"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




9 de Noviembre, 2007


sobre los naufragios del Conngo

Publicado en General el 9 de Noviembre, 2007, 19:28 por JäVs

En las terrazas menos pobladas de Conngo, sobre los montes boreales, existe una especie de conglomerado urbano, donde la gente hace solo aquello que gusta de hacer... Nadie hace nada en este lugar, si no es por su propia comodidad y conveniencia.

No existen prácticamente historias autóctonas propias de esta tierra, que traten acerca de fraternidad o de movilización solidaria alguna.

Algunos pobladores sufren, en este lugar, el tormento de convivir entre pares, tan desprovistos de conciencia de comunidad, como ellos mismos.

Como corolario, -aseguran las malas lenguas, que “son vulnerables al acecho de otros individuos que suelen patearles los tobillos, pese a que sobre la misma vereda, pero mas cerca del sol... caminen para el mismo lado.

Sabido es, por estos barrios que “todos, en su momento, abandonan los barcos naufragados”.

Y siempre llega a estas latitudes, ese instante en el que todos los naufragios, se sienten ajenos.

En los lagos de algunos valles (como estos), la intrascendencia social pesa mas que cualquier empuje y por ende todo, al fin se hunde sin ecos ni sombras o reflejos individuales.

Corroborar la regularidad con la que se padece este tipo decepciones, suele redundar en penurias y , aunque parezca insólito, en general, saberse ignorado y abandonado a la propia suerte, le sirve a uno de experiencia, para volverse aun mas egoísta. Manteniendo el sistema.

De lo expuesto, se sugiere insistidamente, no turistear estas tierras, a menos que pretenda uno, morir antes de ver el próximo cometa.

Javs

Yo en la inaguracion de un centro cultural en Rafaela

Publicado en Fotitos. el 9 de Noviembre, 2007, 18:42 por Frambuesa_Interestelar

INTRO

El sol empezó a adelgazar

Dejo de agredir demasiado

Para pasar a dar suaves caricias

De calor y afecto

En ese entorno de amor y alegría

El viento soplo cada vez mejor

Ahí me acorde del paso del tiempo

                                                                                          (…………………….)

IDENTIKIK

Cuando el viento pasa

Desangra la arena

En la yema de los dedos

Y las huellas digitales

 Que sellaron un momento

Se desdibujan

Al ritmo del sol…

                                       

                                               

LO QUE EMANA

En una oscuridad profunda

Salen a pasear recuerdos de infantes

Que el tiempo

Selecciono y guardo

En una valija

Que luego dejo tirada

En la vía publica

Para que la junte

El primer vagabundo

Que se crea poeta

En la intemperie

Mirando el horizonte

Un hombre mira la montaña

Descubre un mar

Donde habitan sinónimos

Ese mar viajo tan lejos

Que llego hasta la cima

                                                                  Alejandro Menardi

                                                                  Alejandro Menardi

APENAS POR UN POCO MAS DE LUZ

Hemos sido mucho tiempo prisioneros de los conceptos

Demasiados han muerto por una palabra

O menos por su sombra

Para seguir haciéndolo

Seamos honestos: Luchamos, si

Pero apenas por un poco mas de luz

La dignidad de haberlo intentado.

Horacio Castillo 

(estos son algunos de los textos que lei en la inaguracion del centro cultural y social Estacion Esperanza

son todos de mi autoria, salvo el cover de horacio castillo demas esta decir que el chabon de la foto soy yo)

Marco Martos Carrera

Publicado en De Otros. el 9 de Noviembre, 2007, 17:28 por MScalona

Marco Martos Carrera, Perú, 1942

                                                          

                                                  

PAREJA

         Como hablando francés a quien entiende castellano,

         o como balbuceando castellano a una oreja italiana,

         o como gritando italiano en una plaza de Lisboa,

         o como leyendo portugués en un congreso rumano,

         así permanecimos nosotros, duros para lenguas

         extrañas, juntos sin embargo durante un día,

         un mes, un siglo de pesadillas o sueño.

         Todo lo recuerdo, todo lo confundo,

         todo lo olvido. Sequedad, ¿me perdonas?

