"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




25 de Abril, 2008


Infrecuencia

Publicado en Cuentos el 25 de Abril, 2008, 13:53 por MScalona

                                            

                                                         "La infrecuencia con que ocurre lo esperado..." 

                                                                 William Carlos William

                          Casi nunca sucede lo que esperamos. Si algo nos define intrínsecamente es esta especie de niño con grandes expectativas. Todos somos de alguna manera aquél compañerito que lucía para genio en la primaria y quedó trunco en el primer año de Medicina. Y luego quedó tomando medicinas para el resto de su vida, lo cual incluyó, no sólo la carrera, sino todo el campeonato.
¿Quién no cree, acaso, que no tiene oculto en sí mismo, aún ahora, a los cuarenta años, el talento de un pequeño Amadeus de siete? ¿Alguno de ustedes se ha resignado ya a no escribir otra versión de "El Aleph"? Pues yo no, claro. Y es obvio que jamás podré hacerlo... pero ¿saben qué pienso? Que no voy a escribir esa nueva versión de Borges, sólo porque no me da la gana o me falta el tiempo... talento, es lo que me sobra, es que a veces no me pongo en vena y además, ¡queremos tanto al viejo... !

                                                                           


                           A menudo somos un personajito de Flaubert perdido en un tiempo irrecobrable de Proust. ¿No les pasa los domingos a las siete de la tarde... ? Renata dice que eso es ser esplinático y que ella es. Que viene de esplín, tedio de la vida, y no tiene nada que ver con un estornudo a causa del hollín. ¿Pero existe ese vocablo... esplinático? No te abusés Renata de mi tristeza... Melancólico digo yo... es lo mismo. Nooo, dice ella: el esplín no es una melancolía cambiante del tipo ciclotímico. El esplín es una condición permanente, tu certeza adquirida de que hagas lo que hagas, el futuro será siempre humo y decepción. Chejov, dice Renata y agrega: eso no te deja ver los premios. Y no es que un día estemos tristes. Ni siquiera es que seamos tristes... somos desencantados. Pero no de alguien, más bien de todo, y claro, empezando por nosotros. La definición del suave desaliento: Chéjov. Y sus hijos, Carver, Milosz, Mansfield, Mc Cullers. ¿Y nosotros, Reny...? Nosotros seríamos los nietos, dice. Medio bastardos. Claro.
                                                            

          Pero veamos, no es que seamos aburridos. Tampoco. Al contrario, somos juguetones, de pensamiento y con las manos. Sin ir más lejos, somos un grupo de siete u ocho, que a veces vamos al Hotel "Ideal" a jugar al ajedrez en las piezas, por un turno de doce. Hay de todo, peones, reinas, torres, alfiles y potrancas. ¿...que no se puede jugar al ajedrez de siete?, ¿quién dice... ? El que pierde, le ayuda a Matilde a lavar el patio. Peor es limpiar las piezas. Y aceptamos contentos que amanezca, pero no hay caso... nosotros somos de la especie aquella para los que el día no empieza con el sol, sino con el café.
- ¿Me explico, Renata... ? Y este es el momento en que la toco con mi brazo derecho y tanto le disgusta. Soy tan posesivo, a veces. que además del terrible latiguillo, la toco con el brazo en su brazo como si le empujase el sentido. Psé... justamente a ella, una chica que entiende todo.


           Tampoco somos oscuros, densos o nihilistas. Ni ahíííí la pose de insultar la vida con metáforas de mierda. Al contrario... ¿cómo explicarlo? No creemos que vaya a suceder lo que esperamos, y casi no creemos en nada, pero luchamos por todo. Tenemos una vitalidad de moribundos en el intervalo lúcido, de rehenes con el síndrome de Estocolmo. A veces pienso que nos quedó de tanto jugar quién aguantaba más debajo del agua, de chicos, en la Pelopincho. Una especie de resistentes que le hubiera gustado a Laertes para su ejército.

           Y tampoco es que seamos jodidos. Ni modo... es más, alentamos un saludo entusiasta, las manos como palomas para todos aquellos felices que van a pasárselo bomba a Miami... y mejor todavía si es con un tío que tiene toda la pasta... ¡Qué puede haber mejor que la playa en invierno, sábanas de seda y champán frappé! Todo pago... muñeca... en dólares, tarifa en dólares a cuatro pesos. Miami es un lugar del mundo donde los tipos que te lavan el parabrisas, también son rosarinos... como aquí, ¿entendés? Es bárbaro, ni siquiera extrañás eso.
- Billetera vence a galán, billetera vence a galán -dijo Renata. Y tiene esas cosas, a veces repite las frases como en la propaganda de la margarina: "era para untar, era para untar". Pero suena raro esa vulgaridad en una chica acostumbrada a las citas de Wittgenstein. Y entonces volvió a decirla : - Billetera vence a galán... Jacobo Winograd, dijo, Winograd.
- No jodás Renata.
- Billetera no sabe de esplines. Billetera no sabe de domingos por la tarde. Billetera vence melancolía. Billetera vence a galán...
- Renata... lo que esperamos nosotros, no pasará nunca...
- ... y a propósito, dijo ella, ¿porqué llegaste tan tarde vos...?
- Encontré un gatito abandonado en las vías del Pasaje Jorgito. ¿Te acordás que hacía meses que buscaba uno... ?
- La ciudad está infestada de gatos... solamente vos podías no encontrar uno.
- ... mmm... no sé... me habrán gustado los ojos de éste...
- ¿Se los viste?.
- Después, cuando ya lo tenía en el regazo y llegamos a la esquina de Virasoro. Ahí lo puse debajo del farol, de la luz de mercurio, y me parecieron grises... y también me di cuenta que era nena...
- ¿Es gata?
- Sí... Cecilia le voy a poner.

         Y aunque no se tragó el cuento, Renata volvió a su libro: "La Calle de las Camelias", de Mercé Rodoreda. A propósito, leyó en voz alta esa parte en que el señor Jaime encuentra la niña en la calle de las Camelias y la llama Cecilia. Entonces, en esos momentos, yo pienso en las cosas que nos alcanzan. Que para nosotros casi nunca sucede lo que esperamos, aunque a veces, incluidos los domingos de tarde, encontramos un poema, un fragmento al final de un libro y la misma gata abandonada que se llamará Cecilia.
Y luego no hay mucho más, un abrazo cucharita, una copa de Beajoulois Rosado; una copa para los dos, porque ya no queda más que un culote. Un beso de mitad de boca abierta, con los labios pegados, tres minutos, sin lengua. Y después de que ya ha pasado media hora, con la luz apagada y yo mismo me he escuchado roncar más de dos veces... a oscuras, quién sabe a qué hora, ella todavía se da vuelta en la cama... (nunca sabe si estoy despierto o soñando) y me pregunta:
- Adrián... ¿de qué novela era ese pasaje?.
- "La Plaza del Diamante", digo mal, a propósito.
- Burro... "La Calle de las Camelias"

                   Y entonces sí, nos dormimos.

                                                            Marcelo  Scalona

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-