"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




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Publicado en Aguafuerte el 27 de Marzo, 2008, 12:24 por MScalona

Cierta chica a punto de (no) casarse

       Nati, la dulce Nati, se casa en unos días. Toda esta semana en la oficina la han estado mimando y haciéndole chistecitos prenupciales. Es una cosa loca, pero cuando ciertas chicas están a punto de casarse es como si un barniz de pureza cayera sobre ellas. Hay que ver las porquerías que Nati se ha metido en esa boca que ahora sólo le sirve para ocultar risas nerviosas cuando le preguntan, por ejemplo, si al marido sí le piensa conceder la virginidad que tanto ostenta de su culito parado. "¡Ay, no, por favor, no me digan esas cosas!", chilla y pestañea cual casta damisela. El viernes a la tarde le hicimos una despedida con las chicas. Le compramos un baby doll precioso –talla de impúber-, cuando lo abrió lanzó un grito y lo volvió a meter rápidamente en la caja. Nos miró con esa complicidad fabricadas en las comedias románticas más berretas del mercado y dijo: "¡Ay, chicas, son tremendas!". Los chicos le dieron un sobre con plata que ella agradeció efusiva, no exagerada, aunque el brillo lujurioso que había en sus ojos la delató por completo. Ésa es otra cosa que ocurre con ciertas chicas a punto de casarse: el dinero pasa a ocupar el lugar prioritario que hasta entonces había tenido el sexo. Me parece horrible que uno desplace a otro. Y me parece horrible, también, que cuando una pretende juntar dos de las mejores cosas que hay en el mundo –sexo y dinero- la llamen puta.

       El jefe estuvo un rato en la reunión. Alzó su vaso desechable lleno de Fresita y propuso un brindis: "Que la felicidad te acompañe siempre, Nati, y que por ahora no quedés embarazada". Y soltó tremenda carcajada. Al principio solo, porque hubo algunos que no entendieron el chiste y hubo otros a los que les pareció de mal gusto. Pero, jefe al fin y al cabo, pasado el instante de perplejidad consiguió hasta que Nati se atacara de risa y tosiera Fresita sobre su blusa blanca. Después llegó un cliente, un tipo de canas parecido a ese chef que sale en Travel & living y está refuerte. El jefe se encerró con él en su escritorio y todo se dispersó un poco. El jefe es un cerdo pervertido pero tiene un culo que saca la cara por él. A veces, cuando me dicta esas cartas que siempre dicen lo mismo, lo que anoto en la libreta es: "Azotame, dómina, mordeme el culo y después dejame lamerte mientras te pido perdón por las horas extra que no te pago". Si las libretas hablaran.

       Las chicas simulaban estar muy atentas a los detalles de la boda que contaba Nati con su cara de perrita redimida, pero era obvio que estaban en cualquiera. Viky, por ejemplo, miraba extasiada la entrepierna de Tomás, el pasante, y se mordía el labio. Todas coincidimos en que ese muchachito tiene un bulto prometedor, lo que no justifica para nada que se manosee en público. Siempre me pregunto si los hombres saben lo asqueroso que resulta verlos apretándose el bulto como si se tratase de una pelotita antiestrés. Me levanté a servirme más torta y vi al jefe salir del escritorio con ese señor precioso al que le profesé en secreto mi amor y le lengüeteé un poco las orejas. Se me acercaron: "Ella es Carolina Balducci, una de las asistentes administrativas", dijo el jefe. Yo me había metido un bocado enorme de torta y tuve que tragármelo entero. "Hola", dije, mientras la bola compacta de chocolate aterrizaba en mi panza aplastando las mariposas calentonas que se me alborotan no bien huelen un buen macho. "Lindo nombre", dijo él. Bah, siempre lo mismo: lindo nombre. ¿Por qué no lindos ojos, lindas tetas naturales, lindo culo fláccido que con un poco de ejercicio en el tiempo libre que no tenés estaría perfecto? Le dije sí, lo heredé de mi abuela que nació en Mónaco. Nada que ver. Mi abuela se llamaba Genoveva, nació en Raggio Calabria y si acaso heredé algo de ella habrá sido la tendencia a comer como una porca. El tipo sonreía, tenía dientes brillosos bien de propaganda. La gente como él –quiero decir: perfecta- gasta fortunas en diseños de sonrisa.

       Una carcajada de Vicky se escuchó al fondo y él dijo "Andá a la fiesta, te estamos aburriendo". ¡No, por favor, si no me aburrís para nada!, le dije. Y yo misma noté ese tonito desesperado fácilmente reemplazable por ¡Haceme un hijo ahora! El jefe me fulminó con su mirada inmunda normalmente concentrada en mi escote. El hombre me dio la mano y dijo: "Encantado, Carolina". Y se fue. Mientras se alejaba pensé que algún día le pariría quince hijos. ¿Y saben qué hice esa noche en casa? Improvisé un velo de novia con un chal, puse el programa del chef y, con la misma mano con la que toqué la suya, me hice mis propios mimos  diciéndome una y otra vez: sí, quiero, claro que quiero.

CAROLINA  BALDUCCI   escribe la contratapa de la

Revista dominical del DIARIO CRITICA DIGITAL

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-