"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




tres x uno...

Publicado en relatos el 1 de Julio, 2008, 19:15 por P i p u

Abrí la puerta para ir a jugar

No sé, siento que perdí los trapos que colgué la tarde del domingo, cuando el sol partía un poco la tierra. Ya era otoño, pero nada se asemejaba. Refregué unas cuantas bombachas amarillentas, por el fuerte flujo que a veces tengo, en esa etapa que ovulo. Para emblanquecerlas, les eché lavandina diluida en agua… Las dejé unas cuantas horas. Siempre que pongo algo que lleva un tiempo, el reposo es eterno, porque me olvido…
Hay sonetos que detesto, y que leo con ritmo cardiaco, los abandono de golpe en forma de infarto y saco vena, saco sangre…
Dejo plantada las maneras de mujer que me dio mamá, y escribo cosas. No soy obsesivamente un pedacito muerto que no dice, soy, por su culpa, una injusta manera de explicarme…

* * *

Siempre pienso que al que no le gusta la música es porque es sordo o porque de chico no le cantaban ni el arroró. Yo, agradezco al Heavy Metal de mi hermano, que enloqueció a mi vieja.
Que si quiere, siga con el yoga y la levadura de cerveza.
Sigo sosteniendo la idea que desde que ya no le viene, se le dieron vueltas los ovarios.
Sangrar por abajo, romper bolsa, como si me irían a hacer un tajo, un estigma. Gotear cosas del tejido, ¡no!, me están mintiendo. Eso no es femenino. ¿Es bajar lo que se viene acumulando?, ¿qué, para no decirlo por la boca?, ah, eso es ser cobarde entonces. ¿Y si se rebelaría el sangrado y decidiera supurar por la pierna? ¿Quién sería el encargado de cicatrizar la herida y volverla hacia el conducto? No entiendo.

El TEMA ES LA BOMBACHA

Tenía cinco años cuando en el patio de la casa de mi abuela me senté abierta de piernas sobre un hormiguero gigante. Recuerdo que tenía puesto un vestidito rayado color rosa y celeste, cuando me di cuenta, las hormigas se me habían metido ahí abajo.
Llegó mamá, me levantó el vestido y me bajó la bombacha como pudo, yo lloraba fuerte, pero no por las picaduras, sino por la vergüenza que había pasado, porque justo ahí, se encontraban mis dos hermanos con sus amigos.

                                      

                                      

  

  

                                                                Ivana  Simeoni

                                                                Ivana  Simeoni

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-