"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




24 de Junio, 2008


a las pruebas me remito...

Publicado en De Otros. el 24 de Junio, 2008, 19:26 por MScalona

                


JORGE  DEBRAVO   (Costa Rica, 1938-1967)

COMO UNA BARCA SE ME FUE EL DESEO...

                                                                               

Como una barca se me fue el deseo.
Como una absurda barca
llena de besos y de piel madura.

Extravié la manera de abrazarte
en no sé que lejanas, olvidadas comarcas.
Estoy perdido en medio de tu carne.

                          

En el fondo de tus ojos me despierto
solo como una estatua.
Tu amor me sabe a exilio.

                             

Como exiliado llego hasta tu almohada.

Como a un extranjero tú me aguardas.



                                                                                                       

CUANDO ESTEMOS DE NUEVO CON NOSOTROS...

Cuando estemos de nuevo con nosotros
contándonos los gestos,
cuando estemos hablando de las gentes
a quienes más queremos,
quédate, por favor, mirando el surco
que dejan tus dos ojos en mis huesos.

Y dame lo que puedas de tu alma,
lo que no necesites de tu afecto,
lo que logres sacar sin sacrificio
de tu casa de sueños.

Yo tomaré, de fiesta, lo que quieras,
aunque sea el milagrillo más pequeño.
No es que yo sea mendigo,
es que cualquier amor es amor bueno.

                                       

... estilo Modernista (Rubén Darío) neoclásico, lírico desbordado, evidente,

manipulador.   En nuestro país, Lugones, Almafuerte, Capdevila, todos de fin de XIX, principios de Siglo XX.  Piensen solamente en el 1º Girondo, en el último Neruda, y seguimos hablando de 70 años atrás...

Anoche en Tercer Mundo...

Publicado en General el 24 de Junio, 2008, 19:12 por MScalona

----- Original Message -----
Sent: Tuesday, June 24, 2008 6:31 PM
Subject: MARCE... anoche

me dio un enorme orgullo, hasta extraño, confieso,
pensar que sean (hayan ?) sido asistentes de MI taller. 
 Las lecturas fueron perfectas.  Una ceremonia.
Tommy leíste con una contundencia (claro, firme, legible) que acompañaba el sentido de los textos.
La rabia, el asco, la lucidez de los malditos maldororenses, pero posmos... como se debe...
Me pareció excelente lo aparentemente ilegible, como esquirlas... aparentemente sin dar en el blanco, pero alcanzando todo y a todos...

Respecto al Dúo (Desvero Laucarga) Extático (no estático) ya saben lo que pienso, oportunamente les hice una devolución más o menos técnica... pero además, lo leyeron perfecto, después de los dos o tres primeros asteroides, apareció el ritmo, la caden(ci)a, el temblor (del oyente), la liturgia, el piedrazo. 
GraciaSssssSSSSSSSS...   Marce
p.d...  me fui antes (después de las lecturas), pero no enojado, simplemente me aburría a morir con este señor que tanto me recordó al "famoso dramaturgo salvadoreño" de Victoria... haciéndonos el panegírico de un santo costarricense (Jorge Debravo ?) gran poeta lírico del siglo XIX (discípulo de DARÍO), lástima que ya estemos en el siglo XXI.  Lo digo con respeto, pero ¿tiene sentido "una conferencia sobre un poeta lírico neo-clásico después que leyeron tres autores minimalistas, coloquiales, urbanos, posmodernos, con notas de realismo sucio, fragmentación y absurdo ???  
Yo pensaba... ¿seré igual a ese señor dentro de 20 años... hablando de estilos, discursos o géneros perimidos ?   ¡ AY....! 

hoy a las 20

Publicado en General el 24 de Junio, 2008, 16:58 por negrointenso
leen en el Bar La Sede, San Lorenzo y Entre Ríos, Concecpción Bertone, Florencia LoCelso y Verónica Laurino. Gracias.

