"Es necesario que se pregunte para que yo siga vivo, por que yo soy tan sólo su memoria". HAROLDO CONTI. Los caminos, homenaje.




6 de Noviembre, 2007


SALUDO A UD. ATENTAMENTE

Publicado en General el 6 de Noviembre, 2007, 11:02 por Lorena Aguado

06 de noviembre de 2007

Analia LardonE

Italia a la altura de Rioja, más o menos.

Bat y Rob 3 ANY es la conejita...

BATMAN es Fabri, Marce es ROBIN ... y el otro, creo que es EL ACERTIJO ?????

                                                                                

                                                                                                                          

Estimada Lardone:

                                   Me dirijo a usted con el objeto de hacerle llegar mi más cálido y afectuoso saludo de celebración de su vigésimo octavo aniversario de vida.

Sabemos que ha recorrido un largo camino, de travesuras varias, novios diversos, muchedumbres de amantes, desabastecimientos periódicos de fernet, múltiples desenfrenos en horas de la madrugada de dias laborables, etc.

                                 Aun así me permito apreciar que usted está bastante bien, considerante lo anterior.

                                 El Servicio Meteorológico Nacional señala que el día continuará despejado, con leve ascenso de la temperatura y una máxima de 26 grados. Un clima perfecto para su cumpleaños.

                                 Que la pase lindo.

                                 Besos cordiales.

Lorena Albertina Aguado.

ONETTI POR BRIANTE

Publicado en General el 6 de Noviembre, 2007, 9:23 por ROBERTO
Dejen hablar a Onetti
A hora vendrán las viudas, los exegetas, los que lo conocieron "como nadie". Vendrán para arrojar luz sobre sus textos, sus teorías literarias, la oscura raíz de esas declaraciones sobre la literatura o el mundo que parecían siempre una lápida impiadosa, una imprecación: "'El otoño del Patriarca' está llena de milagros, de todos los milagros que le sobraron a García Márquez en 'Cien años de soledad'"; "Muchos escritores latinoamericanos amigos están casados con la literatura, cumplen con sus deberes maritales; yo tengo una relación de amante con ella, escribo cuando tengo ganas", por ejemplo. Vendrán los que, por fin, se pongan a estudiar cuál es el verdadero lugar de Juan Carlos Onetti en la historia de la literatura regional y mundial. Y quizá lleguen las exequias, la gloria.
Onetti lo sabía. En algún lugar debe haber dejado rastros, señas, de teorías no escritas que, tal vez, apunten a lo que dice su literatura, donde no hay lugar para el realismo pavote pero tampoco entra el publicitario realismo mágico, donde los perros, verdes o no, crecen y en los tumultuosos ríos de América se preparan cataratas planetarias. La suya, a pesar de su tono envolvente de su eco de Faulkner, que amaina en los últimos libros (todo con título de despojo, de despedida: "Dejemos hablar al viento", "Cuando ya no importe"), es la escritura del laconismo, ese laconismo de los habitantes del sur de América que expresa una fatalidad las cosas son como son, nadie las cambia y un convencimiento: el mundo y la condición humana no pueden ser mejorados. Sólo queda, en vida, meterse en historias cuya verdad está en la falsedad, en el simulacro: la Esbjerg que, varada en el puerto de Buenos Aires vuelve a su país mientras sale de la vida, Dinamarca, en cada barco que parte hacia esos lados; la mujer que, en "Un sueño realizado", muere como si fuera cierto algo que sucede en un escenario; el luchador que no puede pelear, los héroes de un astillero que no existe en una ciudad que sólo existe en Onetti. Y en la muerte, es la otra realidad la que se ocupa de uno, como escribió Onetti en agosto de 1962, cuando murió Faulkner, como si adelantara su propia necrología: mañana, hoy mismo él estaba escribiendo en Uruguay, en Montevideo, la gente hablará de cómo Wanderers viene de ganarle a Peñarol. El mundo sigue andando.
Blindado ante ese mundo, en el que no creía, Onetti decidió tomar, allá en Madrid, la misma posición horizontal que se había visto obligado a tomar en la cárcel, durante los treinta días en que la dictadura uruguaya lo tuvo encerrado por haber premiado un cuento "subversivo". Durante años de cama, sostenido por el whisky con agua, volvió a ese pasado ya real que él había inventado en su escritura, retomó sus personajes, visitó los paisajes de su costumbre, para encontrarlos en una prosa final que más que contar desata, sugiere ya esqueletos, ya al borde de su esencia. Convencido de que la literatura es algo más, que "escribir jugando es fácil" como anotó en uno de sus cuentos, habiendo leído ya todas las novelas policiales y sabiendo que en algún momento la carne es definitivamente triste (él, que a tantas mujeres amó, que por tantas mujeres fue amado), se levantó por una sola vez, para ir a un hospital de Madrid, una ciudad tan extraña como todas, y se murió porque tal vez ya nada importaba, ya no había ninguna historia para contar y él ya había hablado en su propio entierro.
                                                                     Miguel Briante 
                                                                   