                                                                                       

                                                                                        

Marco Martos Carrera

                                                                                

es el Decano de la Facultad de Letras de la Univ. de San Marcos

la estatal de LIMA, Perú, y tuve el honor de que me presentara en

Lima, en 2004, en un encuentro cultural binacional al que fui leer.

Edgardo Cozarinsky

Publicado en De Otros. el 9 de Noviembre, 2007, 16:45 por MScalona

COZARINSKY nació en Baires en 1939, desde 1974 vive en París.

Fascist Lullaby está en el libro de relatos  VUDÚ URBANO...

                                                                                                              

                                                                                                                        


Fascist  Lullaby

Canción de cuna fascista

                  Cabezas que la gomina convertía en balas de cañón art déco,  

                  lustrosas, metálicas; pero la fragancia dulzona, vegetal de la misma gomita

                  sugería un atisbo de permeabilidad.

                  Tal vez, pero un poco abstracto…

                  Sidra y pan dulce, pan dulce y sidra, y el 17 de octubre el olor a chorizo

                  caliente en las parrillas cercanas a la Plaza de Mayo.

                  Ya es más concreto, aunque un poco trivial

                  Los equilibristas alemanes circulando sobre hilos de acero tendidos entre

                  la punta del obelisco y la cúpula del Trust Joyero Relojero.

                  Demasiado privado. ¿Acaso alguien más se acuerda de ellos?

                  Tibor Gordon, curandero y predicador, ante miles de fieles en su carpa de

                  circo suburbana. (Al mismo tiempo, la iglesia católica, estupefacta, incrédula,

                  veía volverse contra ella al régimen que había ayudado a entronizar.)

                  Podría ser, pero… ¿Por qué no algo menos excepcional?

              Las <<calles de tango>>, tal vez…

                  Él solía acompañarla de vuelta a casa.

                  Allí, en la penumbra del zaguán, comenzaban los tanteos, los roces, esa

                  prolongación natural de los besos y las caricias que en aquellas tierras criollas

                  había recibido un nombre de tela. (Aún hoy, escribiendo en otro idioma,

                  tan lejos, tanto después, ¿recuerdas la obscenidad que connotaba esa palabra?

                  Sí. Franela…

                  Una oreja atenta a la familia que dormía adentro, otra a eventuales pasos en la calle,

                  pasaban a   sí media hora, una hora.

                  ¿Pero acaso Papá no reconocía esas formas palpitantes a través de la cortina

                  de croché  de la segunda puerta, cuando en mitad de la noche iba o volvía del

                  baño? ¿Acaso Mamá no seguía los inconfundibles suspiros y jadeos disimulando

                  su aprensión vicaria? Y el Hermanito, ¿no espiaba, descalzo sobre las baldosas del

                  patio, esas sombras desmesuradas, mientras apretaba su sexo incipiente

                  en una espera fraterna?

                  Él solía acabar en los calzoncillos. Ella sentía, con alivio, con tristeza,

                  que la presión disminuía sobre su vientre: una noche más y todavía virgen, otro

                  paso hacia el matrimonio. Así seguía pensando aun semanas más tarde,

                  cuando él se abrió la bragueta y le murmuró al oído <<por favor, por favor>>,

                  en un tono inesperadamente pueril, mientras le tomaba la mano y la llenaba

                  con un volumen caliente, rígido. Ella vacilaba entre sacudirlo, para ser liberada

                  más pronto, o acariciarlo torpemente para demostrar su inexperiencia. Pero su

                  preocupación real era el vestido nuevo, la liviana tela de verano, el claro estampado

                  que debía salvar de ese horror pegajoso.

                  Él no quería acabar otra vez en los calzoncillos, pegajoso y frío mientras volvía a

                  casa en el ómnibus, maloliente y pegajoso más tarde, esa misma noche, al

                  desvestirse en el cuarto de pensión para entregarse a la austera promiscuidad de unas

                  sábanas remendadas. No, no quería. Apretando la barbilla contra el hombro de ella 

                  se dejaba ir y sentía cómo la mano desviaba el chorro, aumentando así el relámpago

                  final de su exaltación. Se despeinó levemente: la gomina desprendió un polvillo

                  seco, leve, parecido a la caspa, como el metal de la bala de cañón nunca podría

                  descargar en el momento de la detonación, aun cuando fuera enviada al

                  espacio, en llamas, hacia la destrucción.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-