W a i n r a i c h

Publicado en De Otros. el 24 de Junio, 2008, 16:07 por MScalona

 Sebastián Wainraich -ARG- 1974

                                            

Dos matrimonios,

el cordobés Pérez y el  Toqui Sayago

Cuando se vieron, se reconocieron y reconocieron ante sus mujeres que uno no  sabía el nombre del otro, ni a qué se dedicaba, ni dónde vivía pero que, sin embargo, en los tablones habían hablado miles de veces y se habían abrazado en miles de goles de Atlanta porque en los goles uno se abraza con el primero que tiene a mano. La ley de la cancha era así.

Se sentaron a una mesa que estaba contra la ventana. Leyeron los menús y coincidieron en que una parrillada estaría bien.

-Con una parrillada para dos, comen los cuatro-dijo el mozo.

-Yo soy de buen comer-dijo Pablo.

-Yo no estoy con tanta hambre-dijo Esteban.

Era la primera vez que hablaban de otra cosa que no fuera Atlanta. El tema era la parrillada.

-Encargo una para dos y si se queda corta, encargamos una para uno-resolvió el mozo. Todos aceptaron contentos menos Pablo, que ensayó una mala cara. Sintió que se iba a quedar con hambre y que después sería tarde para pedir otra parrillada. Ordenaron una porción de papas fritas, dos ensaladas, dos cocas Light para Lola y Gabriela, y dos aguas con gas y un vino para ellos.

Ellas contaron que se conocían del colegio secundario y que ahora, a los veintinueve, era un milagro que se hubieran reencontrado, era un volver a vivir. Recordaron profesores, compañeras y ex novios. Lola y Gabriela contaban con cada detalle y reían a carcajadas por cualquier anécdota. Dijeron "tendrían que haber estado ahí para reírse como nosotras", "esto mismo lo tendrían que haber escuchado por una compañera nuestra que era un show, lo escuchan por ella y se mueren de risa".

Llegó todo junto: ensaladas, papas fritas y parrillada. Hicieron lugar en la mesa, el mozo deseó buen apetito y Esteban se encargó de repartir comida según el pedido de cada uno. Pablo le sugirió que prefería servirse el mismo.

-Qué casualidad que los dos fueran de Atlanta- dijo Gabriela para abrir la cancha y hacer participar a los hombres.

-¿Sabes qué? Hay más hinchas de Atlanta de lo que uno supone-dijo Lola.

-Lo loco es que encima se conocían-dijo Gabriela.

-Si vas a la cancha siempre, conoces a casi todos-dijo Esteban.

-A casi todos, porque siempre pero siempre hay alguna cara nueva-dijo Pablo.

-Cuando empezamos a salir, lo primero que me dijo es que iba a hacer cualquier cosa por mí, pero si ese día jugaba Atlanta que me olvide- dijo Lola y le dio un beso a Pablo en la mejilla, donde le dejó un trocito de radicheta.

-Esteban viajó por Atlanta, dejo ir a trabajar, no festejó su propio cumpleaños con tal de no faltar a un partido-dijo Gabriela.

-¿En qué categoría está ahora?- preguntó Lola.

-En la "B"-fijo pablo  se sacó la radicheta de la mejilla.

-En la "B" Metropolitana- dijo Esteban.

-Bueno, es lo mismo. Ojalá fuera lo mismo-dijo Esteban-. La "B" puede ser Nacional "B".

-Ahí estuvieron una vez- dijo Gabriela.

-¿Y qué tienen que hacer para ir de nuevo?

-preguntó Lola.

-Salir campeón-dijo Esteban.

-¿Y cuándo fue la última vez que salieron campeones?-preguntó Lola.

-En el 95-coincidieron los dos.

Era un equipazo el de ese año, esos equipos que uno guarda en la memoria.

-Campi. Alcami, Macia, Marabotto, Toqui Sayago. Merlo, Virardi, Pepe Castro, Insaurralde, Castillo y Bonett-dijo Pablo.

-Qué memoria-dijo Lola-. Ahora pregúntale qué día nos conocimos y no tiene idea.

-Deberías ir a un programa de preguntas y respuestas-dijo Gabriela.

