"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




11 de Agosto, 2008


Juan Manuel Bellini - LA PLATA

Publicado en De Otros. el 11 de Agosto, 2008, 16:08 por MScalona

                                       VIÑETAS PLATENSES

                                                     "…siempre fuimos vencedores"

                                                                                     Délfor Méndez

La volví a ver en el funeral de su padre. El rubor en su mejilla me indicaba que había llorado, pero mantenía la entereza suficiente para soportar el rito de distancia. Me fui acercando a ella; si en lugar de café en un vaso de plástico llevara una copa de clérico, se hubiese repetido la imagen de cuando la conocí en el casamiento de unos amigos. En ese tiempo teníamos la misma edad, hoy no podría decir lo mismo.

Recuerdo que sonaba Cidade Maravilhosa y por la ventana veía una calle solitaria de Ensenada. Ella se presento sola: Me llamo Paula, soy amiga de Marce y Beto. ¿Vos también? No recuerdo qué le contesté.

Eran los últimos días de mi relación con Noelia. Al mirarse en el espejo sintió que el vestido la hacía gorda; no me acompañó a la fiesta. Pero volvamos a Paula, en un momento nuestras manos se encontraron y media hora después terminamos encerrados en uno de los compartimientos del baño de mujeres. Nos tapábamos la boca, mientras las tías, primas o amigas de Marcela y Alberto comentaban: Podrían haber hecho la fiesta más cerca de casa, después Omar se emborracha y no sé como va a manejar por ese camino oscuro; O elegir otro día. A esta hora ya estaríamos en Plaza Moreno mirando los fuegos artificiales; Yo nunca te lo dije, Rosa, pero una vez el Rubén la vio a Marcelita saliendo de un lugar medio sospechoso; ¿No podremos llevar el centro de mesa?

Eran tiempos en que moría una primavera política, y nos volvíamos más cínicos. Recuerdo un pasaje de mi diario: El mundo no tiene arreglo, ¿entonces por qué preocuparse? También cruzando el muro se convierten en burócratas.

Hoy que no escribo, quisiera recuperar aquel cuaderno forrado en papel araña azul que terminó en el fuego cuando comprendí que ya no resultaba peligroso exponer mis ideas políticas, lo peligroso era exponer mis sentimientos.

Volveré a hablar de Paula. Su padre me consiguió un empleo como dentista en el Policlínico General San Martín. Mis pacientes llegaban a pedir turno a las cinco de la madrugada, a esa hora yo daba vueltas por la ciudad con la Renault fuego negra del papi de Paula. Él se llamaba Raúl, como su presidente. Los privilegios de pertenecer.

Mis ex compañeros de la facultad me veían como un traidor. En mi diario se leía: No me importa.

La recuerdo a Noelia cargando en bolsos su ropa, sus libros, sus discos. Con los ojos llorosos su mirada pedía que la retuviera. No gasté energías, las guardaba para Paula.

La llevé a la estación en mi Fiat 128. No usé la Renault Fuego. No  merecía ese gesto. El tren arrancó y no se asomó por la ventanilla, fue lo mejor, evitó descubrirme en el andén con la sonrisa más ancha del mundo.

La campaña electoral me encontró trabajando para la candidatura de un Pocho que no era el Pocho original, en una muestra de la esquizofrenia política propia de lo que se avecinaba. Mis días en el hospital se complicaron. Al tildarme de opositor me sobrecargaron con trabajo. Revisé bocas casi dentadas, con halitosis no apta para narices sensibles.

Raúl, que consiguió un trato amistoso en el nuevo gobierno, característica común a los dos Raúles, me ofreció pasar a una clínica privada.

El nuevo trabajo me permitía compartir más tiempo con Paula. A ella se le ocurrió lo de las pruebas.

En un pub para treintañeros del Camino Centenario,  propuso: Si tanto me querés, ¿Por qué no le pegás a ese tipo de campera marrón? Soltó aquella frase, que aunque delirante, resultó sincera: Es una prueba de amor, Julio. Tan simple como eso.

El tipo no mostraba una gran musculatura y era más bien bajo. Eso me envalentonó.

Mientras regresábamos en taxi hacia el centro de La Plata, Paula limpiaba la sangre de mi cara con un pañuelo y besaba mi cuello.

Era mi turno.

Esto es demasiado, Julio. Me parece una locura, decía Paula mientras bajaba de mi cupé Fuego, con mucho rouge, en minifalda, medias de nylon, una cartera diminuta, una remera ajustada y tacos altos.

En la esquina de 2 y 44, Paula era la tentación de cualquier conductor solitario de un miércoles a la noche. La memoria es abundante en caprichos, recuerdo cada auto que paró a preguntar su precio. Un Dodge 1500, un Falcón color celeste, un Citroen con una puerta abollada, un Ford Sierra impecable. Yo observaba a pocos metros y debía aprobar si Paula subía o no. No me convencían, eran jóvenes.

Una camioneta Rastrojera paró al cordón de la vereda e intuí que ése era el hombre. Un tipo de unos sesenta años, de bigotes y con ropa de Grafa. Preguntó a Paula el clásico ¿cuánto cobrás, nena?, con indisimulable acento italiano. Le hice un ademán afirmativo con la cabeza y ella subió.

Luego de la prueba de amor, no contestó mis llamadas, ni me atendió las cuatro veces que toqué el timbre de su casa. Como contaba al principio, la volví a ver en el funeral de su padre.

Intenté que sus manos se juntaran con las mías, le susurré  al oído: Sé que no es el mejor momento ni el mejor lugar, pero yo sigo recordando aquellos maravillosos meses que pasamos juntos. Todo comenzó otro 19 de noviembre en un casamiento… estamos destinados a los lugares no convencionales y a una misma fecha. No deberíamos perder la oportunidad de ir al baño.   No me contestó, siguió  con su café y la mirada fría hacia cualquier parte. La casa de sepelios se inundó con el ruido de la pirotecnia de los festejos en la plaza cercana. Yo me levanté y salí silbando, solo, por estas calles del Primer Mundo.

                                                   

                                                   

                                                   

                                                   

JUAN MANUEL BELLINI,  acaba de cumplir 30 años y pertenece al taller literario de La Plata que presenté el viernes pasado en ROSS, de su libro Nueve Ficciones para una Fundación. El encuentro fue muy enriquecedor, los pibes una masa... fíjense el relato, y todo el libro es así...

Buquebus

Publicado en Poemitas. el 11 de Agosto, 2008, 12:00 por negrointenso

Un chico

con una remera que dice RAMONES

viaja con su familia

tipo

en el buquebus.

Le grita principalmente a su padre

Me deben una batería”

hace pública su discusión

vuelve a gritar

y recrimina

Te compraste dos computadoras”

El padre parece joven

forzado por su vestimenta

disimulando comprensión

se niega a discutir

allí.

Nosotras

obligadas por la cercanía

no somos simples espectadoras

reímos en complicidad.

El chico se cansa

y se duerme

ocupando cuatro asientos

mi hija

me dice:

tiene razón”

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-