¡Gironacci…! Menos mal que lo llamó la vieja, porque si no…

-Entonces se engancharon con el partido…

-Por eso te decía que fue un día maravilloso. No sé cuántos minutos jugamos, pero en ese momento pareció un montón. Era todo un espectáculo. Todos lo disfrutamos. Fue un momento mágico. El padre sacó varias fotos, terminó el rollito, y un día me regaló ésta, que la tendría que escanear para que no…

 

 

 

EDU  OROÑO

El Gran DT

Publicado en Nuestra Letra. el 28 de Abril, 2010, 9:53 por Adri

aradura by you. 

Un guacho el fotógrafo, mirá la foto que le fue a sacar. Seguro que lo mandó el Lechuga, para  joderlo al Gordo. Si hasta lástima da, parece un lisiadito. Y encima con todos los pibes que se le vienen como para fusilarlo de un pelotazo. Seguro la va a hacer sacar en la revista del club, seguro... Está recaliente con el Gordo y así se las va a cobrar. El Gordo se va a morir de bronca, seguro… se va a poner colorado como el día que los del campito les robaron el gol; todo porque el viejo del Colorado lo había invitado con un asadazo al referí antes del partido. Con el vino que se había tomado, qué iba a ver si el 9 estaba adelantado o no. Un vivo el viejo también... Pero acá el que la tiene clara es el Gordo; seguro lo va a correr con las muletas hasta la china cuando vea la foto.

Es un guacho el Lechuga mirá vos lo que le va a hacer. Un maestro el fotógrafo, fijáte. Te da una mezcla de miedo y pena el pobre. Ja, pobre, pobre el Lechuga... El Gordo ya está aburrido de que su equipo le pase el trapo. La tiene clara, desde ahí parado los controla y con dos palabras los acomoda, el Gran DT le dicen en el club.

                                                                         ADRI  JAWORSKI

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-