"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




16 de Agosto, 2009


Arlt

Publicado en General el 16 de Agosto, 2009, 20:43 por F Maini.
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Un periodismo lúcido y conmovedor

Por Gary Vila Ortiz
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Con seguridad se me dirá: "Eso que has escrito está absolutamente equivocado. Sos un equino. Un porcinito mal educado. Dejá de abusar de la máquina de escribir. Dedicate a un oficio distinto". Es probable que quien así me hable tenga razón. Sin embargo, insisto. ¿Qué otra cosa puedo hacer? Se me ha ofrecido un cargo de cuidador de las vaquitas de San Antonio en tres plazas. Agradezco el ofrecimiento, que no es por razones de política sino de amistad. Pero a mi edad creo que ese trabajo me mataría: El cuidado de las vaquitas de San Antonio no es para nada fácil, sobre todo si tenemos en cuenta que es distinto según los colores de su pequeño caparazón y también según su forma de caminar (tan cariñosamente) por las manos cuando uno se las ofrece. Entonces sigo en lo que creo que es lo mío y repito lo que dije y ha causado tantas censuras: La obra más importante de Roberto Arlt, la esencia de su trabajo, se encuentra en todo lo que ofreció en su laburo de periodista. El tipo, diría Wimpi, se las traía. Y de qué manera. Sin embargo, ni aquellos que lo defienden a rajatabla se han atrevido a publicar sus artículos periodísticos en forma completa. Entre el 19 de mayo de 1928 y el 24 de abril de 1933, Arlt escribió para el diario "El Mundo", según la exhaustiva lista realizada por Daniel C. Scroggins, 1138 Aguafuertes Porteñas. Leerlas, y releerlas, es comprender aquello que se ha dicho acerca de la convicción de Arlt: Para ser un cronista como él hay que tener el talento de un buen escritor, palabras que él ya había escrito hacia 1929.

Desde México, o sea desde el inigualable trabajo editorial que se hace en el Fondo de Cultura Económica, me llega un libro de 766 páginas donde se pueden leer un prólogo de Ricardo Piglia y una nota de Rose Corral, quien tuvo a su cargo la edición (es decir la recopilación) y la introducción a 236 crónicas publicadas, también en "El Mundo", entre 1937 y 1942. Pero, como en el caso de las aguafuertes incluidas en el libro a cargo de David Viñas, las recopiladas no son todas (1). Es decir, pese a todo lo que se ha publicado, lo que implica un trabajo considerable y una considerable conciencia de lo que significaba Arlt como periodista, falta aún una edición integral, que lo abarque todo. Más que nada porque, como lo puede saber alguien a quien le ha tocado hacer una sección diaria durante un largo período, realizar una selección apunta, posiblemente, a la calidad de las notas, y de esa manera se intentan dejar de lado los inevitables desniveles de escribir día a día, un trabajo que en ocasiones se refiere a la realidad pero que en muchos casos es inventado cuando ya el cierre del diario está cercano. Es una lástima, pues son justamente esos desniveles los que permiten comprender lo que implicó para Arlt su oficio de periodista y la relación que tuvo con su obra de ficción, eso siempre y cuando consideremos que sus artículos periodísticos no son también obras de ficción, aunque tengan por objeto eso que llamamos "realidad". El título del libro que he mencionado es el mismo que el del último trabajo periodístico de Arlt, "El paisaje en las nubes", publicado el 27 de julio de 1942. Está muy bien elegido ese título, por múltiples razones, las mismas que hacen que su relato "Un viaje terrible", de 1941, no suela aparecer en la edición de sus obras completas. Adolfo Prieto ha analizado ese relato y su curiosa omisión.

