CARLOS BATTILANA
Publicado en De Otros. el 30 de Noviembre, 2008, 9:56 por MScalona|
CARLOS nació en Corrientes en 1964. Vive en Bs. As.
I
Por mí, o por vos, o por la clemencia que el tiempo otorga esa perfección se ha vuelto costumbre, descanso en la sombra, tranquilidad de estos muros verdes y transparentes. Vicio horroroso, los días prometen algo de lo que no estamos seguros.
II
Esto y lo otro río sin luz perro, perrito herido, por tu cierta entrega de espuma por tu actividad sin celo sos el rocío que la ceniza no niega.
III
Para no decir que esto es esto otro, para no usar palabras que los escribas cansados se permiten sin acertar, retomo aquella huella, este minúsculo aire que el bosque con su razón reclama. Voces, ruina cuyo origen no es un hecho sino la hiedra preciosa de la Constancia.
IV
Sabe que el aire reúne lo que del parque queda. Hojas, ramas, plantas minúsculas. Con tinta indeleble dibuja una línea que sus ojos no ven. Traza, fija, recoge. En un costado oculta con cierto equilibrio acontecimientos pequeños; su nombre resiste apenas, sueña con las voces que la infancia ha perdido. Traza.
El cielo
Mi hijo está allí. El cuarto le pertenece y yo no hago más que atrasar el temor. En este lugar donde los hechos avanzan donde la casa parece una tundra llena de voces ¿dónde reposa el ruiseñor? ¿en qué modelo basa su canto el triste? Con los dedos fijos escribo esta letra aquella otra, esta de más acá. A través de un agua sin sabor el hielo de la costumbre abrasa y me recibe en su cielo.
Los días antiguos
Sentado como una cosa, estático, sin énfasis, lo que resulta cierto son los días. Miro hacia atrás, hacia los días antiguos. Ayer he visto una muerta. Pero no una muerta más. Una muerta posible.
De chico seguramente me ha acariciado con vaga ternura y en esa lógica precaria ha consistido su vida. Es eso lo que sé.
Recojo mis papeles, junto mi ropa; con el tiempo todo lo inútil se vuelve objetivo. Está bien el equilibrio. Otros creen mucho. Yo poco. Antítesis. Metáforas…
Formas
En el círculo cerrado que el viento atrae en esta pequeña habitación protegida de tumultos y escarcha ¿por qué será que ese duro sonido de la ciudad separa como una ínfima línea la materia de sus palabras? Si las palabras derivan de las cosas, si las letras -como signos helados- proviene de una plena sustancia ¿qué será ese mínimo indicio de los objetos, de las formas, de esa materia que se resiste?
El viento
Toco con mano indeleble lo escaso de la materia.
En mi habitación retiro a mis hijos, los abrazo, les recuerdo con palabras pequeñas que el viento es indestructible.
Brilloso como un témpano el día persiste aquí, allí. Sin cansancio recibo el deterioro como una forma de avance.
Avatares de la época
¿Cómo es que la pureza del principio no resulta? Palabra a palabra la huella de la integración aparece más. Resulta político tu cielo. Por mí no aflijas. Muchas palabras, demasiadas sonrisas han recaudado el dolor. Y en esa calma chicha, con el sol que no permite que avances estás aquí sin estar. Carlos busco de los hechos el círculo sin voz un claro vínculo rozado que no es 2 + 2. Oh, pálida vinchuca resiste de los desvíos lo menos.
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