"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




Enero del 2009


Rafael Bielsa : Israel - Palestina

Publicado en Aguafuerte el 31 de Enero, 2009, 12:06 por MScalona

           

                       

Dos a entenderse

www.perfil.com

Por Rafael Bielsa | 31.01.2009 | 01:21

                    

                     

El 10 de enero se posó sobre mi correo electrónico un texto del señor Federico Morgenstern, titulado "Querido Mundo". Leí: "… entiendo que estés molesto con nosotros los judíos, y sobre todo desde que tenemos Israel". Se refería a la ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza: "…hoy te molesta la represión a los palestinos. Mucho antes hemos molestado a los señores feudales, a los cruzados, a los reyes de España, a la Iglesia Católica de Roma, a Martín Lutero, a todos los gobernantes de Europa, al pueblo alemán... Fue debido a que nos sentimos molestos por molestarte, que decidimos establecer un Estado judío. Entretanto, y siendo apenas el 0,02% de tu población, te dimos más del 20% de los premiados con el Nobel. Aparentemente, querido Mundo, sos muy difícil de complacer. Nunca antes te habías mostrado tan interesado por la suerte de nadie como por la de los palestinos. ¿Por qué esta solidaridad cuando se enfrentan con Israel? ¿Por qué, querido Mundo, tus prestigiosos intelectuales comparan el Holocausto con un levantamiento armado que en dos años ha causado más de mil víctimas israelíes? Estás muy enojado porque no renunciamos a las tierras ganadas en 1967, a las que accedimos venciendo con nuestra sangre a la agresión de todo el mundo árabe. Ponete por un momento en la piel de un judío. El mismo odio, el mismo grito que oímos hoy: ¡Itbaj-el-iahud! ("¡masacrar a los judíos!"), fueron escuchados muchas veces. Luego de la Conferencia de Evian, en 1938, cuando la mayoría de los países puso excusas para no recibirnos, Chaim Weizmann, el primer presidente de Israel, dijo con tristeza: "El mundo parece estar dividido en dos partes: una donde los judíos no pueden vivir y la otra donde no pueden entrar". Ahí aprendimos que dependemos de nosotros mismos. Todas aquellas matanzas, todo aquel viejo antisemitismo, toma hoy la forma de antisionismo donde subyace la misma judeofobia de siempre. Pero no lo dudes, haremos todo lo posible para permanecer en nuestra propia tierra. En cualquier caso, Mundo, si te molestamos, acá hay un judío al que no le importa".

El 11 de enero le envié una respuesta: "¿Y qué pasa, señor Morgenstern, con un individuo al que lo consternan las matanzas en Gaza, y le sucede lo mismo con el Holocausto, con el exterminio del pueblo armenio, con los niños de Sierra Leona, con el aplastamiento en el Tíbet? ¿Qué pasa con un individuo que lee a Primo Levi, a Semprún, a Agamben, a Assouline, tratando de entender lo que no debe suceder nuevamente? ¿Qué pasa con quien puede decirle de corrido lo que les hicieron los "nacionales" a los judíos republicanos? ¿Forma parte de ese mundo que se calló desde Versailles hasta la Segunda Guerra ante lo que pasaba en Alemania? ¿Puedo sentirme molesto, pero no debo criticar una decisión del Estado de Israel? El Estado de Israel no es el pueblo judío inmemorialmente supliciado. Ni es el heredero de lo que no se hereda, de lo que por su excepcionalidad no tiene heredero. Sólo por eso puede dar la espalda a lo que de otro modo sería su herencia: las mejores enseñanzas humanistas de Spinoza, Kafka, Arendt, y miles de otros que nunca usarían el argumento de que los palestinos se escudan detrás de sus hijos. Baremboim también es judío, y Chomsky, y Juan Gelman. Lo que opino es que esta carnicería debe cesar".

11 de enero; Morgenstern: "… convengamos en que la inmensa mayoría de los críticos de Israel no son humanistas a su modo y que el doble estándar al cual se somete a Israel es evidente. Las críticas equiparándolo con el régimen nazi serían risibles si no fueran demenciales y peligrosas. Sabemos que los árabes israelíes gozan de mayores derechos en Israel que en cualquier otro país de Medio Oriente. Además, ¿qué guerra es proporcional? Si yo le pego a Tyson un codazo en la nuca mientras él mira para otro lado, obviamente me va a moler a trompadas después. Si saben que Israel tiene el poder bélico que tiene, ¿para qué tiran misiles a través de los años a una población civil desarmada? A la mayoría de la gente no le pido que discrimine entre una foto de un chico ensangrentado y un contexto histórico y político-militar complejo, pero a usted se lo exijo. A usted le pido que no sea un homo videns más, sino el homo sapiens que debe ser. ¿Es un invento que los palestinos se escudan detrás de sus hijos? ¿Algún otro ejército en la historia tomó tantas precauciones para minimizar las bajas civiles del otro bando? Se les dio Gaza hace más de tres años y lo único que hicieron fueron túneles para ingresar armas. No logro explicarme por qué no fueron capaces de construir refugios para la población civil, como en Ashdod o Sderot o Ashkelon. ¿No será que les interesa que muera la mayor cantidad de mujeres y niños posibles? No le escuché a usted decir nada respecto de los miles de misiles que cayeron en Israel".

12 de enero; Bielsa: "… quizás habría que comenzar por una pregunta: ¿cuál es, según su modo de ver, una solución para el conflicto, algo que sea diferente de echar una de las fuerzas armadas mejor equipadas de la Tierra encima de los millares de personas que viven en la Franja de Gaza y que votaron mayoritariamente por Hamas? Sólo pido algo distinto de lo que dijo John Bolton: "La opción de los dos Estados es imposible". No hay diferencia entre Bolton y Hamas, salvo la vereda en la que se colocan. Si la tesis consistiera en que Israel fue provocado para que pasara lo que está pasando, y que Mahmoud Ahmadinejad, Bashar al-Assad, Al Qaeda y decenas de personas y grupos añadidos se están frotando las manos, la pregunta sería: ¿por qué cae en la trampa Israel? ¿Por qué en este momento? ¿Maimónides es comparable con Benjamín Netanyahu? ¿Hannah Arendt con Tzipi Livini? ¿Los de ahora han heredado las mejores tradiciones o la peor lectura de la experiencia? Ashdod o Sderot o Ashkelon no tienen punto de comparación con Jabalya. Vea las fotos".

