"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




28 de Abril, 2009


diario de Idea sin él...

Publicado en homenaje el 28 de Abril, 2009, 20:29 por MScalona

Diarios, 1994

Mayo 28. Él está internado, que está grave, que todo indica que esto es el final. Que no se dé cuenta. Nunca quiso ni pensar en la muerte. En un CTI. No sabe estar enfermo.

30. Llamo a Madrid pero sólo me atiende Paquita llorando. No hay esperanzas... Después me llamó Quela, me quedé llorando con desconsuelo.

(...) Dicen que ya lo incineraron. Es un poquito de cenizas, todo aquel hombre, el amor mío.

Junio 94. (...) Cómo estoy. No puedo decir nada. No sé. No consigo entenderme con lo que me pasa. Comienzo por no haber sabido nunca cómo pude enamorarme de él; la mujer que era yo, la que soy, no hubieran podido amarlo. No. Si de todas maneras sucedió, qué tiene que ver el que era él entonces con él ahora. Nosotros y él padecimos. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos, le dije en Madrid. Creo que bromeando. - Somos, me dijo serio, como reprochándome.

-¿Somos? No sé. Y aún así, leyendo el poema que salió en Brecha -No te veré morir-. Yo ya sabía todo, ya sabía esto. Lo había padecido íntegramente en esos versos.

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Publicado en homenaje el 28 de Abril, 2009, 19:34 por MScalona

Montevidea

Marcelo Scalona * publicado en el site oficial de Onetti y en la revista italiana TREBALL

