"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




28 de Marzo, 2009


OBSESIONES

Publicado en Nuestra Letra. el 28 de Marzo, 2009, 22:07 por CELINA

           Se asemeja a un ritual. Instalada frente a la computadora poso mis ojos sobre el teclado y mis dedos, sin previo aviso, comienzan a bailar. Como si fuese alguna especie de títere, cuyos hilos invisibles se mueven al ritmo de una música inexistente para mis oídos. No se oye pero se siente, flota en el aire como un perfume dulzón, que empalaga mis sentidos, dejando un sabor extraño. Mi ansiedad se calma sólo parcialmente.
         Muchas veces no soporto el peso sobre mis hombros, y entonces simplemente lo dejo escurrir por mis brazos, siento como se desliza por ellos y me hace cosquillas en la punta de mis dedos.
       Algo mágico sucede, imperceptiblemente ese peso se traslada dentro de la pantalla y puedo verlo, corregirlo o borrarlo a mi antojo. Se convierte en algo liviano, maleable, transformo cualquier sentimiento en el contrario, o lo trabajo hasta agotarlo. Nunca dejo de asombrarme, se ha convertido en mi obsesión. Intentar explicar lo inexplicable, no se puede, las palabras hablan por sí solas.
   Pero yo soy obstinada y regreso una y otra vez sobre lo mismo. En ocasiones me consume, pero de a poco voy aprendiendo a disfrutar, a jugar, a inventar, a arrancarme los pesares e inquietudes, las obsesiones y los deseos.
        Es inevitable que siga intentando encontrar respuestas, aunque a esta altura creo que no vale la pena. Hay cosas que no necesitan ser explicadas, a nadie se le ocurriría preguntarse por qué las flores son bellas, o un perfume dulce, o la sonrisa de un niño tierna. Simplemente nos llegan al alma y nos recuerdan la sencillez y fragilidad de la vida. Ahí justamente reside su encanto.
    Lo mismo sucede con el arte, en cualquiera de sus expresiones, hay que amarlo, sentirlo, vivirlo, e intentar disfrutarlo.
     Vertiginosamente, sigo girando. El ciclo de la vida. Nunca termina.

                                                                                   CELINA

SILVIA RÍOS - Ejercicio nº 2.-

Publicado en Nuestra Letra. el 28 de Marzo, 2009, 13:10 por MScalona

 VERGÜENZA

                  

                  

                  

Rosario es una ciudad preciosa para vivir. No es ni chica ni grande, tiene un río envidiable y es cómoda para moverse. Pero cuando llega enero… la odio !!! La humedad y el calor la hacen insufrible, pegajosa, incómoda y asfixiante.

Bueno, yo estaba en uno de esos días de odio irreconciliable con mi ciudad, con una parva de ropa para planchar al abrazo de un ventilador destartalado (herencia de mi suegra que así lo dejó), con la perra alzada que en guardia al acecho de una jauría patotera, daba vueltas como loca atrás de la puerta produciendo ella y sus congéneres unos  aullidos insoportables y encima el horno prendido cocinando incalculables kilos de comida que esperaban el regreso de la horda hambrienta, que seguramente vendría con aullidos (aunque humanos) no menos insoportables.

El mal humor me había transformado, ni siquiera podía vociferar la frase "qué he hecho yo para merecer esto". Y para qué, si ni la perra, más caliente que el horno, estaba ahí para escucharme.

En ese patético momento sonó el timbre, yo a punto de cólera largué la plancha y a chancletazo limpio me dirigí a la puerta pensando… seguro que es la hincha pelotas de al lado que se viene a quejar de los perros o algún Testigo de Jehová que me viene a discutir que Jesús no fue el primer socialista sino que era hijo de Dios. O no, peor,  mi suegra…. ah! pero fuera quien fuera me iba a escuchar !

Abrí el postigo de la puerta con énfasis y una brutal cara de culo. Allí parada en la vereda, una mujer con ojos de india y cara de pobre:  no alcanzó a decir nada y casi ladrando, haciendo causa común con el motín de la puerta, le dije:  no tengo nada !!!

             La mujer me respondió: no señora, yo no vengo a pedirle nada, le traje un cesto de junco que hice para agradecerle las cositas que me dio el otro día, las zapatillas blancas le quedaron a mi nene y así, comenzó a enumerar prenda por prenda y niño por niño, que se había vestido con lo que yo le había dado.

Si estaba transpirando, puedo decir que me empezaron a circular por el cuerpo litros y litros de vergüenza; con qué enojo la había expulsado desde mi lugar de burguesa preocupada por el calor-plancha-parva-calentura de la perra y la horda próxima a devorarme.

Respiré hondo y por suerte se me terminaron las respuestas. Se llamaba Mabel, hacía mucho que  había venido de El Chaco, y con su marido y sus hijos vivían en el barrio Toba de Rouillón y  Segui. Mabel caminaba por horas las cuadras de esta ciudad, a veces sola, a veces con sus niños cargando ajuares regalados. No creo que se preguntara si es lo que había elegido o no, sólo había que hacerlo.

Siguió la charla, el postigo desconfiado pasó a ser la puerta abierta de mi casa y mi cabeza. Me importaba un carajo la horda, la llamarada de día y la comida pasada, ni que hablar de los amores perros que a esa altura  ya se habían consumado con un cuzquito negro y tuerto que ahora hacía silencio de alegría.

Mabel se fue sonriente como había llegado, prometió volver con la más pequeña para que la conociera. Yo me prometí no volver a vociferar "qué he hecho yo para merecer esto",  pero debo confesar que no soy buena para cumplir las promesas.

                         

                         

                         

                                                                               

                                       

                                       

                                       

                                             SILVIA RIOS  (40)  Psicóloga -

           

           

           

  este ejercicio responde a la consigna EXPERIMENTOS CON LA VERDAD, en base a los textos y propuesta de PAUL AUSTER en su libro homónimo (Ed Anagrama)

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-