"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




- O N E T T I -

Publicado en De Otros. el 21 de Diciembre, 2007, 9:02 por MScalona
1909-1994,  MONTEVIDEO, Urug.

        Acaso no hay en la literatura universal una cara tan parecida a su obra como la de Juan Carlos Onetti. Ahí están su perplejidad, su aire de desamparo, una íntima determinación y, detrás de sus anteojos –con perdón- hasta la variedad técnica de sus puntos de vista.

         Este escritor debiera habitar la posteridad tan solo por una frase arrojada al pasar. La pronunció en Madrid cuando le preguntaron por qué no regresaba a su país, Uruguay, si ya había retornado la democracia y lo aguardaban para pasearlo de un homenaje a otro. El respondió: "No quiero volver a Montevideo porque no quiero ver cómo envejecieron las mujeres que amé". Punto.

         Pero no aparte: la frase condensa los afanes y las desolaciones que cruzan por su obra: el inasible amor y su contracara de deterioro con el paso del tiempo como demonio invicto. Ahí está esa feroz escena de El Pozo cuando el desencantado protagonista, Eladio Linacero, busca una fantasía para sedar ansiosos huecos nocturnos y se le ocurre "aquella idea idiota" de despertar a su mujer, Cecilia, para que calce un vestido blanco en pos de recuperar el encantamiento que ella le causara en el tiempo de idilio al verla llegar caminando hacia la rambla de Montevideo. Pero aquella magia no se produce: la han derrotado los goznes de la vida cotidiana.

                                           VICENTE  MULEIRO,  Revista  Ñ

ASÍ   ESCRIBE 

            Quisiera no haber visto del hombre, la primera vez que entró al almacén, nada más que las manos; lentas, intimidadas y torpes, moviéndose sin fe, largas y todavía sin tostar, disculpándose por su actuación desinteresada. Hizo algunas preguntas y tomó una botella de cerveza, de pie en el extremo mas sombrío del mostrador, vuelta la cara sobre un fondo de alpargatas, el almanaque, embutidos blanqueados por los años- hacia fuera, hacia el sol del atardecer y la altura violeta de la sierra, mientras esperaba el ómnibus que lo llevaría a los portones del hotel viejo.

            Quisiera no haberle visto más que las manos, me hubiera bastado verlas cuando le di el cambio de los cien pesos y los dedos apretaron los billetes, trataron de acomodarlos y, en seguida, resolviéndose, hicieron una pelota achatada y la escondieron con pudor en el bolsillo del saco; me hubieran bastado aquellos movimientos sobre la madera llena de tajos rellenados con grasa y mugre para saber que no iba a curarse, que no conocía nada de donde sacar voluntad para curarse.

Frag. De la novela breve   LOS ADIOSES,  Edit  Punto de Lectura.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-