"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




17 de Abril, 2010


Cuestionario general del Concurso

Publicado en Nuestra Letra. el 17 de Abril, 2010, 19:01 por MScalona

 

 

 ----     Cuestionario – concurso de cuentos 2009-10     ------

 

 

1)     Cuánto tiempo te llevó hacer el cuento, le pusieron… ?

 

Lo escribí en una semana, más o menos, dedicándole un rato a la mañana todos los días. Y estuve una semana más corrigiéndolo, cambiando palabras, tratando de sacar lo que estaba de más. El trabajo de relectura y corrección lo hice sobre todo durante el fin de semana, aprovechando que no trabajo.

Me resulta muy difícil poner un título. En este caso le puse “Comunión” para sintetizar en una palabra el acto que engloba lo que sucede en la última parte del relato, pero que se puede entrever desde el principio. Y opté por ése porque, según aprendí el año pasado, en ciertos casos, cuando uno no sabe qué poner es preferible un título corto o incluso de una sola palabra.

 

2)     Trabajaste algún método formal, estructuras, biografías, bocetos, fragmentos libres? Primero el conflicto y el final y después el desarrollo? Lo pudiste dar a leer, corregir? Escribiste varios relatos?

 

Lo primero que se me ocurrió fue el final, lo que está contado en las tres últimas páginas. El conflicto estaba implícito en el desenlace, sólo había que articularlo mejor. El principio fue lo último que escribí. De esta manera encasillé el relato en una estructura clásica que es de lo que más he leído y la que por ahora más me satisface leer. Intercalé diálogos cortos en la prosa tratando de darle algo más de dinamismo a la lectura aunque no sé hasta qué punto lo logré. Procedí de esta manera porque me cuesta mucho hacer hablar a personajes en un relato, me resultan muy difíciles los diálogos. Algo muy positivo de escribir este texto es que descubrí que no puedo avanzar ni una línea en un relato largo si yo no sé cómo termina. No puedo escribir ninguna historia si de antemano no conozco el final.

El relato del concurso se lo di a leer a cinco personas. Me lo criticaron pero no me sugirieron grandes correcciones. Ninguna de ellas me marcó la torpeza de haber dejado en pie el último renglón, que fue lo que me remarcaron mis compañeros del taller y al menos dos de los jurados (Aguado y Scalona). Eso me llamó la atención.

Al mismo tiempo que escribí “Comunión” escribí dos relatos breves de vivencias cotidianas –no cuentos- y unas cuantas páginas de otro cuyo tema es absolutamente diferente. Como vi que se me iba de las manos en extensión, lo dejé de lado y aposté al primero porque vi que sería más sencillo terminarlo. Es el que finalmente presenté en el concurso, aunque en verdad lo escribí sin esa pretensión.

 

3)     De dónde salió la síntesis argumental, la idea o historia breve, realidad, la propia vida, inspiración, influencia de lecturas… ?

 

A fines de diciembre pasado leí “Dos cuentos católicos”, de Bolaño, los cuales me impresionaron muchísimo y me dejaron pensando por unos cuantos días. Eso por un lado. Más o menos para esa fecha, con motivo de mi cumpleaños, un amigo me regaló “El anticristo” de Nietzsche. Una mañana me entretuve leyendo y releyendo varias veces el prólogo de este libro que me pareció formidable. De golpe y sin saber cómo, se me presentó la imagen de un chico escupiendo una hostia en la iglesia. Ahí nomás escribí unas pocas líneas que luego terminaron siendo la parte final del cuento. Lo que quedó de esa idea fue un relato breve de dos hojas. Al releerlo se me ocurrió pensar en las circunstancias que habrían llevado a ese chico a actuar de esa manera y me di cuenta de que planteado de ese modo, la justificación llevaba el relato a la estructura de un cuento, más o menos largo, mejor o peor contado, pero cuento al fin. Asumido esto, escribí la primera parte y luego la del medio con el objeto de cerrar la historia. Intercalé fragmentos de recuerdos de infancia deformados y exagerados buscando que eso no afectase la verosimilitud del relato.

