"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




6 de Marzo, 2009


JUANA BIGNOZZI

Publicado en De Otros. el 6 de Marzo, 2009, 22:41 por MScalona

Poetas del 60  -I-

juntos en cierta lucidez y varios desprecios
miles de papeles los nuestros
y siempre el pesado bagaje de aquella fiesta
miles de papeles los nuestros
nunca el del buen samaritano
no tuvimos manto suficiente
mucho menos podíamos ofrecerlo
a través de años y países
la misma soberbia de demoledores de panteones
el seductor relato de nuestra memoria
y en mí el nombre de los que he elegido entre ustedes
que no dejo de repetir
para gloria de críticos dolor de resentidos y furia de olvidados
en cuanto me ilusiono con ser escuchada

                                  

                                  

                                                       

                                               

                                         

del libro Interior con poeta, Libros de Tierra Firme, 1993 

JUANA nació en Bs. as, donde vive, en 1937. Se exilió en España

en 1977 y regresó a vivir en el país en 2003.-

PREGUNTAS SIN RESPUESTAS

Publicado en General el 6 de Marzo, 2009, 17:20 por CELINA

     A veces no me explico este mundo. Egoísta, ocupado únicamente en su eterno movimiento rotatorio, conformando una interminable sucesión de días, semanas, meses, años,uno tras otro, sin perder nunca el rumbo, inalterable
    Y suele doler, no con un dolor físico, sino espiritual. Y se puede vivir con ello, inconscientmente nos vamos acostumbrando y pareciera que la vida siguiera, recta y solitaria hacia un destino prefijado. Y lo hace.
  Pero llega el día en que abrimos los ojos y vemos. Descubrimos detrás de rostros antes invisibles, personas que sufren, ríen, lloran, que son felices o que son tristes. Y nos preguntamos (yo me pregunto), ¿dónde estuve todo este tiempo?. Quisiera poder leer detrás de esos rostros, saber, comprender, escuchar. ¿Serviría de algo? ¿Cómo ignorar la angustia y tristeza ajena pero sabiendo que de nosotros depende muy poco, casi nada comparado con la vastedad del mundo?
   Desearía extrapolarme, traspasar los límites posibles y encarar lo imposible. Si ni siquiera puedo expresar correctamente esto que me brota, ¿cómo podría intentar algo más?.
  No todo el tiempo me siento así ( ya dije en otra ocasión que a veces soy y a veces simplemente existo). De vez en cuando. Otras veces me sorprende mi simpleza, mi resolución inmediata de cualquier dificultad, mi felicidad ingenua. Se puede ser de tantas formas diferentes, pero siendo una sola a la vez. Contradicciones continuas.
   Algunos días todo es claro como el agua, ninguna duda invade mi ser, todo es simple, llevadero, fácil diría. Y muchos otros, los grandes temas de la humanidad no me dejan respirar, me pregunto, me cuestiono, dudo, intento ir más allá. ¿A dónde? ¿Este es el camino?. Entonces se abre otro abanico de preguntas, que se van encadenando como en un efecto dominó: ¿qué escribo? ¿importa esto que escribo? ¿ o sólo es una forma de liberar mis inquietudes más profundas? ¿voy hacia alguna parte? ¿y cuál soy yo, ésta que intenta develar sus pensamientos o la que lo hace inconscientemente a través de la ficción? ¿las dos al mismo tiempo, o la que es sólo madre, esposa, ex profesional, amiga, hija y aventurera eterna, soñadora empedernida, romántica incurable, realista fatal......?. O todas juntas. O por separado, un día cada una. ¿Y cómo sobrevivo?
    Lleva tiempo terminar de conocernos, cuando parecía que todo estaba a la vista, aparece otra en escena y desbarajusta todo de nuevo. Las mil y una facetas.
  Las mil y una noche y los mil y un días que seguiré intentando responderme, ¿cuál es mi misión en esta vida?.

                                                                           CELINA

CLAUDIA MASÍN

Publicado en De Otros. el 6 de Marzo, 2009, 13:50 por MScalona

                       

                       

nació en CHACO, 1972, vive en Bs As.

                            

                       

La erosión

a Charo Bogarín

                Llueve sobre dos mujeres de ocho años.

                Se trama el destino en ese hilo de agua

                que las recorta del paisaje y las salva de pertenecer a él.

                Viven de la imprudencia de pensarse a sí mismas

                en un sitio distante. En sus charlas Buenos Aires es exótica

                a la par de Bangladesh. Van a irse, no esta tarde,

                pero ya están advertidas de la crueldad de partir.

                Eso las hace acercarse como dos refugiadas racionándose

                el calor. Aún así –la parte por el todo- creen en la alegría

                porque han pasado la tarde riendo juntas,

                enamoradas la una de la otra y las dos de esa risa.

                La futura espera de esas horas perdidas va a ser infinita.

                      

                   

            

                      

                   

            

                      

                   

            

Otro de los locos

               

El cuerpo se fatiga en la búsqueda por horas

                y horas. Palas, cedazos y la misma soledad

                que en el comienzo. Rumor de voces en la limpia

                claridad del mediodía. Voy a seguir cavando

                en el mismo lugar. Hay una piedra que los antiguos

                cazadores de fortuna llamaban el oro de los locos:

                tenía un brillo deslumbrante, aún más espléndido

                que el del oro verdadero. Esto era lo único

                que delataba su impostura: esa belleza excesiva,

                imposible. Voy a seguir cavando en el mismo

                lugar, mientras miro la extensión de este desierto

                como si fueran los mismísimo ojos de la fortuna

                que me mira, sólo a mí en esta luz. Que me elige.

                Me sorprendo del fracaso cada vez, como de un don.

                Viajan a través de mí los paisajes del azar, o de la suerte,

                siempre esquivos. En mi cedazo, el barro es hermoso

                y se diría que brilla en su opacidad y me enceguece.

                En la hermosura siempre hay un consuelo.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-