"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




14 de Julio, 2009


tres x tres...

Publicado en Nuestra Letra. el 14 de Julio, 2009, 21:11 por Mayra

EL   MUNDO  CONTRA   

 

 

 

Autobiográfico

 

 

Era uno de esos domingos en que una se encuentra en tres D: deslucida, desalentada y desarreglada. Mis amigos más íntimos, quienes hubieran sido el resorte oportuno para ese clima nublado estaban en el extranjero. La programación televisiva no ayudaba a sortear el aburrimiento. Luego de cinco horas de zapping banal la decisión se batallaba entre depilarme las piernas o ir al supermercado. Tomé la segunda opción supervisando mi heladera demacrada y la deserción del papel higiénico. Descarté las pantuflas y salí.

Propio de un día sin apuros, recorrí cada góndola con minucioso control de precios cargando mi carrito hasta el tope. Llegada a la caja registradora anuncio que es para envío a domicilio. - Los envíos se toman hasta las siete menos diez. - ¡Pero los carteles dicen hasta las diecinueve horas! - rujo instantáneamente. - Se lo enviamos mañana- intenta negociar la mocosa que además me trata de “usted”. – Mañana trabajo todo el día, no hay nadie en casa que lo reciba, por favor hagan una excepción…- Escapa a mis posibilidades, tome un taxi –  Ya fastidiosa. - ¿Lo podés pedir? – En la puerta frenan todo el tiempo. – y dio por terminada la cruzada.

La Matrona Naturaleza quiso que en ese tiempo que transcurrió mi compra cambiara el clima escabrosamente. Ingresé en otoño y salí en invierno. Sola con el changuito y el frío inesperado. Aguardando un taxi que nunca apareció, reforcé mi condición de mujer de treinta, independiente,  a la que el mundo le dice: acá no hay lugar para usted. Inspeccioné hacia los costados, me fui acercando a la esquina. Ya a metros del cordón me dije: ellos se lo buscaron. Al cambiar el semáforo emprendí la carrera más frenética de mi vida con el carro de mercadería. Fui transitando las cuadras en zigzag para despistar por si me seguía algún justiciero o informante. Las últimas dos cuadras simulé ser un linyera para no levantar sospechas entre los paseantes. Nadie mira detenidamente a los linyeras y la oscuridad fue cómplice.

Cuando lo comenté días después, mi madre  dijo que lo que hice estaba mal y que las cámaras de seguridad podrían tener imágenes mías. Me sentí una niña culpable y pecadora. Tardé un mes para volver al lugar de los hechos. Reconozco que sudaba y tenía taquicardia. Aún conservo el carrito.

 

 

Cinematográfico

 

 

Desde la cama apunta con el control remoto. El televisor le devuelve sólo películas ya vistas. Decide hacer algo. Libera las pantuflas en graciosas patadas voladoras, se calza zapatillas y sale. Camina sin apuro en ese domingo aún otoñal. En el supermercado carga ilimitadamente su carro. Demora más de la cuenta pero constata en su reloj que aún resta tiempo para que lleven su pedido a domicilio. En la caja registradora niegan su envío justificando que deben ser advertidos diez minutos previos. Explicación vana y poco concluyente. Además le niegan un taxi. El frío ventoso, la ausencia de taxis y  tanta negación forjan que monte en furia. Los primeros pasos son cuidadosos y disimulados. Mirando hacia la puerta se va alejando por la vereda. En la cornisa hacia la calle mira por última vez hacia el monstruo negador y al cambiar el semáforo echa a correr. Transita las cuadras alternando de norte a sur y de este a oeste, evitando que algún empleado la siga. La últimas dos cuadras desacelera el paso. Lleva su cabello a la cara y camina recostada sobre el carro simulando ser un linyera para pasar desapercibida. Finalmente llega airosa.

 

 

Fotográfico

 

 

El frío es lacerante y el viento vence a mi improvisada vestimenta. Un monstruo multinacional puso de emisario a una arrogante cajera para no enviar la compra a mi domicilio. Es sin duda una absurda pero eficiente conspiración entre la Madre Naturaleza, el supermercado y los taxis extintos. Definitivamente la decisión más acertada hubiera sido quedarme en casa a depilar mis piernas. Definitivamente la decisión más acertada hubiera sido continuar con él a pesar de todo. La conspiración me despierta  con  un cachetazo helado, parada en la vereda con un carro pleno en un domingo sin luz. Sola, vencida, bastándome y sobrándome. Batiéndome a muerte contra un mundo que me empuja a pertenecer a una sociedad emparejada y no puedo más que resbalarme huidiza. El soplo continuo o algún pensamiento me hace lagrimear. El temblor cada vez más grueso me agita. Camino dos metros, miro hacia atrás, nadie me ve hurtando el carro. Llego a la esquina. Vuelvo a mirar. El semáforo cambia a mi favor y avanzo respirando hondo. Después de todo es el mundo fue el  que se puso contra mí.

 

 

                                               Mayra Rodríguez     - 06-07-09

dos de Efraín...

Publicado en De Otros. el 14 de Julio, 2009, 16:56 por MScalona

                               

EFRAÍN   HUERTA -         Mex. 1914-1982

           

                 

 ENVIO

            Sucede que no entiendo esa claridad rubia

            que nos hace los ojos como sed en desierto.

            Pero no importa el ruido de tus dedos

            en nuestra soledad fiel y serena.

            Y esta función insigne de la luna

            asoma enferma de tedio en el poema,

            sin las antiguas ansias

            de rosa abandonada a su muerte

            de cielo. Andrea: mañana

            seguramente hay sol, y en verdad que lo siento.

            Hay mucho de razón de existir en el día,

            y eso me vuelve principio de camino

            sin objeto, cementerio de situaciones

            absurdas. Un odio triste apenas,

            cuando es preciso y no altera

            el nivel de la noche. Andrea: qué placer

            de pensar en el tiempo como agua,

            tener las manos negras a fuerza

            de levantar razones del suelo,

            Andrea. Sobre tu frente inteligente

            un poco de mi aliento,

            porque solo no entiendo muchos temas

            ni el deseo unificado de mi muerte.

                       

            Te llamaré mañana…

                                                                  

            Mañana la mañana sí cogerá tu nombre de mis labios

            como letras de nieve innumerable y tierna

            en la niñez de una montaña

            o en la madurez de un lago abierto a la caricia de

                        los patines.

            Mañana la mañana de tu nombre:

            estrella en el florero de la niebla

            imbesable y remota

            dulzura lívida la danza de las vocales

            y el juego delgado y feliz de las consonantes.

            Insisto en que mañana

            el grito limpio en la garganta de las primeras horas

            será la extrañeza lunar de un nombre que es el tuyo:

            dintel plateado en la puerta violeta de la noche

            frontera y horizonte en los espejos

            litoral de la piedra color fábula

            y el mármol color destierro.

            Mañana qué mañana

            y qué lío entre las venas de tu nombre.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-