"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




10 de Julio, 2009


Señoras de mi barrio

Publicado en Humor el 10 de Julio, 2009, 11:13 por cartu

  (     A volvía de la peluquería, B y C caminaban en busca de un florista para luego dirigirse al cementerio, D salía de la mercería. En la cuadra de la Biblioteca Nacional se encontraron.)

A)     -El Vitor se contagió

B)     -¡No te puedo creer!
C)     -Y… seguro la contagió a la Irma
D
)    -Con lo miedosa que es la Irma, ¡que lío se le debe haber armado!
A)    -Mirá, a mi me dijo que no diga nada, por el laburo que se yo, aparte, no quiere que se comente.
B) C) D) -Quedate tranquila Beatrí, ¡quedate tranquila!
D)      -¿Fue al médico o se esta autogestionando?
C)      -Automedicando se dice
D)     -Ahhh bueno, eso quise decir, ustedes me entienden
A)      -Mirá, me dijo que no diga nada pero esta consiguiendo medicamentos en una farmacia de Rioja Y Mitre...se los venden sin receta
B) C) D) -Aaaahhhhhh
C)     -Mirá, que haga unos baños de vapor, son buenísimos
D)    -Que coma nueces mejor
C)    -Alcanfor en el pecho y miel, mucha miel
D)    -Pasas de uvas dicen
B) -   Que se ate una media en el brazo y coma durazno
C)     -No, mejor un traguito de orín y después un pomelo.
D)     -Si tiene temperatura mejor que se bañe mas de cuatro horas y vaya de cuerpo.
B) C) -Mmmm si. Puede ser

( Beatriz comienza a pensar en otra cosa, obligaciones del día. Su mirada se pierde)


A)     -Bueno chicas, las dejo que le tengo que cuidar el nene a mi nuera.
D)     -Uhhh bueno, que te sea leve, ¿como anda ella?
A)     -Bien, pero me parece que anda con otro. Uds no digan nada por las dudas.
B) C) D) -Nooo, quedate tranquila beatrí, quedate tranquila.

(Beatriz se aleja. Camina sobre la vereda con paso corto, mirando el piso. Toma fuerte su cartera y dobla al final de la cuadra.)

c) -Che, ¿y de qué se contagió el Victor?
d) -Uy no se, no le preguntamos

  Cartu. 

 

