"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




18 de Febrero, 2010


martes pasado, PATRICIO MAGNANO

Publicado en Nuestra Letra. el 18 de Febrero, 2010, 22:31 por MScalona


Ocultos (2) by you.

BREVES HISTORIAS CAMINADAS

 Micromundo

  Veo al microondas como un pequeño universo

  el café con leche gira

  iluminado

  durante un tiempo

  en el mismo sentido

  hasta que todo se detiene y se apaga

Recolector de ideas

El buscador de cosas impensadas

descubrió que en el centro de la ciudad

hay mas escalones que personas

mas vehículos que árboles

mas baldosas que niños jugando

más semáforos que poetas

Sombras:

      La mañana invitaba a salir. Busqué abrigos para sincronizar con el invierno de afuera. La oblicuidad del sol jugaba con los aciertos, se escondía de mi posibilidad tras los muros de cemento. Piezas exiguas de delicadeza que se elevan con el simple fin de prohibir algo de luz en las veredas. Caminé entre los grises hasta que conseguí mi premio en siete baldosas. El hallazgo, invitaba a conformarme.

  El taxi que vos querés

 

  El taxista de la ciudad de las sombras, conoce la verdad, pero cambia su discurso con cada nuevo pasajero. Y eso es verdad.

 Alarmante

       El sonido de la alarma se mantuvo durante dos horas. Conocemos la secuencia, un chillido agudo, un sonido a motosierra, unos martillazos punzantes y la pequeña pausa para dar entrada al nuevo ciclo. En el auto, cuelgan algunos cables de la gaveta donde existía un autoestereo, faltan un par de anteojos y  algunos objetos que se descubrirán mas adelante. El ladrón ya está llegando a su casa con el dinero de la venta y en ese mismo momento, un señor de traje gris detiene la alarma.

    

  La sensación

    Nada se compara a la sensación de llegar a casa. Eso me dijo el señor del piso catorce en el ascensor. Admití que me ocurría lo mismo. Días más tarde coincidí un descenso con la mujer del señor del piso catorce. Ella me dijo: mi marido se vive escapando, se escapa de mi, y yo pensé, que él sólo ama, la sensación de llegar.

  El carnaval que no fue

Perdimos todo intento de carnaval. La señora con el vestido azul mojado amenazó con llamar a la policía y luego demandarlos. Los chicos escondieron los globos de agua y nunca más hablaron del tema.

  Cigarros

    Cuando ella se fue él prendió un cigarrillo. Lo escondía detrás de un armario. Después ventiló la casa. Ella había salido a fumar a escondidas y antes de regresar, compró  un caramelo de mentol. A la noche cenaron y hablaron de otros absurdos de gente conocida.

Ocultos (3) by you.  

Mezclas

Los manteles blancos se ajustaban en la sala perfecta

 la vela derretía la cera en el tiempo estipulado

Sin pedir permiso el aroma de carnes asadas ingresaba al distinguido restaurant de comida japonesa

La identidad perdida, y encontrada, en la salsa de soja.

Dos clases de deudas

La silla sostenía dos camperas

una cartera

tres juguetes desarmados

y la ausencia del padre.

En otra mesa

Hablaban de perros

sus razas

durante un rato hablaron

querían esquivar el tema que los había reunido.

Dímelo con flores.

     Un mantel de hule con flores. Unas cortinas blancas con dos flores rojas bordadas. Una foto, sobre la repisa de los libros, mostraba un jardín. Compró una hebilla para el pelo y tenía un dibujo que simulaba una flor; pero no  quiso macetas en el departamento.

La libélula

    A los médicos hay que esperarlos. Los turnos se superponen. Los pacientes caminan por los pasillos de la clínica mirando la pared de impecable blanco. Cuatro cuadros incomprensibles cortan la pulcritud. Unas figuras geométricas y unos colores vivos pretenden descontracturar la mente que espera.  En esos momentos no pasa nada ni va a pasar. Una libélula lo sabe, choca contra los vidrios una y otra vez, negándose a la estadía.

MONTEVIDEO

      La ciudad vieja de Montevideo refleja resabios de tiempo detenido en los frentes de las casonas grises. Punto de convivencia de razas, estilos, formas, estados sociales.

      La brisa del océano recorre las veredas baldeadas. Bajo una farola gigante una mulata espera la tarde, sentada en los escalones de su casa. Mi lente busca sin descanso, ansioso ser, queriendo llevar la magia del lugar en un poema o una foto.

Hubiera escrito algo sobre la sorpresa sostenida en mis pies, algo que avise cada esquina nueva de la ciudad vieja, del sabor del boñato asado, de los pintorescos bares, del ritmo de carnaval y los colores de las pintadas.

