"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




31 de Mayo, 2008


GigaNte AriStimuÑo....

Publicado en General el 31 de Mayo, 2008, 14:57 por Gonza!

foto de suburbanas en 26/05/08

...fijate que hasta me siento mal por los que no fueron...

JOHN GARDNER - para ser escritores-

Publicado en Sugerencias. el 31 de Mayo, 2008, 12:50 por MScalona

La  NaTuRaLeZa  DEL    EsCrItoR

Casi todo escritor principiante pregunta en un momento (o quisiera atreverse a preguntar), a su profesor de literatura creativa, si de verdad tiene o no lo que hace falta para ser escritor.

Y la respuesta sincera es casi siempre: <<Vaya Dios a saber…>> A veces se responde: <<Rotundamente sí, si no te desvías de tu propósito,>> y alguna que otra vez hay o habría que responder: <<No lo creo.>>

No es probable que quien haya enseñado literatura durante mucho tiempo o haya conocido a muchos escritores primerizos dé respuestas más concretas que éstas, pero la pregunta resulta más fácil de contestar si el escritor en ciernes, no se refiere a llegar a ser únicamente <<alguien que puede publicar>> sino <<un novelista serio>>, es decir, un artista sin compromiso y enteramente dedicado a su arte y no simplemente alguien que puede publicar una historia de vez en cuando; en otras palabras, si el principiante es de la clase de personas para quienes se ha escrito principalmente este libro.

         Lo cierto es que en los Estados Unidos hay tantas revistas –y en el mundo más- que casi cualquiera, si pone empeño, puede conseguir que tarde o temprano le publiquen un relato; y una vez que el escritor principiante ha publicado en una revista (pongamos que en cierta modesta publicación trimestral), con lo que en su carta de presentación a otros editores puede poner: <<Mis  escritos han aparecido en tal y tal revista>>, sus posibilidades de publicar en otras publicaciones aumentan. El éxito engendra éxito. Por un lado, el haber publicado en cinco o seis revistas modestas virtualmente garantiza el éxito en otras revistas no tan modestas, porque los editores, en la duda, suelen dejarse convencer por la certificación de que se ha publicado, sea donde sea. Y por otro lado, cuanto más escribe y publica el escritor novel (especialmente si publica tras haber mantenido correspondencia con un editor inteligente y dispuesto a dar consejo), más seguridad y habilidad adquiere. En cuanto a publicar una novela no muy buena, las posibilidades son mayores de lo que se podría pensar, aunque puede que la paga tampoco sea buena. Siempre hay editores que buscan nuevos talentos y están dispuestos a correr riesgos, y entre ellos abundan los que buscan específicamente ficción de mala calidad (pornografía, novelas de horror, etc.).

Hay escritores jóvenes que, debido a una peculiaridad de su forma de ser, no se sienten tales si no han conseguido publicar algo, como sea, donde sea.

Probablemente, dichos escritores harán bien en conseguirlo y acabar con ello de una buena vez (como sucede a veces con el debut sexual juvenil), pero harían aún mejor si, con las miras puestas en el futuro, mejoraran su nivel y lograran aparecer en publicaciones de mayor prestigio. Es difícil borrar esta clase de traspiés, como también lo es desembarazarse de técnicas burdas una vez que han dado resultado. Es como intentar dejar de hacer trampas en el golf o de engañar en el matrimonio.

         Para poder responder de forma responsable a la pregunta del joven escritor, el profesor de literatura creativa tiene que tomar en cuenta diversos indicadores que no son seguros, pero que ofrecen indicios válidos. Algunos de estos indicadores están relacionados con las facultades del individuo, evidentes o potenciales, y otros, con su carácter. El que ninguno de ellos sea infalible se debe en parte a que son relativos y en parte a que el escritor puede mejorar –abandonando hábitos técnicos o de su personalidad, mejorando por mera obstinación- o simplemente, con el tiempo, pasar de ser un probable no escritor a convertirse en un probable escritor de éxito.

         Lo peor que puede pasarle al escritor principiante que lo intenta y fracasa –a menos que tenga una idea jactanciosa de sí mismo o de lo que significa este oficio- es descubrir que para él, la escritura no es lo que más alegría y satisfacción le proporciona en la vida. Para los que buscan éxitos o brillo es más conveniente elegir carreras ligadas a los negocios o profesiones ligadas a ellos, aunque claro, allí también se producen estrepitosos fracasos.

         Lo primero y más honrado que debe saber el escritor principiante es que su vida es pasárselo todo el tiempo escribiendo y mejorando su nivel; lo segundo, es guardar su mundo interior y exterior para cumplir lo primero. Y lo tercero, es saber lo que cabe no esperar. Y allí es fundamental no tener expectativas jactanciosas o místicas, sobre uno mismo y sobre el oficio de escribir.

                     J O H N        G A R D N E R

Para ser novelista,   p. 21-25,  año  1983 ,  Ed. Ultramar

El libro tiene el prólogo de Raymond Carver, que fue alumno de escritura creativa de Gardner entre los 18 y los 21 años, y al cual celebra como su máxima y sana orientación, con enorme gratitud.

Gardner tuvo a su cargo por 20 años, el taller literario de la Universidad de Nueva York, su obra didáctica se reúne en 10 tomos, pero no está traducida al español.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-