Podría ser millonaria. Le bastaría con autorizar a Editorial Planeta para que publique el epistolario de cincuenta años de su amor difícil con Juan Carlos Onetti. Se vendería más que El amor en los tiempos del cólera. La última carta (15 carillas dicen), Onetti se la escribió diez días antes de morir, a los 86 años. Fue un amor que atravesó media centuria, tres matrimonios de él y la eternidad de ella. Una vez dejaron de verse durante diez años... ¿Y qué...? Las cartas están celosamente guardadas por un amigo de ella, profesor de letras montevideano, que podrá publicarlas solamente después de la muerte de Idea. ¿Quién dijo que todos los hombres tienen precio?
Podría ser famosa, pero jamás quiso entrevistas, prensa, publicidad, agentes. ¿Carrera literaria? No sé... es poeta. La periodista yanqui Judy Berri-Bravo tuvo que venir siete veces de USA para hacerle una nota completa. Recién en 1997 (a los 77 años) aceptó que le hicieran una entrevista filmada de la que quedó el video Idea (Peyrou-Rocca). La Suplicante (1er. libro, 1947), siempre militó en poesía: la voz del viento, el secreto, letra pequeña y su obra completa cabe en un tomo. Difícil de conseguir, en una edición por demás discreta y simple (Ed. Cal y Canto, 1996). Fue traductora, profesora, crítica, fundó la revista Número con Mario Benedetti, le puso letra al nuevo himno nacional uruguayo y a muchas de las canciones de Viglietti, Zitarrosa y Los Olimareños. Yo no sé si los uruguayos lo saben (entiendo que sí), pero ella es su último numen. ¿Se animarán a ponerla en los billetes como a los artistas varones, Figari, Torres García? No será Batlle, claro, quien ponga a esa niña anarquista militante de 83 años en la moneda, pero desde su lecho de siempre enferma (huesos, asma, la pena) es la llama votiva del Uruguay. Postrada en esa cama de la calle Anzani, desde el Barrio Buceo, ilumina el bello paisito, que para unos es la Suiza sudaca, y para nosotros, una Viena o Montparnasse del fin del mundo.
Hasta ese lugar fui el sábado 31 de enero, previa cita telefónica donde me advirtió que sería breve y de parado; que le dolía mucho la espalda, que no podría levantarse. Llovía en Montevideo del modo que lo describe Onetti en el último renglón de su última novela (Cuando ya no importe): "...hay en esta ciudad un cementerio marino más hermoso que el poema.... la losa no protege totalmente de la lluvia y además, como ya fue escrito, lloverá siempre".
El camino es más directo por Avenida Italia en vez de La Rambla. Al 3600, se dobla a la derecha y ya. Es un barrio clase media baja, una casa común; me recordó mi calle Ayolas, solo que en vez de los silos del puerto, rejas, galpones o clubes privados, ellos tienen una rambla pública, popular y tan ancha como ese río con olas. Nada de rejas, ni puertos de palos ni clubes de yates, ni tantos bares concesionados. La costa parece de la gente, un espacio libre, público, popular, gratuito.
Reconoció con alegría a Rosario, a Página/12. Tiene la voz más dulce, profunda y soñadora que puede hacer pensar que va a cumplir cuarenta y tres el mes que viene. Sonríe con la boca y sufre en los ojos, pero ningún dolor ha podido borrarle las señas de madona renacentista.  ¿Reportaje? No... ¿para qué? No está de ánimo, quizá otra vuelta... Se disculpa. Estuvo bien que ni se me ocurriera una cámara de fotos.  Sentí que no iba a verla, pero cuando dije que era escritor, que tenía tres libros, uno nuevo, cambió el viento. Con esa voz avariciosa que sólo tienen los enamorados, dijo: - ¿Y tiene algún libro para mí? Pero fue como una súplica, como si de verdad, para ella, a los 83 años y después de haber leído todo, un libro nuevo, otro libro de alguien (ignorado por supuesto) fuese de verdad importante. - Entonces sí... llámeme el sábado y pasa.
Le gustó el título Compostura de Muñecas. Recordó que era uno de los pasatiempos favoritos de Roberto Arlt, y yo recordé que cuando Onetti le llevó El Pozo a Arlt, el alemán le preguntó a su secretario en Crítica: - ¿Decime che... Aníbal, yo publiqué algún libro este año?
- No señor, este año no...
- Entonces, éste, es el mejor libro del año...
Me acordé de la escena, pero no la dije. Ni loco iba a recordarle a Onetti. Ni palabra sobre eso, está todo en Construcción de la noche (Gilio-Domínguez, Ed. Planeta, 1993). Yo no iba por chismes, quería ver la lámpara suplicante, una de las últimas con vida (junto a Marosa) de aquella corte de los milagros de la palabra: Orozco, Silvina, Alejandra...
Una habitación como la nuestra, revuelta, libros y revistas por todas partes, tazas, medicamentos, un aspirador manual para el asma, vi la marca "Oxibrón" y recordé otras noches mías. Temblé pensando en los manuscritos que podía haber dando vueltas por allí. Una hermana silenciosa la asiste. Me tiende la mano, saludo antiguo. La foto de mi libro le parece de su álbum familiar. Justamente, mi tía Adela, tendría su misma edad. Y todo es muy breve, casi un saludo, me pongo torpe, me queda grande la escena o la mujer. Es tan dulce, tan pausada, tan segura. Me escribe una dedicatoria en su último libro de 40 poemas (No, 1989). Espera la mía en el mío.
Y enseguida se vuelve a ir lejos. Le prometo volver si un día está mejor y podemos hablar un rato. Si yo estoy mejor, quizá podamos hablar un rato. En la despedida me juego y agachándome nos rozamos las mejillas. Caramba... estoy conmovido. ¿Sabré qué mejilla estoy besando? Entiendo que sí, pero no puedo hablar por un rato. El último poema del último libro son apenas dos versos: "Inútil decir más./ Nombrar alcanza".
Todo el camino a Rosario, el mapa es una sucesión de mujeres: Santa Lucía, Colonia, Dolores, Mercedes, Santa María de Onetti, Victoria y Rosario. Todas las ciudades son mujeres y una mujer es una ciudad. ¿Qué esperan los uruguayos...? ¿No se dan cuenta...? No es Montevideo. Ya no. Algún día sabrán que era Montevidea.

                                       

NOTAel encuentro fue el 31 de enero de 2004 en su casa de calle Anzani y Bv. Italia, barrio Buceo, de Montevideo, aún vivía su hermana Poema, que la cuidaba y que, curiosamente, murió antes que Idea. El único rastro tangible fue su letra derrengada dedicándome su último libro de Ed. Arca, "NO".

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Publicado en homenaje el 28 de Abril, 2009, 19:31 por MScalona
venerdì, 29 luglio 2005
Juan Carlos Onetti, scrittore



Marcelo Scalona,

Montevidea*

"Ormai non sarai più
in un giorno venturo
non saprò dove abiti
con chi
nemmeno se ti ricordi
non mi stringerai fra le braccia mai più
come quella sera
mai
non ti toccherò un’altra volta
non ti vedrò morire"


(Idea Vilariño: "Ormai no")