Arlt es un caso particular dentro de todos aquellos escritores que han practicado el periodismo sin desmedro alguno para su obra de escritor, oficios que, como diría él mismo, suelen ser parientes muy cercanos. García Márquez hizo periodismo, y del bueno, durante años, e incluso siguió escribiendo sus artículos siendo ya famoso por sus relatos y novelas. En la biblioteca he logrado localizar ocho tomos de sus obras para el periodismo y, si bien no puedo asegurar que sean todas, ciertamente son muchas. Alejo Carpentier practicó el periodismo, pero en general lo hizo sobre temas específicos. Sus obras fueron recopiladas. Juan José Saer y Juan Carlos Onetti también lo hicieron pero en forma esporádica y en menor cantidad. Es verdad que, además de ellos, muchos escritores usaron esa forma periodística, aunque lo hicieron probablemente pensando en el libro que resultaría después, Sarmiento sobre todo, y además Alberdi, entre otros. Ellos, al igual que otros en la vereda opuesta, se dedicaron más que nada al periodismo político, como Leonardo Castellani, Jauretche, Luis Alberto Murray, Discépolo. Vallejo no tuvo demasiado tiempo para hacerlo, pero publicó trabajos periodísticos. Entre los norteamericanos podemos encontrar a Hemingway, quien dijo que el haber practicado el periodismo le había servido para la formación de su estilo; Faulkner, aunque en mucha menor medida; Steinbeck; y aquellos que crearon una nueva forma de periodismo y ficción, como Norman Mailer y Truman Capote. En España sobran los nombres de quienes hicieron un periodismo de excepción.

Pero el caso de Arlt impresiona como único. Durante muchos años, hasta que murió, enfrentó la máquina de escribir todos los días. Tuvo, quizá, la suerte que el director de El Mundo durante bastante tiempo, Carlos Muzzio Sáenz Peña, lo respetara y lo dejara escribir lo que quisiera, aunque creo recordar que Pedro Orgambide, en el prólogo a la excelente recopilación que hizo Hachette (desaparecida por lo que sé) señalaba que en dos oportunidades hubo aguafuertes que no se publicaron. Al margen de estas consideraciones, ya de por sí marginales, lo que espero es una edición integral del periodismo de Roberto Arlt. No me he olvidado, de ninguna manera, del periodismo que llamaríamos de protesta, de un Rafael Barrett, de un Martínez Estrada o de un Rodoflo Walsh, pues merecerían artículos aparte. Tampoco olvido a todos aquellos cuyas obras aparecieron primero en los diarios y luego fueron a parar a los libros, pero me cuesta llamar a eso periodismo. Por ejemplo, los poemas de Borges, que dicho sea de paso he guardado todos aquellos originales que pude rastrear y encontrar.

Arlt tiene en muchos de sus escritos para el periodismo una posición política, una forma de vivirla (en ocasiones de manera implícita) y una concepción muy clara de lo que significa el periodismo y ser periodista. Creo que en el único sentido en que alguien puede serlo. A lo largo de los años hablé sobre Arlt con Nalé Roxlo, con Mastronardi, con César Tiempo, con Nicolás Olivari. Salvo que todos mostraban el afecto que habían tenido por él, no me contaron nada que pueda ser novedoso. En todo caso diría que tanto Tiempo como Nalé ponían de manifiesto su sentido de la amistad por ese tipo que hacía un periodismo lúcido y en muchas ocasiones conmovedor.

(1) Nota que estimo imprescindible: en el libro del que se ocupó Viñas también hay una buena cantidad de las crónicas ahora publicadas en México. No tienen otro título que "Nuevas aguafuertes porteñas". Algunas de ellas no están en la nueva edición mexicana.

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...te debía una posteada profe, no?

Publicado en Nuestra Letra. el 16 de Agosto, 2009, 19:26 por Gonza!

Porque de seguro encontraría un jabón violeta.

Se lo dijo al salir, una mañana tersa recuerda la infancia y caminó en zig-zag- su mente toda hundida en ese andar de otros tiempos, se vinieron de uno profesores hablando de filosofía, dilatando, torciendo el discurso, y qué pasa con lo que nunca pasa  y cosas que ya no, o nunca, o de a ratos entendió, porque la perfumería esa incomodidad de calles interrumpidas por otras calles, haciendo del tiempo algo menos abstracto que el tiempo, un reloj midiendo cuadras, narrando entonces: el rechazo del relativismo de los sofistas, se venía entonces en malón, de una a veces las palabras, y Sócrates buscando en lo mínimo esa parte aérea que es el saber todo, y…

 un jabón violeta se debe de poder conseguir, no es tan difícil che, que tengan en la perfumería un jabón violeta                                                                        y siga yo pensando, induciendo, mirando fijo el reloj de pulsera, en el grillo el mamut, en la caída de lluvia: el girar de los planetas, Socrates atacando con un dedo al sofista, mirando el universo como un rojo sólo rojo, en la nada el todo, en el todo la esperanza sucia de encontrar lo que se busca, la inducción seguida del rechazo:

