"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




8 de Septiembre, 2009


Ejercicio Bukowski

Publicado en Nuestra Letra. el 8 de Septiembre, 2009, 20:36 por Berón

Tardes de vueltas

La chica no salía de su asombro. En la tira del Fonavi tiraban la goma por cinco pesos y ella no se iba a quedar atrás. Total, de chica curtía con Brian, el amigo de su hermano y por nada. Era relindo Brian. Igual que Erik y Jhonatan, que tenía el padre que estaba en Santa Fe y con la madre lo iban a ver una vez al mes. Ella no quería eso de chupársela a cualquiera, pero total como le dijo una vez la tía Marisa: si estás mal y necesitás plata, hacete un gatito, gritas un poco y ya está. Marisa había trabajado en las casitas del sur, con los del norte; que trabajaban en Río Grande o en los barcos, en la pesca, después de tres meses, la tía los tocaba un poco y acababan, les salía lechita por todos lados, contaba la tía Marisa.

Había ido allá con un novio a trabajar a Usuahia para hacer televisores, pero los agarró la mala época y se cagaron de hambre, en la mesa no había nada, ni mesa, comían en la cama y cogían en invierno. Marisa a los 10 días y con ocho kilos menos se metió a trabajar y no le fue mal.

Pero ahora ella necesitaba la plata y no se iba a ir muy lejos. Al sur de la ciudad, nada más. El viaje era a fin de julio y el tiempo pasa rápido, nena, le decía siempre la mamá. Y tenía que llevarse plata al viaje.

No se podía preguntar cómo era el trabajo. ¿Como hacía? ¿Se metía en un departamento y preguntaba? Había que buscar alguna amiga en la tira, por ahí por calle Gutiérrez, donde estaban los pisos más bajos, por donde se paraban los camiones que iban al puerto, que llevaban azúcar con hombres que nunca más vería: algunos eran lindos, olían a sudor, pero eran lindos.

Ella tampoco era hermosa, bueno, para su madre sí, no para su padre, que apenas la trataba, que apenas la miraba. ¿No sabes donde vive Paula, la turca? - No, creo que por atrás. Por atrás de Grandoli -le dijo el chico al que vio. Al pibe le faltaban dos dientes y hablaba poco, pero ella lo entendió.

Paula tenía como 30 años y dos hijas. Eso parecía porque una le decía Paula y la otra turca, ninguna mamá, pero parecían hijas, sobre todo la más chica, una negra con pelo teñido y un clavito de esos en la lengua y otro en el labio. Se presentó con un hola bastante estúpido: nunca fue una chica simpática, aunque le gustaba gritar y charlar a los gritos entre amigas.  La turca le dijo que después de las siete, en la calle de la vuelta podría ver el asunto  -¿Vos trabajaste?, ¿quién te mandó?

- Nadie.

Fue a la calle, era en una especie de bulevar, a los costados de los departamentos de planta baja, se escuchaba regatón y ruido de gente que lavaba platos y chicos que gritaban y poca luz porque era de tarde, ya de noche y las luces salían de las cocinas y una brisa y atrás de todo había un camión parado. Había que acercarse pero alrededor andaban otras chicas. Al pibe lo vio cuando salía de una de las cocinas, no era el del camión, el del camión no salía de la cabina. Al pibe lo vio con la gorrita y era rubio, la vio el chico y la supo, la calculó. ¿sos de acá vos? 

- No.

Había que viajar, en julio; en Bariloche hace frío y la madre le compró una campera pero no tenía un peso para llevar y no se duerme nunca en Bariloche y ya llegó a quinto, que nunca creyó que iba a llegar.

Y entonces el pibe, que la calculó se acercó y le preguntó que hacía y ella que nada, que pasaba y buscaba a Vanessa, una piba que iba a la 1.234 y que vivía por ahí y él, que no conocía a Jessica, pero ella le dijo Vanessa y se rieron y esa tarde terminó en un árbol, cerca del camión tranzando con el pibe, que era parecido a Jhonatan y la tenía grande y con olor y le llenó la boca antes que ella pudiera escupir y quedaron que se veían el sábado y se pasaron el celular y el correo.

                                        CLAUDIO   BERÓN


Los perros ladran y los gatos observan

Publicado en Poemitas. el 8 de Septiembre, 2009, 15:41 por tomasboasso

             

No logra

desentenderse

de la tibia tristeza

que la vida

le genera.

En el cielo refucila.

Un hombre dentro

de la casilla de seguridad

de un edificio nuevo,

tres monitores

con imágenes

vacías y

quietas.

Un matrimonio

arrastra de los brazos

el llanto escandaloso

de su hijo varón.

Una mujer hablando

por celular

mientras elige

las verduras en el supermercado.

Un choque múltiple en la esquina.

Una mudanza.

Truena.

Espera un giro en las cosas

y duda

no haya sucedido

anteriormente.

Maquillan al periodista de los pronósticos

que dará a conocer

el alerta meteorológico

que ya todos conocen.

Un cartel publicitario cede al viento

cuando nadie se encuentra debajo.

Un rostro fuma en el reflejo de una ventana

y teme

a los desprendimientos.