12 de enero; Morgenstern: "…tengo conocidos en Sderot que me cuentan cómo es vivir allí. Para el resto del mundo tal vez sea aceptable que un judío tenga que vivir así y si tenemos que esperar que la civilización occidental y las Naciones Unidas hagan algo para protegernos, el final está cantado. El Estado de Israel es un país como los demás que tiene derecho a contraatacar cuando es atacado. Nuestro deber no es solamente recordar a los muertos, sino proteger a los vivos. ¿Spinoza o Arendt dejarían que la lluvia de misiles palestinos les caiga encima sin hacer nada? ¿Lo considerarían "humanista" los habitantes del sur israelí?".

Epílogo efímero. Barenboim, en la Argentina, agosto de 2004, homenaje del Centro Islámico local: "… no me puedo imaginar un centro islámico, no sé, en Inglaterra o en Alemania, que tenga este gesto (…) y los felicito a ustedes y me felicito a mí mismo y a todos, de que esta característica sea parte de la Argentina. Esa es la primera razón por la que me conmueve mucho estar aquí hoy y que me honren de esta forma".

Si hay que recordar, recordémoslo todo.


resgreso al sur

Publicado en General el 31 de Enero, 2009, 11:50 por sandra

Cuando estuvo solo en un rincón del café, Oscar volvió a pensar en la cabeza pálida de tío Horacio en la camilla, que parecía haber aceptado definitivamente la expresión de leve interés y cortesía con que se enmascaraba al escuchar hablar de personas y cosas que habían estado o atravesado el sur de Buenos Aires, la zona extranjera que se iniciaba en la calle Rivadavia, y a partir delcarnaval de 1938. Tío Horacio alzaba las cejas y casi sonreía para esperar el fin de aquellas conversaciones. Recordando su rostro muerto, era nuevamente imposible adivinar en qué sentido y con qué intención el odio y el desprecio actuaban sobre las imágenes y los seres del barrio sur, cuál había sido la deformación obtenida o - tal vez no era más que esto- en qué tono de luz el odio y el desprecio envolvían para tío Horacio los paisajes proscritos del sur.

El primer sábado del carnaval del 38, tío Horacio y Perla pasearon por Belgrano después de la comida; salieron del departamento y caminaron despacio por Tacuarí y Piedras, tomados del brazo. Oscar supo que habían ido a beber cerveza en café alemán y que habían conversado allí hasta pasada la medianoche. Cuando volvieron, ella estuvo dando vueltas sin motivo por la casa, tarareando una música de Albéniz, y casi enseguida se acostó. Tío Horacio quedó un rato sentado junto a la mesa donde Oscar estudiaba. Parecía cansado y se quitó el cuello. Jugaba con el reloj metiendo un dedo en el bolsillo del chaleco y miraba pensativo la mesa, en las pausas, entre las preguntas distraídas. Oscar vió que sonreía suavemente, y lo oyó reir un poco cuando se levantó y estuvo un rato de pié, las piernas muy separadas,sacudiendo la cabeza. Después suspiró, hizo la última pregunta sobre libros y exámenes y subió al dormitorio.

El domingo no salieron de casa; durante todo el día se movieron con pesadez y silencio por el calor de la casa, mal vestidos, tendiendo a los rincones frescos y semioscuros, donde marcaban su presencia con gruesos diarios de la mañana, revistas y libros ajados, de fecha antigua. Cuando Oscar se fue al anochecer, Tío Horacio estaba solo en el escritorio contando unas gotas de remedio. "Ella se quiere ir y él no quiere presionarla hablandole de su enfermedad - pensó Oscar-, o ella se quiere ir y él va a buscar la forma de presionarla haciéndole saber, sin decirlo, que está otra vez enfermo".

......................................

Juan Carlos Onetti

En boca cerrada no entran moscas

Publicado en Pavadas hechas texto, el 29 de Enero, 2009, 16:53 por Saty

Apenas me levanté, supe que me había equivocado.

Tal vez en la manera de decir las cosas. Soy de ese tipo de personas que podríamos llamar “sin vueltas” y eso me ha costado más de un sinsabor. Sin embargo lo que digo lo hago con total convencimiento, es decir, rara vez me arrepiento.

Pero esta mañana me di cuenta que no debería haber hablado.

 

Siempre digo las mismas frases. Frases como  “si Dios quiere”, “no hay mal que por bien no venga”, “al mal tiempo buena cara”…

Adela dice que tengo esa costumbre, que mi vida entera es un cliché. Adela se refiere al hecho de que soy un ser humano muy común, esperable, obvio. Y yo, lejos de amargarme por su comentario, me alegro. Como si el hecho de ser sencilla y transparente fuera una virtud. Adela dice también, que debería tratar de que mis sentimientos no estuvieran tan a la vista, porque eso es peligroso.

 

La taza del café todavía está sobre la mesa.

Vacía.

No la mesa, la taza.

La mesa está repleta de restos de comida. Ninguno quiso levantarlos cuando empezó la discusión.

 

Como siempre todo empezó por una pavada, un comentario sobre alguien ajeno a nosotros y terminó involucrándonos en una madeja interminable de reproches.

 

-Para qué hablás si no lo conocés- me dijo

 

-“Porque los hombres son todos iguales. Cortados por la misma tijera”.

 

Adela insiste con eso del “sincericidio”. Para ella es fácil.

Es divorciada y las divorciadas aprenden a esconder. En el largo proceso de la separación y la bendita división de bienes, descubren que es mejor no hablar y si se habla no decir siempre la verdad.

Gracias a eso, Adela consiguió quedarse con la casa y uno de los autos. Si hubiera sido sincera, ahora estaría en la calle.

 

Levanto la mesa con cierta sensación de asco. Nunca me ha gustado acostarme sin dejar todo en orden. Tengo miedo de morirme por la noche y que los que vengan a buscar mis restos piensen que soy una mugrienta. Aunque anoche estaba tan hecha mierda que no pude más que levantarme de la silla y casi correr. No quería que se diera cuenta que estaba llorando.

 

-¿A dónde vas?- me gritó Manuel- Vení para acá… no sirve de nada largarme todos tus reproches y después rajarte.

 

Pero no hice caso.

 

Esta mañana Manuel se fue sin saludarme. Él es así, si está enojado ni me habla.

En cambio a mí, no me importa si la noche anterior le dije que se fuera con la chirusa esa que tiene de secretaria.

Tengo la cualidad de olvidarme de todo lo que digo a los cinco minutos. Y el defecto de recordar por siempre lo que otros dicen.

Eso no es bueno porque implica una disociación de los hechos.

Es por eso que apenas Manuel comentó que el vecino se había escapado con la hija del mejor amigo, yo empecé a decirle ya ni me acuerdo qué cosas a Manuel y él ahora está enojado. Y yo solo recuerdo que me dijo que ya estaba harto y que se iba para siempre.