Potrebbe essere miliardaria. Le basterebbe autorizzare l’editrice Planeta affinchè pubblichi l’epistolario dei 50 anni del suo amore difficile con Giancarlo Onetti. Si venderebbe di più di "L’amore nei tempi del Colera”. L’ultima lettera (15 fogli dicono), Onetti gliela scrisse dieci giorni prima di morire, a 86 anni. Fu un amore che percose mezzo secolo, tre matrimoni di lui e la perennità di lei. Una volta smisero di vedersi durante 10 anni... E che? Le lettere sono scrupulosamente custodite da un amico di lei, professore di lettere montevideano, che lui potrà pubblicarle solo dopo la morte di Idea. Chi disse che tutti gli uomini hanno un prezzo...?
Potrebbe essere famosa, però mai volle né interviste, né stampa, né pubblicità, né agenti. Carriera letteraria? Non so ...è poeta. La giornalista americana Judy Berri-Bravo dovette venire sette volte dagli Stati Uniti per farle un‘ intervista integrale. Appena nel 1997 (ai 77 anni) accettó un’intervista registrata della quale rimase il video "Idea” (Peyrou-Rocca). La supplicante (1º libro, 1947) sempre militò in poesia: la voce del vento, il segreto, caratteri piccoli e la sua opera completa entrano in un volume difficile da ottenere, in una pubblicazione assai moderata e semplice (Ed. Cal y Canto, 1996). Fu traduttrice, professoressa, critica. Fondò la rivista "Numero” con Mario Benedetti, scrisse la lettera al nuovo inno nazionale uruguaiano e a molte delle canzoni di Viglietti, Zitarrosa e Los Olimareños. Io non so se gli uruguaiani lo sanno (penso di sí) ma lei è il loro ultimo nume. Se la sentiranno di metterla nelle banconote come quegli artisti maschi, Figari, Torres García? Non sarà Batlle, certo, colui che metta quella bambina anarchica attivista di 83 anni sulla moneta, ma dal suo letto di sempre malata (ossa, asma, la pena) è l’ultima fiamma sacra dell’Uruguay. Immobile in quel letto di via Anzani, del Quartiere Buceo, illumina il bel paeseto, il quale per alcuni è la Svizzera Sudamericana, e per noi una Vienna o Montparnasse della fine del mondo.
Fino a quel posto andai sabato 31 gennaio; prima un appuntamento telefonico per avvertirmi che sarebbe corta e in piedi; che le faceva assai male la schiena, che non potrebbe alzarsi. Pioveva a Montevideo come lo descrive Onetti nell’ultima riga della sua ultima novella (Quando ormai non sia importante): "...in questa città c’è un cimitero marino più bello di quello del poema... il marmo non protegge completamente dalla pioggia. eppure, come fu ormai scritto, pioverà sempre”.
Il percorso è più diretto per Corso Italia invece di La Rambla. Al 3600, si gira a destra ed eccoci. È un rione classe media bassa, una casa modesta, mi fece ricordare la mia via Ayolas, ma al posto dei depositi del porto, inferriate, magazzini o club privati, loro hanno un lungomare pubblico, popolare e tanto largo quanto quel fiume con onde. Niente inferriate nè porti di pali nè club nautici, nè tanti bar. La costiera sembra della gente, uno spazio libero, pubblico, popolare, gratuito.
Riconobbe con gioia Rosario e Pagina /12. Ha la voce più dolce, profonda e fantastica che ci può far pensare che il mese venturo avrà 43 anni. Sorride con la bocca e soffre negli occhi, ma nessun dolore ha potuto cancellare in lei le tracce di Madonna rinascimentale. Intervista? No... ma perchè? Non si sente bene, forse in un’altra occasione... Si scusa. Meno male che non avevo pensato a una camera di foto. Sentii che non avrei potuto vederla, ma quando io dissi che ero scrittore, che avevo 3 libri pubblicati, uno nuovo, modificò il vento. Con quella voce ambiziosa che solo hanno gli innamorati, disse: - E ha qualche libro per me? Ma fu quasi una preghiera, come se in realtà, per lei, agli 83 anni e dopo aver letto tutto, un nuovo libro, un altro libro di qualcuno (sconosciuto senz’altro) fosse certamente importante. Allora sí... mi telefoni sabato e viene da me.
Le piacque il titolo: "Restauro di bambole”. Ricordò che era uno dei divertimenti preferiti da Roberto Arlt, e io ricordai che quando Onetti portò "Il Pozzo” ad Arlt, il tedesco domandò al suo segretario in "Critica”: - Dimmi... Annibale, io pubblicai qualche libro quest’anno?
- No signore, quest’anno no...
- Allora, questo, è il miglior libro dell’anno...
Ricordai la scena, ma non gliela dissi. Non volevo farle ricordare a Onetti. Nemmeno una parola su ciò, tutto ci sta in "Costruzione della notte” (Gilio-Domínguez, Ed. Planeta, 1993). Io non ci andavo per pettegolezzi, volevo vedere la lampada implorante, una delle ultime con vita (insieme a Marosa Di Giorgio) di quella corte dei miracoli della parola: Orozco, Silvina Ocampo, Alejandra Pizanik...
Una stanza simile a quella nostra, disordinata, libri e riviste ovunque, tazze, medicine, un inalatore manuale, vidi il marchio "Oxibrón” e rimpiansi altre notti mie. Tremai pensando nei manoscritti che potrebbero essere stati in giro li. Una sorella silente la aiuta. Mi allunga la sua mano, saluto antico. La foto del mio libro le pare presa dal suo album famigliare. Appunto, mia zia Adela, avrebbe la sua stessa età.
E tutto è molto fugace, quasi un saluto, divento idiota, sono troppo grandi per me la scena o la donna. È così dolce, così calma, così sicura. Mi scrive una dedica sul suo ultimo libro di 40 poemi ("No”, 1989). Spera la mia sul mio.
E in breve riparte lontano. Le giuro di tornarci se un altro giorno si sente meglio e possiamo conversare un pò. Se io mi sento meglio, forse possiamo conversare un po’. Nella partenza rischio tutto ed inchinandomi ci tocchiamo, appena le guance. Ma guarda un po’... mi sento commosso. Saprò quale quancia sto baciando? Capisco che sí, ma non posso parlare per un bel po’. L’ultimo poema del suo ultimo libro sono appena due versi: "Inutile dire di più./ Chiamare è sufficiente”
Tutto il percorso verso Rosario, la carta topografica è una processione di donne: Santa Lucia, Colonia, Dolores, Mercedes, Santa María de Onetti, Victoria e Rosario. Tutte le città sono donne e una donna è una città. Cosa aspettano gli uruguaiani? Non se ne accorgono? Non è Montevideo. Ormai no. Un giorno si renderanno conto che era Montevidea.