 

4)     Cuál fue la principal motivación al escribirlo? Qué querías hacer… demostrar, conseguir con este cuento?

En verdad no quería demostrar ni conseguir nada. No me planteo eso al escribir, lo cual quizá sea un defecto. Una vez que el cuento estuvo terminado tuve una mínima pretensión, pero eso no fue lo movilizante ni mucho menos determinante a la hora de escribir. La única motivación de escribir el cuento fue poder explicarme a mí mismo cómo llegaba el chico del relato a hacer lo que hace. Escribí tratando de darle respuesta a esa pregunta que no me dejó tranquilo hasta que terminé, y también lo hice para divertirme. Siempre me causó un poco de bronca no poder decidir algunas cuestiones por mí mismo a temprana edad. Eso me sirvió de herramienta para construir parte del relato, casi como riéndome del que fui en mi infancia y de las cosas que me hacían hacer.

 

5)      ¿Cuál fue el mayor empeño desde el punto de vista formal? O sea, qué herramientas o recursos fueron los que más te guiaron o pretendiste alcanzar o probar al hacer el cuento?

Mi mayor empeño fue que el relato tuviera coherencia interna. Dentro de mis limitaciones, puse mucho esfuerzo en buscar las palabras apropiadas para lo que quería decir, no hay ninguna que no haya analizado detenidamente si no era mejor sustituir por otra. Repasé los tiempos de verbos y presté mucha atención en cada relectura a los fines de no repetir palabras en renglones cercanos, ese tipo de cosas. Salvo un par de casos, no usé signos de interrogación ni de exclamación. Quise darle una cierta neutralidad a las frases de modo que el tono quedara a cargo del lector. Otra cosa que intenté hacer fue que lo escrito incitara a seguir leyendo, traté de evitar que el relato cayera en pozos. No estoy seguro de haberlo logrado. Y todo esto, claro está, lo hice al margen de que fuera el texto que decidí presentar en el concurso.

 

6)      ¿Cuál fue la pretensión subjetiva-semántica del relato? Qué quisiste decir? Lo conseguiste, cuánto?

Mi pretensión subjetiva –y que en realidad se me apareció una vez que terminé el cuento- fue hacer que el que leyera el relato pudiera sentir lo mismo que yo al ver que ese chico-protagonista, perdido por las circunstancias del momento, años más tarde, ya adulto, se encontraba con alguien que le daría sentido al sufrimiento de su niñez. Éste es el gran error del cuento, lo que aparece contado en la última línea, la que todos me criticaron y que nunca debería haber escrito. Está claro que no conseguí ese mínimo objetivo, fallé en mi pretensión de manera tajante.

 

      7) No es para mí, ya que no es la primera vez que escribo un relato de 10 páginas.

 

8)  ¿Para los que ya escribieron en concursos anteriores, qué diferencia notaron con el año anterior?

Esta es la segunda vez que escribo para un concurso y lo hice con bastante

más soltura que el año pasado, sin sentir presión, en ningún momento lo vi como una competencia. Más bien todo lo contrario. Me afianzo en la idea de que sólo puedo escribir sobre temas o situaciones que se me imponen, y no tanto sobre lo que quizá me gustaría escribir. Adivino que esto es una limitación pero no veo la manera de modificarla.

 

9)      ¿Juzgás positiva la experiencia como herramienta de aprendizaje?

 

Es absolutamente positiva, desde todos los puntos de vista que lo analice. En lo personal me sirvió para afianzar algunas ideas que tengo en relación a lo que es para mí la escritura y cómo se debe escribir, y también acerca de cómo no escribir –me refiero a todas las críticas que se me hicieron y que acepté porque me parecieron sumamente enriquecedoras.

 Me imagino que debe ser difícil organizar un concurso de estas características, pero me encantaría que hubiera uno intermedio, tal vez a mitad de año, y no estrictamente de cuentos sino de relatos más cortos. Y donde los alumnos podamos votarnos entre nosotros.

 

10) ¿Qué te pareció la decisión del jurado? En líneas generales coincidís con su elección?

