"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




Vidrieras

Publicado en General el 9 de Septiembre, 2009, 20:34 por Alejandro

No entiendo a la gente que mira las vidrieras en las casas de electrodomésticos. Me deprimen sus miradas bovinas frente a plasmas de muchas pulgadas, cada vez más. Están allí, de a varios. Miran. Apenas. Algún día, algo pasará. Tal vez en ese ventanal.

 

         Camino la peatonal, de lunes a viernes, de 8:45 a 8:55 en sentido oeste – este y de 18:00 a 18:10 en sentido este – oeste. Eventualmente a las 12:30 gracias a alguna diligencia bancaria pero no me extiendo más allá de las 13:00. Pongo especial cuidado en el verano, cuando la tierra cumple su movimiento de rotación. Nadie lo ve excepto yo pero sigue un curso tal que el sol, durante el día, se desplaza sobre calle Córdoba. Sube desde el río Paraná, atrás de las islas, y se pone algo más allá del arroyo Ludueña, estimo que cerca del cruce de la 9 con la 16.

 

Trabajo como contable en un corretaje de cereales, estoy a cargo de la conciliación de cuentas. Una labor no muy compleja para alguien con 25 años de experiencia. El secreto es ser ordenado, disponer de un buen stock de lápices de colores y variedad de tildes. Manejo azul, negro, verde, rojo. Los tildes, un punto pleno, un punto hueco, un numeral, una “v” corta, un redondel atravesado por una barra inclinada o por una “x”. Esencial un escritorio ordenado donde apoyar ambos resúmenes. Por eso rechazo los portarretratos. Las fotos bajo un vidrio, que debe ser asegurado por cuatro esquineros, rodeando el almanaque que envía el acopio de Cañada del Ucle y que ocupa el centro. El resto es comparar. En este punto, es cierto, se vislumbra un cierto expertise: ser criterioso y sistemático al poner las marcas. La cuestión no es menor. Algunas veces las cuentas no ajustan, la tarea y los tildes deben repetirse.  El resultado es una hoja manchada e ininteligible. Me toca formar a los apenas ingresados. Desconozco las razones, pero entran a mi sección. Discuto mucho. Los pendejos no entienden de tildes y colores. Los dejo hacer y espero que se traben con una diferencia que les obligo a buscar y no encuentran. Les explico la importancia del método, de la prolijidad, del orden de los tildes, de su forma, pero no alcanza.

 

         Estoy casado hace 24 años. No tuvimos hijos. Soy estéril. Un accidente a los 17. Aquel día lloviznaba, creo que era por setiembre cuando se armaba la Exposición Rural. Me gustaba. Pedía folletos y me subía a cuanta máquina encontraba. En un stand había varios tractores. Esa vez no fue la excepción, pero al apoyar el pie derecho sobre el enganche mojado, usaba mocasines de suela, resbalé y caí con las piernas abiertas sobre la barra de tiro, más abajo. Los médicos se dieron cuenta enseguida y así lo comunicaron. Para mi mujer no fue un grave problema. Creo que a ella tampoco le interesaban demasiado los chicos. En líneas generales nos llevamos razonablemente bien. Durante la semana nos quedamos en casa y vemos televisión a la noche. Somos de cenar temprano, a las 8, a las 8:30 en verano. Es que llego muy cansado. Los sábados a la mañana yo me junto con unos amigos en algún bar de la Terminal de Ómnibus y ella tiene ensayo de coro. Canta en el de Unione e Benevolenza y en estos últimos meses se la ve entusiasmada. Desde que empezó el Director era un tal Coria, un enano de lentes, con rasgos de mogólico, modales muy afeminados y, al decir de ella, un reverendo hijo de puta. Coria se retiró el año pasado y llegó otro, un tipo de unos cuarenta y cinco años que cambió todo. Repertorio, ejercicios de vocalización, vestimenta. No me gusta lo que hacen, no me importa, muy pocas veces voy a verla. El mes pasado no me quedó más remedio. ¿Por qué miran al Director con una sonrisita cómplice “acá pasan cosas que solo nosotros sabemos”? Pero ella está muy contenta y necesita hablar del Coro, como nunca antes. Me cuenta que ensayan tal o cual canción, que el Director hizo un arreglo nuevo, que van a viajar, que tiene que practicar. Nada que ver con el mundo real pero a ella le gusta. A la tardecita caminamos por la peatonal, se pone lindo, lleno de gente. Por ahí nos metemos a picar algo rápido en el bar Junior. Recomiendo el “Padrino” o el “Ham & Egg”. La última vez que estuvimos ahí mi esposa se la pasó comentando el ensayo de esa mañana, se preparaban para un viaje a un encuentro de coros en Maciel. Me detalló toda la selección y estaba exultante, participaría de un cuarteto. A mi no me quedó más que de reojo repasar la lista de precios, pizarrón negro y letras blancas, amurado a una pared. Cada tanto ella murmuraba “el cariño que te tengo/no te lo puedo negar/se me sale la babita/yo no lo puedo evitar”. El domingo a la mañana en casa siempre hay algo para hacer. Después, a las 2, ya no existo. Empieza el futbol. Antes iba a la cancha, a ver a Central o a Ñuls, un fin de semana cada uno. Pero ya no se puede. Los pendejos van todos drogados y los hijos de puta de la cana se la agarran con uno. Te palpan, te agarran los huevos a ver si llevás algo, te meten la cachiporra en el culo y al lado tuyo los negros pasan en pedo y nada.

 

         Decía que en líneas generales nos llevamos razonablemente bien. Hasta unas semanas atrás. No volvió de Maciel. Por teléfono me dijo que le cagué la vida y se fue, creo que a Villa Carlos Paz a la casa de su hermana. Me extrañó que hubiera colectivo directo desde Maciel a Villa Carlos Paz.

 

         Sigo sin entender a la gente que mira los plasmas de muchas pulgadas en las vidrieras de las casas de electrodomésticos de la peatonal.

 

         Ahora, soy uno de ellos.


  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-