"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




26 de Mayo, 2008


AHORA QUE SOMOS DOS

Publicado en Nuestra Letra. el 26 de Mayo, 2008, 20:28 por LAURA CORTI

Yo sabía que esto me iba a pasar! Era cantado mirá. Una los cría entre algodones, les da todo, los contiene, les aconseja, los manda a los mejores colegios…cuanto nos cuesta el colegio? Fortuna mira, fortuna…y después ellos terminan pagando de esta forma. Y ahora que se hace, me querés decir que hacemos?

Acabala Sara. Querés terminarla, por favor, ya veremos.

Qué veremos, querés que todos se enteren?

Lo van a saber igual, que te pensás. Querés esconder un elefante debajo de una alfombra ahora.

El calor era pesado y esponjoso. La humedad de marzo invadía el aire y le quitaba el oxígeno. Empezó a dolerme la cabeza. Pensar y escuchar. Pensar y escuchar. Ya no había espacio. Y la catarata de culpas y palabras que entraba por las orejas. Se hacía un nudo pegajoso en el oído interno y se sacudía provocándome el llanto.    

Me tiré en la cama una vez más, quizás la última pensé. Ya eran como las siete de la tarde y estaba sin dormir. Me llevé las manos a la panza. La chatura del vientre me resultó extraña. Lo sentí tibio, aún debajo de la remera. Volvía levantarme y acomodé unas almohadas sobre el respaldo de la cama. Me saqué la remera y me recosté.

Estás preocupada. O triste. O llorás…No te entiendo! Ahora que somos dos, que podemos hablar. Vos en tu idioma y yo en el mío. No importa. Igual nos entendemos.

Tenés miedo? No era que cuando sos grande no tenés miedo. O qué vos no sos grande?

Comió algo?

No. Va creo que no. Por lo menos no salió de la pieza en todo el día.

Como que no comió. Fuiste a verla por lo menos.

Yo a verla, que se muera bastarda!

Terminala de una vez Sara. Qué ganás con hacerle la guerra. Igual la cagada está.

No le hago la guerra, no la quiero ni ver que no es lo mismo. Me hizo mierda y encima la tengo que ir a ver a la señorita.

Y si hablamos con Héctor, a lo mejor se puede hacer algo.

Algo como que, te volviste loca vos?

Desde la ventana veía irse a los últimos pájaros de la tarde. Los envidiaba. Esa libertad. Ese vuelo sin destino más que a algún árbol donde conciliar el sueño. Y cuando ataca el hambre, aprestarse a dirigir el pico hacia algún insecto o gusano. Que a veces se escapa y hay que perseguir. Pero que de tanto intento siempre alguno termina siendo banquete. Ese transcurrir sin edades, ni lógicas. Sin reglas, ni filosofías. Solo la lucha por la supervivencia y por perpetuar la especie.

Querés que juguemos? Dale a reírnos, yo me río para adentro, vos para afuera querés? Qué importa si te escuchan…También podríamos jugar a chuparnos los dedos, pero…uy! No tengo dedos…

Cuando voy a tener dedos…vos tenés dedos? Entonces jugamos a las cosquillas…Eso síiiiiii, haceme cosquillas y yo me río para adentro.

Mañana voy a hablar con Héctor.

Sara no hagas locuras, yo no estoy de acuerdo. No lo voy a permitir.

Y que vas a permitir, que seamos el comentario del pueblo.

Tiene 17 años, lo pensaste.

Y justamente porque tiene 17 años.

Es peligroso, además Héctor no va a aceptar.

Nos mandará a otro. Creo que había uno en Cañada o en Casilda, no se bien. Pero bueno yo hablo con el y mañana vemos.

No la vas a llamar a comer.

Que se muera.

No hacía frío. Era una noche agradable. La temporada de lluvias estaba terminando y tenía ganas de caminar. No recordaba bien cuanto quedaba en el monederito. La última vez que había contado tenía como trescientos pesos. La abuela me regaló otros doscientos recordé. Y los busqué rápidamente en el cajón. Nunca es bueno tener todo junto. El bolso era lo suficientemente grande para guardar lo que necesitaba. Remeritas, algunos sweaters, ropa interior (bastante), jeans? No, más bien joggings. Ah el rosario, sin él no me iba a ningún lado. Y la estampita de Jesús Misericordioso. Las zapatillas o las botitas? Las dos total caben.