GELMAN discípulo de Oliverio

Publicado en De Otros. el 6 de Noviembre, 2007, 8:38 por MScalona

JUAN GELMAN, Argentina, 1930

Nota I

te nombraré veces y veces. 
me acostaré con vos noche y día. 
noches y días con vos. 
me ensuciaré cogiendo con tu sombra. 
te mostraré mi rabioso corazón. 
te pisaré loco de furia. 
te mataré los pedacitos. 
te mataré una con paco. 
otro lo mato con rodolfo. 
con haroldo te mato un pedacito más. 
te mataré con mi hijo en la rnano. 
y con el hijo de mi hijo/ muertito. 
voy a venir con diana y te mataré. 
voy a venir con jote y te mataré. 
te voy a matar/derrota. 
nunca me faltará un rostro amado para matarte otra vez. 
vivo o muerto/un rostro amado. 
hasta que mueras/ 
dolida como estás/ya lo sé. 
te voy a matar/yo 
te voy a matar



Nota II

ya que moría mañana 
me moriré anteanoche/ 
con un cuchillito fino 
voy a cavar el 76 
para limpiarle las raíces a paco 
las hojitas a paco 
clavado al suelo como una mula rota
gente que me quería ayudar/ 
después le toca al 77 
para encontrar los ojos de rodolfo 
como cielos terrestres 
fríos fríos fríos 
diseminados por ahí/ 
mirada vacía ahora
va a haber que trabajar 
limpiar huesitos/que no hagan 
negocio con la sombra 
desapareciendo/ dejándose ir 
a la tierra ponida sobre 
los huesitos del corazón/ 
compañeros denme valor/ 
la sombra vuela alrededor
como un objeto en mi pieza/ 
ni remedio que la pueda parar/ 
ni corazón ni nada/ 
ni la palabra nada/ 
ni la palabra corazón/ 
pañeros/compañeros. 




Si Dulcemente

si dulcemente por tu cabeza pasaban las olas 
del que se tiró al mar/ ¿qué pasa con los hermanitos 
que entierraron?/¿hojitas les crecen de los dedos?/¿arbolitos/
[otoños 
que los deshojan como mudos?/en silencio
los hermanitos hablan de la vez 
que estuvieron a dostres dedos de la muerte/sonrien 
recordando/aquel alivio sienten todavía 
como si no hubieran morido/como si
paco brillara y rodolfo mirase 
toda la olvidadera que solía arrastrar 
colgándole del hombro/o haroldo hurgando su amargura
[(siempre) 
sacase el as de espadas/puso su boca contra el viento/
aspiró vida/vidas/con sus ojos miró la terrible/ 
pero ahora están hablando de cuando 
operaron con suerte/nadie mató/nadie fue muerto/el enemigo 
fue burlado y un poco de la humillación general
se rescató/con corajes/con sueños/tendidos 
en todo eso los compañeros/mudos/ 
deshuesándose en la noche de enero/ 
quietos por fin/solísimos/ sin besos.

                                                                                                      

                                                                                                             

NOTA:   cuando digo lo de la condición discipular de Oliverio... me refiero a la posición vanguardista de fortalecer recursos fónicos, orales, neologismos, articulaciones del tango, el coloquio y soliloquio, todo a costa de la "legibilidad" y ni que hablar del fascismo de la academia de la lengua.  Aclaro esto, para que no se entienda que Gelman es un gajo salido de Oliverio. Hay una clara influencia como la que tuvo Cortázar o Trejo, pero también tienen sus diferencias. Por ejemplo, Gelman conserva elementos más modernistas o post-modernistas, que también lo acercan al Neruda de Residencia en la Tierra o más aún, a Vallejo, que sí es considerado por Gelman su máximo modelo.

  
Autores
María Paula Cerdán, Francisco Kuba, Verónica Laurino, Marcelo Scalona, Caro Musa, Claudia Malkovic, Silvina Potenza, Marcela González García, Soledad Plasenzotti, Natalia Massei, Mónica M. González, Ariel Zappa, Cintia Sartorio, Cecilia Mohni, Silvia Estévez, Julia M. Sánchez, Matías Settimo, Marisol Baltare, Maximiliano Rendo, Matías Magliano, Andrea Parnisari, Roberto Sánchez, Alina Taborda, Nicolás Foppiani, Mayra Medina, Alfredo Cherara, María B. Irusta, Ale Rodenas, Laura Rossi, Germán Caporalini, Rosana Guardala Durán, Rosario Spina, Sergio Goldberg, Luisina Bourband, Alejandra Mazitelli, Tomás Doblas, Laura Berizzo, Florencia Manasseri, Beti Toni, Nahuel Conforti, Gabriela Ovando, Diana Sanguineti, Joaquín Yañez, Joaquín Pérez, Alvaro Botta, Verónica Huck, Florencia Portella, Valeria Gianfelici, Sofía Baravalle, Rubén Leva, Marcelo Castaños, Luis Astorga, Juan Pedro Rodenas, Esteban Landucci, Dora Suárez, Laura Cossovich, Alida Konekamp, Diego Magdalena, Franco Trivisonno, Gerardo Ortega, Roberto Elías, Facundo Martínez, Ariel Navetta, Graciela Gandini, Jimena Cardozo, Soledad Cerqueira, Juan Gentiletti, Sebastián Avaca, Emi Pérez, Adriana Bruniar, Mariano Boni, Flor Said, Elina Carnevali, Roxana Chacra, Lorena Udler, Nora Zacarías.-