"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




Manuel Vicent

Publicado en Aguafuerte el 12 de Abril, 2008, 12:41 por MScalona
       Felices

Es muy difícil ser feliz sin hacer el ridículo. En cuanto bajas un poco la guardia te ves al pie de una parrilla asando costillas para unos invitados y sonriendo en plan californiano con la dentadura postiza, perfecta como el teclado de una pianola. En California los niños de padres felices nacen ya bronceados, del mismo modo que en el Bronx de Nueva York se engendran hijos que vienen  al mundo ya tatuados con cristos, serpientes o rostros de Marilyn. Constituyen un peligro mundial las piscinas mentoladas de Malibú y las risas nocturnas que brotan allí en el agua emergiendo de unos cuerpos moldeados, plastificados, cortados por línea de puntos en las clínicas de cirugía estética o planificados  en el gimnasio que se ofrecen a la humanidad como paradigma de carne. Playas, tumbonas, palmeras, colinas de césped segado, masajes, trampolines, cremas, toallas, dietas, deportes acuáticos, tonos pastel, protección solar máxima, espejos de cloro que reflejan los desnudos del solario: esta iconografía californiana que ha pintado el británico David Hockney  es la última forma de terror: expresa la necesidad moderna de parecer feliz a toda costa. Debido a esta dictadura hoy nadie se atreve a aburrirse y menos a confesarlo. El verano actual pertenece también a la cultura americana. Te obliga a asimilar un grado de dicha y de repente te ves abocado asar chuletas y chorizos en la parrilla para unos invitados, mientras se zambullen en la piscina con grandes carcajadas nocturnas, tipo Santa Mónica. De los veranos antiguos recuerdo su tedio profundo, que era aromático como un melocotón a punto de pudrirse. Frente a esta felicidad californiana aquel tedio se establecía como una frontera interior que debías conquistar bajo la crueldad de la canícula, pero no existía ningún reto de belleza, ningún simulacro corporal, ninguna ansiedad por ser joven. El aburrimiento del verano te iba calando hasta que todo tu cuerpo se convertía en naturaleza y nadie se avergonzaba de no ser feliz. Simplemente, todavía éramos nosotros mismos.  

                                                                                               

Del libro  HORAS PAGANAS, Ed Alfaguara (ESP)

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-