"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




12 de Marzo, 2009


SUTURAS

Publicado en Poemitas. el 12 de Marzo, 2009, 10:56 por Analía

Hacía mucho que no publicaba algo! Qué bueno que repito usuario y contraseña en todos los lugares habidos y por haber, sino ya no sabía cómo entrar...

Les comparto algo que escribí por estos días. Como una especie de palabra-protesta-desahogo ante lo que se está fogoneando por ahí, no lo puedo creer...


Que todos callen

ante el caos desdibujado de un ser

lastimado en la calle.

La imposibilidad de lo humano

frente a lo humano.

La sutura de un oscuro imprevisto

duele y no llora.

Hablamos de muerte entonces

cuando ya no

tenemos un arma cargada.

Y ya todo se desvanece.

Hasta nuestros cuerpos.

Te vendo mi brazo

mi rodilla, y nada pasa.

O todo pasa.

La plata, el poder,

el hambre, la efedrina,

la vedette,

en la cornisa de nuestras bocas.

Lo único válido en esta

incongruencia

es que todos callen

y tiren

la primera

piedra.

SARA COHEN

Publicado en De Otros. el 12 de Marzo, 2009, 7:46 por MScalona

                                                                              

                  

    EL POETA Y EL OMBLIGO DEL SUEÑO

 

 

 

Poemas. Objetos de la muerte.

Eterna inmortalidad de la muerte.

Algo así como un goteo nocturno y afiebrado.

Poesía. Orina. Sangre.

Muerte fluyente y olorosa. Gran oído de dios.

Poesía.

Silenciosa algarabía de corazón.

 

                                                                   Blanca Varela

 

 

 

 

 

El enigma que encierra el universo literario que cada poeta es capaz de generar siempre me inquietó.

¿Cuál es la lengua del escritor?

¿Qué es lo que lo posiciona para hacer del uso de la lengua algo que lo diferencia?

            Un relato de kafka, “Una cruza”, refleja en forma elocuente la condición extranjera de quien está solo en su singularidad en relación con el resto. Lo hace a través de un animalito “muy singular, mitad gatito y mitad cordero”. Por tratarse de una rareza, el protagonista nos cuenta las preguntas “que nadie podría responder” que le hacen los niños: “…que porque existe un solo animal como ése, por que lo tengo precisamente yo, que si ya ha existido otro animal igual y qué ocurrirá después de que él muera, que si se siente muy solo, que por qué no tiene cría, que cómo se llama, etcétera”.

            Un gran afecto une al animalito con su dueño, quien percibe la extrañeza en que vive el gatocordero por tratarse de un ejemplar único que no tiene “un solo consanguíneo” A su vez, el animalito casi humano también parece percibir los problemas que aquejan a su dueño.

           El gran acierto del cuento es que a ese ejemplar, para el cual la vida es una condena, una condena el protagonista debe conservarle la vida por haberlo heredado de su padre. Dice así el narrador: “No es mucho lo que he heredado de mi padre; pero esta herencia es digna de atención”.

          Esta manera de vincular la singularidad y la soledad con la filiación paterna e ilustrativa para pensar la condición extranjera del escritor. La escritura ya no  es el dialecto materno escrito en el cuerpo con los cuidados y primeros sonidos escuchados sino el pasaje de lo oral a lo escrito que nos remite por siempre a una condición extranjera.

               Semejante herencia no solo nos proporciona ningún amparo sino que exige inventarse un decir, inventarse una lengua que salga de los surcos ya transitados.

              Dice Gilles Deleuze:      Las obras maestras  de la literatura forman siempre una suerte de lengua extranjera en la lengua en la que fueron escritas, ¿Qué aire de locura, qué soplo sicótico, atraviesa de tal modo el lenguaje? Un gran escritor es siempre como un extranjero en la lengua en que se expresa, aun si es su lengua natal. En el límite, toma sus fuerzas de una muda minoría desconocida, que no le pertenece sino a él. Es un extranjero en su propia lengua: no mezcla otra lengua con su lengua, labra en su lengua una lengua extranjera no preexistente. Hace gritar, hace tartamudear, balbucear, susurrar la lengua en sí misma”.

 

 

SARA  COHEN          El Silencio de los poetas,          Ed Biblos, p. 13-14         

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-