"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




17 de Noviembre, 2007


en voz baja

Publicado en General el 17 de Noviembre, 2007, 21:32 por negrointenso

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Amar y Flirtear, SANDRA RUSSO

Publicado en Aguafuerte el 17 de Noviembre, 2007, 12:36 por MScalona


                                                                                                                                          

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-94787-2007-11-17.html

es viejito, pero lo encontré y lo comparto

Publicado en General el 17 de Noviembre, 2007, 8:58 por Lorena Aguado

100 KILOS DE GALLETITAS

Llevaba una hora fabricando cierta secuencia de gestos. Todos ellos indicaban que estaba perdidamente enamorada del hombre equivocado. Es decir, ella no había elegido mal. Él estaba equivocado.

Los gestos eran cíclicos y se repetían con una exactitud aterradora:
1º: Alzaba las cejas mirando hacia la calle, como creyendo ver a alguien.
2º- Vigilaba su muñeca, la que tenia el reloj.
3º- Acariciaba sus labios con el dedo índice, como queriendo pulirlos.
4º- Abrazaba la taza de café, que no tenía café.
5º- Verificaba el celular y miraba hacia la calle levantando las cejas como creyendo ver a alguien. Tal vez al hombre equivocado.

Era fácil adivinar qué clase de tipo le gustaba. Debía ser alguien alto, seguro de sí mismo, con saco de corderoy y que besara bien. Ella no iba a enamorarse de un tipo que no la besara bien.  Podía sospecharse la gran influencia que había tenido en su vida Verónica Castro. En sus novelas la gente no se acostaba, se besaba mucho, casi todo el tiempo. Y después tenía hijos.
Ella en cambio, sí se acostaba, pero antes los besaba largamente; provocaba verdaderas colisiones de lenguas y no tenía hijos. Eso no.
"El me ama pero aún no lo sabe" bromeaba con su amiga. Y después tomaban cerveza, se emborrachaban y se subían a un taxi cantando una canción de Rafaela Carrá.

En el directorio del celular tenía 76 contactos. Todos con nombre, apellido y clave de marcado rápido. A él lo había almacenado de una manera especial.  Rara vez la llamaba, pero cuando lo hacía, aparecía en el display "hijo de puta". Lo había escrito con mayúsculas y 10 acentos, esa era la manera más contundente de vengarse de él y de sus descuidos. A veces atendía y le decía "hola, sos vos? Si la tecnología no falla, todo indica que sos vos"
Y el le decía: Si, soy yo. Y ella se reía a carcajadas. Las masticaba y las tragaba. Se burlaba de él y él no lo sabía. Sola en aquel bar, repitió la secuencia de gestos. Esta vez, el 4º, el del abrazo a la taza de café sin café, duró un poco más. La noche anterior él le dijo cosas, muchas cosas que sonaban bien pero que no recordaba. También hizo otras horribles, como seducir mujeres delante de ella, sin siquiera mirarla de reojo.
Ella le dijo "Esto no me hace feliz". Y el respondió: "A mi tampoco"
- ¿Y entonces?  Abrió y cerró el signo de preguntas con mirada oblicua.
- Entonces, nada, le dijo él.
- Bueno… nada entonces.
Y se quedó inmóvil, sosteniendo la copa vacía, viéndolo irse. Pudo notar la etiqueta del suéter talle M rozándole la nuca. Solía contemplarlo alejarse de ella. El sabía eso.

Cuando era chica, miraba un programa de TV que se llamaba "Atrévase a soñar", donde participaban solamente mujeres. Allí había un juego, una especie de memotest, que consistía en recordar la ubicación de los logos de las marcas auspiciantes, se debían formar los pares Alcoyana-Alcoyana; Ultracomb-Ultracomb; Capri-Capri, entre otros.
Si acertaban Capri-Capri se ganaban 100 kilos de galletitas. Siempre se preguntó como haría para comerse 100 kilos de galletitas. Todas iguales. Una detrás de otra. Pesaría 100 kilos más. Y se moriría atragantada con un pedazo.  Los periódicos la tendrían en sus titulares con fotos a todo color y epígrafes extensos.  Ella tendida en el suelo, con la boca abierta, los ojos en blanco y la galletita homicida atravesada en la garganta. Estaba segura de que Clarín ilustraría la nota con una infografía del cuerpo humano, explicando el efecto de la acumulación de galletitas y el lugar exacto donde se atascó la última.
La idea la seducía por completo. Era una alternativa que evaluaba seriamente cuando no pensaba en él. Lo tenía en la cabeza todo el tiempo, junto a la ropa sucia que debía lavar y los impuestos vencidos. Era como un tumor creciendo en su cerebro, ramificándose, atacando áreas motoras de importancia que la hacían perder el equilibrio y le generaba ciertas distracciones como perderse en la ciudad, olvidar las llaves, o mucho peor, creer en las liquidaciones de temporada. Él la estaba matando. Prefería los 100 kilos de galletitas. Marca Capri.

Otra vez, retomó la sucesión de gestos y la interrumpió en el 3º acto. Se tocó los labios, saboreando la sensación pretérita. Deseando que la vuelva a besar. El teléfono sonó. Pensó en Pavlov y en los reflejos condicionados.  El nombre de su amiga se traducía en la pantalla.
- Hola cómo estás?- Tardó en contestar. Todavía insultaba a Pavlov… y a su amiga.
- Una vez leí un cuento de Lorrie Moore- dijo- en donde una mujer se ponía un prendedor grande en el vestido que decía "Tarde o temprano, te va como la mierda". Me voy a comprar uno de esos… ¿Donde creés que lo pueda comprar?
- En cualquier librería, supongo.
- No lo había pensado.
- Si conseguís comprarme uno. Es el cumpleaños de Eduardo, se lo quiero regalar.
- Ok. Anoche supe algo.
- Ya sé.
- Si?
- Si… el hijo de puta no te ama.
- ¡Alcoyana-Alcoyana!

Rieron. Rieron nerviosamente. Ella se abrazó el estómago, como doliéndole la risa. Después hicieron silencio, respiraron a destiempo, percibiendo el mismo olor a muerte prematura. Ella, en el bar, se acomodó a la silla y a la situación.

- El hijo de puta no me ama… y lo sabe.

Lorena Aguado

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-