Quizá el próximo año haya otro Huracán

Publicado en General el 10 de Julio, 2009, 1:15 por Bruno Preatoni
No son pocos los casos en que la metáfora deportiva – o más bien, para hablar en términos nacionales, futbolística – sirve para explicar cuestiones generales de la vida. La política, la justicia, la injusticia, el trabajo de equipo, el individualismo, los objetivos, las metas, el fracaso o el éxito son objeto de análisis estructural para los metafóricos del deporte. Me pregunto si en otros países (hay otros países, dentro de esta lógica globalizada y homogénea que es Occidente como Mundo, que tienen como actividad estandarizante otra disciplina deportiva diferente a nuestro “fútbol”) también se utiliza esta metáfora. ¿Dirán los canadienses o los finlandeses que tal o cuál jugador de hockey sobre hielo “juega como vive”, “es conservador”, “egoísta”, etc.? ¿Ampliarán el espectro de análisis de su deporte masivo para someterlo a intensas y eficientes analogías con actividades diferentes, como la política, el derecho, la medicina?
En Argentina eso pasa. Si bien es difícil proyectar al ser nacional, el fútbol – su consumo y su discurso, su política y su estética – es un lugar común para buscar esta referencia.
En este contexto caótico que se produjo en la última semana, se llega a la definición de un campeonato que viene como anillo al dedo a los alegóricos del balompié. Definen Huracán y Vélez. Huracán cuenta con dos resultados que lo consagran, Vélez – por su parte – es local y tiene el fervor de su gente para intentar compensar esa desventaja inicial que ostenta su rival.
En el otro extremo de la alegoría aparecen la gripe A, la derrota electoral del gobierno kirchnerista, la repulsión que le genera Macri y De Narváez a la pequeña burguesía “progresista”, la simpatía de un viejo bueno – con boina y ademanes sosegados – como Fernando “Pìno” Solanas.  
     ¡Linda ensalada para los posmodernos! Sin embargo, de los 40 tipos que hay en el bar comiéndose las uñas a la hora del comienzo del partido, muy pocos deben haber leído a Derrida. No estamos en Parque Patricios ni en Liniers y, sin embargo, la mayoría (digamos 38 de los 40) hacen fuerza por el equipo visitante, por Huracán. Extraño fenómeno, o no tan extraño. 40 personas se meten en un bar de Rosario (arriesgándose a contraer la gripe porcina y desafiando la psicosis mediática) para “sufrir” por un equipo, que en nuestra ciudad no cuenta entre sus hinchas con la mitad de los presentes.
    En el bar reconozco a algunos. Es un lugar céntrico, así que los presentes son clase media, trabajadores en su mayoría. Algunos hay también estudiantes, que cursan sus carreras en la ciudad, como yo. Reconozco también a una chica que me saluda; una militante de izquierda de la facultad que vino a ver el partido, entusiasmada con el “equipo débil”, como casi todos. Lo más sorprendente es que ella, como muchos otros, vino sola. También se come las uñas y putea por dentro al mozo cuando le obstaculiza la visión del plasma mil pulgadas que cuelga de la pared.
    El fenómeno se complejiza y adquiere características por demás interesantes. De los 40, varios – desafiando a los “machistas” que abundan en el fútbol, muchas son mujeres – están solos. Todos se juegan la salud (hay una mesa con tres muchachos que empuñan orgullosos su alcohol en gel) pero permanecen ahí. Se muerden los labios cuando viene un centro. Incluso gritan. En realidad gritamos, yo también, porque no pienso mientras miro, salvo cuando hay alguna publicidad que me dice que lo vote a Das Neves en 2011. Con total honestidad pasional, todos queremos que gane “el globo”, como ya le decimos algunos cuando manejan la pelota los volantes velezanos.
    Es una disputa ideológica. Una vez más la metáfora del fútbol: Huracán juega lindo, tiene un estilo “romántico e irresponsable” (Macri dijo de Solanas algo parecido); Vélez, es la seguridad, la estructura homogénea, el sacrificio. Bolatti, De Federico y Pastore son los referentes del juego pausado, defensores del “buen fútbol lírico”. Los cronistas que hoy los alaban, hace seis meses los calificaban despectivamente como “tiqui tiqui” (merecería un estudio semiótico el empleo de una frase como esta, cargada de significados políticos, ideológicos, estéticos). Vélez es representado por Cubero (el esposo de Nicole Neumann), Víctor Zapata y Ottamendi, todos muy buenos jugadores “defensivos”.
    Me habría gustado detener el momento. Someterlo como los estructuralistas al análisis sincrónico. Interrumpir el devenir temporal y meterme dentro de cada uno para ver como miran los otros. Ver que piensan, de qué cuadro son realmente cuando no son – como hoy – de Huracán. Me metería también en sus memorias. Hay tipos mayores, que han vivido las épocas más trágicas de la historia reciente. Tipos que vieron el golpe del 76, algunos mas viejos quizá lleguen hasta los primeros peronismos, la Revolución Cubana, la caída del muro; casi todos se acordarían del 2001, supongo. ¿A quién habrán votado el domingo pasado? ¿Creerán en Dios? ¿En el hombre?... Nunca lo sabremos, ni aún preguntándoles en la más compleja intimidad.
    La única certeza es que acá estamos todos (menos dos, que deben ser de San Lorenzo, eterno rival de Huracán) con el débil. Huracán es el débil. Su presupuesto es de los mas bajos del fútbol argentino, la mayor parte de los jugadores no son propiedad del club y las expectativas a comienzo de temporada eran modestas; apenas salvarse del descenso, no mucho más. Vélez es el enemigo, pero es un enemigo coyuntural, cualquier otro: San Lorenzo, Boca, River, Independiente, hubiera representado con igual eficacia el papel, salvo para los hinchas “reales” de esos equipos poderosos. David contra Goliat.
    Supongo que a muchos de los que están acá les pasó lo mismo el domingo, cuando vieron en la tele los resultados de la elección, con Pino Solanas. Quizá me equivoque, pero la puesta en escena formal es la misma: Macri, De Narváez, Michetti son Vélez, Pino es Huracán. Incluso algunos personajes representativos de la “derecha” nacional, simpatizaron abiertamente con el “viejito inofensivo”. Total, nunca va a llegar a nada, es como Zamora cuando metió – después del 2001 – algunos legisladores en una elección heroica.
    En la semana, el discurso mediático futbolero (siempre pobre en análisis y rico en predicciones infundadas) señalaba usando extraños métodos estadísticos que, para Huracán, esta sería la única chance de campeonar, probablemente en mucho tiempo. En cambio, Vélez, “siempre está ahí”. Quizá parecido a Pino – Macri.
    Me voy más atrás en el tiempo y en la imaginación cronológica y veo el mismo fenómeno. Me imagino que la mayoría simpatizaba con los barbudos del Movimiento 26 de Julio en su lucha titánica contra Batista y el Imperio. Me imagino que la mayoría simpatizaba con David. Me imagino que la mayoría simpatizaba con Evita y con Perón. Y después con los desaparecidos. Y así. ¿Será mi imaginación?
    Por supuesto, el resultado es siempre el mismo. Huracán cae abatido cerca del final, y no consigue la gesta. Vélez, el fuerte, el rico, el exitoso, festeja. Tuvieron que esconder las pelotas, y no dudaron en hacer tiempo siempre que fuese necesario. No lo perdonan al débil.
    Todos nos fuimos tristes, derrotados por la historia, sintiéndonos cada vez más vulnerables e impotentes. “El arbitro es un hijo de puta”, me dice un gordo. Yo sigo caminando y le hago un gesto cómplice. Todos sabemos quién gana. Quizá el próximo año haya otro Huracán.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-