"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




18 de Marzo, 2009


minimalismo-trivialidad-figura barthiana

Publicado en De Otros. el 18 de Marzo, 2009, 10:21 por MScalona

VELCRO  Y  YO                               

Martin   Rejtman,  Edit  Planeta

                 

                        

         DEJO EL TALLER mecánico y abandono ahí mi coche. Ya no me queda nada. Hay que tener coraje para hacer algo así, dejar lo único que uno tiene. El perro lo regalé cuando me mudé al departamento, que es alquilado, y mi novia me dejó hace tres semanas por mi mejor amigo.

Cuando llego al departamento abro la agenda buscando a alguien a quien llamar para pasar la noche. Primero dudo, pero me dejo vencer por mi debilidad y decido llamar finalmente a mi ex mejor amigo. Seguramente esta con mi ex novia. Le pregunto si está con ella. Me dice que no. No nos vemos desde las peleas. Quedamos en encontrarnos más tarde; le pido que me lleve el cassette en el que graba las clases de gimnasia que pasan por cable. Mientras hablamos por teléfono me acuerdo de que en mi bolsillo está el recibo que simboliza mi coche. Lo saco y lo pongo en un portarretratos, sobre la foto de mi ex novia.

      Yo me preparo la cena, como lo mismo todos los días desde que Laura me dejó: pescado al vapor con salsa de soja y arroz integral. No bebo ningún líquido. Leí que el líquido hace mal durante las comidas. A pesar de todo siento que esta alimentación me enferma. Le falta sustancia, algo que cortar con un cuchillo y después morder. Me estoy dejando morir al no hacer trabajar mi estómago.

         Mi ex mejor amigo se llama Leandro. Nos encontramos en un video-bar de Flores. Esto es lo que él quiere y yo soy el que está solo. Lo primero que hace es darme el videocasete con las clases de gimnasia. Después me cuenta sobre su nuevo trabajo y sobre las películas que vio en el cine. Habla él todo el tiempo, no me animo a preguntarle por Laura, aunque siento curiosidad por saber si todavía están juntos.

          En los monitores del video-bar pasan temas de Génesis y Dire Straits, los dos grupos que más odio en el mundo, y como estoy a punto de vomitar, le digo a Leandro que preferiría ir a un Mac Donald´s.  Leandro se sorprende. “Se dice que te hiciste vegetariano.” Al principio de idea no le gusta en lo más mínimo, pero se convence cuando el mozo le dice que lo único que sirven es pizza de muzzarella y anchoas. Leandro odia las anchoas desde el verano en que nos fuimos juntos de campamento y escalamos un cerro. Habíamos llevado sólo latas de anchoas y tabletas de chocolate. Terminamos los cuatro vomitando. Leandro ya no puede ver las anchoas; yo odio el chocolate.

            En el Mac Donald´s  me pido un sundae de frutilla. Leandro pide un Big Mac y un Mac Chiken y pone la hamburguesa de pollo adentro del Big Mac. Yo, voraz como me encuentro, pienso que cuando vuelve del baño me voy a comer el pan que dejó Leandro.

                 En el baño del Mac Donald´s hay una chica que me habla. Pienso por un segundo que me equivoqué de puerta. Pero no, estoy bien. Sin justificarse ella me cuenta una historia muy rara. Me dice: “La última vez que vi a mi novio fue en este Mac Donald´s, hace un mes. Vinimos a cenar y mientras yo fui a comprar la comida, él se metió en este baño; no lo vi salir nunca más”. Le pregunto si lo vio entrar. “Sí”, me dice. “Pero no salió. No tengo su teléfono ni sé donde vive. Nos conocimos en una discoteca y después él siempre me llamaba y nos veíamos en la calle o en mi casa”.

                   Al baño entra un empleado de limpieza. Como todos los demás empleados, usa gorro con visera y nos mira con mala cara; los baños no son un lugar para perder el tiempo. Hago como que me lavo las manos pero la chica no hace nada.