Sucede en la genialidad un salto inmenso al liderazgo, a la obra, mejor el caminar despacio, y la frente quimera pero desde el trabajo, y en la perfumería me miraría fijo la que atiende, ¿un jabón violeta? Son todos iguales querido… quizás mejor volver, otro día, algún alba distinto a este interrumpido por calles incomodidad de cuadras sin diagonales, y qué con lo que no pasa, pero más bien una forma de decir no al absoluto, sí al sofista, no a Socrates atacando sin piedad y al orgullo herido, el jabón violeta más que eso, una idea del recorrer cuadras sin inducciones,  caminar por la sola calma de caminar despacio, alcanzar la obra, olvidar el genio-

Y yo sabría (¿por qué no?) decir: "lo quiero violeta", que se pudra el cielo en lo recto, en la idea de que sólo una idea, mi profesor, la filosofía y Protágoras recitado en verso, se pudra el sofista que habla pero no entiendo, el verde es igual querido y la duda, ese dolor de muelas en el pecho, método inductivo, deductivo, no la inmutan, si llueve porque llueve, si hay cuandos en la zona del cómo, del por qué, si será idiota, si será inútil,

si alguna gota en esta nube,

valdrá

(al menos)

la pena.-

el lector puro...

Publicado en La vi y me gustó el 16 de Agosto, 2009, 12:07 por MScalona
Scalona by you.
                         
Le pedí permiso a SILVIA RÍOS (y me autorizó) para publicar este mail donde me da sus impresiones sobre la lectura de mi novela ENRARECIDO.  Si un lector puro "entiende", percibe, goza-sufre, conjetura, sospecha, lo escrito, no hay mayor satisfacción para un escritor. De escritor a lector puro.
 SILVIA es psicóloga, y asiste al taller de 1º año este 2009.-
                                             
----- Original Message -----
Sent: Thursday, August 13, 2009 3:11 AM
Subject: Raro como encendido

Digo yo, recién después del accidente tuvo que darse cuenta Esteban de la hijaputez de su amiga Renata?, cuántas pelotudeces -años a veces nos cuesta que llegue el agua al tanque!!!
Adhiero más a la pesadez y romanticismo de Bambi que al ser cínico post-mo de Renata.
Me causó mucha admiración la odisea nocturna de Emma en busca de las flores naranjas para él y la promesa de la bufanda de saliva, eso es amor... creo. También la contundencia de sostener la decisión ante semejantes poemas.
La madama Mary con su gigantesco ombligo clavándose un yogur Ser y advirtiendo que el nene llora una sola vez me hizo reir mucho. Los amigos poetas en aventuras burdelescas mezcla de búsqueda y desencanto chorreando manías que sólo duraban hasta cruzar Oroño, donde les esperaba el vacío... duele.
Metiste la palabra funámbula, y sabía de qué se trataba!!  Mil cosas me perdí por no conocer algunos autores y/o personajes pero como estoy en una etapa de soportar el no todo, puedo disfrutar de lo que sí entiendo je.
Ni qué hablar de la emoción cuando hablás de los corsos (no carnavales) de Victoria, eso lo viví, la fiesta empezaba a las 6 de la tarde en la puerta de mi casa viendo pasar las mascaritas sueltas y el juego consistía en adivinar a quién pertenecía la voz finita y deformada de los fantasmas alegres que te saludaban atrás de las sábanas tranformadas en máscaras, o ver las pequeñas princesas por una noche cada noche que iban al encuentro de su comparsa; lo demás, papel pìcado, espuma, agua, eran la excusa para seguir jugando con los otros, en ese tiempo no estaba privatizado, familias enteras vestidas de domingo se unían como en el tema de Serrat, Fiesta y por un rato éramos todos iguales.
Esteban entre raro y perdido sobrevivió al embate de la soja... no es poco.
Una pregunta, la novela empieza en primera persona, después está en tercera, ¿es por algo en especial?, Me confundí.... creo que estuvo bueno porque me fundí con los personajes.
Gracias por multiplicar mi universo imaginario.
Besos. Silvia
                                     
Nota de Marce :    estoy actualizando mi web  www.scalonamarcelo.com.ar
y ya colgué 7 fragmentos de ENRARECIDO, prólogo, reseñas, etc...
Respecto a las voces mezcladas de autor-narrador-personaje es un tema que vemos en 3º año, al dar novela. Pero si quieren ir acostumbrando el oído con algún maestro, LA VIDA BREVE, de Onetti o CONVERSACIONES EN LA CATEDRAL, de Vargas Llosa.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-