 Preferí clavar el recuerdo

Como un tajo cicatriz

El hombre por cien

   Un señor se acerca y me dice que el diecisiete por ciento de la gente toma cortado en jarrita, que el treinta y cinco por ciento logra degustar un buen vino, que el cuarenta por ciento toma gaseosas y el resto no sabe. Me sorprende su análisis y le contesto que voy a tener en cuenta esa información. Su mirada queda detenida a la altura de mi camisa.  Yo también miro mi camisa. Luego llevo mi vista hacia la calle para evitar la incomodidad.   ¿Ud me conoce? – me dice casi angustiado-. Le contesto que no. ¿Sabe que el noventa y nueve por ciento de la gente no me conoce? La verdad que no lo sabía, así que negué con un movimiento de cabeza.  Después de un rato volvió a indicarme. ¿Sabe que el ochenta por ciento de la gente que niega con la cabeza quiere no ser molestado? Hice un gesto que denotaba una obviedad. Me corrí un par de asientos de la barra del bar, los necesarios para evitar la charla. Antes de irse me saludó. Nos vemos, cuidate…!ah!, ¡ojo que mañana hay un sesenta por ciento de probabilidad de lluvia!

Ocultos (5) by you.

Ocultos (5) by you.

 

CUMPAS 2010

Publicado en General el 18 de Febrero, 2010, 20:45 por MScalona

16  Inscriptos Talleres Iniciales  2010

INFO:      www.scalonamarcelo.com.ar

                    link  TALLER  LITERARIO

Comienzo  11  de Marzo

Jueves  de 20 a 22,15

Viernes de 18,30 a 20,45


CLAUDIA  MALKOVIC

SILVINA POTENZA

ADRI JAWORSKI

EDUARDO OROÑO

PAOLA PAZCEL

MIRENE  MADARIAGA

MARCELO CASTAÑOS

GRACIELA CEVALLOS

AGUSTÍN ROIG

NATALIA MASSEI

ANALÍA ROSSI

MARCELA GONZÁLEZ GARCÍA

SOLEDAD PLASENZOTTI

HUMBERTO CAPRICCIONI

LUISA  MARQUÍNEZ

VIVIANA  FLORES

Washington Cucurto

Publicado en De Otros. el 18 de Febrero, 2010, 13:26 por MScalona

El dinosaurio

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Por Washington Cucurto
                       
                 

El primer cuento que leí en mi vida se llamaba “El dinosaurio”. Lo leí en la vieja y formidable revista Puro Cuento que dirigía Mempo Giardinelli. No me pidan que les cuente cómo llegó esa revista a mis manos porque no me acuerdo. ¡Tengo 48 años, muchachos! El cuento en cuestión era breve y lo agradezco. Yo trabajaba en un supermercado y no tenía todo el tiempo disponible para leer fantasías. Un compañero de la góndola de las verduras del Carrefour de Salguero donde laburábamos una vez me dijo “leéte el cuento más corto del mundo, Tyson”. En el Carrefour, como ya les conté, me decían Mike Tyson, porque soy igualito a Mike, en todo sentido. Eran las cinco de la mañana, hacía un frío del carajo y teníamos que reponer las lechugas congeladas. Mi amigo sacó la revista toda doblada de atrás del pantalón, abajo del cinto y me lo leyó: “El dinosaurio: Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí”. Me pareció una gilada, bruto en todo mi ser. Por mucho tiempo, luego de esa lectura casi iniciática, cada vez que veía a mi amigo repositor lo gastaba con “vení que te muestro el dinosaurio”. Yo continué reponiendo verduras y el cuento dio la vuelta al mundo. De pronto se convirtió en el cuento más famoso en la historia de la literatura latinoamericana. Fue durante décadas una verdadera extravagancia, una muestra de ingenio, parodia, ironía y síntesis única en el mundo. No sé dónde leí que su autor, Augusto Monterroso, un hondureño, no la pasó tan bien con la fama de este cuento. Cuando el autor vivía en México, cada mañana le tocaba el timbre un niño con sus padres que le pedían disculpas porque en el colegio ganaron el primer premio de un concurso escolar plagiando un cuento de su autoría.

Hace unos días, en la librería de revistas usadas que está dentro de la estación de trenes de Once, encontré varios ejemplares viejos de la revista Puro Cuento, estaba el ejemplar con el cuento que mi amigo me había leído hace 30 años. Lo volví a leer y casi lloro; por esas cosas sentimentales volví a encontrarme con mi viejo y querido dinosaurio, había estado esperándome ahí 30 largos años. ¡Cómo me divertí con él!

Augusto Monterroso fue un humorista, un escritor de cuentos breves. Con sólo decirles que a su primer libro publicado le puso Obras completas. Publicó muchos más, recomiendo cualquiera, aunque en Obras completas está el dinosaurio aguardando por ustedes.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-