 

Y lo peor de todo es que ahora me encuentro en una situación difícil porque no sé si preparar la cena para dos. Manuel no volvió de trabajar.

 

Y bueno… “Dios dirá”.  Porque en definitiva, “del dicho al hecho, hay un largo trecho”

 

 

 

  

 

 

 

 

Familia Savage

Publicado en General el 29 de Enero, 2009, 7:43 por negrointenso
alguien la vió? preparen los pañuelos, excelentes actuaciones y un tema tan vital como la vida misma. Está en DVD

Edgardo Zotto

Publicado en De Otros. el 26 de Enero, 2009, 10:07 por MScalona

 ME HAN REPROCHADO TODO

Se diría que el modo

de mover la cola

y acomodar las orejas

con la precisión de un radar

de un perro de caza ansioso

no puede ser motivo suficiente

para que un hombre adulto

profesional dotado de cierta

inteligencia estándar

pueda cambiar  el ánimo

en forma brusca

y transformar en placenteras

las últimas horas de un día

particularmente anodino.

                                               

                          

Edgardo Zotto (1947) nació (calle Ayolas) y vive en Rosario.

Con dificultad se pueden conseguir sus tres libros de poemas editados, uno mejor que otro, titulados:

MEMORIA DE FUNES, Edit  Tsé Tsé

RESTOS DE UNA CIVILIZACIÓN PERSONAL  Ed. Tsé Tsé 

IMPLUVIUM   Ed Siesta. El poema aquí publicado acaba de salir en la última edición de

DIARIO DE POESÍA.-

P U R E Z A

Publicado en De Otros. el 24 de Enero, 2009, 12:55 por MScalona

El número puro

 

           

                     

Hace mucho tiempo, el comercio de aceites de masa rescató la palabra <<puro>>. Durante mucho tiempo el aceite de oliva ha sido garantía pura; pero los demás aceites, ya sean de cacahuate o de nuez, nunca.

        

 

         Esa palabra sólo funciona sola. Por sí misma, para sí misma, no califica a nada ni a nadie. Quiero decir que no puede adaptarse, que se define claramente sólo a partir de su empleo.

 

 

         Esa palabra no es un concepto, ni un defecto, ni un vicio, ni una cualidad. Es una palabra de la soledad. Es una palabra sola, sí, eso es, una palabra muy breve, bisilábica. Sola. Sin duda, es la palabra más <<pura>> junto a la que y después de la que, sus equivalencias se borran de sí misma y para siempre quedan en lo sucesivo desplazadas, desorientadas, flotantes.

 

         Olvido decir: es una de esas palabras sagradas en todas las sociedades, en todas las lenguas, en todas las conciencias. En el mundo entero, eso es lo que ocurre con esa palabra.

 

         En cuanto Cristo llegó a este mundo, debió de pronunciarse en alguna parte y para siempre. Un caminante debió de pronunciarla, por el camino, en Samaria, o una de esas mujeres que acompañaban a la Virgen… Nada sabemos. En alguna parte y para siempre, esa palabra allí se quedó, hasta la crucifixión de Jesús. No soy creyente. Creo solamente en la existencia terrestre de Jesucristo. Creo que es cierto. Que Cristo y Juana de Arco debieron existir: su martirio resuelto en su muerte. También existió. Esas palabras siguen existiendo en el mundo entero.

 

         Yo, que no rezo, lo digo, y algunas noches lloro por ello para superar el presente obligatorio, a través de una televisión hecha de publicidad, orientada ahora hacia un futuro de yogures y automóviles.

 

         Ambos, Cristo y Juana de Arco, dijeron la verdad acerca de lo que creían oír: la voz del Cielo. Él, Cristo, fue asesinado como un deportado político. Y a ella, la bruja de los bosques de Michelet, debieron destriparla, quemarla viva. Violarla. Asesinarla.

                      

                            

 

      

 

                                                         * * * * *

              

                    

 

         Quisiera pedir, a quienes lean esas líneas, ayuda para un proyecto que concebí hace tres años, a raíz del anuncio del cierre de las fábricas Renault, en Billancourt. Se trataría de consignar los nombres y apellidos de todas las mujeres y de todos los hombres que pasaron su vida entera en esta fábrica nacional de renombre mundial. Y que lo hicieron desde principios de siglo, desde la fundación de las fábricas Renault, en Boulogne-Billancourt.

 

 

         Se trataría de una lista exhaustiva, sin comentario alguno.

 

 

         Debería alcanzar la cifra de una gran capital. Ningún texto podría contrarrestar esta realidad de cifras, de trabajo en Renault, de pena capital: la vida.

 

 

         ¿Por qué hacer lo que pido?

 

         Para ver lo que, en conjunto, formaría un muro de proletariado.

 

         Aquí, la historia sería el número: la verdad es el número.

 

         El proletariado en la inocencia más evidente: la del número.

 

         La verdad sería la cifra aún no comparada, incomparable del número, la cifra pura, sin comentario alguno, la palabra.

 

 

                                              

ESCRIBIR,  Marguerite Duras,  Ed Tusquets,  p. 71-2

Mujer de alguien

Publicado en De Otros. el 24 de Enero, 2009, 12:24 por sandra

... Femelle sabe escuchar, pero opina en el momento oportuno. Es sumamente sensible, ¿ya dije que se emociona hasta el puchero con los actores y con el ballet? ¡Ah, la ópera! Su favorita es María Callas, pero incluso aprendió de memoria toda la Andrea Chenier.

Come poco. Gasta menos, sólo en objetos útiles y duraderos, no es que sea avara, o ahorrativa en exceso, sino que tiene conciencia de los sufrimientos y peligros que acarrea el dinero. Femmelle sonríe con sus preciosos dientes blancos, y cuando ríe a todo trapo lo hace con cantarinas y contagiosas carcajadas. Femelle no llora con frecuencia, casi nunca lo hizo delante de testigos, y cuando en cierta ocasión no pudo contener el llanto, sus amigos presentes lloraron a su vez emocionados de haber podido compartir un dolor tan sublime, tan hondo. De sus ojos semicerrados emanaron lágrimas finas y sanas; cuando abrió los párpados, el verdor de sus magníficas pupilas y el enrojecimiento de los huevos oculares se mezclaron con tal armonía que el espectáculo resultó tan bello como contemplar un arco iris descendiendo del sol. Los demás sollozaron satisfechos por haber tenido la suerte de contemplarla llorar, porque en ella el desgarramiento es un asunto único y realmente conmovedor. Femelle, tan perfecta, sin embargo asusta. Es por eso que Femelle está sola. Porque Femelle, de tan intachable, acentúa nuestra imperfección. Entonces la criticamos, envidiosos, y comentamos que sus v irtudes no son más que manías, maquilladas irregularidades, extravagancias.

