"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




Nihilista con taza de cereales

Publicado en relatos el 3 de Julio, 2008, 13:19 por Lauri

           El martes a la noche estábamos en el comedor del departamento de tres ambientes que comparto con mi hermano Sebastián y mi prima Vicky. Recién terminábamos de cenar, Seba lavaba los platos y Vicky me contaba sobre sus amoríos recientes. Haciendo un poco de esfuerzo para prestarle atención, la escuchaba decir: "Cada vez que veo al pendejo me siento como cuando bajaba a abrirle la puerta a Guille. Me agarra esa cosa adentro, mezcla de tristeza y no se qué, esa angustia que me daba tener que despedirme de él. Después se me pasa".

Me gusta hablar con Vicky. Ella se encarga de desequilibrar un poco nuestro hábitat, le da otro sabor a las cosas. Al principio, creíamos que iba a ser difícil convivir con ella, pero después de unos meses nos dimos cuenta de que es capaz de ponerle un color diferente a nuestras vidas.

Ahora se nota que está mal. Le cambiaron la medicación, adelgazó bastante y volvió a fumar. Hay días en los que estoy estudiando y ella sale diciendo: "Necesito compañía" y yo, que estoy más arisco que nunca, no se qué cara ponerle y si ando comprensivo tal vez le estiro los brazos, le hago unos mates y le digo que se deje de joder, que ella es una mina hermosa, inteligentísima, por demás de interesante. Y ahí es cuando trato a su carácter como si fuese una obviedad y omito recordarle lo jodida que suele resultar en algunas ocasiones. Es brava, bastante.

Y con Seba… somos la antítesis. Parecemos hijos de distintos padres, pero nos llevamos bien. Nos amamos más allá de nuestra condición de hermanos. Será que las diferencias en lugar de separarnos nos unen y encontramos la manera de complementarnos. Hay un único problema: desde que se peleó con la novia, está hecho un pelotudo. Con Vicky ya descubrimos cómo hacer para que no tarde cuando está en el baño, le decimos que lo llamó la ex.

Así que ahí estábamos los tres, intentando bajar los ravioles que había preparado Vicky, que de vez en cuando se encarga de la cocina y evita que alguien muera de hambre. Ella y yo sentados en el comedor, con la tele encendida, mirando sin ver. Vicky pelando un pomelo, yo intentando terminar de leer un párrafo y mi hermano viniendo desde la cocina con una taza que explotaba de yogurt y cereales.

   

      S-  Creo que quiero dejar la facultad.

A-  Yo creí que ya lo sabías.

V-  ¿Alguna vez empezaste? Jaj.

S-  ¿Cómo algo tan lindo puede ser tan feo?

V- ¿Por qué? ¿No te gusta?

S-     Lo ves y es re lindo, se te hace agua la boca, pero es muy ácido.

A-    A mí me gustan más que las naranjas.

V-    Es que yo le pongo toda mi dulzura.

A-    Justo vos, lo hacés más ácido. Contrarrestás a todo el edulcorante que le ponés.

S-     Hoy estuve hablando con los chicos y nos dimos cuenta de que nada nos llena.

V-    ¡Los hombres se sienten igual! Y yo que pensaba que sólo las mujeres nos deprimíamos.

A-    ¡Bienvenido al club de los que nos sentimos vacíos! Te mandaste un pedazo de cáscara.

S-     Vos ya estás para la selva. Estoy en la facultad y me siento mal, voy a tenis y me siento mal, duermo y me siento mal…

V-    Necesitás una novia.

S-  Llegamos a esa conclusión. Tenemos que buscarnos una novia y ponerla todo el día.

A-    Pero si Nacho tiene novia.

S-     Nacho no decía lo mismo.

      V-  Será porque tiene novia.

      A- Y empezá un psicólogo, que te haga un test vocacional.

      S- Naaaa.

      V- Pero el psicólogo te va a decir:-Pero nene, si vos estás lleno, ¡lleno de leche!¡Ay!  

      A- ¿Qué pasó?

      V- Apareció Juan Gil Navarro.

      S- Qué raro que te guste, si tus tipos son los hippies y los nenes.

      A- Mejor no hablar de ciertas cosas.

      S- ¿Qué pasó? ¿Ya lo espantaste?

      V- No quiero hablar de eso, me hace mal. Me voy a dormir.

      A- Lo que pasa es que la dosis pediátrica no le frena la violencia. Se alteró y el pibe                    

          se asustó ¿Le mando un mensaje a Juan así mañana cenamos con él?

S- Mañana a las 8 rindo.

A- ¿Vamos tipo 10?

S- Dale.

A- Dice que rinde el jueves a primera hora.

S- Ya fue. La semana que viene. O nunca. Yo no vuelvo.

A-¿Empezás las vacaciones?

S- No, dejo de estudiar.

A- ¿Y qué vas a hacer?

S- Me voy al campo.

A- ¿A sembrar chorizos?

S- A plantar vacas. Jaj.

A- Jaj.

 ¿Cómo puede ser que de tres que somos, ya dos hayamos dejado nuestra primera carrera? Ahora uno más que pinta seguir el mismo camino. Esto me hace sospechar que sea algo genético. De los seis primos más grandes, tres ya dejamos la carrera, uno está en eso, otro está por perderla. La única que anda bien es María. También es la única que tiene novio. No se que tendrá que ver, pero hay que admitir que es la más completita: trabaja, este año se recibe y tiene novio, con ese se casa, seguro.

Y yo que pensaba que a mi hermano todo le chupaba un huevo, ahora vengo a enterarme de que no es el pibito simple que siempre creí. Lo prefería tonto y sin cuestionamientos. La gente que no piensa es la más feliz. Pagaría por ser hueco durante un rato. A ver si me dejo de pensar en que estoy cerca de los 25 y soy un mantenido. Será por eso que sueño que le pego a mi viejo, mientras le digo que nunca voy a ser como él quiere que yo sea. Para que después le cuente la pesadilla por teléfono y el viejo se ponga mal y me repita por enésima vez que soy su orgullo, que soy más inteligente que él, que lo hago sentir "así chiquito".    

Mi viejo no terminó la secundaria, así que si mi hermano y yo nos recibimos de "técnicos en algo" para él va a ser como si hiciéramos ingeniería nuclear en tres años. Será por esas cosas de que un hijo es como cualquier cosa que uno hace y por egocéntricos que somos creemos que nuestra creación es lo más grande que hay. Mejor que me tocó ser hijo de alguien así. Peor esos padres que vuelcan en sus hijos todas sus frustraciones. Bueno, en realidad, mi viejo es un poco así. Siempre quiso ser periodista. Por eso me rompe las pelotas con hacer radio, con lo que yo la odio. Me preocupa lo de mi hermano, él sí que está en bolas. Cero pasiones. Yo por lo menos me caigo y le doy para adelante. Él nada, es bien nihilista el hijo de puta. Termino el cigarrillo y me voy a dormir, así por lo menos dejo de pensar un rato.

                                                                     LAURA  ORIATO

Jueves, 1º año.

     

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-