"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




24 de Enero, 2009


P U R E Z A

Publicado en De Otros. el 24 de Enero, 2009, 12:55 por MScalona

El número puro

 

           

                     

Hace mucho tiempo, el comercio de aceites de masa rescató la palabra <<puro>>. Durante mucho tiempo el aceite de oliva ha sido garantía pura; pero los demás aceites, ya sean de cacahuate o de nuez, nunca.

        

 

         Esa palabra sólo funciona sola. Por sí misma, para sí misma, no califica a nada ni a nadie. Quiero decir que no puede adaptarse, que se define claramente sólo a partir de su empleo.

 

 

         Esa palabra no es un concepto, ni un defecto, ni un vicio, ni una cualidad. Es una palabra de la soledad. Es una palabra sola, sí, eso es, una palabra muy breve, bisilábica. Sola. Sin duda, es la palabra más <<pura>> junto a la que y después de la que, sus equivalencias se borran de sí misma y para siempre quedan en lo sucesivo desplazadas, desorientadas, flotantes.

 

         Olvido decir: es una de esas palabras sagradas en todas las sociedades, en todas las lenguas, en todas las conciencias. En el mundo entero, eso es lo que ocurre con esa palabra.

 

         En cuanto Cristo llegó a este mundo, debió de pronunciarse en alguna parte y para siempre. Un caminante debió de pronunciarla, por el camino, en Samaria, o una de esas mujeres que acompañaban a la Virgen… Nada sabemos. En alguna parte y para siempre, esa palabra allí se quedó, hasta la crucifixión de Jesús. No soy creyente. Creo solamente en la existencia terrestre de Jesucristo. Creo que es cierto. Que Cristo y Juana de Arco debieron existir: su martirio resuelto en su muerte. También existió. Esas palabras siguen existiendo en el mundo entero.

 

         Yo, que no rezo, lo digo, y algunas noches lloro por ello para superar el presente obligatorio, a través de una televisión hecha de publicidad, orientada ahora hacia un futuro de yogures y automóviles.

 

         Ambos, Cristo y Juana de Arco, dijeron la verdad acerca de lo que creían oír: la voz del Cielo. Él, Cristo, fue asesinado como un deportado político. Y a ella, la bruja de los bosques de Michelet, debieron destriparla, quemarla viva. Violarla. Asesinarla.

                      

                            

 

      

 

                                                         * * * * *

              

                    

 

         Quisiera pedir, a quienes lean esas líneas, ayuda para un proyecto que concebí hace tres años, a raíz del anuncio del cierre de las fábricas Renault, en Billancourt. Se trataría de consignar los nombres y apellidos de todas las mujeres y de todos los hombres que pasaron su vida entera en esta fábrica nacional de renombre mundial. Y que lo hicieron desde principios de siglo, desde la fundación de las fábricas Renault, en Boulogne-Billancourt.

 

 

         Se trataría de una lista exhaustiva, sin comentario alguno.

 

 

         Debería alcanzar la cifra de una gran capital. Ningún texto podría contrarrestar esta realidad de cifras, de trabajo en Renault, de pena capital: la vida.

 

 

         ¿Por qué hacer lo que pido?

 

         Para ver lo que, en conjunto, formaría un muro de proletariado.

 

         Aquí, la historia sería el número: la verdad es el número.

 

         El proletariado en la inocencia más evidente: la del número.

 

         La verdad sería la cifra aún no comparada, incomparable del número, la cifra pura, sin comentario alguno, la palabra.

 

 

                                              

ESCRIBIR,  Marguerite Duras,  Ed Tusquets,  p. 71-2

Mujer de alguien

Publicado en De Otros. el 24 de Enero, 2009, 12:24 por sandra

... Femelle sabe escuchar, pero opina en el momento oportuno. Es sumamente sensible, ¿ya dije que se emociona hasta el puchero con los actores y con el ballet? ¡Ah, la ópera! Su favorita es María Callas, pero incluso aprendió de memoria toda la Andrea Chenier.

Come poco. Gasta menos, sólo en objetos útiles y duraderos, no es que sea avara, o ahorrativa en exceso, sino que tiene conciencia de los sufrimientos y peligros que acarrea el dinero. Femmelle sonríe con sus preciosos dientes blancos, y cuando ríe a todo trapo lo hace con cantarinas y contagiosas carcajadas. Femelle no llora con frecuencia, casi nunca lo hizo delante de testigos, y cuando en cierta ocasión no pudo contener el llanto, sus amigos presentes lloraron a su vez emocionados de haber podido compartir un dolor tan sublime, tan hondo. De sus ojos semicerrados emanaron lágrimas finas y sanas; cuando abrió los párpados, el verdor de sus magníficas pupilas y el enrojecimiento de los huevos oculares se mezclaron con tal armonía que el espectáculo resultó tan bello como contemplar un arco iris descendiendo del sol. Los demás sollozaron satisfechos por haber tenido la suerte de contemplarla llorar, porque en ella el desgarramiento es un asunto único y realmente conmovedor. Femelle, tan perfecta, sin embargo asusta. Es por eso que Femelle está sola. Porque Femelle, de tan intachable, acentúa nuestra imperfección. Entonces la criticamos, envidiosos, y comentamos que sus v irtudes no son más que manías, maquilladas irregularidades, extravagancias.

Femelle, por ejemplo, no cae enferma jamás. Sólo alguna vez sufrió una sencilla jaqueca y una ligera contracción ovárica, y eso fue en la primera menstruación. Su único aborto, años después, ella lo había necesitado, no deseado, pero debió asumir la calamidad de interrumpir el embarazo. Para parir, aún le queda tiempo. Es joven, porque para colmo parece impertinentemente joven. Pero ¿parir? ¿cómo? ¿por obra y gracia? Sin embargo el ginecólogo explicó que ella poseía las condiciones requeridas, el útero en exacta y adecuada posición. El útero en espera. Y dadas sus características físicas, muy saludables, pronosticó una maternidad sin complicaciones y un parto natural y rápido. Femelle, no fuma, no bebe, solo conoce de manera teórica los vicios malsanos de este mundo.

Femelle, indudablemente, es defectuosa, de fábrica...

Zoé Valdés

R U D Y - P A Z

Publicado en Humor el 24 de Enero, 2009, 9:30 por MScalona
Daniel Paz & Rudy

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-