-No es para tanto-dijo Pablo.

-Repetime la defensa-le pidió Esteban.

-Campi. Alcami, Macia, Marabotto, Toqui Sayago-dijo pablo.

-Mal-dijo Esteban-. El 3 no era Toqui Sayago, era el cordobés Pérez.

-No, no. El 3 era Toqui Sayago-dijo Esteban.

-Fui a todos los partidos en el 95-dijo Pablo.

-Yo fui a todos los partidos en el 95 y sigo yendo a todos los partidos ahora aunque no sea campeón-dijo Esteban.

-Yo también voy aunque no sea campeón-dijo Pablo.

-No, como aclaraste que en el 95 fuiste a todos- dijo Esteban.

-Sólo fue para decirte que me acuerdo bien, pero muy bien, de que el 3 era el Toqui Sayago –dijo Pablo-. Vos te estarás confundiendo con Pérez, el 3 del 90, cuando también ascendimos.

-Ése era Peña Pérez, uruguayo, no cordobés como éste-dijo Esteban.

-Y tal vez uno era suplente del otro y jugó algunos partidos Pérez y otros Topi Sayago –dijo Lola.

-¡Toqui!- dijo Pablo-. ¡Toqui!, no topi.

-Tampoco nos vamos a pelear por una boludez así-dijo Gabriela.

-No no es una boludez -dijo Esteban-. No es un drama pero no es una boludez.

-¿Y si llaman a un periodista?-preguntó Lola.

Nadie contestó.

-Yo decía, para terminar esta confusión-completó Lola.

-Ninguna confusión-dijo Esteban-. Yo estoy muy seguro de que el 3 era el cordobés Pérez y esa idea no me la saca nadie de la cabeza. Apostaría cualquier cosa porque estoy seguro de lo que digo.

-Hecho: apostemos lo que quieras-dijo Pablo y estiró la mano. Esteban se la estrechó.

-Hecho dijo Esteban.

-¿Qué apostamos?-preguntó Pablo.

-Lo que quieras-dijo Esteban.

-El helado de después-dijo Gabriela.

-Callate-dijo Esteban.

-Apostemos toda la cuota de Atlanta del año que viene-dijo Pablo.

-No, a mí me gusta pagar la cuota. Un hincha tiene que pagar la cuota-dijo Esteban.

-Chicos, por favor-dijo Lola.

-Apostemos la cena- dijo Pablo.

-De acuerdo, la cena-dijo Esteban.

-Toqui Sayago-dijo Pablo.

-Cordobés Pérez-dijo Esteban y se dieron la mano.

Fueron hasta la caja para pedir conectarse a Internet, pero en el restaurante no brindaban ese servicio. Resolvieron ir a un locutorio de la esquina. Lola y Gabriela se quedaron comiendo solas.

-Por lo menos, se hicieron amigos-festejaron.

-Es imposible que le caiga bien el marido de una amiga mía- coincidieron las dos.

Camino al locutorio, Pablo sufrió un escalofrío, la cara y las, manos de pronto sudaron y, como si alguien lo despertara de una pesadilla, descubrió su error. Esteban tenía razón. El 3 del campeonato del 95 era el cordobés Pérez. Pablo estuvo mareado, metido en una laguna. Sayago había sido un defensor del 90, suplente justamente de Peña Pérez. ¿Por qué carajo no se había dado cuenta antes? ¿Qué le había pasado? No le importaba pagar la cena. No. Le dolía ser menos hincha que Esteban, bajar una posición en el campeonato de la memoria, un torneo que mide la pasión y la fidelidad del hincha.

Antes de entrar al locutorio, Pablo dijo:

-Tenés razón, el 3 era el cordobés Pérez.

Esteban lo miró extrañado.

No sé que me pasó, se me hizo un barullo en la cabeza, se me confundieron losa datos-dijo Pablo.

-Me pareció raro, si Sayago era un defensor del 90-dijo Esteban.

-Claro, suplente de Peña Pérez-dijo Pablo.

-Claro. Lo sabías, ¿Qué te paso?-preguntó Esteban.