                Le digo que se siente con nosotros; desde nuestra mesa se puede vigilar la puerta del baño de hombres. Se la presento a Leandro, que la mira con sus ojos de siempre. Ella dice: “Permiso”, en lugar de “Hola”, y se come el pan de la hamburguesa de Leandro. Yo la miro con avidez, en mi cabeza había reservado ese pan para mí. La chica se llama Lisa, vive sola a cuatro cuadras del Mac Donald´s y nos invita a ver un video a su casa. Yo digo que prefiero ir a una discoteca. Leandro me mira como si estuviera loco; me dice que creía que las discotecas eran algo que ya habíamos superado. Lisa comenta que su hermano trabaja de barman en una que queda sobre Rivadavia. Cuando nos vamos del Mac Donald´ veo un cartel con una foto enorme del hombre de limpieza que nos echó del baño a Lisa y a mí: es el empleado del mes. Miro mi reloj y veo que todavía es muy temprano, apenas las doce.

                     En la discoteca nos dejan entrar sin pagar y el hermano de Lisa nos da whiskies gratis. Yo me tomo cinco, Lisa dos, Leandro siete. Después vamos a lo de Leandro  y fumamos marihuana hasta quedar mareados. Busco por toda la casa fotos de Laura pero no encuentro; ni siquiera una. Abro todos los cajones: no hay ropa suya. Escucho que Leandro y Lisa hablan de cosas íntimas. Lisa le cuenta la historia de su novio y le muestra una foto que tiene en la billetera. Leandro lo reconoce: es Aníbal, un chico con el que jugábamos al fútbol.

-Ese no es Aníbal ? -digo.

-Sí, es Aníbal -dice Lisa.

-Tengo su número -dice Leandro.

                Leandro y yo decidimos llamar a Aníbal por teléfono. Lisa dice: “Llamen si quieren; estoy segura de que no va a estar en la casa”. Atiende Aníbal, con voz dormido. Leandro le pasa el teléfono a Lisa. Lisa queda helada; no abre la boca. Me dan ganas de besarla.

              Quedamos en volver a encontrarnos los tres el sábado a la noche. Hacemos una cita en Rivadavia y José María Moreno. Caballito. Yo vengo de cenar con mis padres en un restaurante de Parque Centenario que se llama Los chanchitos. Tuvimos que esperar cuarenta y cinco minutos para conseguir mesa y mi papá discutió por el turno con una mujer que venía con sus dos hijas. Mis padres pidieron una parrillada para cuatro con la esperanza de que yo también picara algo, pero tuvieron que comérsela entre los dos. Yo pedí una provoleta con ensalada. No use cuchillo en toda la cena.

                  En la esquina de Rivadavia y José María Moreno Lisa me espera. Mira la vidriera de un negocio de ropa. Está vestida igual que la vez pasada. La miró desde la vereda de enfrente y pienso que no se parece en nada a Laura. Me dice que no va más al Mac Donald´s, pero que ayer se volvió a encontrar a Aníbal en el cine. Fue a ver la elección de piano; le pareció horrible, casi vomita. Aníbal estaba sentado justo adelante suyo. En el momento en que la protagonista le cortan el dedo, Aníbal se dio vuelta horrorizado por la escena y la vio a ella, que no tenía los ojos en la pantalla sino en su nuca. Aníbal le dijo “Hola”. Lisa creyó que era un  fantasma y sintió el impulso de cortarse un dedo. El cine no estaba muy lleno y le pareció que corría sangre por los  pasillos de la sala. Aníbal estaba con un amigo, y Lisa con Leandro.

                       Leandro no viene a la cita y Lisa y yo vamos a un pub con luces de color naranja. Tomamos cerveza los dos, hablamos de música y pintura. Yo soy pintor y mi ex novia es música. Lisa recién termina la secundaria y todavía es egresada. Me pregunta qué pinto. Le digo que soy conceptual. Ya no me pregunta más nada. La acompaño a la casa. Vive justo en el límite entre Caballito y Flores, sola, en una casa antigua, que parece llena de fantasmas. Lisa cierra la puerta y yo me quedo pensando: me doy cuenta de que a veces ella habla como si estuviera loca, dice cosas que no me gustan, pero en esos momentos yo trato de no prestar atención.

Vuelvo a casa. Me duermo pensando en Lisa, que se hace transparente.       

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-