 

Coincido con el jurado en algunas cosas, en otras no, al menos en el veredicto que corresponde al grupo de 1er año del 2009, el grupo al que ahora me uní. Modestamente tengo algunas diferencias con el jurado, pero opino desde la subjetividad. No tengo el bagaje de lecturas ni de herramientas para poder analizar la estructura de un texto en su integridad y por eso mi opinión no es demasiado consistente. Tampoco pude estar presente el día que se hizo la devolución de cada uno de los cuentos por los tres jurados, digamos, me perdí sus explicaciones. Más que nada opino desde el lugar de un lector medio que podría haberse encontrado con alguno de los cuentos premiados al abrir las páginas de un libro cualquiera. Creo que se premió la imaginación y el animarse a escribir de determinada manera por sobre todas las cosas, lo cual está muy bien, pero no es el aspecto más importante a mi juicio. Me gustaría charlar al respecto con todos mis compañeros en las próximas clases de taller.

 

 

 

CARLOS  SANTINI

  AÑO  2009, cuento COMUNIÓN

 

 

 

El regocijo

Publicado en homenaje el 17 de Abril, 2010, 10:26 por amanda poliester

Verlos en cárceles comunes. Ver a los trabajadores esperando la sentencia, su regocijo. No podría decir nada, sólo corto y pego.

DIARIO DE VIAJE

Armaçao es belleza pura.

La playa es breve y en los bares y las casas abundan los huesos de ballena.

Más allá del mar, recortada en la bruma, hay una isla. Al este, cerca del muelle de los pescadores, duermen los barcos. Uno parte, lleva turistas a la isla de enfrente.

Al lado, cerveja refri agua ofrece un bar abandonado.

El mediodía trae olor a peces fritos. En el posto telefónico los niños piden internet. La ruta, travessia de animais silvestres.

Más al sur, el bar de Arantes. A las seis de la tarde cuatro siluetas juegan fútbol, ajenas a la música que viene de los autos. Pido lulas, cerveza. Las paredes están tapizadas de notas. Escribo: A los tres, los lejanos, sin quienes no sería, y una B y un punto.

Tomo unas fotos: la iglesia, el cementerio, un chico que pasa, el bar de Elvis.

Bajo a la playa, huele a maíz cocido, a sal, a madera mojada.

El Taller de la Tía Vicenta

Publicado en Nuestra Letra. el 17 de Abril, 2010, 9:59 por Edu

          

      

El taller parece tan ideal como se lo imaginara la tía Vicenta recopilando comentarios esporádicos y parciales que poco a poco fue recogiendo de distintas personas. Una sala de generosas dimensiones para albergar a una docena de personas distribuidas perimetralmente; dos paredes con libros, cuadros, afiches, adornos, cds y dvds; una gran ventana en otra, y en la restante una arcada hacia un pequeño zaguán que permite agregar algunas sillas, si fuera necesario. Una decoración miscelánea, donde todo juega un rol de sutil información que contribuye a crear el clima adecuado para dedicar, mansamente, unas horas a la literatura. Aprender unos a usar sus herramientas básicas, y tener otros una excusa para canalizar un ingenio que hace tiempo puja por exteriorizarse. Salgo convencido de que es el lugar indicado, pero …pobre tía Vicenta. Con sus 78 años y la prótesis de cadera que después de casi una década empezó a aflojarse, imposible someterla al riesgo de la pendiente de calle Laprida al 600. Me imaginé intentando llevarla en silla de ruedas, pero un leve error podría encontrarla descendiendo sin control, calculo (en función de la pendiente, la masa, la distancia y el coeficiente de rozamiento) a unos 130 km/h, y si por casualidad –muy poco probable- el semáforo de Av Belgrano interrumpiera el tráfico a su paso, continuaría aumentando la aceleración hasta dar con el cantero central, describiendo una parábola que, si justo soplara un Pampero del oeste, podría llevarla hasta la Lechiguana. Con cara de poker le dije a la tía:

-          Muy rebuscado y vanguardista; gente rara… ¿ y el curso de ikebana acá a la vuelta? Tábueno eso

Eduardo  Oroño, 

1º Viernes

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-