Femelle, por ejemplo, no cae enferma jamás. Sólo alguna vez sufrió una sencilla jaqueca y una ligera contracción ovárica, y eso fue en la primera menstruación. Su único aborto, años después, ella lo había necesitado, no deseado, pero debió asumir la calamidad de interrumpir el embarazo. Para parir, aún le queda tiempo. Es joven, porque para colmo parece impertinentemente joven. Pero ¿parir? ¿cómo? ¿por obra y gracia? Sin embargo el ginecólogo explicó que ella poseía las condiciones requeridas, el útero en exacta y adecuada posición. El útero en espera. Y dadas sus características físicas, muy saludables, pronosticó una maternidad sin complicaciones y un parto natural y rápido. Femelle, no fuma, no bebe, solo conoce de manera teórica los vicios malsanos de este mundo.

Femelle, indudablemente, es defectuosa, de fábrica...

Zoé Valdés

R U D Y - P A Z

Publicado en Humor el 24 de Enero, 2009, 9:30 por MScalona
Daniel Paz & Rudy

uff!

Publicado en General el 21 de Enero, 2009, 7:21 por Lorena Aguado
Ya ves, no soy arquitecta. Apenas puedo meterme en la casa que otro construyó y vivir con unos pocos muebles.
Es difícil para mí a esta altura. No dejo de compadecerme y cuando se hace de noche ya no sé bien qué hacer.
Estoy preocupada por las cosas que pasan fuera de mí: el calor, la crisis económica, el clima de Mar del Plata y la sequía en el campo.
Todo me confunde y me lleva a las orillas; ahí donde las cosas son de una manera u otra depende del paso que uno de.
Sin embargo, el miedo no me hace temblar. Me vuelvo una estatua viviente, de esas pintadas de blanco que vegetan en la peatonal. La parálisis es vertical, desde el cerebro a los pies y me hace sentir estúpida.
Me pregunto qué debería pasarme para ejecutar el primer movimiento; uno que se parezca a un paso de danza. Pegar un salto abriendo las piernas en ángulo y considerar el desgarro muscular como una consecuencia. Concentrar el dolor en los gestos y llevar los brazos hacia delante, como una aficionada.
Planeo una sonrisa anticipadamente. Antes de que las cosas empiecen a suceder. A dos horas de que abran los supermercados y los centros de pago rápido.
Estiro los labios hacia los costados y reparo en las manos; las venas poseen una elevación extraña, como queriendo salirse.
Me pregunto cuantas cosas conservo aún, innecesariamente.
Tomo el libro con el resto de las arterias que buscan permanecer dentro de mí. Decido continuar la lectura de ayer. El protagonista es un hombre de unos 40 años que se ha conformado con cierta idea apaciguada de la vida. Amortiza la resignación desde la fecha de la primera edición. Uno comienza a leerlo desde ahí y sabe que él va a hacer “lo que puede” con su trabajo, sus hijos y su ex mujer. Pero no pasará nada extraordinario.
Retomo en la parte donde habla de los turistas.
En el medio del viaje, me doy cuenta de que me equivoqué otra vez. No sé nada sobre Frank. Tampoco sobre mí.
Algo inesperado provoca el primer movimiento. Raspo con el dedo índice los restos de una mosca disecada que murió aplastada en la página 37.

...

Publicado en Nuestra Letra. el 18 de Enero, 2009, 11:35 por Gonza!

Un texto

Este el momento en el que un texto como sí da su comienzo. Apoyado en estas primeras líneas usted lector ¡Sí, usted, no mire a los lados! Verá las formas formarse, se internará como machetes en junglas, ¡Oh placer de lo novísimo! Sentir de a una las ideas del ideólogo, letras de letrista, locuras de locos, escritos del que escribe; mientras/pintan/la piel para siempre (eso si hay suerte y de repente no pasa que el texto es masa esquiva y solo deja una idea de papel terminado, de camino que quizás ¿para qué?, con-qué-sentido-recorrer). Será cada letra una mella en lo intimo de su ser si la suma de letras vuelta eso de pronto, una daga en las tripas porque sabemos a veces sí, y la cadena fría de oraciones golpea en sucesión implacable los sentidos. ¡Nada de nuevo igual! ¡Dios! ¿Dios? No lo sabe, intuye siempre, y siente algo entreverado en los símbolos, claro que no solo eso, se lo niegan, usted retruca ¡Claro no solo eso! Mucho más, y la dicha intima de una metáfora, un adjetivo sin sentido pero en la rendija justa lo vuelve (diga si no) ido ido de placer, "¿Qué ha sido de mi yo de antes?" Nunca más lo sabrá, ya usted golpeado y las fibras separadas, su mente al fin algo nuevo después de semejante magia negra, de tan truculenta brujería de vocablos ¡Nadie como usted lo sabe lector! Que mira ahora el cielo, o el árbol, o el caer de una escalera y el estruendo de su encuentro con el piso,

sabiéndose otro,

otro variado,

otro distinto.

p.v.s.p.v.T.l.

Ahijado

Publicado en Poemitas. el 16 de Enero, 2009, 10:44 por tomasboasso

 

A falta de higiene

nació

en una maternidad pública.

Era el séptimo hijo varón.

El presidente lo apadrinó mediante una carta firmada.

17 años más tarde

murió acuchillado en una riña

en la villa 31.

Cuando el secretario le comunicó el caso,

el presidente firmaba una gran cantidad de papeles,

dijo:

“sí, sí, ya me pongo en campaña.”

 

REFLEJOS EN EL ESPEJO

Publicado en General el 15 de Enero, 2009, 23:15 por CELINA

  Cuando esta mañana me miré al espejo, me sorprendí. Me costó largo rato darme cuenta que esos ojos que me observaban,entre asombrados e inquisitivos, correspondían a mi persona. ¿Era posible que hubiese estado mirándome todo este tiempo sin verme realmente?. Alargué la mano y tímidamente intenté rozar a través del espejo, a ese otro que aparecía reflejado y que evidentemente era yo.

  Suele suceder que muchas veces sólo vemos lo que queremos ver, y en ese momento mi imagen me había tomado desprevenida, con mis defensas ausentes. ¿De qué tenía que defenderme?. Del paso del tiempo, de las marcas que la vida se ensaña en dejarnos y que suelen resultarnos imperceptibles, hasta el caótico día en que abrimos los ojos a la realidad y descubrimos que apenas nos reconocemos.

