"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




28 de Septiembre, 2008


El Rey de los Alisos.- Michel Tournier

Publicado en De Otros. el 28 de Septiembre, 2008, 16:06 por Sandra

...13 de enero de 1938. Yo le decía a Raquel: "Hay dos clases de mujeres. La mujer- objeto, que se puede manejar, manipular y abarcar con la mirada, y que es el adorno de una vida masculina Y la mujer-paisaje. A ésta, el hombre la visita, se adentra en ella y corre el peligro de perderse. La primera es vertical, horizontal la segunda. 

La primera es voluble, caprichosa, reivindicativa, coqueta. La segunda es obstinada, posesiva, memoriosa, soñadora".

Ella me escuchaba con el ceño fruncido, buscando en mis palabras alguna descortesía. Entonces, para hacerla reir, yo fingía reanudar mi argumento con otras palabras: " Hay dos clases de mujeres - repetía-. Las que tienen la pelvis parisina y las que tienen la pelvis mediterránea", e indicaba con las manos una pequeña y gran anchura. Ella sonreía, sin dejar de preguntarse con un resto de inquietud si no la clasificaba en el género ancho; al que, por otra parte, y sin la menor sombra de duda, pertenecía.

Pues es chiquilla despabilada era, indiscutiblemente, una mujer-paisaje, una pelvis mediterránea ( además su familia es originaria de Salónica). tenía un cuerpo amplio, acogedor, maternal. Me guardé de decírselo por miedo a irritarla -pues para ella la palabra siempre es caricia o agresión, nunca espejo de la verdad- y silenciaba más aún las reflexiones que me venían a la cabeza al poner la mano, por ejemplo, sobre el hueso de su cadera, muy desarrollado, en forma de promontorio y que dominaba todo el resto del paisaje. Entre los macizos de los muslos, el vientre huidizo era una cañada friolenta y surcada por la ansiedad... Yo me interrogaba sobre esta noción misteriosa: el sexo de la mujer. Ciertamente ese vientre decapitado no puede aspirar al título, a no ser en virtud de la tosca simetría que presentan el cuerpo de la mujer y del hombre. El sexo de la mujer. Sin duda estaríamos más acertados al buscarlo a la altura del pecho, que sostiene triunfalmente su doble cuerno de la abundancia...

La Biblia arroja una extraña luz sobre esta cuestión. Cuando uno lee el principio del Génesis, observa una flagrante contradicción, que desfigura ese texto venerable. "Dios creó al hombre a su imagen, es decir varón y hembra a la vez. Le dijo: Crece, multiplícate", etc. Más tarde comprueba que la soledad que implica el hermafroditismo no es buena. Sume a Adán en el sueño y le retira no una costilla, sino el "costado", el flanco, es decir, las partes sexuales femeninas, de las que hace un ser independiente. Desde ese momento entendemos porqué la mujer no tiene partes sexuales propiamente dichas, ya que ella misma es parte sexual; parte sexual del hombre demasiado molesta para llevarla encima de un modo permanente, y que éste, por lo tanto, cede durante la mayor parte del tiempo y recupera cuando la necesita. Por otra parte, es propio del hombre - por oposición al animal- el poder hacerse en cualquier momento con un instrumento, una herramienta, un arma que necesita pero de la que puede desprenderse después, a diferencia del cangrejo, que está condenado a transportar siempre sus pinzas consigo. Y así como la mano es el órgano de enlace que permite al hombre empuñar, según sus necesidades, un martillo, una espada o una pluma, su sexo es el órgano de enlace de las partes sexuales más que parte sexual en sí mismo.

Si ésta es la verdad, hay que juzgar severamente la pretensión del matrimonio, que es unir lo más estrecha e indisolublemente posible lo que fué desunido...

No se puede escapar a la fascinación más o menos consciente, del Adán arcaico, pertrechado con todo su aparato reproductivo, viviendo acostado, quizás incapáz de andar, sin duda incapáz de trabajar, perpetua presa de arrebatos amorosos de inaudita perfección - poseedor y poseído en una misma exaltación-, para no hablar- ¡aunque quién sabe!-de los períodos en los que se encontraba preñado de sí mismo. ¡Cuál no sería la dotación del fabuloso antepasado, que transportaba a la mujer y por añadidura al niño, cargado y sobrecargado como esas muñecas rusas que encajan unas dentro de otras!.

La imagen puede parecer risible, pero a mi - tan lúcido, no obstante ante la aberración conyugal- me conmueve, despierta dentro de mí no sé qué nostalgia atávica de una vida sobrehumana, situada por su misma plenitud más allá de la vicisitudes del tiempo y el envejecimiento. Pues si en el génesis hay una caída del hombre no es en el episodio de la manzana - que al contrario señala una promoción, un acceso al conocimiento del bien y del mal- sino una dislocación que quiebra en tres al Adán original, hace caer a la mujer del hombre, y luego al niño, creando de golpe a esos tres desgraciados: el niño eterno huérfano; la mujer, abandonada y atemorizada, siempre en busca de un protector; y el hombre, ligero, alerta, pero como un rey a quien han despojado de todos sus atributos para someterlo a trabajos serviles.

Remontar la pendiente, restablecer al Adán original; el matrimonio no tiene otro sentido. Pero, ¿ es que sólo contamos con esta irrisoria solución?...

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-