Suenan las alarmas de los autos y las joyerías.

Caen las primeras gotas.

Vuela ropa desde una terraza.

                  

 

Opio del Alma

Publicado en Aguafuerte el 8 de Septiembre, 2009, 14:49 por Ariadna

Miguel y Tomás viven con sus padres. Miguel, en los suburbios de Rosario, villa “La Frontera”, pasaje rápido hacia el centro. Tomás, casualmente, en un edificio céntrico.

Comparten lo más profundo de sus vidas. Aparte de varias neuronas quemadas, sin conocerse, tienen el alma en común. Casi gemelas sin esperanza.

Esperanza es el nombre de la puerta que golpean a la vuelta de la misma esquina, con un fiel proveedor que la promete como una parcela de confort, alquilada en plazo fijo para un futuro cementerio privado. Será un paisaje con flores de colores, pero inhalando aire húmedo bajo tierra.

Miguel todos los días, después de escaparse de la escuela pública, llega a su humilde vivienda y reanuda la vieja película. Aunque su mamá se animó a ser clienta de la Defensoría Civil del Tribunal, la exclusión de su papá puede tardar varios días, el sistema de violencia familiar está saturado.

Los padres de Tomás prefirieron acordar sobre los bienes. Los trapitos sin ventilar en casa, disimulados con dos autos, un departamento y un fin de semana en un country. Un acuerdo transaccional con abogado privado. Mitades iguales, sin recompensas por palizas.

El destino les trae más coincidencias. Desde hace pocos días, en medio del infierno diario, Miguel y Tomás encontraron un poco de paz. La Corte Suprema acaba de resolver que la tenencia de escasas cantidades de marihuana, para consumo personal y sin riesgo para terceros, no puede ser castigada.

Miguel puede “darse” tranquilo sin que lo suban al patrullero, lo dejen un par de horas en la comisaría y lo lleven a hablar con el juez. Después de todo, el paco le sirve para calmar la angustia, el hambre y el frío.

Tomás junto a sus amigos invertirá toda la plata en alguna mezcla exótica, en lugar de cometas para terceros. Su combo no incluye hambre ni frío, pero sí el mismo sentimiento de tristeza y un toque de diversión los sábados a la noche. La frutilla del postre.

Miguel prefiere la cumbia villera, Tomás música tecno. Los dos, bailar entonados en sintonía con los cigarrillos en el bolsillo.

El mensaje de la Corte es claro, la situación cae en el ámbito de privacidad de los individuos, en su esfera de autonomía personal y escapa a la posibilidad de condena. Pero la condena ya existe. Es perpetua. Enfermos de un deseo de consumo, que mató la ilusión más sublime de llegar a ser lo que alguna vez soñaron. Desde ahora no serán públicamente criminales. El libreto cambió y el papel principal lo tendrán como víctimas.

El mismo patrullero que atrapaba a Miguel pasó por su villa, esta vez para buscar a su papá. La orden de exclusión ya está firmada. El padre de Tomás todos los días se dirige a su trabajo, acorta camino por el pasaje de Miguel en el auto que le quedó.

La promesa del destino no será la cárcel, quizá un centro de rehabilitación. Aún así, no alcanza la decisión de la Corte para revertir el vacío. El futuro de Miguel y Tomás lo absorbió el desengaño. Terminaron haciendo justicia por mano propia envenenando el alma para dejarla indemne de la realidad. No hay reparo para madres golpeadas. No hay reparo para el alma intoxicada.

 

Palabra-Trueno

Publicado en General el 8 de Septiembre, 2009, 14:42 por sandra

 

 

BABABADALCHARAGHTAKAMMINARRONNKONN

BRONNTONNERRONNTUONNTHUNNTROVARR

HOUNAWNSKAWNTOOHOOHOORDENENTHURNUK!

Nota: está en Finnegans Wake de James Joyce

La palabra se debe dividir en sílabas para facilitar el recitado

y llegar a sentirla en la garganta

BA/BA/BA/DAL/CHARAGH/TAKAM/MINAR

/RONN/KONN/BRONN/TONNER

(frances y alemán)

/RONN/TUONN(italiano)

/THUNN(inglés)

/TROVARR (portugués)

/HOUN/AWNSKAWN sueco)

/TOO/HOO/HOORDENENTHURNUK!

sueco: aska, danés: torden,holandes:donder,

alemán:donner, francés tonnerre,

inglés;thunder; portugués: trovao, italiano: tuono

Disgresión Futbolera

Publicado en General el 8 de Septiembre, 2009, 14:40 por Gerardo Bussi

 Foto:Flavio Raina

La historia se repite...

Ricardito Acosta, 17 años, oriundo de Santa Rosa de Lima, uno de los barrios más castigados de la capital santafesina (su papa cuida autos), apenas alcanzo a concentrar entre los convocados para el partido en el que Unión debutaba como local ante San Martín de Tucumán, y cuando este moría entró..y a los 47 minutos del segundo tiempo..desenredo con su magia de potrero un partido trabado..para poner al tate en lo mas alto de B Nacional..Grande Ricardito! Vamos tate carajo!

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-