   No era que estuviera disconforme, al menos no más que cualquier persona habituada a verse todos los días durante una cierta cantidad de años, uno no se va preguntando si la cara resulta agradable o no, simplemente convive con ella, sino que yo tenía una imagen mental de mí misma diferente a la que ahora se me presentaba. ¿Quién era yo en realidad?

  Si miraba detenidamente, lo primero que veía era a una niña de pelo oscuro, pecas en la nariz y una vincha roja que impedía que el cabello, rebelde, cayese sobre su rostro. Se la veía feliz, inocente.

  Si me concentraba un poco más, esa niña se transformaba en una jovencita de sonrisa alegre y vivaz, las pecas seguían allí, aunque intentara disimularlas con un poco de maquillaje, que no le quedaba nada bien, era muy joven aún, aunque ella no lo creía; se sentía grande, con ganas de llevarse el mundo por delante.

   Superpuesta a esa imagen aparecía una de rasgos más maduros, no mucho; lo que destacaba era una mirada concentrada, totalmente absorta; no tenía muy en cuenta lo que sucedía a su alrededor, sólo le interesaba su pequeño mundo, reducido a libros y estudio. Se la veía tranquila.

    Si mi mirada quedaba fija en el espejo, podía ver en sucesión ininterrumpida que mi rostro iba mutando, pequeños detalles que con el paso de los años se tornaban cada vez más visibles. Finalmente sí podía observar un rostro que evidenciaba a una mujer adulta, con algunas arrugas. El pelo  ya no era tan oscuro. Se podía deducir que había vivido muchos momentos felices y otros no tanto; en su conjunto irradiaba paz, la mirada estaba relajada y la sonrisa acudía fácilmente a su boca, casi sin llamarla. Lo más desconcertante era que sobre esa imagen se reflejaban otras dos, que aparecían y desaparecían,se superponían como si las tres fuesen una sola, o se separaban, manteniéndose independientes, aunque era evidente que estaban unidas por lazos muy fuertes. Ahora podía verlas con más claridad,  una se parecía bastante a mí, aunque mucho más joven, era una niña, y la otra un varón, sí, ésta también se parecía,  aunque no tanto, pero la nariz y quizás los pómulos, la misma sonrisa, abierta, amplia.....

   Finalmente me dí cuenta, todas esas imágenes correspondían a la misma persona ,a mí, y reflejaban el paso del tiempo, expresaban con sorprendente sencillez lo que a veces no nos detenemos a meditar, que la vida deja marcas y que está bueno tenerlas, porque significa que estamos vivos, que nos alegramos y sufrimos con las cosas cotidianas, y que envejecer forma parte de eso, de vivir.

   Concluí que nuestro rostro a la larga termina reflejando lo que somos, lo que sentimos, y que la mayoría de las veces vemos  sólo lo que deseamos ver. En mi caso, me quedo con el último, el actual, que ya dejó de reflejar exclusivamente a mi persona, para incorporar los rostros de mis hijos; me gusta verlos reflejados en el espejo cuando me miro, es una forma de llevarlos siempre conmigo, de sentir que nunca se separarán de mí en forma absoluta.

    De ahora en adelante, cuando me mire al espejo no me voy a sorprender. Aprendí a mirar detrás de la imagen que el mismo refleja, que en definitiva es lo que tiene verdadera importancia.

                                                          CELINA

Vacaciones

Publicado en columnas light veraniegas el 12 de Enero, 2009, 16:44 por negrointenso
 

Vacaciones


El perfecto mimetismo del ocio

Gente rubia de piel morena y

un amasijo de besos, saliva y

cuerpos sobre la arena.


Una pareja que despliega sus

reposeras como si fuera un Rolls Royce.


En los parlantes está sonando

muy fuerte

el hit del verano.


Toda la vida

gente preguntándome

si no me aburro

cuando leo,

Toda la vida respondiendo No.


Llego a la playa

me mojo los pies y

ya quiero huir de la distracción de la naturaleza

la diversión reglamentada del

silbato del bañero

la culpa por los kilos de más

aquí nada se oculta

todo se miente.


Dos cuerpos en perfecto estado de inquietud

el tuyo y el mío

en silencio

recortados en la lonita

y vos sugerís:

si nos tomamos un taxi y nos vamos a casa.


Sin la resignación suficiente

para repartir las cartas

o entregarse a los juegos de paleta pelota.

El mate como estandarte único

ante la abulia

los libros con arena

los sandwiches más arena.


Observamos la infraestructura elemental

la fragilidad como virtud arquitectónica

unos cuantos palos con techos de paja y

la perfección de la telaraña.


La felicidad artificial

armada de espuma y saludos al azar

una vida con olor a protector solar

y gusto a licuado.


El brillo del agua

la abundancia de los colores

el reflejo del sol

todo encandila.



El rey de los Alisos. M. Tournier

Publicado en De Otros. el 11 de Enero, 2009, 13:35 por sandra
18 de mayo de 1939 . Durante mucho tiempo he hecho fotos a escondidas, quiero decir, a espaldas de mis modelos. El método es cómodo y fructífero. Además, va bien contra la leve cobardía que siempre me atenaza en el momento de entregarme a un rapto de imagen. Pero, al fin y al cabo, se trata de un remedio para salir del paso, y ahora reconozco que siempre es preferible, por aterrador que parezca, encararse con el modelo. Pues es bueno que el punto de vista se refleje de otra manera en el rostro o actitud del modelo: sorpresa, cólera, miedo; o sus contrarios: vanidosa satisfacción, ruindad, gesto obsceno o provocador. Hace cien años, cuando la anestesia hizo su entrada en la sala de operaciones, algunos cirujanos pusieron el grito en el cielo. "La cirugía ha muerto - dijo uno de ellos - . Se basaba en la unión del paciente y el cirujano en el sufrimiento. Con la anestesia, se rebaja al nivel de la disección de cadáveres." En la fotografía ocurre algo parecido. Los teleobjetivos que permiten operar desde lejos, sin ningún contacto con el modelo, matan lo más emocionante de la acción: el leve sufrimiento que experimentan, al mismo tiempo y en polos opuestos, quien se sabe fotografiado, y quien sabe que el modelo sabe que se realiza un acto depredador, un rapto de imagen.