-No se, no se-dijo Pablo.

-¿Querés que entremos igual al locutorio a chequear la información?-preguntó Esteban-. Es un segundo: entramos a sentimientobohemio.com.ar y listo.

-No hace falta-dijo Pablo-. Me equivoqué.

-No hay problema. Le puede pasar  a cualquiera-dijo Esteban-. Y  la apuesta murió. La cena la pagamos entre los dos.

-No, no. Las apuestas se pagan-dijo Pablo-.

Lo único que me jodió es que vos lo sabías que Sayago era del equipo del 90 y no me lo dijiste.

Este comentario a Esteban le molestó. Sintió que Pablo lo trataba de traidor o de ignorar códigos. Ahora le haría pagar la apuesta con ganas.

-Tenía rezón él-dijo Pablo en la mesa.

-Por fin se terminó la polémica-dijo Lola.

-Sí, pero la cena la pagamos entre los cuatro-dijo Gabriela.

-De ninguna manera-dijo Lola-. La pagamos nosotros.

-La pagamos nosotros- confirmó Pablo.

-Qué raro que te hayas confundido. Con lo fanático que sos- le dijo Lola a Pablo.

-Me parece que no hay más fanático que Esteban-dijo Gabriela.

-Me confundí, pero tampoco nombré a un jugador del Real Madrid. Nombré a uno que estuvo en Atlanta en otra época, y él no me hizo acordar de eso, que Sayago era de otra época.

A Esteban le volvió a molestar el reproche y más aún que lo hiciera delante de las mujeres. Entonces llamó al mozo. Pidió otro vino, otra porción de papas fritas y pidió también que agrandara la parrillada.

-Nos quedamos cortos-dijo.

-Pero mi amor- le dijo Gabriela.

-Tengo hambre-dijo Esteban.

Pablo y Lola miraron en silencio. Pablo sintió la provocación, pero por otra parte no era tan ilógico el pedido. Casi no quedaba vino, él tenía hambre y la bandeja papas fritas estaba vacía. Gabriela y Lola intentaron recomponer la charla. Plantearon que cada pareja cantara cómo se conocieron. Hablaron ellas de lo romántico que fueron los primeros tiempos, de los primeros besos, de las primeras noches de amor, de los celos de aquellos tiempos que hoy habían desaparecido.

La segunda parte de la parrillada Esteban la dejó por la mitad. Le recomendó a Pablo que pidiera que se la guardaran en un paquetito.

-Lo que voy a querer es postre-dijo Esteban y llamó al mozo.

Gabriela y Lola pidieron café. Pablo una ensalada de frutas y Esteban el postre más caro: una torre de helado con frutas, cremas, agregados que sugería el menú y otros que sugirió él. Lo más rápido que pudo, Pablo pidió la cuenta. Gabriela intentó otra vez que la pagaran entre los dos matrimonios.

-No me asusta pagarla. Las apuestas se pagan-dijo Pablo.

-Lo que me llamó la atención es que Esteban dijo que no tenía hambre y terminó comiéndose la vida-dijo Lola.

-¿Nunca te pasó de no tener hambre y de repente tener ganas de comerte todo? Más con los postres, que uno come de puro capricho

-dijo Gabriela.

-Sí, lo raro es que le vino el hambre cuando ganó la apuesta-dijo Lola con una sonrisa nerviosa.

Un silencio incómodo se rompió cuando el mozo trajo la cuenta. Pablo la pagó. Gabriela le dijo a Esteban que dejara propina. Salieron los cuatro del restaurante, caminaron hasta la esquina juntos y después cada pareja se fue por su lado. Lola y Gabriela no volvieron a hablarse ni a encontrarse. Pablo y Esteban se ven en la cancha todos los fines de semana y, si se tienen a mano, se abrazan cada vez que Atlanta hace un gol.

      


del libro SER FELIZ ME DA VERGÜENZA,  Ed Sudamericana.

que presentamos mañana miércoles 25, con el autor, en  R O S S, a las  19.30 hs...

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-