Ey! Ya no estás triste. O no tanto. Ya no llorás. Jugamos ahora? Mirá que tengo los ojos pegados, pero puedo jugar. Y no tengo sueño, vos, tenés sueño? Tengo ganas de algo, no sé bien de. Si tuviese dedos…

Estás loca Sara. Estamos locos. Andá a buscarla querés. Decile que venga que se siente a la mesa. Y después veremos como termina esto.

Ni aunque me esté muriendo la voy a buscar. Que se muera de hambre, que se pudra en su pieza. Desgraciada…Mañana  hablo con alguno, me voy a la China si es necesario, pero alguno encuentro, con tu consentimiento o sin el.

La puerta del ventanal se cerró. Detrás de mí quedaron ellos y sus voces, su furia o su dolor. La pieza parecía despedirse con un rumor húmedo y triste. Cerati y los Soda me ofrecieron su última mirada en señal de apoyo, se les notaba un gesto de preocupación.

Se quedaban solos y corrían serio riesgo de que los tiren a la basura.

Me quedé unos minutos parada frente al tapial. No era alto pero había que treparlo con el bolso. De pronto recordé que no había nada que se rompiera y lo arrojé hacia el otro lado.

Que lindo! Me hiciste caso estamos jugando…a que jugamos esto no es cosquillas. Vos te moves, yo me muevo. Vos me mirás…yo tengo los ojos pegados.

No tengo sueño. Vos tenés sueño…No no es cierto? No se puede jugar con sueño.

El perro de Marcelo comenzó a ladrar ni bien se escucharon mis pies contra el piso. Fue un salto silencioso pero no como para el oído de un perro. Sentí miedo y corrí un poco. Tuve que parar pasando la esquina, la urgencia surgió como una amenaza para seguir. Busque un árbol como refugio, igual que aquellos pájaros de la tarde. Solo que yo no lo elegía como descanso. Me estaba haciendo pis.

Edgar Lee Masters

Publicado en De Otros. el 26 de Mayo, 2008, 20:09 por MScalona
 Edgar Lee Masters- EE.UU.  1868-1950

                                              

BENJAMIN PANTIER

Juntos en esta tumba yacen Benjamín Pantier, procurador,

y Nig, su perro, fiel colega, consuelo y amigo.

Por el camino gris, amigos, niños, hombres y mujeres,

uno por uno abandonaron la vida, dejándome solo

con Nig como socio, compañero de cama, camarada en la bebida.

En la mañana de mis años conocí aspiraciones

y vislumbré el honor.

Luego ella, que me sobrevive, lazó mi alma

con un lazo que me fue desangrando hasta la muerte,

y yo, en un tiempo fuerte de voluntad,

terminé quebrantado, indiferente,

viviendo en un cuarto detrás de una sombría oficina.

Debajo de mi mandíbula se apoya la nariz huesuda de Nig;

nuestra historia se pierde en el silencio. ¡Pasa, loco mundo!

Mrs. BENJAMIN PANTIER

Sé que decía que enlacé su alma

con un lazo que lo fue desangrando hasta la muerte.

Y que todos los hombres lo querían

y que muchas mujeres le tuvieron compasión.

Pero supone que eres realmente una dama,

y que tienes gustos delicados,

y te asquean el olor del whisky y la cebolla.

Y que el ritmo de la "Oda" de Wordsworth fluye en tus oídos,

mientras él va repitiendo, de la mañana a la noche,

partes como esa cosa vulgar: "Oh, por qué será orgulloso

el espíritu de los mortales?"

Y luego, supone:

eres una mujer bien dotada

y el único hombre con quien la ley y la moral

te permiten tener relaciones conyugales

justamente es aquel que te repugna

cada vez que piensas en eso –y piensas en eso

cada vez que lo ves.

Por esto lo eché de casa

a vivir con su perro en un cuarto sombrío

detrás de su oficina.

                                                                                                Edgar Lee Masters

                                                                                              (E.E.U.U.  1868-1950)

ANTOLOGÍA de SPOON RIVER

*  es un poemario dedicado a cada lápida

del cementerio del pueblo. O sea, el autor

va contando la vida de cada muerto (imaginando,

en forma lírica) cómo vivió y murió cada vecino.

Ejemplo magnífico de autobiográfía-biografías y el salto a la literatura.

En ROSS hay varios ejemplares a $ 4.- en la colección del Centro Ed AL.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-