Walsh x Walsh

Publicado en De Otros. el 10 de Enero, 2009, 9:50 por MScalona

Rodolfo Walsh

Por Rodolfo Walsh
"Ese hombre", de Rodolfo Walsh.
1996 Seix Barral

            Me llaman Rodolfo Walsh. Cuando chico, ese nombre no terminaba de convencerme: pensaba que no me serviría, por ejemplo, para ser presidente de la República. Mucho después descubrí que podía pronunciarse como dos yambos aliterados (1), y eso me gustó.
            Nací en Choele-Choel, que quiere decir "corazón de palo". Me ha sido reprochado por varias mujeres.
            Mi vocación se despertó tempranamente: a los ocho años decidí ser aviador. Por una de esas confusiones, el que la cumplió fue mi hermano. Supongo que a partir de ahí me quedé sin vocación y tuve muchos oficios. El más espectacular: limpiador de ventanas; el más humillante: lavacopas; el más burgués: comerciante de antigüedades; el más secreto: criptógrafo en Cuba.
            Mi padre era mayordomo de estancia, un transculturado al que los peones mestizos de Río Negro llamaban Huelche. Tuvo tercer grado, pero sabía bolear avestruces y dejar el molde en la cancha de bochas. Su coraje físico sigue pareciéndome casi mitológico. Hablaba con los caballos. Uno lo mató, en 1947, y otro nos dejó como única herencia. Este se llamaba "Mar Negro", y marcaba dieciséis segundos en los trescientos: mucho caballo para ese campo. Pero esta ya era zona de la desgracia, provincia de Buenos Aires.
            Tengo una hermana monja y dos hijas laicas.
            Mi madre vivió en medio de cosas que no amaba: el campo, la pobreza. En su implacable resistencia resultó más valerosa, y durable, que mi padre. El mayor disgusto que le causo es no haber terminado mi profesorado en letras.
            Mis primeros esfuerzos literarios fueron satíricos, cuartetas alusivas a maestros y celadores de sexto grado. Cuando a los diecisiete años dejé el Nacional y entré en una oficina, la inspiración seguía viva, pero había perfeccionado el método: ahora armaba sigilosos acrósticos.
            La idea más perturbadora de mi adolescencia fue ese chiste idiota de Rilke: Si usted piensa que puede vivir sin escribir, no debe escribir. Mi noviazgo con una muchacha que escribía incomparablemente mejor que yo me redujo a silencio durante cinco años. Mi primer libro fueron tres novelas cortas en el género policial, del que hoy abomino. Lo hice en un mes, sin pensar en la literatura, aunque sí en la diversión y el dinero. Me callé durante cuatro años más, porque no me consideraba a la altura de nadie. Operación masacre cambió mi vida. Haciéndola, comprendí que, además de mis perplejidades íntimas, existía un amenazante mundo exterior. Me fui a Cuba, asistí al nacimiento de un orden nuevo, contradictorio, a veces épico, a veces fastidioso. Volví, completé un nuevo silencio de seis años. En 1964 decidí que de todos mis oficios terrestres, el violento oficio de escritor era el que más me convenía. Pero no veo en eso una determinación mística. En realidad, he sido traído y llevado por los tiempos; podría haber sido cualquier cosa, aun ahora hay momentos en que me siento disponible para cualquier aventura, para empezar de nuevo, como tantas veces.
            En la hipótesis de seguir escribiendo, lo que más necesito es una cuota generosa de tiempo. Soy lento, he tardado quince años en pasar del mero nacionalismo a la izquierda; lustros en aprender a armar un cuento, a sentir la respiración de un texto; sé que me falta mucho para poder decir instantáneamente lo que quiero, en su forma óptima; pienso que la literatura es, entre otras cosas, un avance laborioso a través de la propia estupidez.
           

(1) Unidad métrica compuesta por una sílaba breve (sin acento) y una larga (acentuada).
Así, habría que leer Rodólf Fowólsh.

¡ No es una Guerra !

Publicado en General el 8 de Enero, 2009, 16:59 por MScalona

No es una guerra, no hay ejércitos enfrentados. Es una matanza.

No es una represalia, no son los cohetes artesanales que han vuelto a caer sobre territorio israelí sino la proximidad de la campaña electoral lo que desencadena el ataque.

No es la respuesta al fin de la tregua, porque durante el tiempo en el que la tregua estuvo vigente el ejército israelí ha endurecido aún más el bloqueo sobre Gaza y no ha cesado de llevar a cabo mortíferas operaciones con la cínica justificación de que su objetivo eran miembros de Hamas. ¿Acaso ser miembro de Hamás despoja de condición humana al cuerpo desmembrado por el impacto del misil y al supuesto asesinato selectivo de su condición de asesinato sin más?.

No es un estallido de violencia. Es una ofensiva planificada y anunciada hace tiempo por la potencia ocupante. Un paso más en la estrategia de aniquilación de la voluntad de resistencia de la población palestina sometida al infierno cotidiano de la ocupación en Cisjordania y en Gaza a un asedio por hambre cuyo último episodio es la carnicería que en estos días asoma en las pantallas de nuestros televisores en medio de amables y festivos mensajes navideños.

No es un fracaso de la diplomacia internacional. Es una prueba más de complicidad con el ocupante. Y no se trata sólo de Estados Unidos que no es referencia moral ni política sino parte, la parte israelí, en el conflicto; se trata de Europa, de la decepcionante debilidad, ambigüidad, hipocresía, de la diplomacia europea.

Lo más escandaloso de lo que está pasando en Gaza es que puede pasar sin que pase nada. La impunidad de Israel no se cuestiona. La violación continuada de la legalidad internacional, los términos de la Convención de Ginebra y las mínimas normas de humanidad, no tiene consecuencias. Más bien, al contrario, parece que se premia con acuerdos comerciales preferentes o propuestas para el ingreso de Israel en la OCSE. Y qué obscenas resultan las frases de algunos políticos repartiendo responsabilidades a partes iguales entre el ocupante y el ocupado, entre el que asedia y el asediado, entre el verdugo y la víctima. Qué indecente la pretendida equidistancia que equipara al oprimido con su opresor. El lenguaje no es inocente. Las palabras no matan pero ayudan a justificar el crimen. Y a perpetuarlo.

En Gaza se está perpetrando un crimen. Lleva tiempo perpetrándose ante los ojos del mundo. Y nadie podrá decir, como en otro tiempo se dijo en Europa, que no sabíamos.

Teresa Aranguren, Pedro Martínez Montávez, Rosa Regás,

José Saramago, Pilar del Río, Cármen Ruiz Bravo, Belén Gopegui,

Constantino Bértolo, Santiago Alba Rico.

