"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




9 de Septiembre, 2008


En la previa del fútbol

Publicado en General el 9 de Septiembre, 2008, 23:26 por Descarga
Mañana a las 23 hs, Marguerite Duras en el canal Encuentro (creo que es un reportaje). Abrazo, Carlos.  

Lo mío del sábado

Publicado en Nuestra Letra. el 9 de Septiembre, 2008, 0:05 por dvaldez

CACERÍA

Las luces están apagadas. Lo sé porque al moverme la lona que me tapa se ha corrido un poco.  Al parecer estoy en un galpón o taller mecánico. Hay olor a grasa y metal. El piso es basto y frío. Apesta a Gas Oíl. El olor del combustible es penetrante y desvanece en parte a todos los demás. Estoy atado por las muñecas, con los brazos detrás de la espalda. En los tobillos un grueso alambre se me hunde en la carne. Las manos están bien. No sangran y sólo un leve calambre las recorre. Pero con los pies es diferente. Él le ha hecho algo a mis pies. Hace rato que el dolor constante ha dejado paso a un eco sordo de tensión. Un entumecimiento extraño me  sube por los tobillos. Sé que en el caso improbable de que pudiera desatarme, no podría correr. Sospecho que ni siquiera podría levantarme.

En el bar, hace apenas unas horas (o días quizás) apuraba mi último Daiquiri con la urgencia del que se sabe afortunado. Veinticuatro años de pura fibra rubia. Elegante y simpático. Un jean ajustado, un poco fuera de lugar en aquel sitio, a esa hora. Camisa verde agua. Y una mirada irresistible. Por un instante me sentí el hombre más afortunado del mundo. Pensé: A mis cincuenta, un pibe como este…

A lo lejos se escucha el rumor distante de motores. Debo estar cerca de una ruta o avenida. La verdad es que después del primer beso no tengo recuerdos precisos. Sí recuerdo su mano. Sedosa y sutil, deslizándose lentamente por la curva de mi cuello. Me estremecía de placer con solo imaginar lo que vendría. Después de eso, la oscuridad.

Hay un eco que se repite. Es tenue, pero al estar más cerca, se superpone claramente. Son pasos.  Los oigo subir y bajar de tono. A veces secos, a veces como arrastrándose.  Hay un golpe. Metal contra metal. Un motor arranca muy fuerte, casi sobre mí. El auto sale y el sonido se va apagando gradualmente, fundiéndose con el murmullo de fondo. Trato de revolcarme, pero mi cuerpo hace rato que pasó de mí. Mi cuello se retuerce impotente en el vacío. Delgados hilos de dolor me recorren la espalda. Sollozo.

La luz se enciende imprevista. El cuarto de ojo expuesto se esconde bajo la lona sucia, buscando soledad. Lo siento moverse. Trato de adivinar si viene hacia mí. Hay ruidos estridentes y otros tan tenues que apenas puedo escucharlos. La sucesión es interminable.  Le suena el celular, pero no lo atiende.

Al fin veo sus pies a la distancia. Está parado frente a algún tipo de mesa. Se saca los zapatos. Sentado en un taburete, se corta las uñas. Una melodía alegre sale de sus labios mientras imaginarios  trozos de uñas caen hacia el suelo. Los zapatos vuelven a su lugar. Una rueda de afilar desgarra mis oídos. Muevo un poco la cabeza. Los codos se mecen al ritmo de la rueda. Suben y bajan mientras una nube de chispas se derrama sobre el suelo. Después de un rato el sonido cesa. El peso de un hacha baja una mano. El hacha cuelga como un presagio. Brilla el filo renovado, rodeado de acero viejo y oxidado. El mango es de madera y la mano delicada lo sujeta con fuerza.

Se acerca. En sus pasos hay una especie de abandono, de indiferencia por las cosas. Aparta lo que se interpone en su camino pateándolo con desprecio. Una llave inglesa abandonada pasa volando junto a mí. De improviso se detiene y retrocede unos pasos. El hacha desaparece. Cuando vuelve a aparecer, el filo está untado con grasa de litio. Roja como la sangre, brilla al abrigo de los focos.

Intento hablar, preguntar por qué. Inútilmente abro la boca. Los labios resecos emiten un gemido de protesta. La lona desaparece con un chasquido. Cierro los ojos al resplandor. El polvo me hace estornudar. Me retuerzo como un pez fuera del agua. A través de la bruma veo sus ojos. Me observa con curiosidad. El hacha, apoyada de canto en el cemento, gotea lentamente su sangre lubricada.

Hay un cierto alboroto a la distancia. Chirrido de neumáticos. Voces estentóreas. Alguien que grita o pide auxilio. Mi chico se gira, sorprendido. Veo su cabello rubio agitarse sobre la nuca transpirada. De un salto se incorpora y con un fuerte manotazo apaga las luces. La lona mugrienta vuelve y me cubre como un sudario. Hay un portazo.

Por un rato no pasa nada. Resplandores intermitentes se cuelan bajo la lona. La oscuridad es total. Hace mucho frío. Siento el viento gemir, huyendo de todo, hacia ninguna parte.

Son horas ya. Creo que duermo. Envuelto en mi capullo, me recibe el gris del amanecer.  

Algo ha cambiado. Pasos que se acercan. La puerta se abre. El cuerpo de mi chico arrastrado por un brazo va dejando un camino sinuoso y carmesí tras sus talones de medias sucias. No puedo ver al hombre que lo arrastra, pero tiene un olor a mugre, tierra y orín muy fuerte.

No me importa. Intento ver a mi salvador, hablarle, darle las gracias.

Sólo veo sus zapatillas desflecadas, sin cordones. Un alambre fino rodeando el empeine. Se acerca. El olor aumenta. Siento su respiración pesada de cigarrillo, el jadeo del alcohol.

La lona se levanta.

Contengo el aliento.

 

                                                                                                                             DANIEL VALDEZ 

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-