* Traduzione dallo spagnolo, Professoressa Karina M. Elmir

[Onetti Website. El Original.]

http://www.borris-mayer.net/onetti/idea_scalona2.html

a la una de la mañana...

Publicado en homenaje el 28 de Abril, 2009, 13:47 por MScalona

hoy, en MontevIde(a), a los 88 años murió la más grande poeta viva de América,

IDEA VILARIÑO  

                                   

              

YA NO

               


Ya no será,
ya no viviremos juntos, no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos, esperarnos, estar.

Ya no soy más que yo para siempre y tú
Ya no serás para mí más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, con quién
ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.

                      

                   


SI MURIERA ESTA NOCHE

Si muriera esta noche
si pudiera morir
si me muriera
si este coito feroz
interminable
peleado y sin clemencia
abrazo sin piedad
beso sin tregua
alcanzara su colmo y se aflojara
si ahora mismo
si ahora
entornando los ojos me muriera
sintiera que ya está
que ya el afán cesó
y la luz ya no fuera un haz de espadas
y el aire ya no fuera un haz de espadas
y el dolor de los otros y el amor y vivir
y todo ya no fuera un haz de espadas
y acabara conmigo
para mí
para siempre
y que ya no doliera
y que ya no doliera.


La Llamada

Publicado en relatos el 28 de Abril, 2009, 9:47 por Mayra Rodríguez

La llamada

            

        

Sabía lo que sucedería si atendía el teléfono. Su voz disfónica ya la haría suspirar al inicio de la conversación. Cuando dijera su nombre, sus piernas temblarían y necesitaría sentarse. Sería inevitable encender un cigarrillo para vaya a saber qué nerviosismo y escucharse relajada. Su voz no era tan intimidante como su silencio. En el que ella se proyectaba acariciada, mansa, bruscamente estremecida y  deseada. Se habían encontrado cada jueves durante seis meses y debía tomar una decisión.

Ring ring. Pensó en sus hijos. Ring ring. Ya son adolescentes y bastos en ingratitud. Ring ring. Donde estaría aquel joven que la hacía reír años atrás. Ring ring. Recordó los castillos fabricados en la playa. Ring ring. La navidad cuando Martín se quebró el dedo del pie. Ring ring. Permaneció con la mano sobre el tubo entre las palpitaciones y el llanto espasmódico. Ring ring. Liberación. Ring ring. Culpa. Ring ring. Deseo. Ring ring. Pecado. Ring ring. Ring ring. Ring ring…

Mayra Rodríguez


  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-