último botón de FORD

Publicado en De Otros. el 8 de Enero, 2009, 10:49 por MScalona

RICHARD   FORD                                       

ACCIÓN DE GRACIAS, novela, Anagrama,  p. 576-8                

                    

                              

Mi querido Frank

 

Me gustaría escribirte algo que me saliera verdaderamente del corazón y revelara mi interior, lo bueno y lo malo, para que te sirviera de consuelo por todo esto. Pero no sé  si seré capaz. No estoy segura de conocer mis verdaderos sentimientos, pero se que los tengo. No me hago una idea de lo que pueda estar pasando. Supongo que añoro el Día de Acción de Gracias, porque he estado pensando en ti y en ese precioso lago Laconic al que fuimos una vez. Apuesto a que se te ha ocurrido algo realmente interesante para celebrar la fiesta. Espero que no estés solo. Supongo que no lo estarás, bandido. A lo mejor has conocido a alguna elegante agente inmobiliaria y te vas con ella (espero que no a Moline). Lo que ahora siento, dejando aparte las emociones verdaderas, es que en mi vida todo gira ahora alrededor de mí, y no encuentro manera de cambiar los pronombres.  Me doy cuenta de lo que me pasa, pero no tengo plena conciencia de mí misma. Mis hijos estarían de acuerdo; en caso de que me hablaran, que no lo hacen. Pero ¿tiene esto algún sentido? (Posiblemente no te enviaré esta carta.) Creo que debería disculparme por todo lo que ha pasado en junio, y en mayo. Lamento los problemas que te he causado. Probablemente es difícil entender que te quisiera y estuviera satisfecha con la vida que llevábamos juntos y que luego me marchase con mi ex marido. Siempre había pensado que, para abandonar a alguien, la gente debía comprender primero que era desdichada. Pero en la vida las cosas pueden ir bien y a pesar de ello cometerse una tontería, y luego uno piensa en si lo era o no. Desdichado, quiero decir. ¿Qué es lo que prueba eso? Pero como en realidad no puedo lamentar haberlo hecho, ¿por qué disculparme sólo a medias? Es como lo que tu dirías si vendieras una casa que no te pareciera bien, pero supieras que el cliente la necesita de verdad. Si tengo razón (sobre ti), pensarás que esto es muy raro y no muy interesante: típico de alguien del sur de Ohio. Tú era así.

Cuando me marché con Wally en junio, era incapaz de abrir mi corazón. No podía tener en cuenta los sentimientos de los demás. Los suyos, por ejemplo… era imposible. Fue tan  horroroso encontrarme con Wally. A propósito, lo obligué a venir. Él no quería y estaba muy avergonzado, quizás te dieras cuenta. Creo que me marché impulsada por una idea: volver atrás y experimentar algo que no había experimentado antes. (Repito mucho esa palabra) Nunca he sido lo bastante estúpida para pensar que alguien fuera capaz de hacer eso. En realidad hay cosas que deberían dejarse como están, tanto si se quiere arreglarlas como si no. Eso lo pienso ahora. Me parece que no estoy muy animada. Ahora me pregunto si me habrá afectado el milenio. Si todo este trastorno y alboroto tiene que ver con el efecto dos mil. ¿A ti no te ha afectado todavía? La primavera pasada creo que no. Los dos somos <<hijos únicos>>. Quizás sólo sea solo miedo a la muerte. A lo mejor temía que tú y yo no íbamos a llegar a nada y no me había dado cuenta hasta entonces. No soy muy reflexiva. Eso ya lo sabes. O al menos no lo era antes. Hago preguntas pero no siempre las contesto ni pienso en las respuestas.

                No quiero entrar en muchos detalles. Sé que me fui con Wally por motivos particulares, probablemente egoístas. Y en agosto ya sabía que no me quedaría mucho tiempo con él. Era un hombre extraño. Lo quise una vez, pero creo que he podido volverlo loco al menos dos veces. Porque lo que ocurrió hace treinta años es que no era nada feliz viviendo conmigo, y no se atrevía a decírmelo. De modo que se marchó. Así de sencillo. No sé si entonces estábamos seguros de algo. De muy poco, probablemente. Esta vez intentamos conseguir el apoyo de los chicos. Pero los dos están locos de atar y nos trataron como si fuéramos unos chiflados, no nos dirigieron la palabra y se sumieron en sus absurdas creencias, aunque le recordamos: <<Somos vuestros padres.>> <<¿Quién lo dice?>>, contestaron. Creo que los he perdido.

                Me habría marchado entonces (finales de agosto), pero Wally me preocupaba. Apenas comía y había perdido bastante peso. No salía de la bañera hasta que el agua se quedaba helada (vivíamos en su casa de campo, que no estaba mal, aunque era pequeña). Lo veía en medio de un pequeño huerto de manzanos que adoraba, y se ponía a hablar solo, aunque supongo que era conmigo. Lo sorprendía mirándome de manera extraña. Y luego empezó a bañarse en el mar. Era una figura blanca y voluminosa, incluso habiendo adelgazado bastante. Como ya he dicho, creo que lo volví loco. Pobrecillo.

                No voy a contar el resto. Ya te enterarás antes o después. La mejor manera de salir de un sitio quizás sea dando un rodeo. ¿Quién dijo eso?

                Pero ya no estoy en Mull. (¿No te parece un nombre curioso? Mull.) Estoy en un sitio llamado Maidenhead, o Cabeza de Doncella, que también es un nombre divertido, y está en la PERA (Pérdida Albión). ¡Hablando de retroceder en el tiempo! No es que haya adelantado mucho saliendo de Mull. Salgo de Mull para acabar en Maidenhead. Es para desternillarse de risa. Esto no es más que un barrio residencial, no muy bonito ni muy distinto de cualquier otro. Tengo un trabajo temporal en un simpático centro artístico (así lo llaman), donde necesitan mi experiencia profesional para organizar la felicidad de las personas mayores. Es como lo de Cáritas, aunque los ancianos ingleses son más fáciles que los nuestros, con diferencia. Inglaterra no es mal sitio para estar sola (ya había venido aquí dos veces). La gente es amable. Es evidente que todo el mundo se encuentra bastante solo, pero resulta algo natural, de manera que no se lo toman muy a la tremenda. A diferencia de América, donde la gente se ve enloquecida atraída por una cosa y por otra, y tampoco les parece mal; o eso creo yo. No he votado, a propósito, y ahora las cosas han cobrado ese horroroso giro con Bush. ¿No te parece increíble? ¿Puede ganar verdaderamente ese cabeza de chorlito? ¿O hacer trampa? Supongo que sí. Seguro que tú sí has votado, y ya sé a quién.

                ¿Cómo están tus hijos? ¿Seguís peleándoos Paul y tú? ¿Sigue Clarissa tan lesbiana? (Apuesto a que no.) ¿Sales con alguien? ¿Vendes muchas casas? Supongo que sí. (Se ve que estoy tanteando el terreno.) Este año cumplo cincuenta y cuatro, pero eso ya lo sabes, naturalmente. Y no soy abuela, lo que me extraña mucho, aun cuando mis hijos me odien tanto; no sé exactamente por qué. Estoy pensando en irme a un retiro en Gales –una cosa druídica-, porque tengo que ir a alguna parte pero no sé muy bien adónde. Aunque me siento muy cómoda conmigo misma. Tener cincuenta y cuatro años (casi) también me resulta raro. No parece una época espiritual, aunque tú crees que todas las edades tienen la suya. Esta mía, no lo sé. Me parece que todo el mundo necesita una definición de la espiritualidad, Frank (tú tienes una, creo). No se podría ir a un concurso de la tele, verdad, donde te pidieran una definición de espiritualidad y no conocer ninguna. (Ese retiro viene al caso.) Junio no me parece tan lejos. ¿Y a ti? No puedo decir que pensara que las cosas acabarían así, tal como están ahora. Aunque puede que sí.

                Pero deseo decirte algo (buena señal, quizás). Quiero decirte una razón de por qué estoy segura de que te quiero. Hay gente a cuyo alrededor podemos estar, cosa que a veces damos por hecho, y que hace que nos sintamos generosos y amables e incluso más inteligentes de lo que probablemente somos; además de creer que tenemos éxito a nuestros propios ojos y a los del mundo. Ésa es la gente ideal, cariño. Y eso es lo que tú eres para mí. Estoy segura de que yo no significo lo mismo para ti, porque tengo la sensación de que para ti soy ahora como una especie de control de carretera. No hay nadie más que sea eso para mí, y no sé por qué, pero es lo que eres para mí. Si es que te lo estás preguntando.

                (El motivo por el que estoy escribiendo esto es para ver cómo me sale. Si me parece que está bien, entonces lo estarás leyendo <<ahora>>.) Por último (gracias a Dios, ¿eh?), no sé si quiero seguir estando casada contigo. Pero tampoco sé si quiero el divorcio, ni si puedo vivir sin ti. ¿Hay una palabra precisa para ese estado humano? A lo mejor se te ocurre algo a ti. Quizás sea Nueva Jersey. Aunque aquí, en Maidenhead (¡vaya nombrecito!), donde por el motivo que sea acuden turistas, me encuentro con norteamericanos de todas partes. Dicen que son de Iowa, de Oregón, de Florida. Y pienso… que eso ya no importa. A lo mejor no estaría mal marcharse de Nueva Jersey. Puede que sólo necesitemos un cambio. Como decían los hippies cuando eran tantos, y pedían una monedas en el Loop de Chicago: <<El cambio es bueno.>> Eso me parecía un desmadre. Por lo menos no tenemos cáncer, Frank. Así que tal vez estemos todavía en condiciones de hacer algunas cosas juntos. También quiero que sepas –y esto es importante- que nunca has sido aburrido en la cama, por si te has hecho preguntas sobre eso. Te llamaré el Día de Acción de Gracias, que no es fiesta en Maidenhead y quizás pueda utilizar la línea interurbana del centro artístico. Con todo cariño y un beso.   Sally    (tu mujer perdida).  

   

Cuando leí tu aguafuerte me acordé de algo que escribí... Osama Obama

Publicado en Aguafuerte el 7 de Enero, 2009, 16:36 por Saty

 

 

Pareciera un juego de palabras, pero no, tan solo dos nombres y una letra que marca le diferencia.

Dos nombres que corresponden a dos hombres, podríamos preguntarnos qué tienen en común. ¿El color de la piel? ¿Sus ideales? ¿La forma de enfrentar la vida?

Mientras uno se ha convertido en el personaje del año, el otro ha sido personaje por años.

Al segundo, le bastó volar dos emblemáticas torres para que el mundo no pudiera olvidarse nunca de su rostro, barbado y cetrino ni de la mirada penetrante de sus ojos.

Se ha dicho que está muerto, argumento de dudosa veracidad porque el cuerpo nunca fue encontrado, pero eso ha contribuido para llevar su figura a la condición de mito. No hay forma más certera de convertirse en mito que morir en la plenitud de la causa.

Ahora el mito parece querer regresar y amenaza con un comunicado a su casi tocayo.

Lejanos ambos, parecidos sus nombres. Lejanos, pero no tanto.

Apenas cuatro años separan sus fechas de nacimiento y ambos han estado ligados de una u otra forma al sistema capitalista del país del norte.

“S” lo usó para lograr su entrenamiento en la cia y mover dinero a través de sociedades fantasmas. Sus transacciones estaban bien vistas ya que los afganos de los cuales el muchacho era parte en ese momento, luchaban contra Rusia. Aunque después cuando vuelve a su país como héroe, objeta la presencia de los norteños en Arabia Saudí, durante la guerra del Golfo. Poco después declara una guerra Santa a sus ex amigos y los involucra en un conflicto en el mundo musulmán que terminaría con los musulmanes moderados y restablecería el Califato. Hasta ahí la historia.

Por su parte “B”, no ha desperdiciado en absoluto ni una de las oportunidades que un país tan vasto le ha brindado. Sus universidades le han permitido desarrollar una extensa educación y una no menos prolífica carrera política, hasta llegar a figurar como el primer presidente electo afroamericano.

Es de esperar que la sutil diferencia en sus nombres no lo sea en la manera de llevar a cabo sus ideas.

Hasta ahora, sus tiernos ojos y su sonrisa franca, distan mucho de ese otro rostro y parecen prometernos un futuro donde la palabras guerra, muerte, corrupción y negociados estén mal vistas. Habrá que esperar.

¿CUÁNTA GENTE...

Publicado en Aguafuerte el 7 de Enero, 2009, 15:27 por MScalona

habrán asesinado estos cinco tipos... eh...?

Millones ????  Miles de millones...????

Por acción, omisión, negligencia, estupidez, ignorancia, y blá, blá, blá...

algunos pensarán que OBAMA no... OBAMANÓ... OBAMANÓ... 

.....OBAMANOCHECERÁ......

dénle tiempo... en estos 10 días no le escuché decir nada de la atroz matanza

que está haciendo Israel contra los Palestinos... con el claro consentimiento

norteamericano...  

La elegida

Publicado en La vi y me gustó el 6 de Enero, 2009, 21:27 por negrointenso
mañana (Miércoles) a las 18.20 dan la última función de esta película dirigida por Isabel Coixet, actúan Ben Kingsley, Penélope Cruz y Dennis Hopper en el cine del siglo, yo fui hoy y no funcionaba el aire acondicionado pero vale la pena, lleven pañuelos.

Artículos anteriores en Enero del 2009

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-